EFECTOS DE LA ALTITUD EN LA RESISTENCIA

Desde los Juegos Olímpicos de Méjico (1968) el interés por conocer el efecto de la altitud en el deporte se ha incrementado notablemente, especialmente en lo relacionado con deportes de resistencia. Antes de tratar los efectos de la altitud en el cuerpo humano, es importante destacar que hasta los 1.500 m de altitud sobre el nivel del mar (msnm) no podemos hablar de un impacto fisiológico notable. La altitud está asociada con una reducción progresiva de la presión barométrica y, consecuentemente, una reducción en la densidad del aire y en la presión de oxígeno en el aire inspirado.Por ejemplo, de 159 mmHg a nivel del mar, la presión de oxígeno en el aire se reduce a 110 mmHg a 3.000 metros de altitud. Se asocia también una reducción de la temperatura del aire a razón de 0.5-1 ºC por cada 150 m de ascensión.

Para compensar este déficit, nuestro cuerpo realiza una serie de adaptaciones. Las más importantes y las que más se estudian en el ámbito de la fisiología del ejercicio son las siguientes: respuestas respiratorias (con un aumento de la ventilación pulmonar), respuestas cardiovasculares (con un aumento de la frecuencia cardiaca), respuestas sanguíneas (incremento en la producción de EPO y hematocrito) y por último respuestas metabólicas (cambios en los sustratos energéticos utilizados al realizar ejercicio).


Me gustaría discutir con ustedes si han sufrido estas adaptaciones fisiológicas al entrenar o competir en ciudades a diferentes altitudes. Muchos de ustedes viven en países que cuentan con ciudades por encima de los 1500 msnm y seguro que han entrenado a deportistas o han competido en estas ciudades.Desde el laboratorio de fisiología del ejercicio de la Universidad Camilo José Cela estamos trabajando para poder describir los efectos de la altitud en tiempos de competiciones reales.

Laboratorio de Fisiología del Ejercicio de la Universidad Camilo José Cela




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