Osteoporosis, Ejercicio, Resultados Funcionales

Osteoporosis, Ejercicio, Resultados Funcionales
La osteoporosis es un trastorno metabólico caracterizado por una baja densidad mineral ósea (DMO) y una microarquitectura ósea dañada que resulta en fragilidad ósea y susceptibilidad a la fractura. Más del 40% de las mujeres y el 20% de los hombres con osteoporosis es probable que sufran una fractura osteoporótica durante su vida útil. Se estima que el crecimiento de la población anciana y su riesgo concomitante de osteoporosis se triplicará para 2050.

Los impactos de la osteoporosis en la funcionalidad diaria son sustanciales. La capacidad para llevar a cabo las tareas diarias es una gran preocupación para las personas osteoporóticas. Independientemente de la pérdida de la densidad mineral ósea, es decir, la principal característica de la osteoporosis, los déficits funcionales y estructurales relacionados con la edad dan como resultado el deterioro de la capacidad para realizar actividades cotidianas. El envejecimiento conduce a cambios significativos en el sistema neuromuscular que causa disminución de la fuerza muscular (observado por ejemplo en la reducción de la velocidad de movimiento), alteraciones de la marcha y problemas cognitivos.

Existe evidencia convincente de que el ejercicio puede ayudar a aliviar el impacto negativo del envejecimiento y las condiciones crónicas en la capacidad funcional del individuo. Se recomienda encarecidamente a las personas con osteoporosis participar en un programa de entrenamiento multicomponente, en particular, entrenamiento de fuerza y entrenamiento de equilibrio. Los efectos positivos del entrenamiento de fuerza sobre la salud ósea han sido bien establecidos; sin embargo, los resultados funcionales son más relevantes para los pacientes. Una búsqueda en la literatura reveló en una revisión sistemática publicada previamente, del efecto del entrenamiento de la fuerza en los resultados funcionales en personas con osteoporosis. Esta revisión encontró que la evidencia sobre el ejercicio para las personas con osteoporosis es altamente heterogénea en términos de las intervenciones y los resultados medidos. Esta heterogeneidad es parcialmente responsable de los diferentes efectos informados en la literatura. Aunque no fue posible establecer el programa de entrenamiento óptimo, la síntesis de la evidencia establece que los diferentes tipos de programas de ejercicios tienen efectos beneficiosos sobre los resultados funcionales para las personas con osteoporosis.

Además, una revisión reciente de sesenta referencias científicas centradas en diversas modalidades de ejercicio concluyó que el ejercicio (de cualquier tipo) promueve resultados funcionales en mujeres posmenopáusicas con osteoporosis. Esto indica que se necesita más investigación para determinar la dosis de ejercicio físico más eficaz y eficiente, y que a su vez garantice que cumpla con las preferencias del individuo contribuyendo a la adherencia.

COMPARTIR