Efectividad del HIIT para mejorar la aptitud cardiorrespiratoria y la movilidad después del accidente cerebrovascular.

Efectividad del HIIT para mejorar la aptitud cardiorrespiratoria y la movilidad después del accidente cerebrovascular.
El accidente cerebrovascular es una de las principales causas de muerte y discapacidad entre los adultos. Las personas a menudo tienen déficits significativos en la coordinación, el equilibrio, la marcha y la función motora gruesa después del accidente cerebrovascular, lo que afecta su capacidad para realizar actividades de la vida diaria. La rehabilitación de los accidentes cerebrovasculares y la discapacidad concomitante es de vital importancia para mejorar la función y la calidad de vida. El desacondicionamiento físico después del accidente cerebrovascular es una barrera importante para la plena participación en los programas de ejercicio físico, lo que atenúa el potencial recuperación motora. Además, el mantenimiento de la capacidad cardiovascular es esencial para reducir el riesgo de recurrencia.

Dadas las barreras para la rehabilitación y el mayor riesgo de recurrencia tras un accidente cerebrovascular, existe una iniciativa cada vez mayor para mejorar la aptitud cardiorrespiratoria en los individuos después de un accidente cerebrovascular. Varios estudios han demostrado mejoras en la capacidad cardiorrespiratoria y en la marcha con tres a seis meses de ejercicio continuo de intensidad moderada (MICE ). Los beneficios adicionales del MICE incluyen aumento de la fuerza, reducción de la espasticidad, y mejora de la función cognitiva. Además, numerosos estudios han demostrado que las sesiones breves y repetidas de entrenamiento de alta intensidad conducen a cambios en el músculo esquelético del metabolismo energético que se asemejan al entrenamiento de resistencia tradicional en individuos sanos. Actualmente, los parámetros óptimos de entrenamiento cardiorrespiratorio en la rehabilitación tras un accidente cerebrovascular son desconocidos.

Entre los individuos sanos, el entrenamiento mediante intervalos de alta intensidad (HIIT) ha demostrado una mayor eficacia en la mejora de la capacidad cardiorrespiratoria y la superioridad en la eficiencia del tiempo en comparación a un MICE. Un mecanismo clave del HIIT parece ser un aumento del reclutamiento neuromuscular, que resulta en un aumento de la eficiencia tanto del músculo esquelético como del músculo cardíaco. Este mecanismo es altamente relevante en el accidente cerebrovascular, ya que la deficiencia en el reclutamiento neuromuscular es un deterioro primario del accidente cerebrovascular. Debido a las comorbilidades médicas subyacentes y las limitaciones funcionales de los individuos después de un evento cerebrovascular, la seguridad en el desempeño de las tareas en términos de eventos físicos y fisiológicos puede ser una preocupación durante el HIIT. Sin embargo, se ha demostrado que el HIIT es una intervención segura y eficaz en una variedad de poblaciones clínicas, incluidas las que tienen enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Las pautas de rehabilitación en el accidente cerebrovascular recomiendan que el MICE mejore la capacidad cardiorrespiratoria, sin embargo, la intensidad a menudo no es suficiente para observar una mejora sustancial. Como resultado, el MICE no se implementa de manera rutinaria en la práctica clínica. Las investigaciones han demostrado consistentemente que las intensidades más altas en la rehabilitación de accidentes cerebrovasculares otorgan mejores resultados funcionales, cuando se controlan variables como la frecuencia y la duración. Por tanto, el HIIT puede proporcionar una alternativa al MICE que es más factible de implementar y produce beneficios más pronunciados.

La presente revisión encontró que tres de los cuatro estudios informaron de una mejor condición física como resultado del HIIT, incluso con diferentes protocolos. Cuando se comparó con el MICE, el HIIT mejoró algunos aspectos de la condición física (por ejemplo, VT1) pero no otros (por ejemplo, VO2pico). Varios mecanismos potenciales del HIIT para mejorar la condición física se han sugerido en la literatura. Estos mecanismos incluyen un aumento en la función mitocondrial y/o la captación de calcio en el músculo esquelético, que mejora la integridad estructural y disminuye la fatiga, respectivamente.

La revisión actual también apoyó la noción de que el HIIT mejora la velocidad de la marcha, produciendo mayores mejoras que el MICE. El HIIT también mejoró la resistencia al caminar y el equilibrio, aunque el MICE produjo mejoras similares. Varios mecanismos posibles en la literatura han propuesto una mejora en la movilidad que incluye un aumento de la excitabilidad corticoespinal y la expresión de neurotrofinas, que mejoran el aprendizaje motor. Entre los individuos con accidente cerebrovascular, el ejercicio cardiorrespiratorio también puede promover la neuroplasticidad y la neuroprotección. Además, los intervalos de recuperación en el HIIT pueden proporcionar mayor oportunidad para la práctica mental y el procesamiento cognitivo que el MICE, lo que puede resultar en una mayor retención del aprendizaje motor.

Hay varias vías importantes para el estudio futuro del HIIT en la rehabilitación del accidente cerebrovascular. Los investigadores deben determinar el subconjunto de individuos que tienen más probabilidades de responder y beneficiarse del HIIT después del accidente cerebrovascular. Los diferentes protocolos HIIT podrían estudiarse comparando diferentes parámetros del entrenamiento (por ejemplo, intervalo corto, intervalo largo, bajo volumen) y modalidades de ejercicio (por ejemplo, cinta de correr, bicicleta, stepper). Los investigadores también deben comparar la efectividad del HIIT con otros programas de entrenamiento (por ejemplo, entrenamiento de resistencia continuo de alta intensidad, entrenamiento de resistencia progresivo). Además, el impacto del HIIT en resultados clínicamente importantes (por ejemplo, independencia funcional, calidad de vida) podría explorarse utilizando medidas confiables y validadas.

En general, existe evidencia preliminar que sugiere que el HIIT puede ser una intervención de rehabilitación efectiva para mejorar algunos aspectos de la aptitud cardiorrespiratoria y la movilidad después del accidente cerebrovascular. Para comprender mejor la efectividad de HIIT en la rehabilitación de accidentes cerebrovasculares, se necesitan ECA con muestras grandes y alta calidad metodológica.



COMPARTIR