715 resultados sobre Entrenamiento de la Fuerza y Potencia

playlist_add_checkArtículo - PubliCE - 2019

Adaptaciones Músculo-Tendinosas Asociadas al Género para el Entrenamiento de la Fuerza

Gerard McMahon, Christopher I. Morse, Keith Winwood, Adrian Burden y Gladys L. Onambélé.
Objetivo Comparar los cambios relativos en las propiedades del complejo músculo-tendón (MTC) después del entrenamiento de la fuerza de alta carga (RT) en hombres y mujeres jóvenes, y determinar cualquier relación con los niveles circulatorios de TGFβ-1 e IGF-I. Métodos Veintiocho participantes fueron asignados a un grupo de entrenamiento y subdivididos por sexo (T hombres [TM] de 20±1 años, n = 8, T mujeres [TF] de 19±3 años, n = 8), mientras que 6 hombres y 6 mujeres fueron asignados a grupos control (ConM/F). Los grupos de entrenamiento completaron 8 semanas de entrenamiento de fuerza (RT). Las propiedades del MTC (Vasto Lateral, VL), el área de sección transversal fisiológica (pCSA), el torque del cuádriceps, la rigidez (stiffness) del tendón rotuliano [K], el módulo de Young, el volumen, el área de la sección transversal y la longitud, los niveles circulatorios de TGFβ-1 y IGF-I fueron evaluados al inicio y después del RT. Resultados Después del RT, hubo un aumento significativo en las propiedades mecánicas y morfológicas del MTC en ambos grupos de entrenamiento, en comparación con el ConM/F (p<0,001). Sin embargo, no hubo cambios significativos específicos del sexo en la mayoría de las variables del MTC. Sin embargo, hubo diferencias significativas de sexo en los cambios en la K, con las mujeres exhibiendo mayores cambios que los hombres en los niveles de fuerza de la MVC (Contracción Voluntaria Máxima) más bajos (10% p = 0,030 y 20% MVC p = 0,032) y el efecto opuesto visto en niveles de fuerza más altos (90% p = 0,040 y 100% MVC p = 0,044). Hubo aumentos significativos (p<0,05) en el IGF-I tanto en el TF como en el TM después del entrenamiento, sin cambios en el TGFβ-1. No hubo diferencias de género (p>0,05) en el IGF-I o el TGFβ-1. De manera interesante, los datos poblacionales combinados mostraron que el TGFβ-1 se correlacionó con la K al inicio del estudio, sin que se identificaran correlaciones entre las propiedades del IGF-I y el MTC. Conclusiones Los niveles más altos de reposo del TGFβ-1 están asociados con propiedades mecánicas superiores de los tendones. El RT puede impactar en extremos opuestos de la relación fuerza-elongación del tendón rotuliano en cada sexo. Por lo tanto, pueden ser necesarios diferentes patrones de carga para maximizar las adaptaciones del entrenamiento de la fuerza en cada sexo.
 
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Ratios de Fuerza de Rodilla en Deportistas Femeninas de Competición

