Un Modelo de Acondicionamiento Táctico – Metabólico para Jugadores de Básquetbol Universitarios

A Tactical Metabolic Training Model for Collegiate Basketball

John Taylor

New Mexico State University, Las Cruces, New Mexico.

Artículo publicado en el journal Revista de Entrenamiento Deportivo, Volumen 28, Número 2 del año .

Resumen

En el presente artículo se realiza una revisión de la literatura científica acerca de las demandas fisiológicas del básquetbol. Además se presenta un modelo conceptual de entrenamiento de la fuerza y acondicionamiento para el deporte que integra el entrenamiento táctico y metabólico.

Palabras clave: capacidad anaeróbica, táctica, entrenamiento metabólico, básquetbol universitario

Abstract

Following is a review of research relevant to the physiological demands of basketball. A conceptual strength and conditioning model for the sport that integrates tactical metabolic training is also presented.

Keywords: anaerobic capacity, tactical metabolic training, college basketball

INTRODUCCION

Está bien establecido que es importante desarrollar programas de acondicionamiento que se basen en las demandas fisiológicas del deporte (9, 10, 22, 29). Si bien los hallazgos de la investigación, respecto de cuál es la contribución de los sistemas energéticos aeróbico y anaeróbico en el básquetbol, no son definitivos, si respaldan el uso exclusivo de protocolos de entrenamiento anaeróbico para preparar a los atletas para las demandas del deporte. Diversos estudios indican que la capacidad aeróbica de los jugadores de básquetbol no cambia significativamente durante la temporada (3–5, 16, 20, 21) o en 4 años (18) de práctica de básquetbol. En contraste, un estudio ha reportado que los jugadores de básquetbol exhibieron una reducción de su capacidad aeróbica durante la temporada, pero que interesantemente, mantuvieron su capacidad anaeróbica (28). En un estudio en que participaron jugadores de básquetbol y sujetos no deportistas se observó que no existieron diferencias significativas en el consumo de oxígeno estimado (10). En otro estudio se halló una relación negativa entre la capacidad aeróbica y el tiempo de juego en jugadores de básquetbol de la División I de la Asociación Nacional de Deporte Universitario (National Collegiate Athletic Association, NCAA) (16). Hoffman y Maresh (14), en un capítulo de su libro acerca de la fisiología del básquetbol, revisaron la literatura científica actual y concluyeron que los beneficios de una alta capacidad aeróbica para el básquetbol son limitados. Los resultados de un estudio mostraron que la correlación entre la capacidad aeróbica y los índices de recuperación luego de ejercicios de alta intensidad en jugadores de básquetbol era baja o inexistente (17). Existen pocos estudios que hayan investigado los patrones de movimiento en el básquetbol o la distancia recorrida durante una competencia. Sin embargo, en un estudio en donde se utilizó el análisis de tiempo movimiento con jugadores de básquetbol de la Liga Nacional de Básquetbol de Australia se reportó que la cantidad medida de carreras de alta intensidad era de 105 ± 52 con una duración media de 1.7 segundos. En este estudio, el 60% del tiempo de juego vivo correspondió a esfuerzos de baja intensidad y el 15% del tiempo correspondió a esfuerzos de alta intensidad (23). En un estudio de un caso en el que también se utilizó el análisis de tiempo-movimiento con un jugador de básquetbol de la División I de la NCAA