La fatiga neuromuscular y recuperación después del entrenamiento de sprint, de salto, y de fuerza pesado.

La fatiga neuromuscular y recuperación después del entrenamiento de sprint, de salto, y de fuerza pesado.
Normalmente se usan métodos de entrenamiento que requieren esfuerzos de máxima intensidad contra resistencias livianas y pesadas para el desarrollo atlético. Típicamente, estas sesiones están separadas por al menos 48 hs de recuperación con la suposición de que tales esfuerzos provocan una marcada fatiga del sistema nervioso central (CNS), pero esta suposición no ha sido bien estudiada. Por ello, recientemente Glyn Howatson de la Northumbria University (Reino Unido) elaboró un estudio que tuvo como objetivo evaluar la etiología y la recuperación de la fatiga después de métodos de entrenamiento de sprint, de salto y de la fuerza (pesado).



Diez atletas varones (edad, 21±2 años; estatura, 1.82±0.05 m; peso corporal, 85±12 kg; 3 años de entrenamiento) completaron tres sesiones de entrenamiento que requerían esfuerzos máximos que variaron en sus características de carga: (i) ejercicio de fuerza pesada (10x5 sentadillas al 80% de 1MR) (FUERZA), (ii) ejercicio de salto (10x5 sentadillas con salto) (SALTO), y (iii) realizar de sprints máximos (15x30 m) (SPRINT). Se completaron una batería de tests Pre-participación, post-participación, y 24hs-, 48hs-, y 72hs- post-participación, para medir la función neuromuscular usando estíimulación eléctrica del nervio femoral, y estimulación magnética de la corteza motora de pulso único y de doble pulso, con respuestas provocadas registradas de los músculos extensores de la rodilla. La fatiga era auto-reportada en cada punto de tiempo usando una escala analógica visual.



Cada intervención produjo fatiga que se resolvió en 48 (SALTO) y 72 hs (FUERZA y SPRINT). Los decrementos en la función muscular (reducciones en la fuerza de contracción del cuádriceps potencializada) persistió durante 48 hs después de todos los ejercicios. Las reducciones en la activación voluntaria estuvieron presentes durante 24 hs después del SALTO y SPRINT, y 48 hs después de FUERZA. No se observó ninguna otra diferencia en la función del CNS como consecuencia del entrenamiento.







En conclusión, este estudio ha demostrado que los métodos de entrenamiento que requieren esfuerzos repetidos de intensidad máxima producen una marcada fatiga neuromuscular que requiere arriba de 72 hs para totalmente resolverse. La fatiga neuromuscular observada fue tanto de un origen central como de un origen periférico, con una recuperación más rápida de la central, comparado con la periférica, la fatiga neuromuscular. Los datos dan apoyo parcial a la idea acerca de que los métodos de entrenamiento que exigen al máximo expresar la fuerza o la velocidad deben ser separados por al menos 48 hs, pero la recuperación de la función del CNS necesariamente no es el objetivo primario de este período.

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