Análisis de las distancias recorridas a velocidad de sprint por fraccionamiento de puestos en el campo de juego en el Fútbol Argentino de primera división.

Análisis de las distancias recorridas a velocidad de sprint por fraccionamiento de puestos en el campo de juego en el Fútbol Argentino de primera división.


En el siguiente trabajo nos abocaremos al estudio de los datos obtenidos a velocidades de Sprint durante dos temporadas regulares (2012-2013 y 2013-2014) en los 20 equipos de primera división del fútbol Argentino que compitieron durante dicho periodo.

Para este análisis se generó primero una base de carga de datos, en donde se registraban cada uno de los datos obtenidos mediante el sistema SPORTVU y luego mediante un proceso de selección de datos solo se utilizaron los valores asociados a los jugadores que jugaron los 90 minutos del partido, dejando de lado a todos aquellos que hayan sido sustituidos o no hayan podido completar el encuentro por motivos diversos. Es importante remarcar esto ya que lo que se intenta mostrar en el siguiente trabajo son las distancias recorridas a velocidad de sprint (>24km/h) por fraccionamiento de puestos en el campo de juego.

Análisis estadístico e interpretación de datos.

Fueron analizados un total de 341 casos sobre los cuales 93 corresponden a defensores centrales, 91 a defensores laterales, 52 a volantes centrales, 45 a volantes por las bandas, 49 a delanteros y 11 a volantes ofensivos. Para el análisis fueron medidos una población mayor, pero solo se utilizaron los casos antes mencionados los cuales corresponden a los que completan el partido (90 minutos mas suplementario). En el caso de los volantes ofensivos, el número de casos resulta menor a los antes descritos ya que no todos los planteos tácticos utilizan jugadores que desempeñen esta función o comúnmente fueron reemplazados durante el transcurso del partido teniendo en cuenta el resultado del encuentro que en muchos casos ante la adversidad del resultado se opta por ser sustituido por otro delantero.

En cuanto a los números utilizados como referencias en las tablas, hacemos referencia a la numeración “Clásica” utilizada en el Fútbol Argentino, en donde a los defensores centrales que ocupan el lugar central de la defensa se los conoce con los números 2 y 6. Los defensores laterales, aquellos que están más próximos a las bandas en la línea defensiva y comúnmente se los conoce con los números 3 y 4. En cuanto al medio-campo, se denomina volante central, a aquellos jugadores que desempeñan su rol en el centro del campo de juego cuyo rol especifico está más asociado a lo defensivo, por lo que se encuentran comúnmente retrasados de la línea media y se los identifica con el número 5 en la camiseta. Los denominados volantes, son aquellos que se encuentran más próximos a las bandas y generalmente utilizan los números 8 y 11. Los volantes ofensivos, son los que dependiendo del sistema de juego intentan ser el nexo entre la línea defensiva y la línea de ataque, comúnmente utilizan el número 10 en la dorsal. Por último los delanteros, son aquellos más próximos a la línea de gol, los cuales utilizan generalmente el numero 9 y el número 7 es sus camisetas.

Para realizar el análisis estadístico se utilizo el procesador de datos IBM SPSS Statistics con el fraccionamiento de datos por puestos. Cada uno de los datos obtenidos fue analizado en función a las velocidades y distancias asociadas al período de juego (primer tiempo y segundo tiempo). Con este análisis se logro determinar las medias, desviaciones típicas, valores mínimos y máximos por puestos y las distancias recorridas a velocidad de sprint durante el primer y el segundo tiempo y el total del partido.

Diversos estudios como los de Pirnay y otros (1993) y Gorostiaga (1993), concluyen que el jugador invierte la mayor cantidad de tiempo en niveles de intensidad baja y períodos de inactividad e intensidad media y alta, manejando unos valores similares entre 79 y 84 minutos, lo que supone seria entre el 89,5 y el 95% del tiempo total.

Los autores además establecen valores muy similares para determinar el tiempo durante el cual el jugador realiza esfuerzos a intensidad submáxima, estando este en torno a los 4 min (4,5%).

Lo que se encuentra entre los datos publicados por ambos autores es una diferencia significativa sobre el tiempo total que representa el sprint, o sea, la intensidad máxima, que para Gorostiaga tiene una gran variabilidad entre 22´´ y 2´50´´, es decir, del 0,4 al 2% del tiempo total.