se determinó el número de esfuerzos submáximos y de alta intensidad, la duración de los esfuerzos, el número y la duración de las detenciones intermitentes en el juego, y los tiempos muertos (29). En este estudio se reportó que, durante la competencia, el número medio de esfuerzos de alta intensidad fue de 134.75 ± 32.4 y que la media de esfuerzos de intensidad submáxima fue de 150.25 ± 40.6. De todos los esfuerzos de alta intensidad, el 97% tuvieron una duración de entre 1-5 segundos. De todos los esfuerzos de intensidad submáxima, el 94% tuvieron una duración de entre 1 y 20 segundos. Los resultados sugirieron una media de 1 detención en el juego por cada 11.28 esfuerzos (submáximos, 1:10; de alta intensidad, 1:20) y 1 tiempo muerto cada 18.86 ± 12.21 esfuerzos. En otro estudio se reportó que la distancia promedio de carrera (i.e., excluyendo las caminatas y los trotes) en partidos de básquetbol profesional era de 2.1 millas (22). Existen otros hallazgos adicionales, aunque no relacionados específicamente con la participación en el básquetbol, que merecen cierta consideración para el desarrollo de programas de acondicionamiento deportivo. La evidencia sugiere que el entrenamiento aeróbico intensivo puede interferir con las ganancias en la masa magra muscular, la fuerza y la potencia (6–8, 13, 25). Un estudio sugiere que la tasa y la magnitud de la recuperación luego de trabajos supramáximos es independiente del VO2máx (11). El trabajo supramáximo no fue definido en este estudio, pero los sujetos corrieron hasta el agotamiento en una cinta ergométrica con dos niveles de inclinación (20% y 15%) a una velocidad consistente de 12.8 km/h. Se utilizó un test de velocidad anaeróbica para determinar los niveles de inclinación a los cuales los sujetos se agotarían luego de 2 minutos de carrea. En otro estudio se examinó en que extensión la potencia aeróbica explicaba el rendimiento en un esfuerzo máximo de 30 segundos (Test de Wingate). Los resultados sugirieron que la mejora en la potencia aeróbica no sería una forma efectiva de mejorar el rendimiento en actividades de corta duración (<15 segundos) (20). Además, existe evidencia que sugiere que tanto la capacidad aeróbica como la capacidad anaeróbica pueden mejorarse simultáneamente mediante el entrenamiento fraccionado, siempre que la intensidad del ejercicio sea lo suficientemente alta y que los períodos de recuperación sean lo suficientemente cortos (26, 27). En ambos estudios, el protocolo utilizado mostró ser el mejor para mejorar la capacidad aeróbica y anaeróbica en forma simultánea. Los sujetos realizaron 6-8 repeticiones 20 segundos de ejercicio hasta el agotamiento (170% del VO2máx) en cicloergómetro con un período de recuperación de 10 s entre las repeticiones. Este protocolo es similar a lo que ocurre durante el tiempo de juego en el básquetbol (23, 29). Las contribuciones del metabolismo oxidativo a la recuperación del sistema energético anaeróbico no deben descartarse, pero “en términos de los efectos de la fatiga crónica, es importante señalar que el entrenamiento fraccionado de alta intensidad puede incrementar la actividad tanto de las enzimas oxidativas como de las enzimas glucolíticas, la capacidad amortiguadora, y los diferentes índices de la potencia y capacidad láctica; mientras que el entrenamiento de la resistencia de baja intensidad no tiene este efecto, y de hecho puede provocar la reducción de la actividad de las enzimas no oxidativas (24)”.

