Gasto Energético y Actividad Física Habitual en Atletas de Esprint Adolescentes

Energy Expenditure and Habitual Physical Activities in Adolescent Sprint Athletes

J. P Clarys1, Dirk Aerenhouts1 y Evert Zinzen2

1Department of Human Biometry and Biomechanics.
2Department of Movement Education and Sports Training, Vrije Universiteit Brussel, Brussels, Belgium.

Artículo publicado en el journal Revista de Entrenamiento Deportivo, Volumen 28, Número 3 del año .

Resumen

El presente estudio tuvo como objetivo evaluar el gasto energético total (TEE) y las actividades físicas habituales específicas en atletas de esprint adolescentes. Se compararon los dos métodos utilizados para calcular el TEE, un diario de actividades (AD) y un brazalete SenseWear (SWA). Dieciséis atletas (6 niñas, 10 niños, edad promedio de 16.5 ± 1.6 años) usaron de manera simultánea un SWA y completaron un AD y un diario de comidas durante una semana. El gasto de energía basal cuando no se utilizó el SWA se corrigió para obtener el valor de MET apropiado utilizando el AD. El TEE calculado por el AD y el SWA fue comparable (3196 ± 590 kcal y 3012 ± 518 kcal, p = 0.113), sin las variaciones diarias en el TEE y la energía gastada en las actividades de alta intensidad. El consumo diario de energía (2569 ± 508 kcal) no concordó con el TEE según el AD y el SWA (respectivamente p < 0.001 y p = 0.007). Los atletas permanecieron en posición supina por un período de tiempo más prolongado durante los días del fin de semana que durante los días de la semana, y los domingos durmieron más tiempo. Los atletas reportaron un mayor tiempo de actividades físicas de alta intensidad en el AD que lo que se registró en el SWA en 4 de 7 días. Además de las actividades específicas de esprint en 3 de 7 días por semana, 11 de los 16 atletas fueron de manera activa a la escuela, donde participaron de los deportes una o dos veces por semana. El AD y el SWA son comparables en el cálculo del TEE, que parece ser realista y sustentable. El SWA ofrece un método apropiado y objetivo para evaluar el TEE, el sueño y el descanso en atletas adolescentes con la condición de que se proporcione información detallada para los momentos en que no se utiliza el brazalete. El AD ofrece información especifica de la actividad pero depende de la motivación, el cumplimiento y al subjetividad del participante, en especial teniendo en cuenta el entrenamiento intermitente de alta intensidad.

Palabras clave: calorimetría indirecta, brazalete, ejercicio, sueño

Abstract

This study aimed to assess total energy expenditure (TEE) and specific habitual physical activities in adolescent sprint athletes. Two methods used to estimate TEE, an activity diary (AD) and SenseWear armband (SWA), were compared. Sixteen athletes (6 girls, 10 boys, mean age 16.5 ± 1.6 yr) simultaneously wore a SWA and completed an AD and food diary during one week. Basal energy expenditure as given by the SWA when taken off was corrected for the appropriate MET value using the AD. TEE as estimated by the AD and SWA was comparable (3196 ± 590 kcal and 3012 ± 518 kcal, p = 0.113) without day-to-day variations in TEE and energy expended in activities of high intensity. Daily energy intake (2569 ± 508 kcal) did not match TEE according to both the AD and SWA (respectively p < 0.001 and p = 0.007). Athletes were in a supine position for a longer time on weekend days than on week days and slept longer on Sundays. Athletes reported a longer time of high-intensive physical activities in the AD than registered by the SWA on 4 out of 7 days. In addition to specific sprint activities on 3 to 7 days per week, 11 out of 16 athletes actively commuted to school where they participated in sports once or twice per week. The AD and the SWA are comparable in the estimation of TEE, which appears realistic and sustainable. The SWA offers an appropriate and objective method in the assessment of TEE, sleeping and resting in adolescent athletes on the condition that detailed information is given for the times the armband is not worn. The AD offers activity specific information but relies on the motivation, compliance and subjectivity of the individual, especially considering high-intensive intermittent training.

