Correlación Entre la Fuerza Explosiva, la Potencia Aeróbica y la Capacidad de Repetir Sprint en Jugadores de Baloncesto Elite

Marko Stojanovic, Julio Calleja-Gonzalez4, S.M. Ostojic, Z. Milosevic2 y M. Mikic1

1Center for Health. Exercise and Sport Sciences, Belgrade, Serbia.
2Faculty of Sport and Physical Education Novi Sad, Serbia.
3Faculty of Sport and Tourism. Metropolitan University, Novi Sad, Serbia.
4Faculty of Sport Sciences. University of the Basque Country, Vitoria-Gasteiz, Spain.

Artículo publicado en el journal Revista de Entrenamiento Deportivo, Volumen 28, Número 3 del año .

Resumen

Objetivos: El objetivo de este estudio es determinar la relación entre la fuerza explosiva, la Potencia aeróbica y la capacidad de repetir sprint (RSA) específicamente en jugadores de Baloncesto masculino elite.
Métodos: En este estudio participaron veinticuatro jugadores de baloncesto de elite (edades de 22.2±3.4 años, estatura de 197.1±6.2 cm, peso de 95.7±8.8 kg, experiencia de entrenamiento de 11.0±3.1 años, media±DE (desviación estándar). Se realizó el test de salto  contramovimiento (CMJ) y el test incremental en rampa;  midiendo la altura del CMJ y el consumo máximo de oxigeno (VO2max), respectivamente. Se realizó el test de la RSA con el total del tiempo de sprint (la suma de diez intervalos de sprint – RSAtot) y la disminución del sprint (índice de fatiga – RSAFI) calculados.
Resultados: Se observó la disminución significativa en el rendimiento del sprint a partir de ocho sprints de 30 metros (P<0.05). Se determinó una correlación inversa fuerte entre el CMJ y la  RSAtot (r=-0.74, P<0.01). No se encontró una correlación significativa entre el VO2max y la RSA, ni entre los resultados entre el CMJ y la RSAFI.
Conclusión: El CMJ actúa como predictor de la RSA en jugadores de baloncesto de elite. Esto permite indicar que los entrenadores deben dedicar un tiempo adicional al desarrollo de la fuerza explosiva en los jugadores de baloncesto de elite durante el periodo preparatorio para mejorar el rendimiento de la RSA.

Palabras clave: Baloncesto, Condición Física, Ejercicio

INTRODUCCIÓN

El baloncesto es un deporte multifacético en el cual los atributos físicos y fisiológicos de los jugadores se consideran como factores importantes para el éxito en el juego.[1,2] Los frecuentes movimientos multidireccionales de alta velocidad, la variable entre tiempo y distancia, las desaceleraciones y los saltos  continuos durante un juego son factores que evidencian la importancia del desarrollo anaeróbico.[1,3] Asimismo, se muestra que el nivel alto de rendimiento en el baloncesto depende de la potencia anaeróbica (capacidad de salto) de los jugadores, mientras que la capacidad anaeróbica no desempeña un papel importante.[4] A pesar de que el baloncesto se considera como un deporte de naturaleza anaeróbica, [5,6] investigaciones recientes demuestran una dependencia pertinente en el sistema de energía aeróbica de lo que se reporto anteriormente. [3, 7] Para mantener un nivel alto de actividad durante el juego completo, tener una capacidad aeróbica óptima se ha convertido en un prerrequisito importante para los jugadores de alto nivel. [8] En consecuencia, la evaluación y el desarrollo de los parámetros tradicionales de la condición física, tales como, la fuerza explosiva, la potencia aeróbica es de práctica común en el baloncesto, especialmente en el periodo de preparación. [9]