Jaroslaw Kabacinski, Michal Murawa, Krzysztof Mackala y Lechoslaw Bogdan Dworak.
Las ratios de fuerza de rodilla están relacionadas con los patrones de movimiento, el entrenamiento específico del deporte y las lesiones de rodilla en los deportistas. El propósito de este estudio fue determinar las ratios de la fuerza isocinética concéntrica de isquiotibiales y cuádriceps y la fuerza isométrica de los extensores de rodilla. En jugadoras de baloncesto (n = 14) y jugadoras de voleibol (n = 12) se evaluó: la ratio de torque máximo de isquiotibiales-cuádriceps (H/Q) y la ratio de torque máximo de lado a lado (TR) para isquiotibiales y cuádriceps; la ratio entre la fuerza bilateral máxima y la fuerza unilateral máxima sumada (B/U) y la ratio de fuerza máxima de lado a lado (SR) para los extensores de rodilla. Para los valores de la H/Q, se calculó un análisis factorial mixto de varianza de 2 × 2 × 3 y una prueba post hoc de Bonferroni. Los valores de la H/Q aumentaron de 48,0 (3,9)% a 60°/s a 70,4 (7,9)% a 300°/s. Además, hubo diferencias significativas en los valores de la H/Q entre 300°/s y 180°/s, 300°/s y 60°/s en las jugadoras de baloncesto y voleibol, y entre 180°/s y 60°/s sólo en las jugadoras de baloncesto (p<0,05). Las jugadoras de baloncesto demostraron resultados significativamente más altos en la H/Q a 60°/s que las jugadoras de voleibol (p<0,05). Las diferencias en los valores medios de la TR y la SR oscilaron entre el 4,4% y el 8,6% y no indicaron déficits significativos de fuerza de lado a lado (p>0,05). En ambos grupos se encontró una mayor fuerza isométrica desarrollada bilateralmente (B/U>100%). Los hallazgos revelaron la magnitud de las ratios de fuerza de las rodillas en las jugadoras determinada por los movimientos específicos del deporte en baloncesto y voleibol. Este estudio resaltó la importancia del déficit de fuerza bilateral y el equilibrio muscular entre isquiotibiales y cuádriceps en las jugadoras de baloncesto y voleibol en actividades relacionadas con sus patrones de movimiento y entrenamiento específico.
 
Blog - 28 diciembre, 2018

Entrenamiento aeróbico en la diabetes, y la fuerza?

Por Prof. Jorge Luis Roig.
Una visión cardiocéntrica que asegura una larga adherencia a la medicaciónJorge Roig (diciembre 2018) La indicación de ejercicios de tipo aeróbico en personas con enfermedades crónicas está encabezando la lista de los prescriptores que transitan las ciencias del ejercicio sin estar preparados en ese territorio. Y ello es prácticamente para todas las patologías, entre las cuales se encuentra la diabetes (DBT). Entrenar la fuerza para esos profesionales pareciera estar solo asociada a los atletas y, casi sin análisis, el abordaje de dicha capacidad en no deportistas está vinculado a ciertas alarmas infundadas en riesgos sobre la salud de quienes en ella se aventuran, principalmente los que padecen hipertensión, problemas cardíac
 
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El Entrenamiento de la Fuerza No Induce Adaptaciones Uniformes al Cuádriceps

Gerald T. Mangine, Michael J. Redd, Adam M. Gonzalez, Jeremy R. Townsend, Adam J. Wells, Adam R. Jajtner, Kyle S. Beyer, Carleigh H. Boone, Michael B. La Monica, Jeffrey R. Stout, David H. Fukuda, Nicholas A. Ratamess y Jay R. Hoffman.
El entrenamiento de la fuerza puede afectar de forma diferente a las adaptaciones morfológicas a lo largo de la longitud de los músculos uniarticulares y biarticulares. El propósito de este estudio fue comparar los cambios en la morfología muscular a lo largo de la longitud del músculo recto femoral (RF) y el vasto lateral (VL) en respuesta al entrenamiento de la fuerza. Después de una fase preparatoria de 2 semanas, 15 hombres entrenados en fuerza (24,0 ± 3,0 años, 90,0 ± 13,8 kg, 174,9 ± 20,7 cm) completaron las evaluaciones de pre-entrenamiento (PRE) de grosor muscular (MT), ángulo de penación (PA), área de sección transversal (CSA) y ecointensidad en el RF y el VL al 30, 50 y 70% de la longitud de cada músculo; la longitud del fascículo (FL) fue estimada a partir de las mediciones respectivas del MT y el PA dentro de cada músculo y región. Luego, los participantes comenzaron un programa de entrenamiento de fuerza de alta intensidad y bajo volumen (4 x 3-5 repeticiones, 3 minutos de descanso), en miembros inferiores, y repitieron todas las PRE-evaluaciones después de 8 semanas (2 d ∙ sem-1) de entrenamiento (POST). Aunque el análisis de varianza de medidas repetidas de tres vías (músculo [RF, VL] x región [30, 50, 70%] x tiempo [PRE, POST]) no reveló interacciones significativas para ninguna evaluación de la morfología, se observaron efectos simples significativos (músculo x tiempo) para el CSA (p = 0,002) y la FL (p = 0,016). Específicamente, los cambios promedio del CSA favorecieron al VL (2,96 ± 0,69 cm2, p < 0,001) sobre el RF (0,59 ± 0,20 cm2, p = 0,011), mientras que se observaron disminuciones significativas en la FL promedio para el RF (-1,03 ± 0,30 cm, p = 0,004) pero no para el VL (-0,05 ± 0,36 cm, p = 0,901). No se observaron otras diferencias significativas. Los resultados de este estudio demuestran la aparición de adaptaciones no homogéneas en el tamaño y la arquitectura de los músculos RF y VL después de 8 semanas de entrenamiento de fuerza de alta intensidad en hombres entrenados en fuerza. Sin embargo, el entrenamiento no parece influir en las adaptaciones específicas de cada región en ninguno de los dos músculos.
 
