Fortaleza de Personalidad y Éxito en Baloncesto

Personality Hardiness and Success in Basketball

Salvatore R. Maddi y Michael J. Hess

Programa de Ecología Social, Universidad de California (EEUU).

Artículo publicado en el journal Revista de Entrenamiento Deportivo, Volumen 26, Número 2 del año .

Resumen

Este estudio formuló una hipótesis acerca de una relación moderadamente positiva entre el factor de perspectiva general, fortaleza de personalidad, y ejecución en baloncesto. La fortaleza es un compuesto de opiniones sobre uno mismo y sobre el mundo intercorrelacionadas, caracterizada por un sentido de compromiso, control, y desafío. Ocho índices cuantitativos de la ejecución en baloncesto mostraron suficiente intercorrelación para elaborar una puntuación compuesta. Las puntuaciones de fortaleza obtenidas en varones de la “high school”, varios jugadores fueron correlacionados antes de que comenzase la temporada según una medida de ejecución en baloncesto a lo largo de la temporada, con resultados que apoyan la hipótesis.

Palabras clave: fortaleza, personalidad, rendimiento, éxito, baloncesto

Abstract

Hypothesized a moderate positive relationship between the general outlook factor, personality hardiness, and basketball performance. 37 male high school basketball players completed a hardiness test (S. R. Maddi, 1987) that yielded not only a total score, but also part scores for commitment, control, and challenge. Also, 8 indices of basketball performance showed sufficient intercorrelation to form a composite score. Hardiness scores obtained on Ss before the season began were correlated with a composite measure of basketball performance throughout the season, yielding results that support the hypothesis.

Keywords: hardiness, personality, performance, sucess, basketball

INTRODUCCIÓN

El presente estudio expone la relevancia de la fortaleza de la personalidad para la ejecución atlética individual. La fortaleza estaba originalmente identificada (Kobalsa, 1979; Maddi & Kobasa, 1984) con una configuración de creencias acerca de uno mismo y del mundo, lo que implica una sensación de control, compromiso, y desafío, que podría proteger la salud física pese a circunstancias estresantes. Coincidiendo con la literatura pertinente (p. ej., Bowers, 1968; Rodin, 1983; Rotter, Seeman & Liberant, 1962), se argumentaba que las personas con un fuerte sentido de control creen que, a través de la lucha, pueden contar con influir en lo que sucede a su alrededor. Pero una dependencia exclusiva de una sensación de control no era considerada como una protección suficiente contra los efectos potencialmente debilitadores de los trastornos del estrés, cambios bruscos y situaciones semejantes. Fue teorizado como importante un punto de vista que también incorporase compromiso y reto. Las personas que muestran un sentido de compromiso creen que pueden encontrar, independientemente de lo que estén haciendo, algo que provoque su curiosidad y parezca importante. Y las personas con un sentido de reto creen que sus experiencias serán más hondas por medio de un continuo desarrollo a través del aprendizaje.

De este modo, cuando se enfrentan a cambios estresantes, trastornos, o fracasos, las personas fuertes reaccionan no sólo con una intención renovada de controlar la situación, sino que también valoran la experiencia interesante y que merece la pena (compromiso), y se concentran en el aumento de conocimientos y sabiduría que está teniendo lugar (reto). Kobasa y Maddi teorizaron que la combinación de compromiso, control, y reto (esto es, fortaleza) sería un amortiguador más efectivo contra las enfermedades relacionadas con el estrés que cualquiera de esas creencias por sí sola.

Consecuentemente con esta teorización, posteriores investigaciones han mostrado que la fortaleza protege de las enfermedades relacionadas con el estrés (p. eje., Kobasa, Maddi, & Kahn, 1982; Funk & Houston, 1987; Ganellen & Blaney, 1984; Rhodewalt & Zone, 1989). En éstas, la fortaleza parece ser un amortiguador más efectivo de lo que lo son el ejercicio físico o la aceptación social (p. ej., Kobasa, Maddi, Puccetti, & Zola, 1986). Cuando se enfrentan a trastornos, cambios o problemas, es más probable que las personas fuertes les hagan frente por medio de transformarlos mentalmente y de hecho en algo menos estresante (p. ej., Allred & Smith, 1989; Maddi, 1991; Rhodewalt & Agostsdottir, 1984). Por consiguiente, la fortaleza está asociada a la frecuencia cardíaca y presión sanguínea en estado de reposo y en respuesta a un estrés sugestivo experimental de menos reactividad pasiva y más oposición activa (p. ej., Contrada, 1989; Maddi, 1991; Weibe, 1991). Parece que un mecanismo por el cual la fortaleza obtiene su efecto protector de la salud es por medio de motivar un enfrentamiento decisivo con las circunstancias estresantes. Aunque algunos estudios (p. ej., Funk Houston, 1987;

Aunque algunos estudios (p. ej., Funk Houston, 1987; Ganellen & Blaney, 1984; Hull, Van Treuren, & Virnelli, 1987) han encontrado una primera medida de la fortaleza menos fiable en su muestra de estudiantes de lo que lo hicieron Kobasa y Maddi en sus estudios de trabajadores adultos, la medida más reciente (Bartone, 1989; Maddi, 1987) parece solventar este problema.

