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playlist_add_checkArticle - Revista de la Asociación Argentina de Traumatología del Deporte - 2017

Ruptura de Tornillo Tibial Interferencial Biodegradable Posterior a Reconstrucción de LCA

Dr. José A. Palacios, Dr. Carlos A. Lema, Dr. Juan Zicaro, Dr. Carlos Yacuzzi and Dr. Matías Costa Paz.
Se presenta un reporte un caso con una ruptura de tornillo interferencial biodegradable tibial luego de la reconstruc¬ción de ligamento cruzado anterior (LCA) con injerto cuádruple autólogo de semitendinoso y recto interno. Doce meses postoperatorios luego de una recuperación satisfactoria inicia con síntomas de bloqueo y dolor de rodilla. La Resonancia magnética (RM) mostró ruptura del tornillo tibial sin pérdida de la ubicación ni continuidad de la plástica de LCA. Se realizó extracción de la parte rota del tornillo por vía artroscópica. La paciente tuvo una recuperación completa de su rodilla. Éste caso describe posibles causas de ruptura del tornillo biodegradable y se sugiere tomar en cuenta los cuidados necesarios para evitar dicho problema.
 
playlist_add_checkArticle - PubliCE - 2007

Evaluación de la Fuerza para la Salud: Reflexiones para su Aplicación en Programas de Acondicionamiento Físico Saludable

Juan Ramón Heredia Elvar, Iván Chulvi Medrano, Miguel Ramón and Raquel Pomar.
Son muchas la ocasiones en las que en los centros de actividad física para la salud (gimnasios, Centros de Fitness-Wellness) se realizan evaluaciones de la fuerza, normalmente dinámica máxima, de los clientes/ socios. Nosotros sugerimos que exista un replanteamiento de la evaluación de la fuerza, en concreto de la dinámica máxima, puesto que para objetivos de salud dicha evaluación debería diferir con respecto a la realizada en la práctica deportiva de rendimiento, que por otro lado es la que realizan los técnicos de las salas de musculación. Desde este punto de vista nos formulamos ciertas preguntas, ¿cómo saber que estímulo es necesario para mi entrenamiento?, ¿de qué dependerá el estímulo o carga de entrenamiento?, ¿tengo que hacer algún test de evaluación al principio de mi programa de entrenamiento? ¿es correcto realizar el test de 1RM para el entrenamiento saludable?. El siguiente texto pretende abordar estas preguntas desde la rigurosidad científica que aportan profesores e investigadores de la talla de Juan José González Badillo, Juan Carlos Colado, Juan M. García Manso, Alfonso Jiménez, Julio Tous, entre otros.
 
playlist_add_checkArticle - Revista de Educación Física - 2017

Las Fuentes de Conocimiento Utilizadas por los Monitores de Actividad Física y Deporte Españoles

Beatriz Bernabé, Dr. Antonio Campos-Izquierdo and Dra. María Dolores González-Rivera.
El objetivo del presente estudio es identificar las fuentes de conocimiento utilizadas por los monitores de actividad física y deporte españoles e interrelacionarlas y compararlas con su formación inicial y experiencia laboral. Para ello se utilizó la entrevista estandarizada por medio del cuestionario "PROAFIDE: Recursos Humanos de Actividad Física y Deporte" que se aplicó a 600 monitores de actividad física y deporte de España. Este cuestionario analiza la situación y el desempeño de las personas que trabajan en funciones de actividad física y deporte. Los resultados revelaron que los monitores de actividad física y deporte utilizan fuentes de conocimiento asociadas con el aprendizaje formal e informal. La fuente de conocimiento que más utilizan son los cursos seguida de la interacción con otros profesionales y la observación de otros profesionales. Los monitores de actividad física y deporte que poseen una mayor formación inicial afirmaron utilizar más a menudo los conocimientos que les han aportado las titulaciones de mayor nivel, los cursos, los libros, las revistas científicas, sus propias investigaciones y los recursos tecnológicos o internet. Por otro lado, la fuente de conocimiento que más utilizan aquellos con una experiencia de diez años o mayor fueron los cursos.
 