Keywords: Indirect calorimetry, armband, exercise, sleep

INTRODUCCIÓN

Para tener un rendimiento deportivo, una recuperación y una composición corporal óptimos, los atletas deben sincronizar la dieta y las actividades físicas. Los corredores de esprint son atletas de fuerza que deben alcanzar un índice elevado de potencia-peso elevando al máximo la masa muscular y manteniendo una grasa corporal baja (Tipton et al., 2007). A fin de armonizar de manera adecuada el consumo dietario y el programa de entrenamiento de un atleta, es necesario evaluar el balance energético y el estado de actividad física del mismo (ACSM, 2009; Burke, 2001; Thompson, 1998). El entrenamiento específico de esprint se caracteriza por arranques cortos de alta intensidad con períodos de recuperación activa o pasiva de baja intensidad intercalados. Aunque se han definido bien los aspectos fisiológico y metabólico del ejercicio intermitente y el trabajo de esprints múltiples (Glaister, 2005), aún no existen datos sobre el gasto energético total (TEE) y los patrones de actividad en atletas de esprint adolescentes. El monitoreo debería realizarse en el entorno normal del atleta, permitiendo que se mantenga el consumo dietario y la participación en la actividad habituales. Por lo tanto, los métodos utilizados para determinar los patrones de consumo dietario y actividad deberían ser preferentemente lo más precisos posibles y al mismo tiempo ser fáciles de utilizar con una carga mínima sobre el atleta.

Se considera que un diario de actividades (AD) es una técnica subjetiva precisa. A pesar de la alta carga para el participante, los adolescentes pueden completar el AD. Seliger et al. (1974) utilizaron un AD de 24 horas en niños de 12 años y hallaron frecuencias cardiacas crecientes para cada una de las 7 categorías de intensidad que los niños utilizaron para evaluar su actividad. Bratteby et al. (1997) hallaron una diferencia media de solo el 1.2% en el TEE, según lo estimado por un AD, en comparación con el método de agua doblemente marcada en adolescentes de 15 años de edad. No obstante, en base a la elevada carga para el participante, la precisión de los reportes de AD de los adolescentes debería revisarse con cautela, según lo establecen Sirard y Pate (2001) en una revisión. Aunque los métodos de auto informe pueden ser una fuente de información importante, es posible que sean necesarios otros métodos o la utilización de mediciones combinadas para determinar mejor los niveles de actividad de niños y adolescentes. El reporte de los resultados con diferentes instrumentos proporciona una descripción más completa de los niveles de actividad y permite la triangulación de los resultados (Welk et al., 2000).

El brazalete SenseWear (SWA) combina cinco sensores diferentes en un dispositivo sujeto como un brazalete alrededor de la parte superior del brazo. Se ha demostrado que el SWA proporciona estimaciones confiables del TEE en adultos de vida independiente y en buen estado de salud (Johannsen et al., 2010; King et al., 2004; Sint-Onge et al., 2007). Johannsen et al. (2010) hallaron una concordancia significativa entre las estimaciones del TEE del SWA y del agua doblemente marcada, con una correlación intra-clase de 0.8. El SWA estimó de manera precisa el gasto energético durante el ejercicio sub-máximo intermitente en cinta ergométrica en niños de diferentes edades y tamaños corporales (Andreacci et al., 2006). Fruin y Rankin (2004) hallaron que el SWA proporciona estimaciones válidas y confiables del gasto energético en el descanso y sobre un ergómetro, en comparación con la calorimetría indirecta. Una de las características del SWA es su capacidad de distinguir el estado de sueño del de estar despierto en una posición supina, lo que ha demostrado su utilidad en la investigación del sueño (Andre y Teller, 2005; Miwa et al., 2007). Por otro lado, el SWA no brinda información sobre el tipo y el contexto de todas las demás actividades. Además, varios estudios han demostrado que el SWA subestima el costo energético de la mayoría de las actividades y esta subestimación aumenta con el incremento de la intensidad del ejercicio tanto en niños (Arvidsson et al., 2007; 2009) como en adultos (Drenowatz y Eisenmann, 2010; Jakicic et al., 2004; Johannsen et al., 2010). Drenowatz y Eisenmann (2010) reportaron un efecto techo en una intensidad de alrededor de 10 METs. Aún así, la utilización del SWA continua siendo altamente viable, en especial en niños y adolescentes independientes (Arvidsson et al., 2009).