También estaba implicado en la investigación el rol de la fortaleza en la efectividad de la ejecución. Por ejemplo, Westman (1990), midiendo la fortaleza en hombres y mujeres simplemente presentando la escuela de entrenamiento oficial para el militar de Israel, encontró que cuanto mayor era la fortaleza, más fuerte era la probabilidad de graduación exitosa. Además, en un estudio de pequeñas firmas de imprenta, Schneider (1986) encontró que cuanto mayor era la fortaleza media de los empleados de la firma, mayor era su ingreso bruto. Más probablemente, hay un proceso interactivo en el cual el sentimiento de fortaleza facilita la concentración, disciplina, y el esfuerzo de resolver un problema que puede llevar al éxito en empeños difíciles y, a su vez, las experiencias de éxito facilitan los sentimientos de fortaleza.

Huelga decir que muchos factores pueden jugar un rol en algo tan complejo como la efectividad en la ejecución. Es de suponer que, hay una destreza, conocimientos, apoyo social, y muchos otros factores relevantes. Algunos de esos factores pueden ser específicos de unas ejecuciones particulares, mientras otros factores pueden tener un rol más general a través de las ejecuciones. El punto de vista u otros factores relativos a la creencia, tal como fortaleza, lo más probable es que caigan dentro de una categoría general. Como tal, es de esperar que la fortaleza tenga una moderada (mejor que grande) influencia en una amplia variedad (mejor que un rango estrecho) de ejecuciones. Es con este espíritu con el que ha sido conducido este estudio para determinar la relevancia de la fortaleza en la efectividad en el baloncesto.

La ejecución efectiva en baloncesto parecería algo similar a los contextos de negocios y entrenamiento militar en relación a la competitividad, combinados el esfuerzo individual y de equipo, y cambiando los trastornos o problemas en ventajas y solventarlos. Pero el baloncesto parecería implicar una mayor velocidad de acción, con muchos cambios súbitos e impredecibles por unidad de tiempo. La ejecución de este deporte implica una amplia variedad de decisiones mentales en décimas de segundo y formas de actuar. Este ritmo frenético provoca demandas físicas importantes de los jugadores. El éxito en este deporte implica seguramente muchos factores específicos y generales interactuando entre sí. Nosotros tenemos la hipótesis de que la fortaleza de personalidad mostrará una moderada relación con la ejecución en baloncesto en el supuesto de que esta perspectiva general de compromiso, control, y desafío ayudará a mantener el nivel de motivación a través del cual las demandas del juego parecerán manejables y se tomarán las acciones decisivas necesarias. Los jugadores bajos de fortaleza sería más probable que se sintiesen enajenados, impotentes y desalentados como producto del marco en que se juega.

MÉTODO

Sujetos y procedimiento

Con la aprobación de sus entrenadores, se les pidió a tres equipos de baloncesto de tres “high school” de California del Sur que participasen en un estudio de opiniones personales y ejecución. El grupo de administración del test de Fortaleza fue habilitado con regularidad previamente al período de práctica según un programa de pretemporada. Para mantener el anonimato, los jugadores etiquetaron la hoja de respuestas con su número de jersey en lugar de su nombre. Al final de la temporada, las estadísticas de la ejecución de los jugadores fueron obtenidas a partir de sus entrenadores. Nuevamente, las estadísticas fueron identificadas por el número de jersey.

Se dispuso un cuestionario completo y unas estadísticas de la ejecución en 37 varones de las 3 escuelas. Las edades de estos sujetos oscilaban entre los 16 y los 18, y de clase socioeconómica de media a media-alta.

