Una rutina de entrada en calor que incorpora un protocolo pliométrico potencializa la capacidad de generar fuerza del músculo cuádriceps

Una rutina de entrada en calor que incorpora un protocolo pliométrico potencializa la capacidad de generar fuerza del músculo cuádriceps
La capacidad para producir la fuerza muscular máxima lo más rápidamente posible es un componente clave de muchos esfuerzos atléticos. Sin embargo, la historia contráctil de un músculo puede afectar este aspecto del rendimiento muscular notablemente. Las rutinas de entrada en calor que incorporan movimientos dinámicos se han vuelto populares para potencializar la capacidad de generar fuerza de los músculos, elevar la temperatura del cuerpo, y aumentar al máximo los rangos dinámicos de movimiento, maximizando el rendimiento finalmente, creando un ambiente óptimo para la producción de potencia.



Recientemente, David F. Collins de la University of Alberta (Canadá) diseñó un estudio para investigar si una rutina de entrada en calor que incorpora saltos en caída, induce una potenciación de post-activación (PAP), y en ese caso, evaluar la magnitud y curso de tiempo de la PAP inducida. Los participantes realizaron una entrada en calor estándar que incorporó ya sea saltos en caída (protocolo pliométrico) o una caminada de bajo ritmo (protocolo de control). La potenciación post-activación se evaluó por los cambios en las contracciones musculares isométricas eléctricamente provocadas registradas a lo largo de ambos protocolos.



El protocolo pliométrico aumentó significativamente el torque máximo de contracción (PTT, peak twitch torque), la tasa de desarrollo del torque (RTD, rate of torque development), y el impulso (por 23%, 39%, y 46%, respectivamente) sin cambio en la amplitud de las ondas-M simultáneamente provocadas, indicando que el torque aumentado fue debido a la PAP. Estos aumentos volvieron a la línea de base dentro de los 6 minutos, y el PTT y la RTD cayeron por debajo de los valores basales a los 11–16 minutos después de los saltos en caída. El torque máximo de contracción, la RTD, y el impulso disminuyeron significativamente después de la entrada en calor estándar.



Estos resultados proveen evidencia de que los saltos en caída inducen PAP, intensificando la capacidad de generar fuerza del músculo en forma notable. Por el contrario, una entrada en calor estándar no potencializó, sino redujo, la capacidad de generar fuerza del músculo. Se indica que los saltos en caída se incorporen directamente en las rutinas de entrada en calor antes del rendimiento atlético para aumentar al máximo la capacidad de generar fuerza del músculo.

APLICACIONES PRÁCTICAS

Este estudio provee evidencia que los protocolos pliométricos inducen la PAP y proveen una visión en la duración de la fuerza mejorada resultante. La potenciación post-activación puede inducirse a través del levantamiento de pesas, ejercicios pliométricos, y MVCs (contracciones voluntarias máximas). Los protocolos de levantamiento de pesas fuerte pueden mejorar el rendimiento de sprint y de salto subsecuente. Sin embargo, tales protocolos de levantamiento requieren un equipo pesado, series de habilidad y técnicas específicas, requieren un tiempo de recuperación debido al alto nivel de fatiga inducida y no es práctico para un ambiente competitivo. Las MVCs y los saltos en caída también mejoran el rendimiento subsecuente. De estas opciones, los saltos en caída pueden ser muy convenientes para un ambiente competitivo porque ellos activan grupos musculares múltiples, podrían potencializar más músculos simultáneamente que una MVC, lo que los hace más válidos. Esto sería más beneficioso para el rendimiento porque la mayoría de los movimientos explosivos, como una salida de sprint, requiere una activación máxima de grupos musculares múltiples. Aunque los saltos en caída serían más aplicables en deportes que usan grupos musculares múltiples, los técnicos que planean incorporar estos protocolos antes del rendimiento, deben considerar la especificidad del protocolo para que el rendimiento aumente al máximo la capacidad de generar fuerza de los músculos involucrados.



Los resultados también proveen evidencia de que las rutinas de entrada en calor estándar reducen la capacidad de generar fuerza del músculo cuádriceps. Por consiguiente, se recomienda fuertemente que tales rutinas incluyan un protocolo pliométrico para inducir la PAP y potencializar la capacidad de los músculos para generar fuerza. Sin embargo, en este estudio, este estado potencializado del músculo se disipó dentro de los 6 minutos, debido probablemente al intercambio entre la PAP y la fatiga por contracción. Los protocolos que maximizan la PAP, para aumentar al máximo el torque pico, la RTD, y el impulso, mientras al mismo tiempo se minimiza la fatiga sería ideal, pero encontrar un protocolo que induce la PAP sin fatiga es improbable. Intervenciones de entrenamiento que aumenten la expresión de la isoforma de la cadena pesada de miosina de contracción rápida, deben ser llevadas a cabo por los entrenadores para aumentar la respuesta de la PAP del atleta. Para minimizar la fatiga, los entrenadores tendrían que incorporar un número mínimo de saltos en caída requeridos para maximizar la PAP; aunque en este momento ese número no ha sido determinado. Las diferencias individuales en la fisiología y en los estados de entrenamiento pueden necesitar el desarrollo de esquemas personalizados de potencialización para cada atleta. Es más, dada la rápida potenciación y dispersión de la capacidad de generar fuerza del músculo en este estudio, el tiempo de aplicación antes del rendimiento, es un elemento clave para los beneficios del rendimiento óptimo. En base a los datos presentes, los autores indican que para beneficiarse al máximo de la PAP inducida por los saltos en caída, los atletas deben realizar saltos en caída lo más cercano posible al comienzo de la competición.




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