Debilidad Muscular en el abordaje de la Osteoartritis de Cadera

Debilidad Muscular en el abordaje de la Osteoartritis de Cadera
La osteoartritis de la cadera (OA) es responsable del dolor, la rigidez y la disfunción de la cadera durante las actividades de la vida diaria y es la razón más común para un reemplazo total de cadera (Lane, 2007). Se ha estimado que el 3% de la población adulta (Felson, 2004) y el 8% de las personas de 60 años (Lawrence et al., 2008; Quintana et al., 2008) se ven afectados por la OA de cadera. No existe una "cura" conocida para la OA y, por lo tanto, el tratamiento clínico de la OA de cadera se centra principalmente en aliviar el dolor y maximizar la función (Lane, 1999; McNair et al., 2009). Se requiere una comprensión profunda de los factores musculoesqueléticos subyacentes a la disfunción en la OA de cadera para lograr estos objetivos de manera efectiva.

Existe evidencia consistente de debilidad del músculo cuádriceps en OA de rodilla, en el que el entrenamiento de fuerza de este grupo muscular constituye un componente central de los programas de ejercicio para el manejo de la OA de rodilla. Una opinión común entre los profesionales de la salud parece ser que la debilidad de las extremidades inferiores también es evidente en la OA de cadera. Sin embargo, en comparación con la rodilla, hay menos literatura sobre la fuerza muscular en OA de cadera, y las pautas para la prescripción de ejercicio en OA de cadera tienden a basarse en la opinión de expertos en lugar de pruebas de apoyo. Por lo tanto, no está claro si la debilidad muscular como se observa en la OA de rodilla es evidente en la OA de cadera, y si es así, qué músculos son los más afectados.

Los principales hallazgos de esta revisión sistemática fueron pruebas contundentes de debilidad muscular, y evidencia moderada de grupos musculares más pequeños del miembro inferior afectado en personas con OA de cadera en comparación con el miembro inferior contralateral y/o las extremidades inferiores de controles sanos. Las mayores reducciones en los niveles de fuerza muscular en la extremidad inferior afectada en comparación con el miembro inferior contralateral se encontraron para los flexores y extensores de la cadera y la rodilla. La reducción en la fuerza muscular fue menos consistente para los aductores y los abductores de la cadera; Rasch et al (2007) informaron que tanto los aductores de la cadera como los abductores eran más débiles para la extremidad inferior afectada en comparación con la no afectada, mientras que Arokoski et al (2002) no informaron diferencias entre ambas. Solo 2 estudios compararon la fuerza muscular entre los miembros inferiores con OA de cadera y los de controles sanos, donde ambas informaron tamaños de efecto relativamente grandes para una menor capacidad de abducción de cadera en personas con OA de cadera en comparación con los controles sanos (Arokoski et al., 2002; Klausmeier et al., 2010).

El mecanismo más sistemáticamente informado que subyace a la debilidad muscular observada en la OA de cadera fue la disminución del tamaño muscular (atrofia). En general, se encontraron pruebas moderadas para músculos más pequeños en el miembro inferior afectado en comparación con la extremidad contralateral en personas con OA de cadera; sin embargo, hubo una considerable variabilidad entre los músculos. Los hallazgos de Grimaldi et al (2009) de que el glúteo medio, el piramidal y el glúteo mayor eran más pequeños en personas con OA de cadera avanzada que en etapa leve sugieren que el volumen muscular puede asociarse negativamente con la gravedad radiográfica de la cadera OA y, por lo tanto, se debe tener precaución al extrapolar los hallazgos del volumen muscular de esta revisión a individuos con OA de cadera leve a moderada.

Varios estudios que investigaron la calidad muscular en la OA de cadera informaron un gran efecto negativo de la OA sobre la densidad radiológica muscular, con una menor densidad en el miembro inferior afectado en comparación con la extremidad contralateral (Rasch et al., 2007 y 2009). Un mayor porcentaje de grasa intramuscular de los músculos de la extremidad afectada en comparación con el miembro inferior contralateral, y la reducción asociada en la proteína contráctil, probablemente contribuirían a la menor fuerza de la extremidad inferior OA. El aumento del contenido de grasa intramuscular también se ha identificado como un factor de riesgo para OA a través de su influencia en las vías metabólicas (Engstrom et al., 2009). No es posible determinar si las diferencias en la calidad muscular entre ambos miembros inferiores de los individuos con OA de cadera son el resultado de la reducción de la densidad radiológica de la extremidad afectada y/o el aumento de la densidad radiológica de la extremidad contralateral. Se requieren investigaciones adicionales que comparen la calidad muscular en OA de cadera y controles sanos para confirmar y comprender mejor el efecto de la OA de cadera sobre la calidad muscular.

La debilidad muscular que surge de la atrofia por desuso mediada por el dolor podría ser un mecanismo subyacente a la pérdida de la densidad mineral ósea en la OA de cadera que limita las opciones quirúrgicas y afecta negativamente los resultados a largo plazo después del reemplazo total de cadera. Además, aunque se mejora la función de la marcha después del reemplazo total de cadera, la función de marcha postquirúrgica se correlaciona positivamente con la función de marcha prequirúrgica (Foucher et al., 2007). La implicación de este hallazgo es que se requiere una intervención temprana para evitar la atrofia muscular y maximizar la función de la marcha en la OA de cadera. Dado que la debilidad muscular persiste después del reemplazo total de cadera, se recomienda el entrenamiento de fuerza de los grupos musculares del hemisferio inferior antes y después de la operación.La evidencia de la seguridad y eficacia de los programas de ejercicios para mejorar los resultados en OA de cadera es escasa, y por lo tanto se requieren ensayos de alta calidad para optimizar el diseño de los programas de entrenamiento.

La literatura existente sugiere que la OA de cadera unilateral se caracteriza por debilidad muscular generalizada de la pierna afectada. Los mecanismos subyacentes a la debilidad muscular son multifactoriales e incluyen, en orden de acuerdo con la fuerza y la cantidad de evidencia disponible, una combinación de tamaño muscular reducido (atrofia), inhibición muscular y disminución de la calidad muscular.

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