Síndrome del Ovario Poliquístico y Ejercicio Físico

Síndrome del Ovario Poliquístico y Ejercicio Físico
El síndrome del ovario poliquístico (SOP) es una enfermedad que se encuentra comúnmente en las mujeres. Algunos de los síntomas incluyen trastornos menstruales, obesidad, hirsutismo, alopecia androgénica, acné y acantosis nigricans, oligo-ovulación / anovulación y oligomenorrea / amenorrea que contribuyen a la infertilidad y aumento del riesgo de abortos espontáneos, problemas de salud mental, reducción del cuero cabelludo y quistes ováricos. El SOP se asocia con obesidad, enfermedad cardiovascular (e hipertensión), diabetes tipo II y síndrome metabólico. También puede estar relacionado con cáncer de mama y ovárico. Sin embargo, no todos los estudios coinciden, pues parece que hay evidencia contradictoria para el cáncer de ovario y de mama.

Debido a los síntomas antes mencionados, el SOP ha sido caracterizado como "el ladrón de la feminidad" por Kitzinger y Willmott, y debido a todas las posibles asociaciones con otras enfermedades, existe una necesidad urgente de tratar estos síntomas.

Las mujeres con SOP tienen resistencia a la insulina que es independiente del índice de masa corporal (IMC). En términos sencillos, la genética y el estilo de vida afectan los cambios hormonales, la resistencia a la insulina y el aumento de andrógenos, y ambos pueden afectar los folículos ováricos, pueden causar anovulación y aumentar los niveles de estrógeno, que luego causan trastornos menstruales y subfertilidad. Además, la resistencia a la insulina puede causar diabetes y síndrome metabólico, que luego aumentan el riesgo cardiovascular. Unido a esto, el aumento en los niveles de andrógenos puede causar hirsutismo y acné. Todo ello crea problemas psicosociales relacionados con la imagen corporal, la autoestima, la depresión y la ansiedad.

Se ha demostrado que las enfermedades metabólicas relacionadas con el estilo de vida, como el sobrepeso u obesidad, y la resistencia a la insulina provocan la exacerbación del SOP (resistencia a la insulina a través de su efecto sobre la producción de andrógenos). Estas dos enfermedades metabólicas en SOP pueden estar influenciadas por el comportamiento sedentario y la inadecuada alimentación.

La Alianza Australiana SOP publicó pautas de prescripción de ejercicio que incluían realizar al menos 150 minutos de ejercicio por semana, 90 minutos de los cuales deberían ser una actividad aeróbica de intensidad moderada a alta (60%-90% de la frecuencia cardíaca máxima) para optimizar los resultados clínicos. No se menciona el entrenamiento de fuerza en el tratamiento de SOP. Sin embargo, sabemos que la resistencia a la insulina causa una exacerbación de SOP y se ha demostrado que el entrenamiento de fuerza mejora la resistencia a la insulina.

El entrenamiento de fuerza beneficia al sistema muscular y endocrino, mejorando la resistencia a la insulina, el metabolismo de la glucosa, la tasa metabólica en reposo, y reduciendo la grasa corporal. Además, puede aumentar la sensibilidad a la insulina en la diabetes tipo II. Sin embargo, el entrenamiento de fuerza no se recomienda actualmente a pacientes con SOP, a pesar del efecto que puede tener en los síntomas y comorbilidades asociadas. Algunos autores recomiendan entrenamientos de fuerza de 2-3 días no consecutivos por semana, con una intensidad del 60% a 70%-85% la RM, dirigidos a todos los principales grupos musculares y progresando de acuerdo con la "tolerancia". ¿Qué podemos decir ante esto? (Reflexionemos)

Existen numerosos estudios que han examinado la asociación de la dieta y el ejercicio como una intervención para los resultados clínicos asociados con SOP. Se ha encontrado que tal intervención es crucial para mejorar la composición corporal y la capacidad cardiorrespiratoria en pacientes con SOP. Mejora los niveles de la hormona folículoestimulante (FSH), globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG), testosterona total, androstenediona, el índice de andrógeno libre (FAI) y los resultados Ferriman-Gallwey (FG). Se ha encontrado que el ejercicio como terapia puede mejorar la ovulación, la resistencia a la insulina y la pérdida de tejido adiposo.

Al contrario de lo que se espera, la mayoría de los estudios de este documento no proporcionaron información sobre (o no controlaron) la dieta de los participantes. Es necesario realizar más estudios para comprender si el entrenamiento fuerza puede mejorar los síntomas de SOP. Por ejemplo, hay estudios que incluyen entrenamiento de resistencia, o concurrente de resistencia y fuerza. Ningún estudio, sin embargo, utilizó entrenamiento de fuerza solo para evaluar el resultado (excepto 1, pero no consideró la nutrición), y ningún estudio utilizó ejercicios solo globales, como sentadillas y peso muerto. Aun tenemos preguntas sin respuesta. Hay mucho que aprender para responder a estas preguntas.

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