En base a la evidencia, los protocolos de acondicionamiento aeróbico o, en todo caso, de entrenamiento fraccionado con una duración mayor a la mostrada en los análisis de tiempo-movimiento del básquetbol (23, 29), podrían tener mínimos efectos a la hora de mejorar el nivel de rendimiento de los jugadores de básquetbol e incluso podrían tener efectos negativos sobre las ganancias de masa magra muscular, fuerza y potencia. El propósito del presente artículo es presentar un modelo conceptual que integre el entrenamiento táctico y metabólico como método para mejorar la capacidad anaeróbica.

GENERALIDADES

Al igual que con cualquier otro componente del entrenamiento, es importante integrar el entrenamiento táctico y metabólico teniendo en cuenta el plan general de entrenamiento, su relación con cada componente del entrenamiento y los resultados del análisis de necesidades.

El macrociclo anual se divide en tres fases: período transitorio (fase I), pretemporada (fase II) y período competitivo (CP3). Los componentes del entrenamiento deben ser planificados y desarrollados en el siguiente orden: técnico/táctico, velocidad/pliometría, agilidad, entrenamiento táctico-metabólico y entrenamiento de la fuerza. Si se planifica que uno de los componentes no se entrene en forma diaria entonces los restantes componentes incrementan su prioridad. Los aspectos técnicos/tácticos del juego son manejados por el cuerpo de entrenadores y su desarrollo debe llevarse a cabo antes del entrenamiento físico. Los entrenadores característicamente planifican ejercitaciones tácticas que reflejan los patrones de juego (i.e., esfuerzos de alta intensidad seguidos de esfuerzos de baja intensidad con pausas intermitentes en el juego) (23, 29). Esto debe considerarse cuando se planifica el entrenamiento. El de entrenamiento para las fases I y II se planifica para que sea llevado a cabo los lunes, miércoles y viernes utilizando cargas altas, bajas y moderadas. El entrenamiento CP3 no se planifica para días específicos debido a que las competencias tienen lugar en diferentes días de la semana. La sesión 1 se lleva a cabo 24 horas después de la competencia, y la sesión 2 se lleva a cabo a no menos de 24 horas antes de la siguiente competencia. Aquí también se utiliza un esquema de cargas altas y bajas (Tabla 1). Durante las fases I y II, el entrenamiento de la velocidad se lleva a cabo una vez por semana, el entrenamiento pliométrico dos veces por semana y el entrenamiento de la fuerza 3 veces por semana. El entrenamiento táctico-metabólico se lleva a cabo tres veces por semana en la fase I y dos veces por semana en la fase II. Durante la fase CP3, solo se realizan entrenamientos tácticos-metabólicos y entrenamientos de la fuerza con una frecuencia de dos veces por semana (Tabla 2).


Tabla 1. Distribución de la carga y el volumen. *El entrenamiento durante el período competitivo se lleva a cabo dos veces por semana, con al menos un día de recuperación entre las sesiones y antes de la competencia.


Tabla 2. Integración de los componentes del entrenamiento.

El volumen de los ejercicios de velocidad, de agilidad y de los ejercicios pliométricos varía ligeramente entre un día y otro de entrenamiento y se mantiene casi constante a lo largo del ciclo de entrenamiento. El foco con estos componentes del entrenamiento se hace sobre la calidad e intensidad del movimiento. La intensidad del entrenamiento táctico-metabólico no se periodiza, mientras que si se periodiza el volumen, lo que significa que en cada sesión de entrenamiento se espera que los atletas realicen un esfuerzo máximo. Si bien la velocidad de los esprints puede reducirse en los entrenamientos de los viernes debido a la acumulación de trabajo durante la semana, se espera que los esfuerzos sigan siendo de alta intensidad. Las sesiones de entrenamiento de la fuerza consisten de trabajos corporales totales variables basados principalmente en ejercicios multiarticulares. En el caso del entrenamiento de la fuerza se periodiza tanto el volumen como la intensidad (Tabla 1).

INTEGRACION DE LOS COMPONENTES DIARIOS DEL ENTRENAMIENTO

La Tabla 2 muestra un ejemplo de la integración de los componentes diarios del entrenamiento. La distribución del volumen y la carga para los distintos días de cada fase, y lo componentes del entrenamiento que han sido periodizados se muestran en la Tabla 1. La Tabla 3 muestra la clasificación de las carreras de distancia larga, mediana y corta. Los lunes, cuando los atletas se encuentran bien descansados gracias a los dos días previos de recuperación (sábado y domingo), se debería hacer un mayor énfasis sobre el entrenamiento de la mecánica de carrera, el entrenamiento pliométrico y el entrenamiento de la fuerza de alta intensidad. El volumen de entrenamiento táctico-metabólico es moderado y las distancias utilizadas para este tipo de entrenamiento son cortas. Las cargas para el entrenamiento de la fuerza son altas y el volumen de este entrenamiento es bajo. Para los miércoles se planifica un entrenamiento ligero con el objetivo de promover la recuperación. El entrenamiento de la agilidad y el entrenamiento pliométrico son de alta intensidad, utilizando combinaciones de patrones motores en un circuito con obstáculos que consista de saltos, esprints, carreras hacia atrás y carreras laterales. El volumen del entrenamiento táctico-metabólico es bajo y las distancias son cortas a medias. Las cargas y el volumen para el entrenamiento de la fuerza son bajos haciendo énfasis en la velocidad de movimiento. En los viernes el foco se hace sobre el entrenamiento táctico-metabólico, siendo el volumen de este tipo de entrenamiento el más alto de la semana y utilizando distancias cortas y largas. Este día también se lleva a cabo el entrenamiento de la agilidad. El entrenamiento de la fuerza se lleva a cabo con cargas y volúmenes moderados.