El objetivo del presente estudio ha sido evaluar el TEE y las actividades físicas habituales específicas en atletas de esprint adolescentes talentosos utilizando una combinación de un AD y el SWA. En segundo lugar, también se tuvo como objetivo comparar las estimaciones del AD y el SWA.

MÉTODOS

Los atletas registraron de manera simultánea sus actividades en un AD, utilizaron el SWA y completaron un diario de comidas durante 7 días consecutivos.

Participantes

En base a las clasificaciones de la Unión Deportiva Flamenca de todas las disciplinas de esprint (60 m en interiores a 400 m en exteriores), se eligieron e invitaron a 16 atletas clasificados entre los 5 mejores de entre 13.8 y 19.0 años de edad (6 niñas y 10 varones, de 16.5 ± 1.6 años de edad; Media ± DE). Dado que este estudio fue parte de un estudio más extenso de seguimiento de 3 años sobre el rendimiento inicial del esprint, el desarrollo físico y la nutrición en atletas de esprint adolescentes belgas, estos participantes seleccionados de manera aleatoria para esta sub-muestra ya estaban familiarizados con la tarea de completar el AD y el diario de comidas. El registro se realizó durante una semana de entrenamiento normal en la fase de preparación, antes de la temporada de competencia en exteriores (primavera 2008, n = 10) e interiores (otoño 2008, n = 6). Todos los atletas habían estado compitiendo en una o más disciplinas de esprint desde 60 m en interiores a 400 m en exteriores, incluyendo obstáculos, por un mínimo de 5 años. Antes de la recopilación de datos, el comité de ética de la universidad aprobó el protocolo de estudio. Los atletas que participaban del estudio y sus padres recibieron información detallada sobre el estudio y dieron su consentimiento informado por escrito.

Gasto Energético y Actividades Físicas

El gasto de energía basal (BEE) se calculó con la ecuación del Instituto de Medicina (2005). Se completó un diario de actividad física (AD) (Vermorel, 2004) utilizando una escala de intensidad de 7 niveles para calcular el TEE y el nivel de actividad física (PAL = TEE/BEE). Para cada escala de intensidad se proporcionaron actividades de ejemplo. Las 6ta y 7ma escalas de intensidad consisten de actividades correspondientes a 6 a 9 equivalentes metabólicos (METs) y más de 9 METs respectivamente (Ainsworth et al., 2000). Se les prestó especial atención a la descripción detallada y al contexto de las actividades reportadas en la 6ta y 7ma escala de intensidad.

El brazalete SenseWear Pro3 (SWA) (BodyMedia Inc., Pittsburgh, PA) se utilizó en el reverso de la parte superior del brazo derecho. El SWA es un dispositivo de múltiples sensores que recopila diferentes parámetros: La temperatura de la piel, la temperatura cercana a la corporal, el flujo de calor, la respuesta galvánica de la piel, la posición y los movimientos de la parte superior del brazo. El sensor de la temperatura de la piel y el sensor de la temperatura cercana a la corporal (una abertura en el lado del brazalete) consisten de termistores sensibles en contacto con la piel que dependen de los cambios en la sobrecarga con el cambio de la temperatura. El sensor de flujo de calor utiliza la diferencia entre la temperatura corporal y la temperatura cercana a la corporal para evaluar la pérdida de calor. El sensor de la respuesta galvánica de la piel mide la conductividad de la piel entre dos electrodos en contacto con la misma. La conductividad de la piel varía según los estímulos físicos y emocionales. El registro de los movimientos de la parte superior del brazo y la posición del cuerpo lo proporciona un acelerómetro biaxial. El gasto energético se calculó en intervalos de 1 minuto, utilizando el programa Innerview Sensewear Professional, incluyendo los datos de todos los sensores, junto con el género, la edad, la altura corporal y el peso. Se analizaron el tiempo transcurrido durmiendo, el transcurrido despiertos en posición supina y el tiempo en que el gasto energético fue mayor a 6 METs.