playlist_add_checkArticle - PubliCE - 2007

Comparación de la Intervención sobre el Estilo de Vida e Intervenciones Estructuradas para Aumentar la Actividad Física y la Capacidad Cardiorrespiratoria. Un Estudio Randomizado

A L Dunn, B H Marcus, J B Kampert, M E Garcia, H W Kohl III and S N Blair.
Contexto: A pesar de estar bien documentada la fuerte relación que existe entre actividad física y salud, el 60% de la población no es lo suficientemente activa o es completamente inactiva. Los métodos tradicionales de prescripción de ejercicios no han demostrado ser efectivos para aumentar y mantener un programa de ejercicios físicos regulares. Objetivo: Comparar los efectos de una intervención de 24 meses de un programa de actividad física con intervención en el estilo de vida con un programa de ejercicio estructurado tradicional sobre la mejoría en la actividad física, la capacidad cardiorrespiratoria, y los factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares. Diseño: Estudio clínico randomizado llevado a cabo desde el 1º de agosto de 1993 hasta el 31 de julio de 1997.Participantes: Hombres (n=116) y mujeres (n=119) sedentarios con actividad física auto-reportada menor a 36 y 34 kcal.kg -1 .día -1 , respectivamente. Intervenciones: Seis meses de intervención intensiva y 18 meses de mantenimiento en un programa, ya sea de actividad física sobre el estilo de vida, o un programa tradicional de ejercicios estructurados. Mediciones Principales: Las principales mediciones fueron la actividad física evaluada a través de una encuesta de 7 días de duración sobre la actividad, y el máximo consumo de oxígeno (VO 2 máx.) a través de un test de máximo esfuerzo en cinta ergométrica. Las mediciones secundarias fueron las concentraciones plasmáticas de lípidos y lipoproteínas, la presión arterial, y la composición corporal. Todas las evaluaciones fueron realizadas al comienzo del estudio, a los 6 y a los 24 meses. Resultados: Ambos grupos de actividad (estilo de vida y ejercicio estructurado) mostraron mejorías significativas y comparables con respecto a la actividad física y a la capacidad cardiorrespiratoria desde el comienzo hasta los 24 meses. Los cambios medios ajustados (intervalos de confianza de 95% [IC] fueron de 0.84 (IC 95%, 0.42 – 1.25 kcal/kg por día; p<0.001) y 0.69 (IC 95%, 0.25 – 1.12 kcal/kg por día; p=0.002), para la actividad, y de 0.77 (IC 95%, 0.18 – 1.36 ml.kg -1 .min -1 ; p=0.01) y 1.34 (IC 95%, 0.72 - 1.96 ml.kg -1 .min -1 ; p<0.001) para el consumo de oxígeno, para los grupos sobre el estilo de vida y ejercicio estructurado, respectivamente. Hubo reducciones significativas y comparables en la presión sistólica (-3.63 [IC 95%, - 5.54 a -1.72 mmHg; p<0.001] y -3.26 [IC 95%, - 5.26 a -1.25 mmHg; p= 0.002]), y en la presión diastólica (-5.38 [IC 95%, -6.90 a -3.86 mmHg; p<0.001] y -5.14 [IC 95%, -6.73 a -3.54 mmHg; p<0.001]) para los grupos de actividad sobre el estilo de vida y ejercicio estructurado, respectivamente. Ningún grupo cambio significativamente su peso (-0.05 [IC 95%, -1.05 a 0.96 kg; p= 0.93] y 0.69 [IC 95%, -0.37 a 1.74 kg; p= 0.20]), pero cada grupo redujo significativamente el porcentaje de grasa corporal (-2.39% [IC 95%, -2.92% a -1.85%; p<0.001] y -1.85% [IC 95%, -2.41% a -1.28%; p<0.001]) (estilo de vida y ejercicio estructurado, respectivamente). Conclusiones: En adultos sanos previamente sedentarios, una intervención de actividad física sobre los estilos de vida es tan efectiva como un programa de ejercicios estructurados para mejorar la actividad física, la capacidad cardiorrespiratoria, y la presión sanguínea.