Estos resultan ser valores muy inferiores a los presentados por Pirnay y otros (1993), siendo valores próximos a los 4´30¨, lo que supone el 5% del volumen de tiempo total. Este último nivel de intensidad (máximo) en la actualidad no se encuentra suficientemente aclarado, y aportar algo desde lo antes mencionado puede ser muy útil para la preparación física en el fútbol en la planificación de los entrenamientos específicos que apunten a la mejora de esta categoría.

En el presente análisis, se asignará como velocidad de sprint a todos los desplazamientos que se sostengan más de un segundo en los que la velocidad supere los 24 km/h sin caer mas de 100 milisegundos por debajo de esta velocidad de desplazamiento pudiéndose alcanzar picos de velocidades de hasta 38 km/h según los datos registrados mediante el empleo del sistema SportVU.

Distancias según puestos a velocidad Sprint (>24 km/h).

A continuación en la tabla 1, se muestran los datos correspondientes al primer y segundo tiempo asociados a los puestos ocupados en el campo de juego sobre los metros recorridos a >de 24k/h.


Tabla 1. Distancias según puestos a velocidad Sprint (>24 km/h) primer, segundo tiempo y total.

El análisis estadístico de Levenne para la distancia a velocidad de sprint, observando la tabla 2, es de 7,26 (p<0,01, S) para el primer tiempo, de 5,89 (p<0,01, S) para el segundo tiempo y de 8,09 (p<0,01, S) para el total del partido, no habilitando a la realización de la prueba paramétrica ANOVA de una vía, sino al test no paramétrico de Kruskal-Wallis.

Tabla 2. Prueba de homogeneidad de varianzas

El valor de X2 para las distancias recorridas a velocidades de sprint en el primer tiempo es de 60,47 (p<0,01), indicando que hay diferencias significativas, las que pueden observarse en el gráfico 1, donde los volantes extremos en primer lugar (152,74±66,66 metros), seguido de los defensores laterales (149,87±69 metros), delanteros (144,46±62,97 metros) y volantes ofensivos (143,08±77,89 metros) respectivamente son los recorren mayores distancias a velocidad de sprint acumulan durante el primer tiempo.


Gráfico 1. Primer tiempo a >24 km/h

En cuanto al segundo tiempo el valor de X2 para las distancias recorridas a velocidades de sprint es de 33,80 (p<0,01), indicando que hay diferencias significativas, las que pueden observarse en el gráfico 2. La tendencia sigue manteniéndose solo que se suman los volantes centrales (112,87±48,87 metros), quedando nuevamente relegados los defensores centrales (94,2±49,53 metros).


Gráfico 2. Primer tiempo a >24 km/h

Para finalizar el análisis resulta interesante hacer foco en el total del partido para tener un dato concreto sobre las distancias recorridas a velocidad de sprint según puestos (gráfico 3).

En cuanto al total de metros recorridos a velocidad sprint el valor de X2 es de 66,34 (p<0,01), indicando que hay diferencias significativas. Estas diferencias pueden verse en el gráfico 7 siendo los defensores laterales con una media de 301,25 (±124,07) metros, los que más se desplazan a velocidad de sprint, seguidos por los volantes extremos 299,56 (±129,93) metros, los delanteros 285 (±119,75) metros y los volantes ofensivos 281,67 (±128,27) metros. Finalmente y como dos grupos bien diferenciados aparecen los volantes centrales 215,53 (±74,9) metros y los defensores centrales 186,83 (±66,44) metros, siendo estos últimos lo que menos distancias recorren a velocidad de sprint.


Gráfico 3. Total partido a >24 km/h

A modo de cierre se puede destacar la idea de Lacour y Chatard (1985) de que el sprint es una acción muy importante en el juego, ya que, aunque con este tipo de desplazamientos sea con el que menos metros se recorren, estos se llevan a cabo siempre en los alrededores del balón y suelen terminar por regla general con una acción técnica de juego, como puede ser una recepción, una interceptación, un pase o un tiro.


Gorostiaga (1993) señala, que se obtiene más información válida estudiando el tiempo empleado en realizar esfuerzos a máxima velocidad durante un partido, que estudiando por ejemplo la distancia total recorrida por un jugador durante un partido.

