Índice de esfuerzo como variable de novedosa para supervisar el nivel de esfuerzo durante los ejercicios de fuerza

Índice de esfuerzo como variable de novedosa para supervisar el nivel de esfuerzo durante los ejercicios de fuerza
El diseño de un programa de entrenamiento de la fuerza es un proceso complejo que requiere un monitoreo y manipulación adecuada de las variables que definen el estímulo del entrenamiento (por ej., intensidad, volumen, velocidad de movimiento, períodos de descanso, tipo, orden y frecuencia de ejercicio), porque las combinaciones diferentes de estas variables de entrenamiento de la fuerza directamente influencian el tipo y magnitud de respuestas agudas de los sistemas neurales, endócrinos y musculoesqueléticos, y por consiguiente, las adaptaciones neuromusculares a largo plazo.



David Rodríguez-Rosell de la Pablo de Olavide University (España) realizó recientemente un estudio, que apuntó a analizar la respuesta aguda mecánica y metabólica a protocolos de ejercicio de fuerza (REPs) definidos por 2 variables: la velocidad promedio de la primera repetición y el porcentaje de pérdida de velocidad (% VL) durante la serie. El producto de estas 2 variables fue definido como el índice de esfuerzo (EI) y se usó como un indicador del grado de fatiga inducido durante cada REP.



Unos 21 hombres entrenados en fuerza (11 realizaron sentadilla completa [SQ] y 10 en press de banco [BP]), realizaron 16 REPs separadas por 72 horas. Las cargas relativas usadas (50, 60, 70, y 80% del máximo de 1 repetición) eran determinadas a partir de la relación de carga-velocidad para los ejercicios SQ y BP, mientras que el volumen era objetivamente determinado usando el % VL logrado durante la serie (10, 20, 30, y 45% para SQ, y 15, 25, 40, y 55% para BP). La concentración de lactato y la velocidad contra la carga que producía un ~1.00 ms-1 (carga V1 ms-1) fueron medidas antes y después de cada REPs.



La velocidad post-ejercicio con la carga V1 ms-1 y la concentración de lactato fue significativamente diferente (P <0.01–0.001) desde el pre-ejercicio después de todas las REPs. Una relación muy fuerte se encontró entre el EI propuesto y el % VL con la carga V1 ms-1 (r = 0.92–0.98) y la concentración de lactato post-ejercicio (r = 0.91–0.95) en ambos ejercicios.







Las correlaciones entre este nuevo índice e indicadores de fatiga como la VL nos permiten alcanzar un conocimiento más amplio del grado real de esfuerzo incurrido durante el ejercicio de fuerza. En suma, para ser una valiosa herramienta para el monitoreo del entrenamiento, el EI propuesto podría usarse también como variable independiente en los estudios de entrenamiento igualando el esfuerzo entre las diferentes intervenciones.












APLICACIONES PRÁCTICAS

Los nuevos resultados del estudio actual ofrecen algunas implicaciones claves para los entrenadores de fuerza y acondicionamiento físico que desean optimizar la supervisión y la cuantificación de los programas de entrenamiento de la fuerza. La fuerte relación encontrada entre el EI y los cambios pre-post sobre las variables mecánicas y metabólicas utilizadas para estimar la fatiga muscular indica que, para inducir un cierto grado de esfuerzo, la carga de entrenamiento debe prescribirse tomando como referencia la MPV de la primera repetición (más rápida) y el porcentaje de la VL en la serie.

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