En las dos últimas décadas, investigadores y atletas han reconocido y estudiado  la RSA como un nuevo atributo de la capacidad física. [10] Esto se refiere a la capacidad de hacer una cantidad de series máximas de poca duración intercaladas con pequeños periodos de recuperación. [11] Basado en el análisis de tiempo-movimiento en el juego, se considera que la capacidad de repetir sprint tiene una validez ecológica fuerte y que es un componente importante de la condición física en muchos deportes de equipo, incluido el baloncesto. [12] Adicionalmente, se han presentado de forma reciente los protocolos de prueba de la capacidad de repetir sprint específicamente en el baloncesto. [13] Debido a que la capacidad de repetir sprint se considera un factor crítico para el rendimiento en el baloncesto, los entrenadores se interesan en cómo mejorar la capacidad de repetir sprint de sus atletas. Por lo anterior, es necesario que posean un alto conocimiento de los determinantes de la RSA. Desafortunadamente, a pesar de que una gran cantidad de estudios examinaron los requerimientos energéticos de la RSA, muy pocos establecieron la relación entre los parámetros tradicionales de la condición física y la RSA. [14-17] Existe un solo estudio, en nuestro conocimiento referido al baloncesto, [18] que no profundiza en relación a los jugadores de baloncesto de alto nivel. Sin embargo, consideramos que este tipo de información es importante en particular para entrenadores que trabajan con jugadores de baloncesto de elite. Las altas cargas semanales y numerosos atributos físicos esperados a alcanzar durante la pretemporada de baloncesto, [19] conllevan a la necesidad de una planificación eficiente en relación al tiempo, teniendo en cuenta la interrelación entre las distintas capacidades para el desarrollo de las habilidades especificas. Adicionalmente, se ha sugerido que la relación específica entre las diferentes variables depende del deporte y de los niveles de calidad de los atletas, esto permite cuestionar la aplicabilidad de los hallazgos anteriores relacionados al baloncesto de alto nivel. En consecuencia, esclarecer la magnitud de asociación entre los parámetros de la condición física propuestos tradicionalmente durante el periodo de preparación (VO2max, CMJ) y la capacidad en relación al rendimiento de la RSA tomada recientemente como objetivo de entrenamiento condicionante de manera importante; puede conducir a mejorar la eficiencia del entrenamiento del baloncesto de alto nivel.

Por tanto, el objetivo de esta investigación fue examinar las relaciones entre la fuerza explosiva y la potencia aeróbica, con la RSA específicamente en el baloncesto con jugadores de alto nivel. Basándonos en investigaciones previas relacionadas al baloncesto, [18] proponemos la hipótesis de que la RSA no se encuentra fuertemente relacionada con la potencia aeróbica. De acuerdo a nuestro conocimiento, esta es la primera investigación que evalúa la relación entre la RSA y la fuerza explosiva en jugadores de baloncesto  elite.

MÉTODOS

Aproximación Experimental al Problema

Se utilizó un estudio de diseño transversal en jugadores de baloncesto de dos equipos que compiten en la liga profesional serbia. Ambos equipos se situaron de manera consistente entre los primeros seis equipos en la competencia en los últimos cinco años. Esta investigación se llevó a cabo al final de la fase preparatoria de la temporada 2009/2010, durante la segunda semana de tapering (una semana antes del primer juego de la temporada). Los test se llevaron a cabo en cuatro sesiones de pruebas (una sesión al día, con dos sesiones por equipo en días no consecutivos). Adicionalmente, las evaluaciones de la potencia aeróbica y el CMJ, se llevaron a cabo en un laboratorio a primeras horas de la mañana (10:00 -12:00), mientras que las pruebas para la RSA se llevaron a cabo en la cancha de baloncesto durante las sesiones de entrenamiento de la tarde (16:00-18:00).
Durante la semana de pruebas, todas las sesiones de entrenamiento consistieron principalmente en actividades tácticas de baja intensidad. Se condujeron pruebas de rendimiento, incluyendo el CMJ, el test incremental en rampa para determinar el VO2max y el test de RSA para el baloncesto. Se animó a todos los participantes durante cada prueba. Todos los procedimientos de la investigación cumplieron con la Declaración de Helsinki y fueron aprobados por el  Comité Institucional de Revisión de Protocolos.
Sujetos.