playlist_add_checkArtículo - PubliCE - 2018

El Perfil de Fuerza Isocinética de los Futbolistas de Élite Según la Posición de Juego

Robert Śliwowski, Monika Grygorowicz, Radosław Hojszyk y Łukasz Jadczak.
El objetivo de este estudio fue comparar los perfiles de rendimiento de fuerza isocinética en jugadores de fútbol de élite en diferentes posiciones de juego. Un total de 111 jugadores de élite internacionales de la Ekstraklasa polaca (la primera división en Polonia) fueron examinados durante las temporadas 2010-2015. Los jugadores se clasificaron en seis roles posicionales: defensores centrales (DFC), defensores externos (DFE), mediocampistas centrales (CM), mediocampistas externos (EM), delanteros (F) y arqueros (G). La fuerza isocinética concéntrica (torque máximo [PT] de los cuádriceps y los isquiotibiales, relaciones H / Q) se calculó para la pierna dominante y la pierna no dominante a una velocidad angular de 1.05 rad •s–1, mientras que para evaluar la resistencia muscular isocinética, se tuve en cuenta el trabajo total [TW] a una velocidad angular de 4.19 rad •s–1. Los resultados demostraron que el rendimiento de la fuerza isocinética varía de manera significativa entre los jugadores en diferentes posiciones de juego. El análisis de PT para los cuádriceps (PT-Q) y los isquiotibiales (PT-H) en general reveló que los arqueros y los mediocampistas centrales tenían niveles de fuerza más bajos en comparación con otras posiciones de juego. En el caso de las relaciones de par pico de PT-H y de isquiotibiales / cuádriceps (H / Q), también se observaron diferencias estadísticamente significativas para las piernas, donde los valores promedios observados para la pierna dominante fueron más altos que para la pierna no dominante. Para TW para los cuádriceps (TW-Q) y los isquiotibiales (TW-H), solo se observaron diferencias estadísticamente significativas entre las posiciones de juego. Los valores de TW-Q para los arqueros fueron más bajos que para los defensores centrales y los mediocampistas externos. Los valores de TW-H para los arqueros fueron más bajos que para los mediocampistas centrales, los defensores centrales y los mediocampistas externos. Este estudio demostró que la actividad funcional específica de los jugadores en posiciones individuales en la cancha influye en el perfil variado del rendimiento de la fuerza isocinética.
 
Blog - 10 noviembre, 2018

​Plasticidad del músculo esquelético

Por Prof. Jorge Luis Roig.
El protagonismo de las redes moleculares El hecho de que el tipo de ejercicio físico afecte de una manera particular al músculo provocando un fenotipo específico de este, es al presente un centro de enorme interés en la investigación respecto de las adaptaciones del referido tejido. Al respecto, entre los descubrimientos más notables está el que refiere a los ajustes especiales que las diferentes actividades musculares pueden tener como respuesta según las moléculas que se activan por ejercitación. Así, aquellas contracciones que comprometen fibras lentas y por ello tienen una fuerte participación mitocondrial en la resíntesis de ATP, logran adaptaciones en el sistema oxidativo mediante el incremento del pool mitocondrial así
 
playlist_add_checkArtículo - Revista de Entrenamiento Deportivo - 2018

Adaptaciones de la Fuerza Explosiva y de la Resistencia en Jugadores de Fútbol de Élite Jóvenes Durante dos Temporadas de Fútbol

