Respuesta temporal de la angiogénesis y de la hipertrofia al entrenamiento de la fuerza en hombres jóvenes

Respuesta temporal de la angiogénesis y de la hipertrofia al entrenamiento de la fuerza en hombres jóvenes
Aunque el entrenamiento físico de la resistencia promueve la angiogénesis y mejora la salud metabólica, el efecto del entrenamiento de la fuerza en este proceso está bien definido. En un reciente estudio (Med. Sci. Sports Exerc., Vol. 50, No. 1, pp. 36–45, 2018), se planteó la hipótesis a cargo de Lex B. Verdijk, Ph.D., del Department of Human Biology and Movement Sciences, Maastricht University Medical Centre (Holnda), de que la capilarización aumentaría proporcionalmente, y simultáneamente, con la hipertrofia de la fibra muscular en respuesta al entrenamiento de la fuerza en hombres jóvenes.

En esta prueba de control doble-ciego, aleatorizada, 36 hombres (22+1 años) se asignaron al azar a un placebo o a una suplementación de proteínas, y participaron en 12 semanas de entrenamiento de la fuerza. Las biopsias del músculo esquelético fueron reunidas antes y después de 2, 4, 8, y 12 semanas de entrenamiento. Cuatro series de press de piernas y extensión de piernas (Technogym, Rotterdam, Países Bajos) alternando con dos series de press de pecho y de remo horizontal o tirón de polea vertical y press de hombro. Las sesiones acababan con 5 minutos de vuelta a la calma en un cicloergómetro. Durante la primera semana del período de entrenamiento, la carga de trabajo era incrementada gradualmente de 70% (10–15 repeticiones) de 1RM al 80% de 1RM (8–10 repeticiones). Después de esto, el entrenamiento se realizó al 80% 1RM. La intensidad de la carga de trabajo era ajustada en base al resultado de los tests de 1MR sucesivos (realizados a las semanas 4 y 8). En suma, la carga de trabajo era aumentada cuando podían realizarse ˃8 repeticiones en tres de las cuatro series. Con la immunohistoquímica se evaluó el tamaño y el tipo específico de la fibra y la capilarización. El 'blot Western' y la reacción en cadena de polimerasas de transcripción inversas, evaluaron las proteínas involucradas en la regulación molecular de la angiogénesis.

El entrenamiento de la fuerza aumentó eficazmente el área transversal del tipo I (15±4%; P˂0.01) y tipo II de las fibras (28±5%;P˂0.0001), un efecto que tendió aún más ser intensificado con la suplementación de proteínas en las fibras tipo II (P = 0.078). La proporción de la capilar por fibra significativamente aumentó en las fibras tipo I (P=0.001) y II (P = 0.015) después de las 12 semanas de ejercicio de fuerza y fue evidente después de tan sólo 2 semanas. El índice de intercambio del perímetro capilar por fibra, sólo aumentó en las fibras de tipo I (P = 0.054) después de las 12 semanas de entrenamiento. El entrenamiento produjo una reducción en el mRNA del factor de crecimiento endotelial vascular. Un (P = 0.008), mientras el factor de crecimiento endotelial vascular receptor 2 (P = 0.016), el factor 1α de hipoxia-inducible (P = 0.016), y la sintetasa del óxido nítrico endotelial (P = 0.01) aumentó en ambos grupos. El contenido proteico del factor 1α de hipoxia-inducible fue superior en el grupo con suplemento de proteína (efecto principal de grupo, P = 0.02), y el contenido de la sintetasa de óxido nítrico endotelial mostró una relación divergente (interacción de tiempo-grupo, P=0.049).



Conclusiones: Este estudio presenta nueva evidencia de que las adaptaciones microvasculares y los caminos moleculares involucrados son elevados después de 2 semanas de un programa de entrenamiento de la fuerza de 12 semanas. Los aumentos en el área transversal de la fibra muscular son emparejados eficazmente por los cambios en la microvasculatura, dando un apoyo mayor al programa de entrenamiento de la fuerza para optimizar la salud metabólica.

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