En este estudio participaron jugadores de baloncesto de elite (N =24, edad 22.2±3.4 años, estatura 197.1±6.2 cm, peso 95.7±8.8 kg, experiencia de entrenamiento 11.00±3.09 años, media±DE). Todos los jugadores habían sido parte del equipo por al menos dos temporadas y habían participado en nueve o más horas de entrenamiento de baloncesto en las últimas diez semanas. Se encontraban saludables, no presentaban lesiones y no estaban bajo ningún tipo de medicación al momento de las pruebas. Además, ninguno de los jugadores faltó a más de dos sesiones consecutivas de entrenamiento durante la pretemporada. Los jugadores estaban familiarizados con todos los procedimientos de pruebas utilizados en esta investigación ya que estos formaban parte de su entrenamiento regular, a excepción del Test de RSA. Se llevó a cabo una sesión de familiarización con el test de RSA una semana antes de realizar las pruebas. Se informó a los entrenadores sobre los procedimientos experimentales, los riesgos y beneficios posibles que podía suponer el proyecto. Luego de ser debidamente informados, todos los jugadores dieron su consentimiento por escrito para participar en la presente investigación.

Pruebas de Laboratorio

Antes de comenzar las pruebas, se tomaron el peso y la estatura de cada uno de los jugadores. El índice de masa corporal se tomó utilizando un monitor de composición corporal (BC-554, Tanita Corporation, Tokio, Japón) a un máximo de 100 gramos. La estatura se determinó con el estadiómetro (SECA 210, Hamburgo, Alemania) al milímetro más próximo; con los participantes descalzos y vestidos únicamente con ropa interior. Todas las medidas antropométricas se llevaron a cabo por el mismo investigador.

La prueba del CMJ se realizó con una alfombra de contacto (Jump Mat, Axon, San Diego, California, Estados Unidos). Se les permitió a los participantes hacer un calentamiento (trote, sprint, etc.) antes de las pruebas, pero se les pidió que no realizaran estiramientos estáticos. Durante el periodo de calentamiento, se llevaron a cabo diversos saltos de preparación, no más de cinco o seis por jugador. El CMJ requiere que el individuo comience en una posición vertical con los pies separados paralelo al ancho de los hombros y con las manos en las caderas. Luego de una fase corta de descenso (posición semi squat) los atletas saltan en el aire,  manteniendo las manos en la cadera para prevenir la contribución de los brazos y cayendo al mismo tiempo sobre ambos pies con las piernas extendidas. Se asume que el centro de gravedad del cuerpo ha sido el mismo en la posición inicial y final del salto para calcular la altura del salto. La altura del salto se calculó por el equipo conectado a la plataforma desde el momento en que el participante deja de tocar la alfombra. Se permitieron tres intentos por jugador, separados por un minuto de recuperación, se registró el mejor y se utilizó para el análisis. El  CMJ se caracteriza por una variabilidad muy baja entre pruebas (coeficiente de variación de 3.0%). [20]

Luego de probar el CMJ, se llevó a cabo el test incremental en rampa en una caminadora computarizada (13620 Treadmill, Vacumed, Ventura, California, Estados Unidos), con monitorización continua del ritmo cardíaco durante la sesión de prueba (Polar S-810, Polar Electro Oy, Finlandia). El aire expirado se colectó y se analizó mediante una válvula de dos vías utilizando un sistema automatizado de análisis de gas (VistaVO2Lab, VacuMed, California, Estados Unidos). El analizador de gas y el transductor de volumen se calibraron de acuerdo a las especificaciones del fabricante. Luego del calentamiento (3 minutos de trote a 3.8 mph) se aplicó el protocolo incremental hasta el límite de tolerancia. Se lograron incrementos de trabajo empezando a 4.4 mph e incrementando la velocidad de la caminadora a 0.7 por minuto. El ritmo cardiaco máximo al final de la prueba se registró como HRmax. La absorción máxima de oxígeno se obtuvo con el VO2max definido como el valor medio de VO2 tomado durante los últimos 15 segundos del ejercicio. Los criterios para conseguir el VO2max incluyo uno de los siguientes procedimientos: agotamiento volitivo; se alcanzó al menos 90% del ritmo cardíaco máximo esperado HRmax (220-edad); RER fue mayor o igual a 1.10; y el VO2 se niveló cuando se incrementó la intensidad. [21]

