Necesidad de Información en Salud: Hacia la Participación y Compromiso del Paciente en la Osteoartritis

Necesidad de Información en Salud: Hacia la Participación y Compromiso del Paciente en la Osteoartritis
La osteoartritis (OA), el tipo más común de artritis, afecta aproximadamente a uno de cada diez adultos. El impacto de la OA es significativo, ya que el 80% de adultos con OA de rodilla informaron movilidad limitada y el 25% informaron problemas con las actividades de la vida diaria. Como la OA no tiene cura, y su prevalencia aumenta con la edad, se prevé que será la cuarta causa principal de discapacidad en 2020, con un impacto socioeconómico considerable.

Para abordar la creciente carga de la OA, se han desarrollado numerosas pautas para su gestión. Así, se recomiendan intervenciones no farmacológicas como realizar ejercicio físico, mejorar la composición corporal, utilizar dispositivos de asistencia, proporcionar información efectiva e individualizada, así como tratamientos farmacológicos que incluyen analgésicos simples e inyecciones intraarticulares de corticosteroides. Sin embargo, a pesar del consenso entre las múltiples guías, la práctica clínica no refleja adecuadamente las recomendaciones: aproximadamente un tercio de las personas con OA no reciben la atención recomendada. Esto se ve agravado por una proporción considerable de pacientes con OA que no participan en las estrategias de auto-cuidado recomendadas.

La aceptación y el cumplimiento de las guías de práctica clínica por parte de los médicos y las estrategias efectivas de autocuidado por parte de los pacientes es desafiante y está determinada por una interacción compleja entre los profesionales de atención médica, los pacientes y los recursos proporcionados dentro del sistema de atención médica. La implementación exitosa de las recomendaciones en torno a la educación y la autogestión dependen en gran medida del compromiso del paciente. Para que los pacientes participen activamente en su manejo, requieren una comprensión de su condición. Las directrices EULAR actuales para el manejo no farmacológico de la OA de cadera y rodilla recomiendan la provisión regular de información individualizada que aborde específicamente la naturaleza de la OA, su patogénesis y sus consecuencias. A pesar de esto, estudios previos han identificado deficiencias en esto con solo el 25% de los pacientes con OA que reciben educación específica para la enfermedad. Esta brecha aparente en la entrega de información de salud se refleja en la falta de conocimiento de su salud con respecto a la OA, con el 30% de las personas con artritis diagnosticada por médicos que no están al tanto del tipo de artritis que tienen. Esto es preocupante, ya que se ha demostrado que los pacientes con bajo conocimiento de su salud tienen peores resultados y un peor acceso a los servicios de salud. Por lo tanto, un desajuste entre las necesidades de información de salud percibidas por los pacientes y la información provista puede contribuir a una mala aceptación de las recomendaciones de las pautas y resultados de salud menos óptimos.

Para mejorar la aceptación de las recomendaciones de la guía de práctica clínica de OA por los pacientes y para apoyar el autocuidado y promover el autocontrol del paciente, la falta de coexistencia entre las necesidades de información de salud percibidas por los pacientes y la entrega actual de información debe coordinarse mejor.

Los pacientes siempre desearon que la información fuera entregada usando un lenguaje claro y simple, presentada de una manera positiva y constructiva. Sin embargo, el lenguaje utilizado por los profesionales sanitarios con frecuencia es malinterpretado por los pacientes y se asocia con connotaciones negativas. Estos hallazgos son similares a las investigaciones previas que evaluaron los términos médicos utilizados en el cuidado del dolor de espalda. Dados los malentendidos y los posibles problemas relacionados con el uso de palabras, como el "cambio degenerativo", las futuras iniciativas para desarrollar herramientas de información para la OA deberían incluir a los pacientes. Esto puede permitir la utilización del lenguaje apropiado y mejorar la relación entre el profesional de servicios de salud y el paciente, lo que permitirá una mejor participación del paciente en el manejo activo de la OA. Aunque existen recomendaciones recientes de consenso internacional sobre lo que los pacientes con OA de cadera y rodilla necesitan saber, estas guías han sido determinadas en gran medida por investigadores clínicos y pueden no haber incorporado suficientemente la perspectiva del paciente para optimizar el compromiso del paciente: se requiere más investigación.

A pesar de las recomendaciones actuales para proveer información en salud a pacientes con OA , los pacientes han informado insatisfacción con la cantidad y calidad de la información recibida, particularmente sobre las opciones de manejo, el pronóstico de la OA y prevención del empeoramiento de la OA. En particular, los pacientes han observado una escasez aparente de información sobre dispositivos de asistencia y programas de ejercicio físico, que se percibe como una falta de reconocimiento de las limitaciones funcionales de la enfermedad por parte de los profesionales de atención médica. Esto subraya la falta de sincronización en las necesidades percibidas entre los profesionales de atención médica y los pacientes. Los profesionales de la salud tienden a subestimar el impacto o la gravedad de los síntomas de los pacientes y priorizan las opciones de tratamiento de forma diferente a los pacientes. Esto puede ser un reflejo de las limitaciones de los especialistas de atención médica y su falta de conocimiento de los beneficios de las opciones de atención no farmacológica y no quirúrgica para la OA. En ese sentido, los médicos han identificado la falta de disponibilidad de recursos de calidad y restricciones de tiempo como una barrera importante para proporcionar información de salud en la OA. Dado que los pacientes son receptivos a recibir información de otros especialistas de la salud, es importante trabajar en una misma dirección con un objetivo común, pues de no ser así, en consecuencia, las prioridades y las necesidades percibidas de los pacientes pueden no abordarse, impidiendo así la adherencia del paciente a las recomendaciones de tratamiento y su disposición a participar activamente en su propio cuidado.
COMPARTIR