Medicamentos y Dolor Lumbar: ¿qué necesitas saber?

Medicamentos y Dolor Lumbar: ¿qué necesitas saber?
El dolor lumbar causa más discapacidad en todo el mundo que cualquier otra condición de salud. Aunque muchas personas se autogestionan su sintomatología sin necesidad de buscar atención, el dolor lumbar es el segundo síntoma más frecuente de consulta en la práctica general después del resfriado común. La mayoría de individuos con dolor lumbar son "inespecíficos" lo que significa que no hay una patología raquídea identificable.

Si bien la evidencia disponible sugiere una función limitada de los medicamentos en el tratamiento de un episodio agudo de dolor lumbar inespecífico, la prescripción de medicamentos sigue siendo casi rutinaria. Muchos pacientes con síntomas persistentes también continúan tomando medicamentos a largo plazo a pesar de la baja probabilidad de obtener beneficios continuos.

Las pautas recientes indican un papel reducido para los medicamentos en el tratamiento del dolor lumbar inespecífico. La Guía danesa de 2017 no recomienda ningún medicamento. La guía del Reino Unido del 2016 del Instituto Nacional de Excelencia en Salud y Atención recomienda únicamente los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y los opiáceos “débiles”. La guía estadounidense de 2017 de los Estados Unidos del Colegio de Médicos hace una recomendación similar e incluye la adición de relajantes musculares para el dolor lumbar inespecífico agudo (es decir, dolor durante <12 semanas), pero establece explícitamente que el tratamiento inicial en el dolor de espalda inespecífico no debe ser farmacológico. Estas guías reflejan nueva evidencia que sugiere que en individuos con dolor lumbar no específico, muchos analgésicos tienen poco o ningún beneficio sobre el placebo y el potencial de daño. Al igual que con muchas otras pruebas y tratamientos médicos, los pacientes y los médicos pueden sobreestimar los beneficios y subestimar los daños de la prescripción de medicamentos para el dolor lumbar inespecífico.

La prescripción de medicamentos también puede ser un desafío y actualmente hay pocas pruebas sobre cómo hacer esto de manera más efectiva. Aunque las guías recientes respaldan decantarse por tratamientos no farmacológicos para personas con riesgo de discapacidad prolongada, los individuos con el peor pronóstico siguen siendo los más difíciles de identificar y el acceso a los tratamientos no farmacológicos pueden estar limitados en muchos entornos. Los sistemas de salud en la mayoría de los países industrializados continúan apoyando modelos de atención biomédica en lugar de modelos biopsicosociales.

Los medicamentos no deben ser el eje principal del tratamiento para el dolor lumbar inespecífico. Muchos pacientes no necesitan ninguna "terapia formal" más allá de la educación, consejos sobre autocuidado y supervisión para asegurarse de que haya tenido lugar una recuperación satisfactoria.

Proporcionar información sobre los beneficios y riesgos de los medicamentos, así como alternativas a los medicamentos, debe ser una rutina. Consideremos la posibilidad de reservar medicamentos para pacientes con dolor severo o incapacitante o aquellos que no han respondido a las opciones no farmacológicas, como un medio para ayudar a esos pacientes a permanecer activos. Los médicos deben llegar a una decisión compartida con el paciente sobre el uso de medicamentos que considere las comorbilidades individuales conocidas, la posible relación beneficio-daño y la preferencia del paciente. Los medicamentos deben prescribirse inicialmente a la dosis efectiva más baja, durante el período de tiempo más corto.
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