Según las directrices del SWA, a los atletas se les ordenó que se quitaran el brazalete solo cuando tomaran una ducha, se bañaran, nadaran o en caso de que presentara una dificultad (i.e. durante una competencia o eventos sociales). En dichos casos, el SWA detuvo la medición y registró de manera automática el BEE calculado para el gasto energético durante el período en que no tuvo contacto con el cuerpo. Los participantes detallaron en el AD las actividades realizadas sin el SWA puesto. Esta información se utilizó en el análisis a fin de corregir el gasto energético de 1 MET sin contacto con el cuerpo, según lo registrado por el SWA, con el correspondiente MET de la actividad reportada utilizando los valores según propusieron Ainsworth et al. (2000).

De acuerdo con el modelo de Pate et al. (1995), las actividades reportadas en la 6ta y 7ma escala de actividades del AD y los valores de MET por encima de 6 METs, según lo registrado por el SWA, se definieron como actividades de alta intensidad.

Gasto Energético

El gasto energético total (TEI) se estimó en base al cumplimiento de un diario de comidas de 7 días. A los atletas se les ordenó con claridad que mantuvieran su patrón de comidas normal y que reportaran todas las comidas con la mayor precisión posible, teniendo en cuenta la preparación, la composición y el tamaño de la porción. Para el último punto se les pidió que pesaran las unidades, utilizando su balanza personal. Para el caso en que no fuera posible, se proporcionaron mediciones caseras para calcular el tamaño de la porción. En el término de 1 semana posterior a la finalización, le entregaron el diario al investigador, quien controló los mismos y pidió información adicional cuando fue necesario. Los diarios fueron analizados por el único y mismo investigador utilizando el programa BINS 3.0, basado en el banco de datos de comidas belga.

Mediciones Antropométricas

Dentro del término de 1 semana después de completar los diarios y utilizar el SWA, los atletas se dirigieron al laboratorio de biometría y biomecánica humana. La altura corporal de parado se midió con una precisión de 0.1 cm, utilizando un estadiómetro colocado en la pared. El peso corporal se midió con un dispositivo TANITA-TBF 410, con una precisión de hasta 100g. Como control, los atletas se pesaron en sus casas a la mañana al comienzo y luego de la finalización del período de registro de 7 días.

Análisis Estadísticos

El análisis estadístico se llevó a cabo con SPSS 17.0. Se utilizó el test de Kolmogorov-Smirnov para evaluar la distribución normal de los datos. Para comparar el TEE, según el AD y el SWA corregido, y para comparar el TEI con el TEE, según lo estimado por el AD y el SWA, se aplicó una prueba t para datos apareados. La variabilidad diaria en el gasto energético, el consumo de energía o los tiempos transcurridos en categorías de actividades específicas (actividades de dormir, en posición supina, de alta intensidad) se evaluaron con un ANOVA seguido de una prueba t para datos apareados con corrección de Bonferroni.


Tabla 1. TEE, gasto energético específico de la actividad y tiempo transcurrido en diferentes actividades físicas según el AD y el SWA. Los datos son medias (DE). TEE: Gasto energético total; /: No hay datos disponibles.

Se calcularon correlaciones de Pearson y, en caso de haber datos no paramétricos, correlaciones de Spearman entre el TEE y el TEI calculados por el AD y el SWA, como también entre los tiempos transcurridos en categorías de actividades específicas según el AD y el SWA. Se presentaron el error estándar de la estimación (SEE) y los intervalos de confianza del 95% (CI) (Hopkins, 2004). El nivel de significancia se estableció en p < 0.05.

RESULTADOS

El peso corporal auto-medido al comienzo y al final de la semana de registros no tuvo cambios significativos (63.7 ± 5.2 kg contra 63.9 ± 5.2 kg respectivamente, p = 0.09).