Riccardo Di Giminiani y Christiano Visca.
El propósito de este estudio fue investigar las adaptaciones de la fuerza explosiva y de la resistencia en jugadores de fútbol de élite jóvenes que fueron sometido a un programa de entrenamiento supervisado para un período de dos años. Diecinueve jugadores, con siete años de experiencia de entrenamiento (edad: 13.3±0.1 años; peso corporal: 57.9±4.9 kg; altura: 168.9±4.7 cm; BMI: 20.1±1.1 kg/m2), voluntariamente participaron en el presente estudio. Las sesiones de prueba se realizaron al principio del período de la preparación en el primer (T1), segundo (T2), y tercer año (T3). Las siguientes variables del rendimiento fueron medidas: la fuerza explosiva [salto desde sentadilla (SJ) y salto con contramoviento (CMJ)], aumento del pre-estiramiento (CMJ-SJ), rigidez de las piernas [test de rebote (HT)], rendimiento de sprint corto [15 m (SSP15) y 30 m (SSP30)], resistencia aeróbica [test de Leger (VO2máx)], frecuencia cardíaca máxima [en el último estadío de Leger (FC)], y resistencia de la fuerza-velocidad [saltos con contramovimiento continuos (CCMJ)]. Un efecto principal significativo sobre el VO2máx (+5.72%; F(2.49) = 3.822; p = 0.029; ES = 1.00), FC (-1.70%; F(2.54) = 3.472; p = 0.038; ES = 0.97), CCMJ (+7.64%; F(2.54) = 5.438; p = 0.007; ES = 1.15), SJ (+10.26%; F(2.54) = 15.254; p = 0.0001; ES = 1.53), CMJ (+7.36; F(2.54) = 8.270; p = 0.001; ES = 1.33), HT (+8.34%; F(2.48) = 3.297; p = 0.046; ES = 1.01), SSP15 (-3.50%; F(2.44) = 12.760; p = 0.0001; ES = 1.53), y SSP30 (-4.44%; F(2.44) = 5.797; p = 0.006; ES = 1.16) se observó en las dos temporadas de fútbol. Estos resultados muestran que, en el entrenamiento a largo plazo, el monitoreo de las respuestas adaptativas respecto a la carga de entrenamiento puede proveer una pauta para optimizar la entrenabilidad de algunas variables del rendimiento en jugadores de fútbol de élite jóvenes (13-15 años). En el presente estudio, nosotros no podemos excluir la influencia del crecimiento y la maduración en algunas variables del rendimiento; por lo tanto, las respuestas adaptativas monitoreadas deben ser consideradas como posibles resultados de una interacción entre la carga de entrenamiento aplicada y la maduración.
 
Blog - 7 noviembre, 2018

​Entrenamiento de fuerza y síntesis proteica

Por Prof. Jorge Luis Roig.
El rol de los aminoácidos anabólicos en la respuesta hipertrófica. Jorge Roig La actividad muscular tiene implicancias fundamentales en varios territorios, siendo una de ellas la de iniciar una renovación de las proteínas de dicho tejido y con ello además dar comienzo a la señalización anabólica para la resíntesis de las mismas. Comprender esta acción resulta básico para entender las implicancias que tiene el ejercicio, al punto que según sea este se generarán respuestas específicas sobre el perfil proteico. Como es obvio suponer, la característica de la fibra muscular que se involucre en el esfuerzo será la que desencadenará todas las secuencias en la vía de señalización concreta, provocando con ello el catabolismo pr
 
playlist_add_checkArtículo - PubliCE - 2018

Influencia de la Rotura del Ligamento Cruzado Anterior en la Fuerza Muscular del Muslo y la Relación Isquiotibiales-Cuádriceps: Un Meta-Análisis