ENTRENAMIENTO TACTICO-METABOLICO

El entrenamiento táctico-metabólico se utiliza para mejorar la capacidad anaeróbica. La capacidad anaeróbica se define como la cantidad total de energía producida en forma combinada por el sistema de los fosfágenos y el sistema glucolítico durante la realización de actividades de corta y moderada duración. Dos conceptos integrales del entrenamiento táctico-metabólico son: que se basa en el análisis de los datos de tiempo-movimiento y que el entrenamiento fraccionado se planifica y se lleva a cabo utilizando solo las distancias de la cancha (Tabla 3) (12). Esto significa que los atletas nunca correrán más de 31 yardas (94 pies) sin tener que cambiar de dirección. Asimismo, para la planificación de estos tipos de entrenamientos deben considerarse las siguientes demandas asociadas con la práctica y la competencia. Según las reglas de la NCAA, durante la fase I, a los entrenadores no se les permite realizar sesiones de práctica con atletas de la División IA. Cuando comienza el año académico, los entrenadores pueden realizar un número limitado de sesiones de entrenamiento técnico. Los entrenadores pueden trabajar en la cancha con un máximo de 4 atletas por vez y durante un tiempo no mayor a las 2 horas por semana. Estas limitaciones permiten que durante la fase I se realice un mayor volumen de entrenamiento táctico-metabólico en comparación con la fase II. Durante la fase II, el tiempo de entrenamiento del juego se incrementa gracias al entrenamiento técnico llevado a cabo por los entrenadores durante la pretemporada y las sesiones de básquetbol en las que participaron los estudiantes-atletas. En base a este incremento y a la proximidad de la temporada competitiva, se reduce el volumen del entrenamiento táctico-metabólico y se reduce la frecuencia de las sesiones en un día. El volumen de entrenamiento táctico-metabólico se distribuye en dos días en lugar de tres para incrementar las demandas de cada sesión y así imitar las demandas reales del básquetbol.

El volumen del entrenamiento táctico-metabólico durante la fase CP3 es menor que en las fases I y II debido a las demandas de la temporada competitiva. La frecuencia de entrenamiento es de dos sesiones semanales las cuales se llevan a cabo luego del entrenamiento técnico.

Planificación y Realización del Entrenamiento Táctico-Metabólico

El volumen de carreras para el año de entrenamiento se periodiza y distribuye en las tres fases, como se muestra en la hoja de cálculo de la Figura 1. En esta matriz de cálculo se incorporan ecuaciones para distribuir el volumen de carreras a lo largo del año de entrenamiento (2, 19). El volumen total anual (110,000 yardas; Figura 1, celda F2) se establece de tal forma que pico de volumen de carera sea de 3432 yardas o 1.95 millas (Figura 1, Celda L29 y wo 2 de la semana 24). El volumen pico de carrera se estima en base al ajuste de la distancia promedio de carrera determinada para el básquetbol profesional (2.1 millas) (22). El básquetbol profesional consiste de cuatro cuartos de 12 minutos y el básquetbol universitario consiste de dos tiempos de 20 minutos, de manera que el tiempo de juego en el básquetbol universitario es 8 min o 20% menor que en el básquetbol profesional. Por lo tanto, el volumen pico de carrera debe ser un 20% menor que las 2.1 millas del básquetbol profesional, es decir 1.68 millas. Para asegurar que el entrenamiento se lleve a cabo con un volumen por encima del promedio, este se incrementa en un 8%, es decir hasta las 1.95 millas.


Tabla 3. Distancias de carrera para el entrenamiento táctico metabólico. (A) Carreras especiales: Ejercicio entre las líneas de fondo: Alternar esprints/trotes desde la línea de fondo hasta la línea de tiro libre más cercana, desde la línea de fondo hasta la línea de mitad de cancha, desde la línea de fondo hasta la línea de tiro libre más lejana y entre las dos líneas de fondo; crucero completo: realizar un esprint entre las dos líneas de fondo y trotar el ancho de la cancha. ¾ de crucero: realizar un esprint desde la línea de fondo hasta la línea de tiro libre más lejana y trotar el ancho de la cancha. ½ crucero: realizar un esprint entre la línea de fondo y la línea de mitad de cancha y trotar el ancho de la cancha. (B) dimensiones de la cancha de básquetbol (11).