Además de tomar una ducha o bañarse (13.4 ± 5.5 min·día-1 en todos los atletas), las razones para quitarse el SWA eran nadar (40 ± 9 min, media de 3 atletas), presentar dificultad durante el entrenamiento o la competencia (186 ± 83 min, media de 5 atletas) y presentar dificultad en eventos sociales (250 ± 168 min, media de 3 atletas). La corrección hecha para estas actividades dio como resultado un adicional promedio de 112 ± 118 kcal·día-1 (rango 4 a 306 kcal·día-1).

Sin la corrección el SWA para las actividades realizadas cuando no se utilizó el brazalete, el SWA dio un cálculo de TEE significativamente más bajo (p = 0.019). La Tabla 1 muestra que el TEE no fue diferente (p = 0.113), según el AD y el SWA, cuando se tuvieron en cuenta las actividades realizadas sin la utilización del brazalete. El PAL calculado fue de 1.83 ± 0.17 (rango 1.51 a 2.20) y 1.74 ± 0.25 (rango 1.36 a 2.14) para el AD y el SWA respectivamente (p = 0.169).

El TEI promedio de 2569 ± 508 kcal fue más bajo que el TEE según el AD y el SWA después de la corrección del último para los períodos en que no se usó el brazalete (p < 0.001 y p = 0.007, respectivamente). Sin la corrección de los períodos en que no se usó el SWA, se pudo observar una variabilidad diaria en el gasto energético. La variabilidad diaria desapareció después de la corrección de estos períodos (p = 0.20). Ni el AD (p = 0.91) ni el diario de comidas (p = 0.202) revelaron una variabilidad diaria en el gasto energético o el consumo de energía, respectivamente.

El tiempo promedio transcurrido en posición supina no fue diferente según el AD y el SWA (Tabla 1). La Figura 1 muestra el tiempo transcurrido en una posición supina para todos los días de la semana, según lo reportado en el AD y lo registrado por el SWA, que distinguió entre estar dormido y despierto. Según el AD y el SWA, los atletas permanecieron en posición supina durante un tiempo más prolongado el domingo que durante los demás días de la semana (rango p < 0.001 a p = 0.006), excepto el sábado (p = 0.146). El SWA registró tiempos de sueño significativamente más prolongados el domingo, en comparación con el lunes (p = 0.001) y el martes (p < 0.001), y una diferencia no significativa en el tiempo de sueño entre el domingo y el miércoles (p = 0.009), el jueves (p = 0.027), el viernes (p = 0.019) y el sábado (p = 0.207).


Figura 1. Tiempo transcurrido en posición supina según la actividad diaria (AD) y el brazalete Sensewear (SWA) con la discriminación del SWA entre estar dormido (blanco) y despierto (gris). Los datos son medias (DE). *Diferencia significativa en el tiempo transcurrido en posición supina entre el AD y el SWA en p < 0.05.


Figura 2. Tiempo transcurrido en las actividades físicas de alta intensidad según la actividad diaria (AD) y el brazalete Sensewear (SWA). Los datos son medias (DE). *, ** Diferencia significativa entre el AD y el SWA en p < 0.05 y p < 0.01 respectivamente.

Comparando el AD y el SWA, con respecto al tiempo en posición supina en los diferentes días de la semana, el AD dio valores más elevados que el SWA solamente el martes (538 ± 46 min vs 485 ± 56 min, p = 0.027). Los atletas reportaron en el AD haber transcurrido en promedio significativamente más tiempo realizando actividades físicas de alta intensidad que lo registrado por el SWA (p = 0.002). El gasto energético diario promedio en actividades físicas de alta intensidad no fue significativamente diferente entre los cálculos de ambos métodos (Tabla 1). La Figura 2 y la Figura 3 respectivamente presentan el tiempo transcurrido y la energía gastada en actividades físicas de alta intensidad para todos los días de la semana. El AD y el SWA dieron diferentes valores para el tiempo transcurrido en actividades físicas de alta intensidad para el martes (p = 0.002), miércoles (p = 0.001), viernes (p = 0.001) y sábado (p = 0.025). Según el AD, solo el miércoles la energía gastada en actividades físicas de alta intensidad fue significativamente (p = 0.014) más elevada, en comparación con el SWA. Ni el AD ni el SWA revelaron variaciones diarias en el tiempo transcurrido o la energía gastada en actividades físicas de alta intensidad (respectivamente p = 0.941 y p = 0.673). El TEI guardó una relación significativa con el TEE calculado por el AD (r = 0.67, p = 0.007, SEE = 381, 95% CI = -355, 1969), pero no con la estimación del SWA (r = 0.45, p = 0.122, SEE = 474, 95% CI = -504, 3010).


