Evidencias, protocolos y beneficios fisiológicos de entrenamiento intervalado de alta intensidad en rehabilitación cardiovascular

Evidencias, protocolos y beneficios fisiológicos de entrenamiento intervalado de alta intensidad en rehabilitación cardiovascular

En el blog anterior http://ejercicioycorazon.com/es/blog/entrenamiento-aerobico-continuo-versus-intervalado-de-alta-intensidad-en-rehabilitacion-cardiovascular, nos referíamos al entrenamiento intervalado de alta intensidad y su comparación al método continuo, tradicionalmente utilizado en rehabilitación cardiovascular, poniendo en relevancia la mayor cantidad de beneficio fisiológicos logrados por el HIT.

En esta oportunidad, analizaremos algunos estudios realizados recientemente sobre la aplicación de distintos protocolos HIT utilizados en pacientes con patologías cardiovasculares y sus diferencias en relación a los componentes de la carga y su respuesta cardiovascular.

Guiraud, et al. 2009, estudiaron la respuesta aguda en 4 protocolos distintos de entrenamiento intervalado de alta intensidad en pacientes con enfermedad coronaria, con el objetivo de identificar el más optimo entre los cuatro. La muestra fue de 19 pacientes (17 hombres y 2 mujeres), todos trabajaban al 100% de su potencia aeróbica máxima pero variaba el tiempos de intervalo como también el tipo de pausa, los grupos A y B la duración del intervalo fue de 15 segundos y los grupos C, D de 60 segundos, la pausa entre repetición era del mismo tiempo del intervalo pero para los grupos A y C la pausa fue pasiva y para B y D activa (50% de su potencia aeróbica máxima). El volumen del trabajo era hasta un tiempo límite de cansancio, también se utilizo como parámetro de control la escala de percepción subjetiva del esfuerzo (Borg). El estudio concluyo que de los cuatro protocolos utilizados, el más óptimo según las variables analizadas (Borg, tiempo límite de fatiga, seguridad del protocolo) fue el grupo A arrojando valores más altos en el tiempo trabajado antes alcanzar la fatiga que detuviera el esfuerzo, valores más bajos de percepción del esfuerzo (Borg) y mayor tiempo trabajando a altas intensidades.

En un estudio más reciente, el mismo autor Guiraud, et al. 2011, comparó ciertas respuestas fisiológicas en agudo (frecuencia cardíaca, VO2 y ventilación pulmonar, escala de borg) a un protocolo de ejercicios de intervalos de alta intensidad frente a un ejercicio continuo de protocolo de intensidad moderada del similar gasto energético en pacientes con enfermedad coronaria estable. Veinte pacientes (19 varones y 1 mujer, 62 ± 11 años) fueron asignados de forma aleatoria a una sola sesión de HIT a 15-s intervalos al 100% de la producción pico de potencia y 15-s pasiva recuperación intervalos y, 2 semanas más tarde, a un entrenamiento continuo al 70% de la potencia pico. El estudio concluyo que el HIT fue mejor tolerado por los pacientes, percibiendo un menor cansancio al esfuerzo (P<0.05), al igual que la ventilación pulmonar (P<0.001) que fue más baja en el HIT.

El otro estudio analizado de Normandin, et al. 2012, que compararon el método HIT versus el continuo en pacientes con insuficiencia cardíaca, midiendo la adherencia, seguridad, tolerancia y respuesta cardiopulmonar. La muestra fue de 20 pacientes dividido en dos grupos: A (intervalado de alta intensidad), 30 segundos de trabajo al 100% de la potencia pico por 30 segundos de pausa pasiva en dosbloques de 8 minutos de duración cada uno. Grupo B (continuo), durante 22 minutos al 60% de la potencia pico. No hubo deferencias significativas en la respuesta cardiopulmonar en ambos grupos, si hubo una mayor adherencia y tolerancia al ejercicio en el grupo A trabajando a más altos niveles del VO2 máx.

Habiendo analizado y descriptos estos estudios, sumado los trabajos de Rognmo et al. 2004; Warbuton et al. 2005 y Wisloff et al. 2007, sobre la misma temática, podríamos sostener y fundamentar la utilización del entrenamiento aeróbico utilizando el método intervalado de alta intensidad en la fase 3 de rehabilitación cardiovascular, con todos aquellos pacientes que se encuentren en un estado clínico estable, pudiendo de esta manera potenciar los beneficios del ejercicio sobre estas patologías y con ello disminuir la morbi-mortalidad cardiovascular.

Ahora bien, a modo de cierre y dejando el análisis para el próximo blog, ¿A que nos referimos cuando hablamos de Intervalado de alta intensidad en rehabilitación cardiovascular?, ¿Los protocolos utilizados responden a la lógica de un HIT? ¿Qué tiempo, pausa e intensidad deberían utilizarse para que realmente sea un HIT y no estemos pensando que aplicamos este método cuando podría confundirse con un Intermitente? ¿Qué adaptaciones logramos con uno y otro método?.

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