El porcentaje del volumen total de carrera para el macrociclo (MAC), los mesociclos (MES), microciclos (MIC) y las sesiones (WO) se determina seleccionado los porcentajes dados en la Tabla 4 que corresponden al número de segmentos de cada ciclo y sesión. Estos porcentajes se colocan en las correspondientes celdas del MAC (celdas, D6, 22, 33) MES (celdas G6, 10, 14, 22, 24, 27, 33, 37, 41, 45, 49), MIC (celdas I6–18, 22–31, 33–54), y WO (celdas, K3, L3, M3, K20, L20, K32, L32). Por ejemplo, en la Figura 1, hay tres segmentos para la fase I del MES: hipertrofia (H), fuerza de base (BS) y fuerza y potencia (SP), de manera que deberían seleccionarse los porcentajes en la columna de 3 segmentos de la Tabla 4 (i.e., 26, 32 y 42%) y colocarse en las celdas D6, D22 y D33. Para establecer el volumen del MAC, MIC y WO se utiliza el mismo procedimiento. Por ejemplo, en la fase II, se realizan dos sesiones semanales, de manera que se seleccionan los porcentajes de la columna de 2 segmentos de la Tabla 4 y se colocan en las celdas K20 y L20. Los profesionales del entrenamiento de la fuerza y el acondicionamiento son los que decidirán en qué orden se colocan estos porcentajes. Asimismo, los porcentajes reales pueden ser manipulados ligeramente siempre que el total sea del 100%. Por ejemplo, los porcentajes de la columna de 3 segmentos pueden cambiar a 28, 31 y 41%. Una vez que se ha determinado el volumen de cada sesión de entrenamiento, estos se vinculan con la matriz de entrenamiento semanal (Tabla 5a). Por ejemplo, el volumen en la celda K29 de la Figura 1 (1848) se vincula a la matriz de entrenamiento semanal en la celda AT37. A continuación se seleccionan las distancias de carrera de la Tabla 3 y se colocan en las celdas AS y AW 39-43. El volumen de carrera para la sesión se distribuye como repeticiones para cada distancia en las celdas AT y AW39-43. Esto se lleva a cabo utilizando las ecuaciones denominadas operadores IF.

Un operador IF determina que una condición puede ser verdadera o falsa (=IF(test_lógico,valor_if_verdadero,valor_if_falso). La función tiene 3 argumentos: la condición que se quiere evaluar, el valor que retorna si la condición es verdadera y el valor que retorna si la condición es falsa. Se pueden utilizar varios operadores IF anidados dentro de un operador IF, lo cual podría verse como lo siguiente: ((=IF(test_lógico,valor_if_verdadero,(=IF(test_lógico,valor_if_verdadero,valor_if_falso)). La Tabla 5b muestra los vínculos de la Figura 1 y las ecuaciones de la Tabla 5a para el lunes, incluyendo los operadores IF de las celdas AT39-43. Los resultados de los operadores IF establecen el número de repeticiones. Debido que una repetición es una combinación de un esfuerzo de alta intensidad y un esfuerzo submáximo, el operador IF debe dividirse por dos, de manera que el resultado muestre el número de repeticiones y no el número total de esfuerzos. El concepto de porcentajes de volumen para segmentos que se muestra en la Tabla 4 se incorpora en los operadores IF. Los operadores IF también permiten que el volumen diario de carreras se distribuya en 1, 2, 3, 4 o en las 5 distancias de entrenamiento. Por ejemplo, en la Tabla 5a (día lunes), se ha colocado el número 4 en la celda AS36, provocando que el volumen de la sesión (1848) para que sea distribuido en repeticiones sobre las primeras cuatro distancias, en base a los porcentajes asignados en el operador IF (i.e., 15, 22, 28 y 35%). Alternativamente, para el día viernes, se seleccionó el número 5 (celda AW36), y el volumen de la sesión (3432) se distribuye en las cinco distancias mediante el operador IF utilizando los porcentajes de la columna de 5 segmentos de la Tabla 4 (i.e., 11, 15, 17, 27, y 30%).


Figura 1. Matriz del entrenamiento anual (2, 19). *Las abreviaturas para el mesociclo corresponden al ciclo de entrenamiento de la fuerza. H = hipertrofia, BS = fuerza de base, SP = fuerza y potencia y M = mini ciclos.


Tabla 4. Distribución del volumen por número de segmentos periodizados (1).