Figura 3. Gasto energético en actividades físicas de alta intensidad según el diario de actividades (AD) y el brazalete Sensewear (SWA). Los datos son medias (DE). * Diferencia significativa entre el AD y el SWA a p < 0.05.

La relación entre el TEE estimado por el AD y el SWA fue significativa (r = 0.79, p = 0.002, SEE = 383, 95% CI = -1018, 2020). El tiempo transcurrido durmiendo y recostados no guardó una relación significativa entre los 2 instrumentos (r = 0.51, p = 0.093, SEE = 33, 95% CI = -151, 610). El tiempo transcurrido en la actividad física de alta intensidad no guardó una relación significativa entre el AD y el SWA (r = 0.31, p = 0.309, SEE = 40, 95% CI = 36, 120). Se halló una relación significativa entre la energía gastada en las actividades de alta intensidad entre el AD y el SWA (r = 0.85, p < 0.001, SEE = 214, 95% CI = -134, 391).

El entrenamiento atlético específico (todos los atletas) y el entrenamiento con sobrecarga (6 atletas) se llevó a cabo de 3 a 7 veces por semana. 11 atletas utilizaron la bicicleta como transporte para ir a la escuela. 8 y 7 atletas respectivamente realizaron clases de gimnasia en la escuela y otras actividades deportivas adicionales, aunque solo con una frecuencia de 1 o 2 veces por semana. En 5 de 8 atletas la clase de gimnasia coincidió con un día de entrenamiento.

DISCUSIÓN

Conocer el TEE de un atleta y el gasto energético durante las actividades físicas es un requisito para planear de manera adecuada el consumo dietario según las necesidades específicas y los objetivos del individuo (Colegio Americano de Medicina Deportiva, 2009; Burke, 2001; Thompson, 1998). En este grupo especial de atletas de esprint adolescentes talentosos, se evaluó de manera simultánea el TEE y el TEI en combinación con información detallada sobre la participación en actividades físicas habituales, lo que ofrece nuevos datos útiles sobre el estado de la energía y la actividad física que deben tenerse en cuenta a la hora de programar el entrenamiento y el consumo dietario. El lector debe tener en cuenta que no se llevaron a cabo mediciones estándar de oro del TEE, en este estudio se utilizaron y se compararon dos métodos indirectos. En base a su objetividad y a los estudios de validación realizados (Arvidsson et al., 2007; 2009; Dorminy et al., 2008; Jakicic et al., 2004; Johannsen et al., 2010), se considera que el TEE, según lo calculado por el SWA después de la corrección de los períodos en que no se utilizó el brazalete, es más aceptable que el AD. La corrección del gasto energético para los períodos en que no se utilizó el SWA es necesaria para obtener resultados representativos, como lo indica un gasto energético adicional de hasta 306 kcal.day-1 y la diferencia significativa entre el SWA y el AD para el cálculo del TEE sin esta corrección. Aunque se ha demostrado que el SWA subestima el costo de energía de la mayoría de las actividades, un TEE diario de 3012 ± 518 kcal parece ser una estimación razonable en estos atletas de esprint adolescentes. Esta suposición está respaldada por el TEE comparable estimado por el AD, que no dio una estimación significativamente más elevada. Además, la correlación entre los cálculos del TEE del AD y el SWA fue muy elevada. El balance energético negativo observado según el AD y el SWA, junto con el peso corporal constante durante la semana de registro, indica que estos atletas muy probablemente sub-informaron su consumo dietario, que dio como resultado una subestimación del TEI. Esto ratifica investigaciones previas que revelan que la mayoría de los auto informes de consumo de comida subestiman de manera sustancial el TEI en los atletas, debido a un sub-informe o a comer menos durante el período del registro (Burke, 2001). Aún así, no puede excluirse una posible sobreestimación del TEE, tanto del AD como del SWA. Un estudio de validación realizado por Dorminy et al. (2008) comparó el SWA con la calorimetría indirecta en niños afro-americanos y se halló que el SWA sobreestimó el TEE en un 22% durante un periodo de 24 horas, con un pico de hasta 43% durante el período de descanso después de 30 minutos de carrera. Esto contrasta con la subestimación sugerida en el presente. Esta discrepancia puede explicarse debido a que los participantes estudiados por Dorminy et al. (2008) eran más jóvenes y realizaron la actividad física solo a baja intensidad.