Pruebas en la Cancha de Baloncesto

Antes de la prueba, los jugadores hicieron un calentamiento que consistió en un trote de diez minutos con entre tres a cinco sprint adicionales alternados con dos minutos de recuperación pasiva. No se permitió el estiramiento estático antes del protocolo de RSA. Se dio una pausa adicional de tres minutos antes de que los jugadores participaran en el protocolo de prueba de RSA. [13] La prueba consistió en diez sprint de 15 m (15+15m) intercalado con recuperaciones pasivas de 30 segundos. El participante debía comenzar desde una posición flexionada, apoyando el pie a una distancia de 50 cm de la puerta infrarroja. Los participantes se estimularon verbalmente para que produjeran el máximo esfuerzo en cada sprint. Se les pidió que desaceleraran rápidamente luego de cada sprint y que se posicionaran en la posición inicial en  cada momento determinado. Tomamos el tiempo de sprint con un cronómetro con sistema infrarrojo (Globus Ergo Timer, Venecia, Italia) y calculamos los resultados de la capacidad de repetir sprint, el tiempo total del sprint (la suma de diez tiempos de sprint -RSAtot) y el decrecimiento del sprint (índice de fatiga - RSAFI). La disminución del sprint se calculó como: RSAFI = (100x [tiempo total de sprint/tiempo ideal de sprint]) -100. El tiempo ideal de sprint corresponde al sprint más rápido durante la repetición de sprint por el número de sprints. Este método se eligió ya que permitió cuantificar de manera válida y confiable la fatiga en la RSA. [22] Adicionalmente, se reportó una excelente confiabilidad en la prueba de la capacidad de repetir sprint para el baloncesto, (correlación ICC por índice de fatiga de 0.96, P<0.01). [18]

Análisis Estadístico

Se calcularon las estadísticas descriptivas para cada variable. Las diferencias entre las series de sprint de 30 metros se evaluaron utilizando el procedimiento ANOVA de una vía para las medidas repetidas, seguido de un test de Tukey. Se utilizó una correlación de Pearson momento-producto para determinar la relación entre las variables. Se estableció el nivel de significancia a 0.05. Se calculó los intervalos de confianza (95%CI) utilizando los métodos diseñados por Fisher, [23] y presentados en donde fueron apropiados. Un análisis a posteriori de la fuerza demostró que para una correlación menor a 0.49, con el 80% de la potencia, los 24 participantes no fueron una muestra suficiente para detectar una significancia estadística. Todos los análisis se llevaron a cabo utilizando un software para análisis predictivo SPSSv.11 (SPSS Inc., Chicago, Illinois, Estados Unidos)


Tabla 1. Estadísticas descriptivas de todas las variables en jugadores de Básquetbol

VO2max: Consumo Máximo de Oxigeno; RSA tot: Tiempo total de Sprint; RSAFI: Índice de Fatiga; CMJ: Salto Contramovimiento

RESULTADOS

En la tabla 1 se presentan las estadísticas descriptivas básicas para todas las variables. Adicionalmente, en la figura 1 se representan  los cambios en la media de tiempo de sprint en la prueba de RSA con diferencias notables en referencia al tiempo de sprint más rápido. La disminución en el rendimiento desde el primer sprint (5.59±0.17) al décimo sprint (5.99±0.18) fue de 0.40±0.19 segundos o de 3.5±1.1%. Durante el protocolo de repetición de sprint, la media de tiempo de sprint fue de 5.77±0.18 segundos. La disminución significativa del tiempo de sprint ocurrió desde el octavo sprint de 30 metros, tomando de referencia el primer sprint (0.27±0.11; P<0.05, Figura 1).

Se produjo una correlación negativa de forma significativa entre el CMJ y la RSAtot (r=-0.74, 95% CI- -0.48 a 0.88). No fue significativa la interrelación encontrada entre el VO2max y los resultados en  RSA(r=-0.34, 95% CI- -0.65 de 0.07,  por VO2max vs. RSAFI, p>0.05; r=-0.26, 95% CI- -0.60 a 0.16, por VO2max vs. RSAtot, P>0.05) o 


Figura 1. Tiempo de Sprint de cada repetición del test de la RSA.