Se debe tener en cuenta que puede producirse un pequeño error de redondeo en relación con el volumen total. En la Tabla 5a, el número en las celdas AU35 y AY35 representa el número de esfuerzos antes de que se produzca una detención intermitente en el juego. Los números en las celdas AU39 y AY39 representan el número de esfuerzos antes de que se produzca un tiempo muerto. Los números en estas celdas son seleccionados por los profesionales del entrenamiento de la fuerza y el acondicionamiento y deberían limitarse a los rangos derivados con el análisis del tiempo-movimiento (29). Una vez que se han seleccionado estos números, las ecuaciones en las celdas AU36 y AY36 resultan en el número de detenciones intermitentes en el juego para cada sesión, y las ecuaciones en las celdas AU40 y AY40 resultan en el número de tiempos muertos para cada sesión. Por ejemplo, en la Tabla 5a, se seleccionó para la sesión del lunes un índice de 19 esfuerzos por cada detención intermitente en el juego y de 28 esfuerzos por cada tiempo muerto. La suma de las repeticiones en la sesión de lunes es igual a 56 (suma de las celdas AT39-43) o un total de 112 esfuerzos de alta intensidad y de intensidad submáxima. En base a las 56 repeticiones de la sesión, las 6 detenciones intermitentes en el juego y los 4 tiempos muertos son el resultado de las ecuaciones de las celdas AU36 y AU40 de la Tabla 5b (i.e., 56/(19 * 0.5) = 6 and 56/(28 * 0.5) = 4). Es importante comprender que debido a que las detenciones intermitentes en el juego y los tiempos muertos son calculadas en base al número total de esfuerzos y ambos se dispersarán a lo largo de la sesión de entrenamiento, las detenciones intermitentes en el juego y los tiempos muertos ocurrirán más frecuentemente que cada 19 y 28 esfuerzos.

El número de repeticiones para cada distancia en una sesión dada cambiará en base al número y longitud de las distancias seleccionadas, y el número de detenciones intermitentes y de tiempos muertos cambiará en base al número de esfuerzos seleccionado. Por ejemplo, las dos sesiones en la Tabla 5a, son distintivamente diferentes en base a las elecciones realizadas. En la sesión del lunes, se utilizan distancias menores y menos esfuerzos, haciendo que el énfasis del entrenamiento se haga sobre el sistema de los fosfágenos. En la sesión de entrenamiento del viernes, se seleccionaron mayores distancias y más esfuerzos, por lo que el énfasis en esta sesión se pone sobre el sistema glucolítico. El cambio en el énfasis se lleva a cabo sin tener que realizar cálculos manuales para cada sesión, y el volumen de entrenamiento del plan global no se ve afectado. Esto permite que haya una gran consistencia en la cuantificación y seguimiento del volumen de entrenamiento a la vez que permite una tremenda flexibilidad para manipular las distancias, las series, las repeticiones y los períodos de recuperación entre las sesiones de entrenamiento. Por ejemplo, si el profesional del entrenamiento de la fuerza y el acondicionamiento considera que la periodización diaria del entrenamiento de la capacidad anaeróbica es buena pero que el volumen anual total no es suficiente, podría cambiar el volumen total de 110000 a 150000 y el volumen adicional podría distribuirse proporcionalmente en toda la hoja de cálculo incluyendo en la matriz semanal. De esta forma no habría que realizar cambios en el esquema de periodización. La misma flexibilidad puede obtenerse para los MES, MIC y WO cambiando algunos porcentajes. La matriz semanal provee aun mayor flexibilidad al permitir que los profesionales del entrenamiento de la fuerza y el acondicionamiento manipulen los índices de trabajo-pausa asegurando que la periodización del MAC, MES y MIC no se vea afectada.


Tabla 5a. Matriz de entrenamiento semanal. Series = número de distancias seleccionadas para el día en las columnas AS y AW.


Tabla 5b. Ecuaciones para el lunes de la Tabla 5a.


Tabla 5c. Distribución de las detenciones intermitentes y de los tiempos muertos a partir de la Tabla 5a.