A pesar de una correlación no significativa entre el AD y el SWA con respecto al tiempo transcurrido durmiendo y en permanecer en posición supina, ambos métodos concordaron de manera razonable en la estimación de los tiempos medios transcurridos en posición supina. Ambos revelaron que estos atletas permanecieron más tiempo en cama los domingos que durante los demás días de la semana, aunque esto no dio como resultado un gasto energético más bajo los domingos. De hecho, además del tiempo transcurrido durmiendo y despiertos en posición supina, no se observó ninguna variabilidad diaria en el TEI, el TEE ni en el tiempo transcurrido y la energía gastada en actividades de una intensidad mayor a 6 METs. Estos atletas reportaron que pasaron significativamente más tiempo en actividades de alta intensidad que lo que registró el SWA. Esto podría deberse a la subestimación del gasto energético en actividades físicas de alta intensidad por parte del SWA (Arvidsson et al., 2007; 2009; Drenowatz y Eisenmann, 2010; Jakicic et al., 2004; Johannsen et al., 2010). Otra explicación posible podría ser la naturaleza intermitente del entrenamiento específico de esprint, lo que dificulta que los atletas le atribuyan a dichas actividades un nivel de intensidad determinado. Sin embargo, el gasto energético estimado de todas las actividades con una intensidad por encima de 6 METs fue comparable entre el AD y el SWA en 6 de 7 días de la semana. Además, el AD y el SWA mostraron una correlación muy elevada para el gasto energético estimado en actividades de alta intensidad. Los diferentes valores en el tiempo transcurrido y los valores comparables para la energía gastada en actividades físicas de alta intensidad, según los dos métodos, son de algún modo contradictorios; no obstante, pueden explicarse mediante una sensibilidad más baja del AD, en comparación con el SWA (2 escalas de intensidad más elevadas con un nivel de actividad fijo contra un registro ilimitado). En otras palabras, el SWA detectó intensidades de 6 METs y más elevadas dando como resultado un nivel de actividad media más elevado que los de la 6ta y 7ma escala de intensidad del AD.

El PAL de estos atletas estuvo por debajo del límite superior de 2.2 – 2.5, según lo sugerido por Westerterp (2001), y puede considerarse sustentable, lo que también se refleja a través de la altura y el peso normal para la edad de estos atletas y el peso corporal constante durante la semana de registro. Se halló un PAL comparable en patinadores de velocidad adolescentes que varían entre 1.58 y 2.63, evaluados mediante agua doblemente marcada (Ekelund et al., 2002).