Hyun-Jung Kim, Jin-Hyuck Lee, Sung-Eun Ahn, Min-Ji Park y Dae-Hee Lee.
La compensación teórica después de la rotura del ligamento cruzado anterior (LCA) podría causar debilidad del cuádriceps y activación de los isquiotibiales, previniendo la subluxación anterior de la tibia y afectando la relación esperada isquiotibiales-cuádriceps. Aunque la debilidad del cuádriceps ocurre a menudo después de las roturas del LCA, sigue siendo incierto si la fuerza de los isquiotibiales y la relación isquiotibiales-cuádriceps aumentan en rodillas con deficiencia del LCA. Este meta-análisis comparó la fuerza muscular isocinética de los músculos cuádriceps e isquiotibiales, y la relación isquiotibiales-cuádriceps, de los miembros inferiores lesionados y no lesionados de los pacientes con rotura del LCA. Este meta-análisis incluyó todos los estudios que compararon la fuerza isocinética de los músculos del muslo y la relación isquiotibiales-cuádriceps en las piernas lesionadas y no lesionadas de los pacientes con rotura del LCA, sin cirugía o antes de la misma. Se incluyeron 13 estudios en el meta-análisis. La fuerza del cuádriceps y de los isquiotibiales fue menor, 22,3 N∙m (IC del 95%: 15,2 a 29,3 N∙m; P<0,001) y 7,4 N∙m (IC del 95%: 4,3 a 10,5 N∙m; P<0,001), respectivamente, en el lado lesionado que en el no lesionado. La relación isquiotibiales-cuádriceps media fue un 4% mayor en el LCA lesionado que en los miembros inferiores no lesionados (IC del 95%: 1,7% a 6,3%; P<0,001). En conclusión, las disminuciones fueron observadas en los músculos cuádriceps e isquiotibiales de los pacientes con rotura del LCA, con la disminución en la fuerza del cuádriceps que era 3 veces mayor. Estas reducciones desiguales aumentan ligeramente la relación isquiotibiales-cuádriceps en rodillas con lesión del LCA.
 
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Biomarcadores Asociados con Hipertrofia Baja, Moderada y Alta del Músculo Vasto Lateral Después de 12 Semanas de Entrenamiento de la Fuerza

Christopher B. Mobley, Cody T. Haun, Paul A. Roberson, Petey W. Mumford, Wesley C. Kephart, Matthew A. Romero, Shelby C. Osburn, Christopher G. Vann, Kaelin C. Young, Darren T. Beck, Jeffrey S. Martin, Christopher M. Lockwood y Michael D. Roberts.
Se buscó identificar los biomarcadores que delinearon las respuestas hipertróficas individuales al entrenamiento de la fuerza. Los sujetos fueron hombres en edad universitaria, no entrenados, que participaron en un entrenamiento de la fuerza de cuerpo entero (3 d/sem) durante 12 semanas. Se obtuvo composición corporal mediante absorciometría de rayos X de doble energía (DXA), espesor del vasto lateral (VL) mediante ecografía, sangre, biopsias musculares del VL y fuerza de sentadilla en tres repeticiones máximas (3RM), antes (PRE) y después (POST) de 12 semanas de entrenamiento. Se utilizó el Analisis Cluster k-medias basado en los cambios de grosor del VL identificados como bajos [LOW; n = 17; cambio (media±DE) = +0,11±0,14 cm], moderados (MOD; n = 29,+0,40±0,06 cm) y altos (HI; n = 21,+0,69±0,14 cm). Se analizaron biomarcadores relacionados con la histología, la biogénesis de ribosoma, la proteólisis, la inflamación y la señalización de andrógenos entre los grupos. Hubo efectos principales de tiempo (POST>PRE, p<0,05) pero no hubo interacciones grupo×tiempo para aumentos en la masa corporal magra de DXA, área de sección transversal de fibra muscular tipo I y II y número de mionúcleos, número de células satélite y macronutrientes consumidos. Curiosamente, el grosor PRE del VL fue ~12% mayor en LOW versus HI (p = 0,021), a pesar de que los valores POST fueron ~12% mayores en HI versus LOW (p = 0,006). Sin embargo, sólo hubo una correlación débil entre los puntajes de grosor PRE del VL y el cambio en el grosor del VL (r2 = 0,114; p = 0,005). El análisis post hoc forzado indicó que los niveles de ARN total del músculo (es decir, la densidad del ribosoma) no aumentaron significativamente en el grupo LOW (351±70 ng/mg a 380±62, p = 0,253), sino que aumentaron en el grupo MOD (369±115 a 429±92, p = 0,009) y HI (356±77 a 470±134, p<0,001; POST HI>POST LOW, p = 0,013). Sin embargo, sólo hubo una asociación débil entre el cambio en el ARN total del músculo y el grosor del VL (r2 = 0,079; p = 0,026). Los niveles de ARNm de IL-1β disminuyeron en los grupos MOD y HI después del entrenamiento (p<0,05), aunque las asociaciones entre este marcador y los cambios en el grosor del VL no fueron significativas (r2 = 0,0002, p = 0,919). En conclusión, los individuos con valores más bajos en el grosor del VL pre-entrenamiento y mayores incrementos en los niveles totales de ARN muscular después de 12 semanas de entrenamiento de la fuerza experimentaron un mayor crecimiento muscular del VL, aunque estos biomarcadores explicaron individualmente sólo el ~8-11% de la varianza en la hipertrofia.
 
