Espondilolistesis, ¿prescribir ejercicio físico?

Espondilolistesis, ¿prescribir ejercicio físico?
La espondilolisis es un defecto anatómico o fractura de la pars interarticularis del arco vertebral. Ocurre en las vértebras L5 entre el 85 y el 95% del tiempo y ocurre en las vértebras L4 entre el 5 y el 15% del tiempo. La espondilolisis es una de las causas más comunes de dolor lumbar en adolescentes, aunque permanece asintomática en la mayoría de los pacientes. La espondilolisis puede progresar a espondilolistesis, la cual proviene del griego spondylos (vértebra) y olisthesis (deslizamiento), definida como el deslizamiento anterior de una vértebra con respecto a la vértebra inmediatamente subyacente. Más comúnmente, la espondilolistesis ocurre a nivel del cuerpo vertebral L5 seguido de L4, posteriormente L3. Existen diferentes tipos y grados de espondilolistesis, según lo descrito por Wiltse (1969). Desde el punto de vista epidemiológico, la espondilolistesis más frecuente es la de origen degenerativo.

La osteoartritis de la articulación facetaria puede dar lugar a pérdidas de control del movimiento que conduce a estrés e inestabilidad articular en el raquis, lo que en última instancia conduce al debilitamiento del ligamento amarillo. La debilidad del ligamento amarillo resulta en una inestabilidad degenerativa y permite el deslizamiento anterior de las vértebras.

La espondilolisis suele ser asintomática y puede encontrarse de forma accidental en el examen radiográfico. Si el paciente tiene síntomas con dolor lumbar presente, el dolor generalmente empeorará con la extensión del tronco. La espondilolistesis puede presentar síntomas de una radiculopatía debido a la compresión de las raíces nerviosas. Cuando se produce espondilolistesis en las vértebras de la columna lumbar, el dolor, el entumecimiento, el hormigueo o la debilidad estarán presentes. Los pacientes también pueden quejarse de dolores punzantes en el miembro inferior ante ciertas actividades que involucran la extensión del tronco. El paciente generalmente presentará una postura con una disminución de la curva lordótica en la columna lumbar, para aliviar la presión sobre las raíces nerviosas, lo que posteriormente reducirá sus síntomas.

Los pacientes con espondilolistesis a menudo presentan dolor lumbar localizado en la región paraespinal y glútea, restricciones en el rango de movimiento de la columna lumbar, disminución de la lordosis lumbar y excesiva tensión en isquiotibiales. Debido a que la espondilolistesis puede resultar en la compresión de la (s) raíz (s) nerviosa (s), los pacientes pueden presentar dolor radicular con o sin déficit neurológico. El signo clásico de Phalen-Dickson (es decir, una marcha con predominio de caderas y rodillas en flexión) se puede mostrar en pacientes con espondilolistesis (Phalen y Dickson 1961). De hecho, una mayor flexión lumbar por lo general no aumenta los síntomas y, en muchos casos, proporciona alivio. Sin embargo, la extensión y la rotación del tronco comúnmente causan incomodidad para el paciente.

Un elemento clave en el tratamiento no farmacológico de la espondilolistesis es el entrenamiento de control y estabilidad del tronco, efectivos para reducir el dolor y disminuir la recurrencia (O’Sullivan et al. 1997), en individuos con espondilolisis o espondilolistesis concomitante (Nelson et al. 1995, O'Sullivan et al. 1997, Spratt et al. 1993). Los profesionales del ejercicio deben considerar que la fatiga puede afectar negativamente en la capacidad de los músculos del tronco para responder adecuadamente a las cargas impuestas, lo que puede resultar en dolor y/o mayor lesión, por lo que ante las limitaciones existentes en determinar y controlar la intensidad de los estímulos propuestos, se vuelve necesario ser cautelosos en la intervención.

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