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AMPLITUD DE MOVIMIENTO EN NATACIÓN E INFLUENCIA EN EL RENDIMIENTO

Jorge Ortega Diez

AMPLITUD DE MOVIMIENTO EN NATACIÓN E INFLUENCIA EN EL RENDIMIENTO

No es ningún secreto que la gran mayoría de nadadores de élite presenta unos valores de movilidad articular en hombros y tobillos fuera de lo común, y que muy probablemente su éxito como deportistas radique en parte en la utilización de esos rangos de movimiento a priori más aptos para generar palancas efectivas en el agua.

El presente artículo pretende mostrar un estudio propio realizado a lo largo de varias temporadas con nadadores de muy diferente nivel y edad, y ver si presentan estos grupos un patrón particular de rangos de movilidad articular.

(Foto: www.coachmorg.com)

En primer lugar, vamos a contextualizar algunos términos que a menudo originan confusión:

Originalmente fueron Anderson y Sölveborn los principales autores que escribieron acerca de la flexibilidad articular, limitando el trabajo de ésta a tan solo unos cuantos ejercicios realizados de manera pasiva.

La amplitud de movimiento (ADM a partir de ahora) según el Dr. Gerard Moras es una valoración cuantitativa del rango de movimiento articular de una determinada articulación al realizar un movimiento cualquiera, independientemente de la velocidad de ejecución. Dentro de la ADM distinguiríamos:

Flexibilidad: capacidad de deformación de una articulación. Se manifiesta en posiciones estáticas o con movimientos articulares lentos

Elasticidad: capacidad de recuperar la forma o la longitud no forzada cuando cesan las formas que lo mantenían deformado. Se manifiesta en movimientos rápidos o muy rápidos

Según el modelo general de la forma física propuesto por Siff y Verkhoshansky (2000), se relaciona la fuerza, la resistencia, la velocidad y la flexibilidad de manera triangular, estando esta última en el centro de la pirámide ya que consideran que la expresión del resto de cualidades depende sobretodo de la amplitud de movimiento.

En base a esta introducción, nuestro posicionamiento como entrenadores abogaría por una mejora de la ADM basada no sólo en los grados de movimiento articular que se necesitan para el gesto deportivo, sino también en qué aceleraciones se dan dentro de esos grados y qué potencia (fuerza y velocidad) se genera durante dichos movimientos.

El punto de partida del estudio se basa en la propuesta original del Departamento de Biomecánica del CAR de Sant Cugat que venía utilizando desde hacía años con los nadadores del centro, que consiste en la valoración de la ADM activa articular específica de 4 articulaciones/movimientos significativos durante el gesto técnico de natación. Se estudiaron:

1: Hiperflexión de hombros

2: Extensión de hombros

3: Flexión plantar de tobillos

4: Flexión de tronco de pie

De los resultados obtenidos con los nadadores de ese año (excepcionalmente laxos articularmente, dicho sea de paso), se otorgaron unos ángulos de referencia para clasificar en valores altos, medios o bajos a cada nadador en función de los grados obtenidos en sus 4 tests. De esta manera, se introducían los datos en una hoja de cálculo con condicionantes para resaltar el exceso, la normalidad o la falta de ADM, según los siguientes valores:

El objetivo principal de ese estudio y su posterior clasificación de nadadores era el de identificar qué nadadores necesitaban un trabajo compensatorio para ganar ADM y cuáles debían estabilizar articularmente para evitar problemas derivados de un exceso de ADM. En base a ello, se elaboraron sus propuestas de trabajo anual compensatorio. Coloquialmente dividíamos los grupos en “grupo de nadadores chicle” y “grupo de nadadores piedra”.

Más tarde, surgió la posibilidad de seguir estudiando a diferentes grupos de nadadores de diferentes edades y niveles, lo que extrajo conclusiones realmente interesantes. Os mostramos a continuación las tablas resumen de cada grupo estudiado a lo largo de las temporadas, para al final extraer algunas conclusiones prácticas:

(Foto: uk.businessinsider.com)

Grupo 1: CAR Federació Catalana de Natació, grupo permanente en el centro, 2006, 11 nadadores (nivel internacional júnior)

Grupo 2: Selección Española Natación, concentración 2008, 20 nadadores (nivel internacional absoluto joven)

Grupo 3: Selección Española Natación, concentración 2008, 20 nadadores (nivel internacional júnior)

Grupo 4: Selección Española Natación, concentración 2008, 15 nadadores (nivel internacional infantil)

Grupo 5: Club de Federación CLM, 2009, 16 nadadores (nivel regional infantil)


(Foto: Pinterest)

CONCLUSIONES:

De la muestra estudiada, parece ser que los dos marcadores de ADM más importantes que determinan las diferencias entre niveles de nadadores son la hiperflexión de hombros y la flexión plantar de tobillos. Consideramos que especialmente este último nos ofrece más posibilidades de rendimiento en natación (estilos crol, mariposa y espalda) cuanto más bajo es el valor en grados (mayor ADM de tobillo).

Probablemente el rango original escogido para la “normalidad” de ADM en tobillo fue algo optimista, al tener un grupo especialmente laxo en ese objeto de estudio (grupo control CAR FCN Sant Cugat). No obstante, la determinación del intervalo no varía la tendencia de cada uno de los grupos de estudio por separado, sino su “consideración” de más o menos ADM a nivel cualitativo de clasificación.