Test de fortaleza

Fue utilizado el test de fortaleza de tercera generación (Maddi, 1987), consistente en 45 ítems categorizados según una escala. Para el desarrollo de esta medida, consideraciones teóricas de compromiso, control, y desafío guiaron la composición de 76 ítems. Fueron incluidos ítems indicadores tanto positivos como negativos, con énfasis en un lenguaje sencillo (Bartone, 1989). Los 45 ítems finales fueron elegidos en base a sus altas correlaciones con la escala de los ítems (Bartone, 1989). Además, los análisis del factor de los principales componentes (Bartone, 1989; Maddi, 1987) produjeron, como era de esperar, tres factores correlacionados importantes fácilmente identificados como compromiso, control, y desafío. En dos estudios (Bartone, 1989; Maddi, 1987), las estimaciones de consistencia interna (Coeficiente Alfa) han estado por encima de 0.85 para la fortaleza total, y por encima de 0.75 para las subescalas de compromiso, control, y desafío. Los estudios también proporcionaron datos para construir la validación de este último test de fortaleza. Ejemplos de ítems de fortaleza son, para compromiso, “Paso la mayor parte de mi vida haciendo cosas que valen la pena” y “No vale la pena trabajar duro, ya que sólo los jefes sacan provecho de ello”, para control, “La planificación previa puede ayudar a evitar la mayoría de los futuros problemas” y “La mayoría de lo que ocurre en la vida es inevitable” y para desafío, “Es emocionante aprender algo sobre mi mismo” y “La gente que nunca cambia su forma de pensar normalmente tiene buen juicio”.

En el presente estudio, 6 de los 50 ítems fueron modificados y adaptados para la muestra de “high school”. En general, la redacción cambió “cónyuge” por “mejor amigo” y “trabajo” por “escuela”. La consistencia interna estimada (Coeficiente Alfa) fue de 0.77, 0.83, 0.81 y 0.87 para compromiso, control, desafío, y puntuaciones totales de fortaleza. Estas estimaciones sugieren que el test de fortaleza es apropiado para su utilización con varones de la “high school”.

Medición de la ejecución en baloncesto

Los registros estadísticos llevados por los entrenadores a lo largo de la temporada proporcionaron cuatro variables cuantificables: partidos jugados, puntuación media obtenida, porcentaje de tiro de campo, porcentaje de tiros libres, media de rebotes, media de asistencias, media de robos, y media de pérdidas. Las puntuaciones en cada categoría fueron estandarizadas, facilitando su combinación en una medida de ejecución global. Por comodidad, la dirección en el marcador de la media de las pérdidas, que es el único indicador negativo de toda la medición, fue invertido. Aunque hay discutibles indicadores adicionales de ejecución en baloncesto. Las que se disponen en este estudio son ciertamente relevantes y fácilmente cuantificables. La muestra de los indicadores de ejecución aquí disponibles bien podrían variar entre los distintos jugadores en tales factores como sus posiciones, características físicas, y talentos. Sin embargo, combinando los indicadores parece producirse una medida de conjunto de todo el mundo aplicable a la ejecución en baloncesto de todos los jugadores.

RESULTADOS

El test de fortaleza no sólo proporciona una puntuación total, sino también puntuaciones parciales de compromiso, control, y desafío. La tabla I muestra que, como se esperaba, compromiso, control y desafío se intercorrelacionaron positivamente y tuvieron correlación de puntuaciones parciales con la puntuación de la fortaleza total está justificada.


TABLA I. Intercorrelaciones de los Componentes de la Fortaleza. (N=37) ** = p< .01 Como se muestra en la Tabla II, las ocho variables del rendimiento en baloncesto también mostraron un patrón positivo de intercorrelación, con una media de + 0.46 (N=28, p < .05). Aunque las intercorrelaciones implicasen el Porcentaje del Tiro Libre y el Porcentaje de Tiro de Campo tienden a disminuir en su significancia estadística, cada una de esas variables estaba correlacionada significativamente con la medida total de ejecución. Estos resultados también justifican la combinación de puntuaciones estandarizadas en estas variables dentro de un indicador compuesto de la ejecución en baloncesto.


TABLA II
. Intercorrelaciones de los Componentes de la Ejecución en Baloncesto. (N=37) .Nota: La dirección de la variable de media de recuperaciones fue invertida por comodidad,

La Tabla III muestra el patrón de intercorrelaciones entre las variables de fortaleza y ejecución. La fortaleza total y las medidas compuestas de la ejecución en baloncesto muestran una correlación positiva de + 0.45 (p< .003). De hecho, hay un claro patrón de intercorrelación positiva entre las estimaciones de fortaleza y de ejecución en baloncesto, ya sean puntuaciones parciales o totales. La única excepción a esto implica a la estimación del tiro libre en la ejecución del baloncesto, la cual no tiene relación con las estimaciones de las fortalezas parciales o totales.