Garcia y otros (1997) señalan que se tratan de esfuerzos que comprenden una duración de entre 2 y 6 segundos, siendo excepcionales esfuerzos de estas características de mayor duración. El mayor porcentaje de este tipo de esfuerzos se puede centrarse en torno a los 2 y 3 segundos de duración. Los autores señalan que las distancias cubiertas puede variar entre los 5 y los 30 metros, resultando excepcionales distancias mayores siendo el 70 % de este tipo de esfuerzos sobre distancias de 15 metros o inferiores a esta.

Vaccarini, Vilariño, Tinti y Palarino (2015) sostienen que los esfuerzos a velocidad de sprint son en su mayoría por la pelota siendo más de un 85% de los sprint en esta condición. En cuanto a la división de estos esfuerzos los delanteros realizan un 71% de sprint ofensivos y 20% defensivos por la pelota siendo el 9% restante con la pelota. En cuanto a los defensores centrales realizan un 9% ofensivos y 89% defensivos por la pelota y el 2% restante con la pelota. Por último los volantes realizan un 50% ofensivos y 50% defensivos por la pelota siendo muy pobre la cantidad y metros en sprint con la pelota.

Por otro lado, autores como Cometti (2002) mencionan que las distancias cortas realizadas en el entrenamiento serían las más específicas para la realización de los trabajos de velocidad agregando que la distancia de 30 metros resulta ser poco significativa para el jugador de fútbol. El autor agrega que se debe dar prioridad a distancias de 10 metros considerando que estas representan la calidad fundamental para este deporte.

A modo de cierre de este capítulo se puede concluir en que para describir la realidad mecánica del fútbol, en donde claramente los sprint tienen un rol importante, la medición de aceleraciones, desaceleraciones, saltos y acciones que requieran de elevados niveles de aplicación de fuerza, aportarían un dato más que importante para la prescripción en la carga de los entrenamientos.

Teniendo en cuenta la cantidad de veces que los jugadores cambian de actividad durante el juego, sin perder de vista la gran importancia que sobre la distancia total recorrida representan los gestos de alta y máxima intensidad, se puede concluir en que la habilidad para realizar series de este tipo de esfuerzos durante el juego, y la calidad con la que los gestos puedan reproducirse en la medida que aparecen factores asociados a la fatiga, serán de gran importancia para la mejora del rendimiento individual del deportista. Se debe tener en cuenta que un partido de fútbol no tiene como único componente el factor fisiológico, ya que los factores técnicos, tácticos y estratégicos, y las variables situacionales que ocurren durante un partido pueden influir directamente sobre el rendimiento físico.

En cuanto a las actividades de sprint, encontrándose asociadas al fútbol de alto nivel, se puede concluir en que un jugador de elite debe ser capaz de realizar esfuerzos de alta intensidad de carácter intermitente o series de sprint repetidos sin pérdida de eficiencia y eficacia en lo que concierne a la concreción de un objetivo.


Referencias Bibliográficas.

Gorostiaga, E. (1993). Bases científicas del fútbol: Aplicación al entrenamiento. Revista El Entrenador Español. Marzo. Nº 56. Págs 37 – 47

Pirnay, F y col (1993). Necesidades fisiológicas de un partido de Fútbol. Revista de Entrenamiento Deportivo. Vol. VII, Nº 2. Págs 45 – 52.

Lacour y Chatard (1985). Aspectos fisiológicos del fútbol. Revista: El Entrenador Español. Nº 5. Págs 23 – 27.

García, O y col. (1997). Análisis del modelo competitivo en el fútbol. INEF Galicia. Link:http://www.eweb.unex.es/eweb/cienciadeporte/congreso/00%20cac/RD/ED/7futbol.pdf

Cometti, G. (2002). La preparación física del fútbol. Barcelona: editorial Paidotribo.

Vaccarini, Vilariño, Tinti, Palarino (2015). "PROPUESTAS PRÁCTICAS DESDE EL ANÁLISIS CON SISTEMAS DE TRACKEO AL ENTRENAMIENTO DE CAMPO DE JUEGO". G-Se.

Vilariño, L. (2015). Tesis licenciatura Educación Física (UNLaM). "VOLÚMENES E INTENSIDADES DE LOS DESPLAZAMIENTOS SEGÚN EL PUESTO EN JUGADORES DEL FÚTBOL ARGENTINO DE PRIMERA DIVISIÓN".

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