Probablemente una ADM intermedia/alta de hiperflexión de hombros sea lo más adecuado para encontrar posibilidades de agarre eficiente, codos altos y un buen stiffness a la hora de generar tensión en grados específicos de brazada (inicio de la extensión de hombros) y por lo tanto mayor propulsión resultante. Grados bajos acortarían las posibilidades de recorrido durante la propulsión (y sus angulaciones), mientras que grados extremadamente altos (nadadores “que se dan la vuelta a los hombros” con las manos cogidas) provocarían riesgos más elevado de lesión en la articulación del hombro y probablemente menor stiffness.

Articulación del hombro:

Los grupos de edad más altos y de mayor nivel deportivo (absoluto joven y júnior con nivel de selección española) presentan valores de ADM mayores (40 y 32º respectivamente) en hiperflexión de hombro que el grupo más joven de su mismo nivel (selección española infantil, 27º). El grupo control del CAR junior presenta un valor similar (28º), mientras que el grupo de nivel regional infantil queda claramente atrás en ADM con un valor promedio de 15,6º.

Así mismo, la tendencia dentro de cada grupo es muy clara: exceso de ADM (verde) en absolutos jóvenes y júniors RFEN, normalidad (en blanco) en infantiles RFEN y escasez (rojo) de ADM en infantiles regionales.

No parece haber una relación tan clara en cuanto a la ADM en extensión de hombros, moviéndose los 5 grupos en unos escasos 10º de diferencia entre ellos, entre 80 y 90º (excepto el grupo CAR, que se va a los 104º). No obstante, aun no creyendo que deba haber mucho más allá de esos 90º de extensión, una reducción drástica de esta ADM puede ocasionar problemas en el recobro de la brazada, alineamiento corporal nadando y problemas articulares adicionales, por lo que se debe valorar igualmente.

Flexión de tronco:

Los valores de flexión de tronco de pie de nuevo son muy similares en los 4 grupos internacionales (entre 43 y 47º), mientras que el grupo de nivel regional infantil se queda en 54º.

A priori no nos parece un valor determinante para el rendimiento en natación (¿quizá algo relacionado con la capacidad de ondulación y control de ésta en el nado subacuático?), pero sí que lo utilizamos como elemento más de control, especialmente para prescribir trabajo compensatorio en aquellos nadadores que se salen de la norma estadística por defecto de ADM.

Articulación de tobillo:

Los 4 grupos de estudio con nivel internacional presentan valores de ADM inferiores a 20º en flexión plantar de tobillo (considerado en el momento del estudio como valor más alto en grados de la normalidad). Sus valores respectivos fueron de: 11,5º (CAR junior), 16,9º (RFEN absoluto joven), 18,5º (RFEN junior) y 15,6º (RFEN infantil).

Rompe claramente esta tendencia el último grupo de estudio, club regional infantil, con 24,5º de promedio en flexión plantar (un 63% más que su mismo grupo de edad de nivel internacional)

Cabe destacar que dentro de cada uno de los grupos están incluidos los nadadores de estilo braza, que no presentan valores tan extremos de ADM en flexión plantar y que seguramente suben la media de cada uno de sus grupos (de manera aleatoria, si bien es verdad que la proporción de bracistas por grupo es más o menos proporcionada entre todos los estudiados).

Aunque autores como Willems y cols. (2014) no encontraron una correlación positiva entre flexión plantar y rotación interna de tobillo activa y pasiva con la velocidad de nado (en patada de delfín) en un estudio con 26 nadadores de nivel competitivo, sí que la había ante una reducción de dicha ADM con vendajes restrictivos, y también si se estudiaba la fuerza de sus flexores dorsales y rotadores internos del tobillo. De ello podemos deducir que unos grados óptimos de ADM son necesarios para un nivel competitivo (menos grados denotan pérdida de velocidad) pero a la vez es necesario mejorar la aplicación de fuerza las acciones que determinan la velocidad de desplazamiento de manera específica.

Por lo tanto, y a efectos prácticos, parece ser que no hay muchas posibilidades a nivel estadístico de encontrar nadadores de alto nivel si no presentan unos buenos valores de ADM en hiperflexión de hombros y en flexión plantar de tobillos, especialmente en grupos de edad altos, por lo que el trabajo dedicado a la determinación, mejora y mantenimiento de la ADM específica debería ser uno de los objetivos de los técnicos de natación con sus grupos de nadadores en todas sus categorías de edad.


AUTOR

Mario Cañizares Sánchez-Beato

mcanizares@elite-nextlevel.com

www.elite-nextlevel.com

BIBLIOGRAFÍA:

Elizabeth E. Hibberd, Kevin Laudner, David J. Berkoff, Kristen L. Kucera, Bing Yu and Joseph B. Myers (2016). Comparison of Upper Extremity Physical Characteristics Between Adolescent Competitive Swimmers and Nonoverhead Athletes

HOLT, K., BOETTCHER, C., HALAKI, M., GINN, K (2016). Humeral torsion and shoulder rotation range of motion parameters in elite swimmers

Scott A. Heinlein and Andrew J. Cosgarea (2010). Biomechanical Considerations in the Competitive Swimmer’s Shoulder

CAÑIZARES, M (2012). http://www.elite-nextlevel.com/blog/articulos/esti...

HALJAND, R. http://swim.ee/technique/quality_control.html

MORAS, G (2003). Optimización de la movilidad articular en los deportes colectivos. Apuntes del Master Profesional en Alto Rendimiento en Deportes de Equipo

WILLIAMS, M. http://www.coachmorg.com/?q=node/57

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