Mitos del Entrenamiento de la Resistencia: Los Cristales de Ácido Láctico

A pesar del gran avance que se ha hecho en los últimos años en áreas del conocimiento como fisiología el ejercicio, bioquímica del ejercicio, nutrición deportiva, y entrenamiento aplicado al salud y el rendimiento, es notable como "allá afuera", en el campo puro y duro del entrenamiento y la competición, muchos entrenadores y deportistas de resistencia continúan realizando, a veces con una seguridad notable, afirmaciones que no tienen ningún sustento.

El tópico del ácido láctico/lactato realmente se presta para muchísimas malas interpretaciones, y al día de hoy se siguen utilizando conceptos como anaeróbico, anerobiosis, calambres causados por ácido láctico, etc. Analizar cada uno de estos aspectos está más allá del alcance de este comentario, no obstante si considero que vale la pena mencionar uno, y es el del destino del lactato generado en el metabolismo de los carbohidratos.

Actualmente muchos deportistas de resistencia continúan pensando que si no realizan una vuelta a la calma, el "ácido láctico" quedará atrapado en sus músculos en forma de cristales, y les causará daño y dolor muscular. Es común también la atribución al "ácido láctico" del dolor muscular de aparición tardía (DOMS o delayed onset of muscle soreness).

La literatura científica claramente no apoya estas afirmaciones, que tampoco tienen sentido desde el punto de vista de cómo funciona nuestro organismo.

Actualmente se sabe que la mayor parte (aprox. 70%) del lactato que se genera en el ejercicio es oxidado dentro de las mitocondrias a CO2 y agua para resintetizar ATP, por lo que el lactato es un valioso sustrato energético, y no una sustancia nociva o de desecho como se pensó y se piensa todavía en la actualidad.

Por supuesto, tampoco se forma ningún cristal. Los sistemas biológicos aprovechan todos los sustratos energéticos con los que cuentan para sostener los procesos indispensables para la vida como la transmisión de impulsos nerviosos, síntesis de proteínas, etc.

Destacar que efectivamente una vuelta a la calma bien diseñada permitirá que los valores elevados de lactato sanguíneo que se alcanzaron en un entrenamiento intervalado que realiza un triatleta regresen a los valores de reposo en un período bastante corto de tiempo (10-15 min), tal como he podio valorar repetidas veces en el campo.

En esta publicación de Robert Robergs se estudia en detalle la acidosis metabólica inducida por el ejercicio: http://g-se.com/es/fisiologia-del-ejercicio/articulos/bioquimica-de-la-acidosis-metabolica-inducida-por-el-ejercicio-781

Un fuerte saludo, y ánimo para dar sus opiniones y sumarse a nuestra sección!,

F.

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