Inmovilidad en el paciente adulto críticamente enfermo: Consideraciones en la Fuerza Máxima

Inmovilidad en el paciente adulto críticamente enfermo: Consideraciones en la Fuerza Máxima
La debilidad muscular, prevalente en el paciente crítico, es multifactorial en sus causas y puede estar compuesta por barreras en la capacidad neuromuscular, cardiorrespiratoria, factores psicológicos, aspectos farmacológicos y de equipamiento. Los pacientes de la unidad de cuidados intensivos (UCI) pueden experimentar déficits en su atención, excitación y habilidades cognitivas, especialmente si se han administrado sedantes como parte de su plan de atención. La disfunción neuromuscular se ha identificado como una etiología de la debilidad muscular debido a los procesos de enfermedad que se encuentran en la población de pacientes de la UCI, como la sepsis, los síndromes de disfunción orgánica múltiple y el síndrome de dificultad respiratoria aguda..

Complicaciones adicionales de la debilidad muscular en pacientes críticamente enfermos son posibles deficiencias neurosensoriales (por ejemplo, táctiles, auditivas, visuales) y lesiones localizadas (por ejemplo, úlceras por presión) experimentadas con frecuencia durante una enfermedad grave. La disminución del retorno venoso que produce una trombosis venosa profunda y las complicaciones pulmonares, como la atelectasia y la neumonía, son desafortunadas secuelas de debilidad muscular e inmovilidad.

La debilidad e inmovilidad persistente debido a la falta de acondicionamiento físico pueden ser consecuencias desafortunadas de la terapia de ventilación mecánica. La ventilación mecánica, el proceso de intercambio de oxígeno y dióxido de carbono con un dispositivo, puede afectar la movilización temprana y prolongar la estancia en la UCI. Está bien establecido que la implementación de un programa de movilización precoz mejora los resultados de los pacientes referidos a su estado funcional, los pacientes abandonan la cama más pronto en el entorno de la UCI, además de la disminución de los días en el hospital.

Sin embargo, los miembros del equipo de atención médica con frecuencia dudan en iniciar intervenciones de movilidad temprana para los pacientes que requieren ventilación mecánica debido a la percepción de que pueden exponer al paciente a un mayor riesgo o lesión accidental. En los últimos años, varios estudios de investigación han concluido que la movilización de pacientes en terapia con ventilación mecánica es segura, factible y minimiza los efectos a largo plazo de la inmovilización. La fuerza muscular a menudo se evalúa en otras poblaciones de pacientes para establecer la dosis de ejercicio.. Sin embargo, se ha prestado menos atención a la influencia de la fuerza máxima en la movilización temprana en el paciente adulto crítico. Igualmente importante es determinar cómo se puede medir la fuerza muscular en esta población de pacientes, por tanto, comprender y reconocer los efectos del diseño de programas de fuerza máxima tiene el potencial de aumentar la movilización temprana en esta población de pacientes.

En primer lugar, la evaluación de la capacidad de los pacientes de centrar su atención en órdenes simples parece ser un factor principal para determinar antes del inicio de cualquier intervención en ejercicio físico, pues la identificación de la capacidad del paciente para responder con precisión a las órdenes es relevante para determinar su capacidad de seguir las pautas relacionados con el entrenamiento.

La investigación futura y la práctica clínica debe mostrar el trabajo y esfuerzo en los que la participación de los miembros de un equipo multidisciplinar podría tener en los resultados de estos pacientes con respecto a la movilización temprana y progresiva, la duración de los días de terapia con ventilación mecánica, el número de días en la UCI y el entorno hospitalario y su retorno al estado prehospitalario. Existe la necesidad de desarrollar un método estandarizado para cuantificar la fuerza muscular y aplicar estos resultados para determinar la intensidad del entrenamiento en el paciente y demás variables de la dosis (por ejemplo, sentarse en el borde de la cama, de la cama a la silla o fuera de la habitación a una distancia específica). Existen muy pocos artículos que aborden el entrenamiento neuromuscular en el paciente adulto en estado crítico que recibe terapia de ventilación mecánica.
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