Blog - 18 octubre, 2018

Entrenamiento combinado de fuerza y aeróbico

Por Prof. Jorge Luis Roig.
Las diferencias del HIIT con relación a cualquier otro “cardio”. Si algo ha generado en los últimos años posiciones antagónicas es respecto de la conveniencia o no de realizar en una misma sesión entrenamientos de fuerza (EF) y los de tipo aeróbico (EA). Muchos de los distantes de esta controversia respecto de la aplicación del denominado entrenamiento concurrente, método donde justamente se combinan los EF y los EA en la misma sesión, se posicionan en alguno de los dos extremos sin conocer a ciencia cierta que es lo que está puesto en causa. A los fines de aclarar algo sobre esto, vale recordar que Hickson en 1980 fue el primero en demostrar la interferencia que tenían estos dos tipos de ejercitaciones sobre el rendimiento
 
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No Sólo Estático: Maniobras de Estabilización en Ejercicios Dinámicos - Un estudio Piloto

Giedrė Vaičienė, Kristina Berškienė, Agne Slapsinskaite, Vilma Mauricienė y Selen Razon.
Este estudio examinó las características de la actividad eléctrica de los músculos del tronco en adultos jóvenes realizada en el curso de ejercicios estáticos y dinámicos de fortalecimiento de los músculos del tronco mediante diferentes maniobras de estabilización de la columna lumbar. Veinte adultos jóvenes (Medad = 25,5 DE = 2,91) participaron en este estudio. De los 20, 11 sujetos (5 hombres y 6 mujeres) no informaron antecedentes de dolor, 9 sujetos (5 hombres y 4 mujeres) informaron dolor lumbar (DL) en los últimos tres meses. Los sujetos realizaron maniobras de estabilización de la columna lumbar (abdominales bracing (AB) y abdominales hollowing (AH)) con ejercicios estáticos y dinámicos de fortalecimiento de los músculos abdominales (por ejemplo, puente frontal, puente lateral y curl-ups). El dispositivo de electromiografía de doce canales Noraxon Telemyo (Noraxon EEUU, Inc.) se utilizó para registrar los datos EMG del músculo recto del abdomen (RA), los músculos oblicuos externos (OE), los músculos oblicuos internos (OI) y los músculos erectores de la columna vertebral (EC). En ejercicios estáticos como el ejercicio de puente lateral, se registró una actividad eléctrica muscular del RA significativamente mayor con la maniobra AB en comparación con la maniobra AH tanto en el lado derecho como en el izquierdo respectivamente (Z = -2,17; p = 0,03; Z = 3,40; p = 0,001). En ejercicios dinámicos como el ejercicio de curl-up, durante la fase de elevación, el valor medio de la actividad muscular del RA con AB fue significativamente mayor que con AH (Z = -2,315; p = 0,021). El valor medio de la actividad de los músculos OI con AH fue significativamente mayor que con AB (Z = -3,230; p = 0,001). Los resultados indicaron que aunque los músculos superficiales están más activados con los ejercicios de la maniobra AB, los músculos abdominales profundos están más activados con los ejercicios de maniobra AH. Estos hallazgos pueden ayudar a los profesionales a diseñar intervenciones para integrar la maniobra de AH para beneficiar a las personas con inestabilidad lumbar.