DISCUSIÓN

El objetivo de esta investigación fue estudiar la relación entre los índices tradicionales de la condición física (VO2max y  el CMJ) y los indicadores de repetición de sprint específicos de jugadores de baloncesto de elite. Mientras investigaciones anteriores han examinado de manera extensa la relación entre el VO2max y la RSA, esta es la primera investigación que estudia la relación entre el salto contramovimiento y la capacidad de repetir sprint, un hecho que resulta sorprendente ya que la fuerte correlación entre el CMJ y el sprint corto se ha reportado de manera constante en el pasado. [24-27] De hecho, encontramos una asociación importante entre estos atributos en los jugadores de baloncesto de elite, que pueden considerarse como los principales hallazgos de la presente investigación. En concordancia  a las investigaciones previas relacionada con el baloncesto, [13] no se encontró una correlación entre el VO2max y los índices de la prueba de RSA. Finalmente, se produjo un descenso importante en el rendimiento durante la prueba de RSA desde el octavo sprint, con una RSAFI de valores similares a los observados en el estudio previo realizado con jugadores de baloncesto jóvenes. [13]

La fuerza explosiva influencia de forma marcada el rendimiento competitivo en el baloncesto. Diversas investigaciones han demostrado la diferencia significativa en el rendimiento del salto vertical en jugadores de baloncesto con distintos niveles de rendimiento, [4, 28, 29] sugiriendo que los mejores jugadores tienden a saltar más alto que otros. Adicionalmente, se ha determinado que la fuerza explosiva tiene una correlación significativa con la agilidad [30] y la rapidez en distancias cortas, [25] las cuales se consideran como predictores importantes del rendimiento en el baloncesto. [31, 32] De esta manera, es de práctica común en la rutina de entrenamiento del baloncesto dedicar cierta cantidad de tiempo al desarrollo de la fuerza explosiva, especialmente durante el periodo preparatorio. [33] Basándonos en los resultados de nuestra investigación, más allá de la relevancia en sí y como predictor de rapidez/velocidad, la fuerza explosiva está interrelacionada con otro parámetro del rendimiento físico en el baloncesto que es la RSA. Se sugiere entonces que la relación entre la RSA y el rendimiento del salto máximo se basa primordialmente en la asociación del CMJ y el rendimiento del sprint corto. Se determinó que la altura del CMJ está correlacionada significativamente con la aceleración máxima durante el sprint. [25] Una aceleración alta produce una mayor velocidad máxima y en consecuencia se produce un mejor rendimiento en el sprint en distancias cortas. Anteriormente se ha reportado la clara correlación entre la capacidad de RSA y las cualidades del sprint. [12] La relación obtenida entre la capacidad de RSA y el CMJ se debe a la contribución similar de sistemas de energía. Se ha reportado que tanto la capacidad de realizar sprint corto como de salto dependen de la tasa de fosfocreatina en el metabolismo que los clasifica como actividades atléticas de tipo fuerza-velocidad. [34] De la misma manera, la disminución de las reservas de fosfocreatina ha sido nombrada de manera frecuente como un factor limitativo para la capacidad de repetir sprint y el salto contramovimiento. [35] Por consiguiente, se puede esperar una mejora en la capacidad para repetir sprint luego de un régimen de entrenamiento prolongado de la fuerza explosiva en el baloncesto. Para nuestro conocimiento solamente un estudio longitudinal investiga estas conclusiones. [26] Otros autores no reportaron cambios en la capacidad de repetir sprint en jugadores de futbol luego de implementar un entrenamiento de diez semanas de estimulación de la fuerza explosiva, a pesar del incremento en la velocidad máxima de sprint. Sin embargo, se ha expuesto que se puede esperar un efecto favorable del entrenamiento de la fuerza explosiva en el rendimiento de la capacidad de repetir sprint si durante las sesiones de entrenamiento se toma en cuento la coordinación particular de parar y arrancar lo cual se hace regularmente en las prácticas de baloncesto.

