El Mundo Contempla a Iberoamérica

El Mundo Contempla a Iberoamérica

Por José Luis Gómez Calvo

La creciente actividad en materia de celebración de eventos deportivos en Iberoamérica, que este año de 2016, alcanzará su máxima expresión con los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en Brasil, como ya lo ha sido con la Copa Mundial de Fútbol del año 2014, o lo es todos los años, con motivo de la celebración de la Copa Libertadores de América de ese mismo deporte, o los éxitos cosechados por todo el mundo por los futbolistas argentinos, brasileños, uruguayos, chilenos, colombianos, peruanos y mexicanos entre otros países de Iberoamérica, los atletas cubanos, los boxeadores mexicanos, puertorriqueños o panameños entre otros, o los bateadores de béisbol de los países caribeños,hacen que el mundo del deporte fije su atención, en la gran región de America de habla española y portuguesa.

Ahora bien, la “marca Iberoamérica”, sobre todo en lo que se refiere a la organización y celebración de eventos, tiene que llevar aparejado el valor añadido de la seguridad para las personas, los bienes tangibles e intangibles, y los propios eventos.

Es ahí donde también, el mundo contempla a Iberoamérica, y donde Iberoamérica tiene que dar todo lo bueno que se espera de ella.

Pero para esto se requiere seguir trabajando en materia de seguridad, como sin duda ya se hace, pero desde dos planos como son los posibles riesgos con motivo u ocasión de la celebración de eventos:

  • Medidas y condiciones para la consecución del normal desarrollo, con motivo de la celebración de un evento.
  • Medidas que eviten o palien los riesgos con capacidad para alterar el normal desarrollo, con ocasión de la celebración de un evento.

El primer plano, se basa, en que no existe una inercia para que los eventos discurran por si mismos de una manera fluida según el diseño previsto, sino que necesitan de una serie de medidas que lo hagan posible.

Nos referimos a las medidas de aforos, accesos, permanencia y usos.

Se trata de medidas para que un evento discurra con normalidad, y su desarrollo sea cómodo seguro y eficiente.

La normalidad entendida como:

  • Gestión eficiente de flujos de entrada y salida para evitar colapsos o incluso, empujones o avalanchas por la ansiedad de entrar o la precipitación para salir.
  • Configuración de espacios y recorridos que eviten puntos de congestión de público, mediante una adecuada administración de dichos espacios y recorridos fuera y dentro de los recintos, y de transición y paso entre exterior e interior.
  • Evitar la desorientación y pérdida de tiempo para localizar la zona asignada antes del comienzo del evento, mediante una información y medios visibles e intuitivos adecuados.
  • Pautas de permanencia en el interior del recinto, respecto a los desplazamientos interiores, o a la permanencia en la correspondiente localidad, evitando dificultar la visón de otros espectadores, o permanecer en las escaleras de acceso a las localidades de graderío, etc. Todo ello observado y controlado por los responsables de seguridad del evento, con la lógica ponderación y criterio que se debe aplicar a cada tipo de evento y a cada tipo de conjunto de espectadores, de acuerdo con sus características e idiosincrasia. Desde luego no es lo mismo un partido de fútbol de la máxima rivalidad, que una demostración de gimnasia rítmica, y en el caso de que un recinto deportivo que se utilice también para la celebración de un evento musical, no es igual un concierto de “black metal” que un recital de Leonard Cohen.

Respecto al fútbol, decir que los aficionados de un encuentro de la máxima rivalidad, permanezcan todo el tiempo sentados en su asientos, sería desconocer la realidad de este deporte, incluso teniendo como ejemplo la práctica de la “ola mexicana”, pero ni todos los eventos son de fútbol,ni todos los de este deporte, conllevan el comportamiento propio de la máxima rivalidad.

  • Información sobre los diferentes servicios para el espectador dentro del recinto, desde cobertura para los teléfonos celulares, hasta asistencia médico-sanitaria, pasando por servicios de restauración y de aseo, con indicaciones para un uso responsable de los mismos.

El segundo plano contempla los posibles riesgos que pueden presentarse con ocasión de un evento, respecto a los cuales las medidas para su normal desarrollo ya no son suficientes, sino que hay que adoptar otras de carácter preventivo y reactivo, siempre en función de los riesgos considerados.

Son los casos de:

  • Conductas violentas, desde agresiones tumultuarias a atentados, así como los casos de intrusión, hurto y robo.
  • Situaciones de emergencia y evacuación o confinamiento de los espectadores, en los que hay que contemplar también la gestión de crisis y los planes de continuidad, por accidentes debidos a incendios o derrumbes o acciones extremas repentinas de la Naturaleza como son los sismos.

Es decir la clara diferenciación entre medidas que permitan la realización normal de un evento, y medidas que eviten o minimicen los efectos de incidentes provocados por personas, o accidentes debidos a causas tecnológicas o acciones de la Naturaleza.

Es una formulación de la seguridad, que requiere una nueva conceptualización de la misma. No es solo adoptar medidas preventivas para tratar de que no pase nada, o reactivas para el caso de que ocurra algo, sino que la plena normalidad, también requiere de unas acciones que permitan dicha normalidad.

Es en esta doble dimensión de la seguridad, donde, desde España, ofrecemos nuestra experiencia, y nuestra innovación en materia de organización de la seguridad en materia de eventos deportivos, y por extensión, a eventos de otra naturaleza en los que el común denominador sea su carácter multitudinario.

En esa experiencia e innovación, y desde ellas,el Grupo IGOID y la Universidad de Castilla la Mancha de España, hanprogramado un nuevo curso de experto en seguridad, en este caso para Iberoamérica,en el que además de los temas ya mencionados, se tratan otros como la protección de la información, la protección de los datos de carácter personal, la evacuación asistida de personas con discapacidad en caso de situaciones de emergencia, contingencia o crisis, los planes de continuidad de los eventos tras una contingencia, la gestión económica de la seguridad y la evaluación de seguridad de instalaciones.

El mundo mira cada vez mas hacia Iberoamérica. Este año 2016, y los próximos, esa atención será creciente, sobre todo en materia de organización de grandes eventos, y desde España, queremos colaborar con los expertos en seguridad y con los promotores, organizadores y gestores de eventos de los países de esa región del mundo, en la que los españoles junto con los portugueses, sentimos, pensamos y hablamos en nuestras dos lenguas comunes.

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