El Crossfit en los Niños y Adolescentes

El Crossfit en los Niños y Adolescentes

Sin contraindicación, pero....y si primero conocemos aspectos de la Fisiología Pediátrica y después decidimos qué hacer?

Jorge Roig (2015)

Uno de los reparos y limitaciones que ha postergado el estudio de los fenómenos musculares en las etapas pediátricas de la vida tienen que ver fundamentalmente con aspectos técnicos y éticos. Los métodos invasivos a nivel muscular y sanguíneo han conducido a fuertes oposiciones de diferentes instituciones, como es lógico, para poder estudiar en forma directa lo que muestra en su intimidad el trabajo muscular en los niños y adolescentes sometidos a ejercitaciones físicas. Así, y a pesar de existir estudios de hace más de 40 años que sí se han concretado y evidenciado ciertas realidades como son los de Eriksson, Ekblon, Bar-Or y otros, solo recientemente se multiplicaron ellos en razón de comenzar a investigarse con una técnica sumamente eficaz y no invasiva como lo es la Resistencia Magnética Nuclear (RMN).

La vulnerabilidad del niño y adolescente a cierto tipo de entrenamientos ha sido claramente demostrada. No son pocos los estudios que han dado evidencia de ello. Por ejemplo se reconoce que la etapa puberal representa una instancia de resistencia a la insulina en los niños (Amiel SA et al. Impaired insulin action in puberty. A contributing factor to poor glycemic control in adolescents with diabetes. N Engl J Med 1986) y que también la nivelación de la glucosa en reposo a expensas de la insulina es menor en los púberes que en los pre púberes (Arslanian SA et al. Correlations between fatty acid and glucose metabolism. Potential explanation of insulin resistance of puberty. Diabetes 43, 1994.).

Se ha observado que las características fenotípicas de la fibras musculares de adultos y adolescentes son similares, pero sin embargo las respuestas metabólicas al ejercicio son muy diferentes. En este punto, Bar-Or ha dado evidencia hace ya un buen tiempo que la respuesta anaeróbica en los niños es menor que en los adultos (Bar-Or O. Pediatric Sports Medicine for the Practitioner: From Physiologic Principles to Clinical Applications.New York: Sponger-Verlag, 1983). Trabajos concretados ultimamente han mostrado lo afirmado por Eriksson hace ya 40 años respecto a que la capacidad glucolítica era sensiblemente inferior en los niños respecto de los adultos. Así, los valores de lactato circulantes se aprecian en los prepúberes bastante más bajos que en los mayores, lo que expresa una capacidad glucolítica no mitocondrial disminuida. Esto se explica al menos por dos cuestiones bien diferenciadas, los niños tienen aproximadamente el 50 a 60% menos de reserva glucogénica muscular y una actividad de la PFK mucho menor (Eriksson BO. Physical training, oxygen supply and muscle metabolism in 11–13-year old boys. Acta Physiol Scand Suppl 384: 1–48, 1972). La manera de contrarrestar esta situación deficitaria en cuanto a la resíntesis de ATP por metabolismo extramitocondrial, también se ha demostrado que existe en los niños, los que apelan a un metabolismo oxidativo que funciona a pleno en ellos. Y esta es tan elevada que tanto en niños como adolescentes se muestra superior a la que poseen los adultos jóvenes (Taylor DJ, et al. Ageing: effects on oxidative function of skeletal muscle in vivo. Mol Cell Biochem 174: 321–324, 1997).

Respecto del metabolismo glucolítico, es interesante lo documentado por Kaczor y colegas, los que demostraron que la actividad de la piruvato deshidrogenasa (PDH) en la musculatura abdominal es 3,5 veces menor en los niños respecto de los adultos (Kaczor JJ et. al. Anaerobic and aerobic enzyme activities in human skeletal muscle from children and adults. Pediatr Res 57, 2005), algo que ya se había confirmado mucho tiempo atrás a través de biopsias musculares llevadas a cabo en infantes por Berg (Berg Aet al. Skeletal muscle enzyme activities in healthy young subjects. Int J Sports Med 7:236–239, 1986).

Varias son las razones que pueden explicar estos menores niveles de lactato en los niños. La PDH es responsable primaria de que el piruvato se incorpore al ciclo de Krebs, por lo que al estar disminuida, su capacidad es reducida a este nivel. Pero también la masa muscular relativa de los niños es inferior, lo que impone menores niveles metabólicos relativos y una mayor dependencia del metabolismo mitocondrial. En este aspecto, trabajos concretados con RMN han evidenciado que existe una mayor tasa de fosforilación oxidativa en niños y adolescentes en ejercicios intensos. Los estudios ya mencionados de Kaczor en esta cuestión han logrado documentar que existe en los niños una mayor metabolización de grasas en la resistesis de ATP ante exigencias intensas, comparado con los adultos.

Es interesante acá destacar que se sabe que los adolescentes oxidan glucosa exógena a una tasa mayor que los adultos (Timmons BW, et al.. Oxidation rate of exogenous carbohydrate during exercise is higher in boys than in men. J Appl Physiol 94: 278–284, 2003). Esto quizás se deba a que sus reservas musculares son menores y se constituya en una respuesta fisiológica de preservación del referido nutriente almacenado.

Así las cosas, algunas cuestiones se tornan como imperiosas para considerar a la hora de analizar si el Crossfit (CF) es una ejercitación adecuada a las posibilidades fisiológicas y endocrinas del niño. Tener en cuenta los valores de lactato menores y de producción de hidrógenos más reducida avalarían cualquier ejercitación debidamente delimitada en un contexto mitocondrial y no citoplásmico desde lo metabólico energético. Y ello porque esos valores disminuidos del referido metabolito expresan finalmente una incapacidad para la utilización de glucógeno muscular a intensidades elevadas. Debe recordarse que aun aceptando una posibilidad relevante de utilización de grasas como sustrato metabólico, su tasa metabólica es muy lenta y ello afecta tanto al ejercicio como la recuperación del mismo si se lo compara con la que tienen el glucógeno muscular. Por ello, aquellas ejercitaciones en donde el reclamo glucolítico es alto en intensidad (tasa elevada) y duración (entre 8 y 45 segundos) debieran ser consideradas muy especialmente por las limitaciones enzimáticas y de reserva de sustrato que presentan los sujetos que atraviesan las edades pediátricas. Además, entender que la masa muscular está en pleno proceso de crecimiento y desarrollo, y por ello limitada respecto del adulto, nos mostrará una capacidad de recuperación menor y una fatigabilidad mayor por reclutamiento masivo de unidades motoras. Y también, y nada despreciable para especular, la consideración del status nutricional tiene un sitio de privilegio en el análisis. Porque el catabolismo proteico en el CF es mayúsculo, lo que obliga a un consumo proteico adecuado a la exigencia, algo claramente olvidado en la mayoría de las actividades en las cuales se involucran los individuos en crecimiento.

Para reflexionar…

COMPARTIR