En la última década, se ha estudiado extensivamente la relación entre el VO2max y la RSA en atletas bien entrenados con resultados variados entre las diferentes investigaciones transversales. Se logró establecer una correlación moderada (r=0.35; P<0.05) entre el VO2max y la RSA en una investigación, a partir de una muestra de 33 jugadores del equipo nacional de hockey y de futbol. [14] Recientemente,  Da Silva et al. Investigaron la relación entre los índices de forma aeróbica y la RSA en jugadores de futbol de elite. [17] A pesar de que se reportó una asociación significativa de magnitud moderada entre la RSA y varios índices de forma aeróbica, se determinó que el VO2max tenía solamente una asociación débil con la RSAFI (r=-0.39; P<0.05). En contraste, no se reportaron en otros artículos relaciones significativas entre esos parámetros. Específicamente, en Bishop et al. [10] no se encontró una relación entre el VO2max y el rendimiento en la RSA en jugadoras de hockey de elite (r=0.30; P>0.05). En Aziz et al. [36] se reportó la falta de asociación entre el rendimiento de los índices de VO2max y la RSA en jugadores de futbol elite jóvenes. Finalmente, no se encontró una relación significativa entre los índices de forma aeróbica y de RSA en la serie de estudios conducidos por el grupo Castagna [13, 18] que contaba con una muestra de jugadores de baloncesto junior de elite y un protocolo de repetición de sprint similar al utilizado en la presente investigación, pero estos estudios no se llevaron a cabo en jugadores de baloncesto de elite. Adicionalmente, no se encontró una relación luego de alterar el protocolo de repetición de sprint  (recuperación activa vs. pasiva), lo cual daba validez a la prueba. Como ha sido presentado anteriormente, se puede concluir que la correlación entre VO2max y el rendimiento de RSA en jugadores de elite de deportes en equipo pasó de no presentar relación alguna hasta presentar una asociación moderada. Por tanto, esto sugiere que existen otros factores que resultan más importantes para el rendimiento de la RSA que el VO2max. El presente estudio consolidó dichas afirmaciones al revelar que no se observa una relación significativa entre  la RSA y el VO2max en jugadores de baloncesto de elite.

Los resultados pueden ser explicados por la falta de asociación entre el restablecimiento de la fosfocreatina (PCr) que se considera como crítica para mantener el rendimiento durante repeticiones de sprint de 6 segundos, [35] y el VO2max. Es decir, se ha asociado el restablecimiento de los niveles de fosfocreatina entre series de ejercicio con factores periféricos (capacidad oxidativa muscular) y se considera casi exclusivamente oxigeno dependiente. [37] El rendimiento de la RSA se relaciona entonces con la extracción de O2 y no con la capacidad de suministro de O2 como ha sido sugerido por algunos autores, [17, 38] sin embargo no compartido por todas las investigaciones previas. [39] Visto de otra manera, se cree que el VO2maxestá limitado por el suministro (central) de O2 y no por factores periféricos. [40] Además, se ha demostrado que el incremento en los factores periféricos no resulta en un aumento del VO2max. [41]  Por tanto, el VO2max no es un fuerte predictor de la capacidad de resintetizar las reservas de fosfocreatina durante los periodos de recuperación ni el rendimiento de RSA, al menos en atletas entrenados.

Además de los resultados presentados, debemos referirnos a diversas limitaciones encontradas a partir del tamaño de la muestra y el uso de un protocolo de prueba específico para la capacidad de repetir sprint. Primero, el tamaño reducido de la muestra tiene repercusiones en los resultados poco significativos. El análisis a posteriori demuestra que no se considera como significativa alguna correlación menor a 0.49, la cual es mayor que en los demás resultados publicados. Se necesitó una muestra más amplia para detectar la relación esperada. Segundo, si se consideran los patrones de movimiento del baloncesto, se pueden cuestionar la duración  de cada sprint en el protocolo para la RSA. A pesar de que el análisis de coincidencias  revelara una duración promedia del sprint de 1,4±0,2 segundos,[13] los autores trabajaron con un protocolo de series de seis segundos aproximadamente (15+15 m de distancia) basándose en un artículo de revisión.[38]