Además de los eventos competitivos, el entrenamiento de esprint y con sobrecarga, es importante implementar el descanso suficiente que permita la recuperación y evite el sobreentrenamiento y el agotamiento (Brenner, 2007). El SWA detectó que estos atletas durmieron en promedio entre 6 y 7 horas por noche. Esto es poco, teniendo en cuenta las 9 a 10 horas de sueño por noche que necesitan los adolescentes (Mercer et al., 1998) y la importancia de un buen descanso nocturno en los atletas (Carskadon, 2005). No obstante, los presentes hallazgos concuerdan con el estudio de Mercer et al. (1998), que muestra un tiempo de sueño de entre 6.5 y 8.5 horas durante las noches de los días de escuela y un vacío creciente en el tiempo de sueño entre las noches de los días de escuela y las noches de los fines de semana. Brand et al. (2010) demostraron que los niveles de ejercicio elevados favorecen la calidad del sueño en los adolescentes, lo que podría explicar que estos atletas de esprint necesiten un tiempo de sueño más breve. La representación objetiva del tiempo de sueño del SWA ofrece información adicional útil para los entrenadores a la hora de monitorear a los atletas. Las actividades de la vida diaria pueden contribuir de manera significativa al TEE, aunque parecen ser difíciles de definir y cuantificar (Donnely et al., 2009). Además del entrenamiento en pista y con sobrecarga, definidos como actividades específicas de esprint, estos atletas se dirigieron a la escuela de manera activa y participaron en las clases de gimnasia de la misma. Cinco atletas tuvieron que combinar el deporte de la escuela con el entrenamiento en un día. En los atletas talentosos, la cooperación entre los entrenadores de la escuela y los deportivos puede ser útil para programar mejor las actividades físicas, el entrenamiento y la competencia de dichos atletas. Las desviaciones estándar elevadas observadas en los tiempos transcurridos y la energía gastada en las actividades de alta intensidad pueden explicarse a través de una diferencia inter-individuo en la frecuencia del entrenamiento y el planeamiento de las series de entrenamiento en diferentes días de la semana. Por lo tanto, la evaluación de las actividades físicas habituales requiere de un método individual.

CONCLUSIÓN

Se puede concluir que el SWA es un dispositivo apropiado y objetivo para evaluar el TEE, el sueño y el descanso de los atletas adolescentes, siempre que se proporcione información detallada para los momentos en que no se utiliza el brazalete, permitiendo la corrección del gasto energético para estos momentos. Cuando se desea información más específica sobre sus actividades o cuando se evalúa una muestra grande de atletas al mismo tiempo, el AD es una alternativa apropiada que puede proporcionar resultados confiables. La utilización de un AD exige instrucciones claras y atletas altamente motivados para asegurar el cumplimiento.

Puntos Clave

  • El diario de actividades y el brazalete Sensewear proporcionan estimaciones comparables del TEE en atletas de esprint adolescentes.
  • Se observó una variación inter-individuo elevada en el tiempo transcurrido en las actividades físicas de alta intensidad, sugiriendo una evaluación individual a la hora de entrenar a los atletas.
  • El diario de actividades es útil cuando se desea obtener información detallada sobre las actividades físicas. El brazalete Sensewear ofrece información objetiva sobre la duración del sueño, el descanso y la actividad física.
  • La utilización del Sensewear, en combinación con el reporte de las actividades cuando no se utiliza el Sensewear, y cuando se realizan actividades de interés específicas, da como resultado una información más completa.

Agradecimientos

Los autores agradecen a los atletas y a sus padres por su participación voluntaria en este estudio. El consejo de investigación de la universidad proporcionó los fondos para este estudio. Ninguno de los autores tiene relaciones profesionales con las compañías ni con los fabricantes, que podrían beneficiarse con los resultados del presente estudio. El estudio cumple con la legislación nacional actual sobre experimentos en seres humanos.

Referencias

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Cita Original

Dirk Aerenhouts, Evert Zinzen and Peter Clarys. Energy Expenditure and Habitual Physical Activities in Adolescent Sprint Athletes. Journal of Sports Science and Medicine (2011) 10, 362 - 368.

Cita en Rev Entren Deport

J. P Clarys, Dirk Aerenhouts y Evert Zinzen (2014). Gasto Energético y Actividad Física Habitual en Atletas de Esprint Adolescentes. Rev Entren Deport. 28 (3).
https://g-se.com/gasto-energetico-y-actividad-fisica-habitual-en-atletas-de-esprint-adolescentes-1370-sa-i57cfb272046f3

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