Implementación del Entrenamiento Táctico-Metabólico

Utilizando el cálculo del número de repeticiones para cada distancia de carrera seleccionada en la matriz de entrenamiento semanal, los atletas pueden alternar esfuerzos de alta intensidad (esprints al 100%) con esfuerzos submáximos (i.e., trote, caminata o desplazamientos laterales) y cada combinación de esfuerzos es una repetición. Los profesionales del entrenamiento de la fuerza y el acondicionamiento determinarán cuando se producirán las detenciones intermitentes y los tiempos muertos calculados, dentro de cada sesión de entrenamiento. En la Tabla 5c se muestra un ejemplo de una posible distribución en base a los resultados de la Tabla 5a. Las distancias se corren en forma alternada. Por ejemplo, un esprint de 6 yardas es seguido de un trote o caminata de 6 yardas hasta que se completan todas las repeticiones planificadas. Las distancias de 16 yardas comúnmente se ejecutan dividiéndolas en tramos de 4-8-4 y utilizando diversos patrones de movimiento (i.e., carreas, desplazamientos laterales, carreras hacia atrás). Una repetición de un tramo de agilidad consiste en una carrera ejecutada a alta intensidad seguida de un esfuerzo submáximo (i.e., trote, caminata o desplazamientos laterales a baja intensidad). Las carreras especiales son diferentes combinaciones de distancias cortas. El ejercicio denominado “carrera entre las líneas de fondo” (157 yardas) se lleva a cabo de la siguiente manera: partiendo de la línea de fondo, correr hasta la primera línea de tiro libre y volver, corree hasta la línea de mitad de cancha y volver, correr hasta la línea de tiro libre de la mitad opuesta y volver y finalmente correr hasta la otra línea de fondo y volver. La carrera de ida es de alta intensidad y la de vuelta es un esfuerzo submáximo. El ejercicio denominado “crucero” (cruisers) puede se ejecuta recorriendo la línea lateral a alta intensidad y el ancho de la cancha a baja intensidad o viceversa. Un crucero completo se realiza entre las dos líneas de fondo, tres cuartos de crucero se realiza entre la línea de fondo y la línea de tiro libre más lejana, y medio crucero se completa entre la línea de fondo y la línea de mitad de cancha.

CONCLUSION

El acondicionamiento deportivo debería basarse en las demandas metabólicas específicas del deporte. La evidencia científica sugiere que esto puede llevarse a cabo en el básquetbol utilizando solo el acondicionamiento anaeróbico. El entrenamiento táctico-metabólico basado en el análisis de tiempo-movimiento es un método específico del deporte para desarrollar la capacidad anaeróbica. La matriz de la hoja de cálculo presentada aquí es una herramienta para el manejo del acondicionamiento táctico-metabólico. Si bien el desarrollo inicial de la matriz requiere de cierto conocimiento informático y de la comprensión de la lógica de los operadores IF, una vez que se cuenta con esto, la matriz presenta varias ventajas que incluyen, la flexibilidad y la eficiencia para la periodización, la cuantificación del volumen y para realizar ajustes en las variables del entrenamiento que así lo requieran. El desarrollo de una matriz como la presentada en este artículo puede parecer un proceso desalentador, pero si los profesionales del entrenamiento de la fuerza y el acondicionamiento no poseen el tiempo o las destrezas para desarrollar una matriz similar, el mismo puede solicitar la ayuda del departamento de computación de la universidad o de un instructor de Excel® que pueda tener un proyecto avanzado para su clase. La eficiencia provista por la matriz para la organización del entrenamiento vale el tiempo y el esfuerzo invertido para su desarrollo. Los autores esperan que el modelo de entrenamiento táctico-metabólico presentado aquí estimule a los profesionales del entrenamiento de la fuerza y el acondicionamiento a evaluar críticamente como cuantifican el volumen de entrenamiento y si se basan en las demandas fisiológicas del deporte. El modelo presentado aquí provee un método que permite evaluar las demandas del entrenamiento para el acondicionamiento y realizar ajustes basados en las respuestas de cada atleta o grupo de atletas. El éxito de cualquier programa de entrenamiento comúnmente es determinado por los resultados. Los ajustes realizados a un programa de entrenamiento en relación con los resultados dependerá de cuán bien se han cuantificado las variables que componen el programa. El modelo de entrenamiento táctico-metabólico presentado aquí es una forma de cumplir con este objetivo.

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Cita Original

John Taylor. A Tactical Metabolic Training Model for Collegiate Basketball. Strength and Conditioning Journal; 26(5):22–29; 2004.

Cita en Rev Entren Deport

John Taylor (2014). Un Modelo de Acondicionamiento Táctico – Metabólico para Jugadores de Básquetbol Universitarios. Rev Entren Deport. 28 (2).
https://g-se.com/un-modelo-de-acondicionamiento-tactico-metabolico-para-jugadores-de-basquetbol-universitarios-1123-sa-o57cfb271c6773

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