Efectos del entrenamiento combinado de fuerza y resistencia sobre el rendimiento físico y biomarcadores en mujeres jóvenes sanas.

Efectos del entrenamiento combinado de fuerza y resistencia sobre el rendimiento físico y biomarcadores en mujeres jóvenes sanas.
El fitness cardiovascular ha disminuido y la obesidad ha aumentado en los adultos jóvenes a nivel mundial durante los últimos 10 años. Por lo tanto, hay una necesidad urgente de encontrar programas de entrenamiento físico óptimos para mejorar el rendimiento físico y resultados en la salud, sobre todo entre las mujeres sedentarias. Para ello, Heikki Kyrolainen de la University of Jyvaskyla (Finlandia) realizó recientemente un estudio con mujeres.



Las mujeres en este estudio, tenían entre 25 y 30 años de edad con una actividad física muy baja, y 65% de ellas tenía sobrepeso (índice de masa corporal ˃25). Ellas realizaron un entrenamiento de la fuerza y de la resistencia 3 veces por semana durante 9 semanas.



Se prescribió un entrenamiento de la fuerza independiente y un entrenamiento de la resistencia guiado de pedaleo 'indoor' (bicicleta fija). Las mediciones se realizaron antes, en la mitad, y después del período de entrenamiento. Ninguna pauta nutricional se dio a las mujeres. El período de entrenamiento de 9 semanas llevó a un 8.5% de aumento en el consumo máximo de oxígeno estimado. La fuerza isométrica máxima de los músculos de las piernas y de los extensores de los brazos, así como los músculos flexores y extensores del tronco aumentaron por 28.9, 7.8, 27.2, y 16.1%, respectivamente. Los valores de colesterol total bajaron por 7.6%, y la lipoproteína de alta densidad aumentó por 8.8%, mientras que la lipoproteína de baja densidad, la hemoglobina, la glucosa de suero, y los triglicéridos permanecieron inalterados. El cortisol en suero aumentó por 22.7%, pero ningún cambio se observó en la testosterona en plasma, estradioles, o globulinas unidas a hormonas sexuales. La masa del músculo esquelético aumentó por 0.8% sin otros cambios en la composición corporal.






Los resultados indicaron que sólo 27 sesiones de entrenamiento combinado de fuerza y resistencia en 9 semanas mejoraron la resistencia máxima y la capacidad de fuerza, así como algunos resultados de salud. Así, el entrenamiento combinado de fuerza y resistencia en sí puede inducir beneficios significativos en la salud sin necesidad de cambios en los hábitos dietéticos.



APLICACIONES PRÁCTICAS

Este estudio ha demostrado que una exposición limitada a un entrenamiento combinado de fuerza y resistencia puede inducir beneficios significativos en la salud en mujeres sedentarias sin necesidad de intervenir en cambiar los hábitos dietéticos. Estos beneficios se lograron dentro de las limitaciones del estilo de vida ocupada que las mujeres mantuvieron. Éste es un hallazgo crítico ya que mucha gente, especialmente las mujeres, encuentran una limitación en el tiempo de su vida o trabajo como una barrera para participar en un programa de ejercicio exitoso. De esta manera, puede recomendarse en las mujeres sedentarias un entrenamiento combinado de fuerza y resistencia 3 veces por semana para lograr mejores beneficios en la salud, con una intensidad alta (80–90% del máximo) durante los primeros 2–3 meses de entrenamiento.



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