Sin embargo, en el artículo de revisión, los autores establecieron que «el protocolo de repetición de sprint comprendido de series de sprint que sean más cortas de 6 segundos, lo cual es comúnmente usado, “permite una evaluación más correcta de la actividad de repetición de sprint en un deporte en equipo”. Adicionalmente, Ben Abdelkrim et al. [3] han presentado recientemente un análisis de tiempo-movimiento en jugadores de baloncesto  elite jóvenes con un promedio de tiempo de sprint de 2,1 en jugadores de baloncesto de elite jóvenes con un promedio de tiempo de sprint de 2,1±0,2 segundo. Tercero, hemos utilizado el protocolo tradicional de repetición de sprint que consistió en un set único de sprint, no duraba más de seis a siete minutos por jugador, lo cual se considera más corto que el tiempo requerido en un juego. [3] Se considera razonable asumir que el VO2max es un factor importante para mantener el rendimiento del sprint durante el juego, ya que la contribución aeróbica de esfuerzos de alta intensidad incrementan el número. [42] Esto se hace evidente en los periodos activos de recuperación, como sucede en un juego de baloncesto. En ese contexto, se reportó recientemente una correlación significativamente negativa entre el VO2max y el RSAFI durante una serie de sprints llevada a cabo a medio tiempo y luego de un juego completo (r=-0,58 y r=-0,59, respectivamente). [43]

Finalmente, se presentó recientemente un set de aproximaciones diversas para examinar la capacidad de repetir sprint y se ha determinado que esto refleja de mejor manera las respuestas fisiológicas de las actividades de los deportes en equipo que una aproximación única de la capacidad de repetir sprint. [44] Por tanto, cuestionamos si el protocolo de repetición de sprint utilizado pueda representar verdaderamente la capacidad de los jugadores de repetir la mayor cantidad de sprint durante un tiempo de juego prolongado. A partir de esto, a pesar de que la capacidad de repetir sprint no mostrase relación con la potencia aeróbica, no se debe omitir su relevancia para determinar la capacidad de producir esfuerzos de alta intensidad durante el tiempo completo de un juego de baloncesto. Se garantizan futuras investigaciones que incluyan una muestra suficiente y un protocolo de repetición de sprint diferente.

CONCLUSIONES

Se debe dar información relevante sobre las correlaciones de los parámetros específicos de la condición física a los entrenadores con el fin de mejorar el programa de acondicionamiento. Este estudio es el primero en proporcionar evidencia de la relación existente entre la fuerza explosiva y la RSA en jugadores elite. Los resultados sugieren que en el caso de los jugadores de baloncesto de elite, la capacidad de repetir sprint está relacionada con el resultado de la fuerza explosiva, que es la altura del CMJ. Además, este estudio sustenta los hallazgos previamente encontrados que revelan que no existe una relación significativa entre la capacidad de repetir sprint y la potencia aeróbica en baloncesto de elite. Los resultados de esta investigación sugieren que es importante implementar el entrenamiento adicional de la fuerza explosiva para desarrollar la capacidad de salto de los jugadores de baloncesto para mejorar la capacidad de repetir sprint, mientras que el rendimiento de la capacidad de repetir sprint no se ve afectada por el régimen de entrenamiento adicional de la potencia aeróbica. Sin embargo, se garantizan futuras investigaciones con el fin de dilucidar estas hipótesis. 

Dedicatoria: El artículo es dedicado a Z. Djindjic (1952-2003)

Agradecimientos: Los autores agradecen la cooperación a los clubes de Basquetbol “Novi Sad” and BC “NIS-Srbijagas”.

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Cita Original

M.D Stojanovic, S.M Ostojic, J. Calleja-González, Z. Milosevic, M. Mikic.(2012).Correlation between explosive strength, aerobic power and repeated sprint ability in elite basketball players. Journal of Sports Medicine and Physical Fitness 2012; 52:375-81.

Cita en Rev Entren Deport

Marko Stojanovic, Julio Calleja-Gonzalez, S.M. Ostojic, Z. Milosevic y M. Mikic (2014). Correlación Entre la Fuerza Explosiva, la Potencia Aeróbica y la Capacidad de Repetir Sprint en Jugadores de Baloncesto Elite. Rev Entren Deport. 28 (3).
https://g-se.com/correlacion-entre-la-fuerza-explosiva-la-potencia-aerobica-y-la-capacidad-de-repetir-sprint-en-jugadores-de-baloncesto-elite-1537-sa-q57cfb27225817

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