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Clasificacion de Habilidades Motoras III

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Clasificacion de Habilidades Motoras III

Si bien hay otras clasificaciones de habilidades motoras que me parecen importantes, quiero cerrar este contenido, al menos transitoriamente, para abordar otras problematicas. Para ello traigo al presente para compartir con ustedes, otra mirada diferente y valiosa elaborada por el profesor español Jordi Díaz Lucea (1999). Este especialista propone una forma de ver a las habilidades y destrezas motrices básicas a partir de la interacción del individuo con el espacio, el tiempo, los objetos y otros individuos. Atendiendo a la interacción del sujeto con estos elementos y en función de en cuál de ellos se pone intencionalidad educativa y las estrategias personales de resolución de la acción motriz nos encontramos con una serie de categorías o clasificación de habilidades motrices básicas que denomina de la siguiente forma:

a- Habilidades tempo-corporales; b- Habilidades espacio-corporales; c-
Habilidades instrumentales; d- Habilidades estratégicas; e- Habilidades
sociales; f- Habilidades de cooperación; g- Habilidades de oposición; y h- Habilidades de cooperación-oposición.

Su clasificación se sustenta sobre las estrategias, técnicas, acciones motrices, etc., es decir sobre los procesos cognitivos y psicológicos puestos en juego por los alumnos y alumnas para resolver o solucionar situaciones motrices propuestas por el docente con una intencionalidad educativa concreta.

Estas situaciones motrices desarrollan habilidades de una o varias de las categorías mencionadas en el párrafo anterior, en función de su intencionalidad educativa y a partir del trabajo de actividades de desplazamientos, saltos, giros, manejo de objetos y equilibrios.

Este planteamiento no excluye que sigamos considerando que el amplio repertorio de formas de desplazamientos, saltos, giros, manejo de objetos y equilibrios sean en su conjunto habilidades motoras básicas, pero que por sí solas no constituyen categorías de clasificación, sino que se incluyen en la taxonomía expuesta anteriormente. Veamos algunos ejemplos a continuación:

Solicitamos a los alumnos que se desplacen libremente por el salón y que a la señal se dirijan a determinado lugar del espacio. En este caso los alumnos realizan una habilidad de desplazarse perteneciente a la categoría de las “espacio – corporales” ya que el acento educativo está dirigido a ir a un lugar concreto del espacio.

El profesor propone a los alumnos que se desplacen por el espacio, en parejas mixtas tomados de la mano y que a la señal cambien de pareja y sigan corriendo. La habilidad utilizada sigue siendo un desplazamiento, pero en este caso pertenece a las “habilidades motrices sociales” porque lo que el docente persigue son procesos de socialización entre los alumnos de la clase y de manera especial, entre los chicos y las chicas.

El docente organiza a los alumnos por parejas, cada pareja disputa contra otra una pelota que se deben ir pasando e intentan que la pareja contraria no se la quite o recuperarla en caso de haberla perdido. La habilidad es pasar y recibir un móvil pero en este caso puede pertenecer a varias categorías en función de la intencionalidad educativa. Si ésta, está centrada en la acción de pasar y recibir pertenecerá a las “habilidades motrices instrumentales”, si la intención está en no perder o en recuperar la pelota, incursionamos en el grupo de las “habilidades estratégicas”, y finalmente, si a acción se encamina a cooperar con el compañero y a oponerse a la pareja contraria, la categoría involucrada será la de “habilidades motrices de cooperación – oposición”. En este ejemplo son las consignas que vaya dando el profesor las que orientarán al alumno a poner en juego estrategias encaminadas a resolver una u otra habilidad motriz.

Como vemos pueden existir actividades que tengan el acento educativo en varias habilidades e incluso que se puedan combinar varias de ellas.

A modo de conclusión me gustaría comentar que independientemente de la nomenclatura o el rotulo con el cual denominemos a las habilidades motoras, me parece lo más significativo pasa por tener en claro cuál es la necesidad y donde queremos poner énfasis para provocar el cambio, adaptación y aprendizaje.

Referencias Bibliográficas

1- Díaz Lucea, J “La Enseñanza y Aprendizaje
de las Habilidades y Destrezas Motrices Básicas”. Editorial Inde – Barcelona – España – 1999.

2- Oña Sicilia, A y col “Control y Aprendizaje Motor”. Editorial Síntesis. Madrid, España. 1999.

3- Granda, J y Alemany, I “Manual de Aprendizaje y Desarrollo Motor, Una Perspectiva Educativa”. Editorial Paidós. Barcelona, España. 2001.

4- Vanzan, J y Stricker, G “Desarrollo Motor”. Editorial IPEF. Córdoba, Argentina. 2003.

- Lic. Rubén Pérez

Staff Equipo Child Training



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