¿Cómo son las respuestas metabolómicas a turnos agudos de ejercicio aeróbico y anaeróbico?

¿Cómo son las respuestas metabolómicas a turnos agudos de ejercicio aeróbico y anaeróbico?
Esto fue investigado por un grupo de científicos del Rutgers Center for Health & Human Performance, New Jersey (EEUU) encabezado por Pellegrino, Joseph K., y presentado en en un póster (en Medicine & Science in Sports & Exercise: May 2017 - Volume 49 - Issue 5S - p 15), quienes exploraron las respuestas agudas metabólómicas (es decir, el estudio científico de los procesos químicos que involucran metabolitos) en suero luego de únicos turnos de ejercicio aeróbico y anaeróbico en sujetos diferencialmente entrenados.

Para ello, tomaron a 40 sujetos (N = 40) que fueron distribuidos en formas iguales en 4 grupos (n = 10) en base a una combinación de sexo [varones (V) o mujeres (M)] e historia de entrenamiento [entrenados en resistencia (R) o en fuerza (F)] (Varones = 24+4 años, 12.8+5.7% grasa corporal; Mujeres = 22+2 años, 23.3+4.8% grasa corporal).
En días separados, realizaron un turno de ejercicio de 45 minutos aerobico (A) o entrenamiento con pesas (F). El suero fue recolectado pre-, 0 y 60 minutos después dell ejercicio (T0, T1 y T2), y fue analizado vía UHPLC/MS para la identificación de 754 agentes bioquímicos. El análisis de componentes principales (PCA) fue usado para definir los perfiles de metabolito. Un análisis RMANOVA por sexo, estado de entrenamiento, tipo de ejercicio, y tiempo, fue realizado con una significancia puesta en P <.05.

Los resultados fueron los siguientes: tanto el ejercicio A como el de F aumentaron la glucólisis (A = 3.5+.7 veces; F = 3.9+1.0 veces; P <.05), con una activación significativamente mayor para el grupo de resistencia que realizó ejercicio de fuerza, P <.05. La actividad del TCA (promedio = 1.5+0.3 y 1.9+0.3 veces; P <.05) también aumentó. Los intermedios del ciclo del TCA (succinato, fumarato, y malato) fueron mayores en T1, particularmente para el succinato en el grupo de resistencia (P <.05), y volvió a la línea de base en T2. Durante el ejercicio, el ejercicio aeróbico aumentó el metabolismo de las grasas como quedó evidenciado por la elevación de AGLs múltiples y de acilcarnitinas (es decir, el palmitato aumentó 2.0+0.4 vs 1.0+0.1 veces en ejercicio aeróbico vs fuerza) y cuerpos cetónicos elevados en T1 en el grupo de resistencia que se ejercitó aeróbico y en el grupo de resistencia que se ejercitó fuerza. A través de las condiciones del ejercicio, el grupo de resistencia mostró AGLs relativamente inferiores y un menor catabolismo de los BCAAs que el grupo de fuerza en T2 (los cambios de los grupos de Resistencia vs Fuerza desde la línea de base: estearato =1.4+0.3 vs 1.4+0.2 veces; 3-hidroxisobutirato = 1.8+0.2 vs 2.2+0.1, P <.05) y retornaron generalmente más rápido hacia la línea de base para todos los metabolitos. Las diferencias sexo-dependientes en los perfiles de los metabolitos fueron más pronunciadas en general en los grupos de Resistencia que en los de Fuerza, incluyendo elevados los niveles de los AGLs y de los intermediarios del ciclo del TCA y el catabolismo de los BCAAs en el grupo femenino de resistencia durante ambos ejercicios aeróbico y de fuerza.

Como conclusión final se estableció que la respuesta biológica al ejercicio se dicta por la demanda metabólica del ejercicio y la fisiología del sujeto que se ejercita, permitiendo que el tipo del ejercicio y la variación individual alterare las respuestas metabolómicas del ejercicio. Los datos apoyan una mayor capacidad del TCA en el grupo de resistencia y mayor potencia glucolítica en el grupo de fuerza, que lleva a la selección del combustible en forma diferencial durante el ejercicio, particularmente con un modo emparejado. Las mujeres mostraron una menor actividad del TCA, una oxidación del AGLs aún más superior con diferencias de sexo más evidentes en los grupos de resistencia.
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