TABLA III. Intercorrelaciones entre Fortaleza y Estimación de Ejecución en baloncesto. (N=37)

DISCUSIÓN

Los resultados de este estudio sostienen la hipótesis de que la fortaleza de personalidad está relacionada positivamente con la ejecución global en baloncesto. El hecho de que la relación es importante pero no lo suficientemente grande como para aproximarse a la identidad es comprensible, ya que la fortaleza es un factor general que depende de la perspectiva. Tales factores se conciben mejor como colaboradores de una amplia gama de ejecuciones, al lado de otros factores generales y específicos. La fortaleza no ha sido conceptualizada nunca con un factor específico, particularmente relevante en la ejecución en baloncesto, que podría ser utilizado por sí sólo en tales tareas de reclutamiento de jugadores excepcionales. Más bien, este estudio se suma a la validación de la construcción de la fortaleza como una característica general de la personalidad contribuyendo a una serie de áreas, tales como la condición de salud-enfermedad, y ejecución efectiva.

No sólo se trata del número de partidos jugados durante la temporada en relación a la fortaleza, sino que también se trata de la efectividad en la ejecución durante el juego. Presumiblemente, los entrenadores deciden la cantidad de tiempo de juego que al final les dan a sus atletas basado en juicios del valor que tendrán sus esfuerzos para ganar el partido. Esta presunción es apoyada por el patrón de correlaciones positivas halladas en este estudio entre el número de partidos jugados y la efectividad durante el juego.

La única medida de ejecución en baloncesto que no tiene relación con la fortaleza en este estudio fue el porcentaje de tiros libres convertidos. De todas las estimaciones de ejecución incluidas, la conversión de tiros libres convertidos es la única que ocurre durante una aparente calma. La rapidez general de cambio y lo imprevisible de los eventos es momentáneamente detenida por la parafernalia del tiro libre. Tal vez la fortaleza se relaciona más fuertemente con las asistencias es consecuente con esto.

Es difícil, sin haber realizado un experimento real, alcanzar una deducción causal de cómo la fortaleza lleva a la ejecución efectiva en baloncesto. Es algo útil que en este estudio, la fortaleza fuese medida antes del comienzo de la temporada, y las medidas de la ejecución resumiesen la temporada al completo. Al menos las medidas de ejecución particulares utilizadas no han podido provocar las puntuaciones de la fortaleza en la pretemporada. Pero cualquier conclusión a cerca de que las puntuaciones de la fortaleza en la pretemporada tuviesen una influencia causal en la ejecución durante la temporada es borrada por la posible influencia en esas puntuaciones de la práctica de pretemporada. No obstante, los resultados de este estudio son lo suficientemente sugestivos para garantizar además, un esfuerzo experimental. Los procedimientos actualmente disponibles de entrenamiento de la fortaleza (Maddi, 1987) deberían ser empleados en los jugadores de baloncesto para determinar si los incrementos de la fortaleza producen, de este modo, un resultado en la mejora de la ejecución.

Referencias

1. Allred, K.D., & Smith, T.W. (1989). The hardy personality: Cognitive and physiological responses to evaluative threat.. Journal of Personality & Social Psychology, 56, 257-266.

2. Bartone, P.T. (1989). Predictors of stress-related illness in city bus drivers. Journal of Occupational Medicine, 31, 857-863.

3. Bowers, K. (1968). Pain, anxiety, and perceived control. Journal of Consulting and Clinical Pychology, 32, 596-602.

4. Contrada, R.J. (1989). Type A behavior, pcrsonality hardiness, and cardiovascular responses to stress. Journal of Personality and Social Psychology, 57, 895-903.

5. Funk, S.C., & Houston, B.K. (1987). Critical analysis of the Hardiness Scale’s validity and utility. Journal of Personality and Social Psychology, 53, 572-578.

6. Ganellen, R.J., & Blaney, P.H. (1984). Hardiness and social support as moderators of the effects of life stress. Journal of Personality and Social Psychology, 47, 156-163.

7. Hull, J.G., Van Tremen, R.R., & Virnelli, S. (1987). Hardiness and health: A critique and alternative approach. Journal of Personality and Social Psychology, 53, 518-530.

8. Kobasa, S.C. (1979). Stressful life events, personality and health: An inquiry into hardiness. Journal of Personality and Social Psychology, 37, 1-11.

9. Kobasu, S.C., Maddi, S.R., & Kahn, S. (1982). Hardiness and health: A prospective study. Journal of Personality and Social Psychology, 42, 168-177.

10. Kobasa, S.C., Maddi, S.R., Puccetti M.C., & Zola, M.A (1985). Effectivenss of hardiness, exercise, and social support as resources against illness. Journal of Psychosomatic Research, 29, 525-533.

11. Maddi, S.R. (1991). The personality construct of hardiness.. Unpublished manuscript. University of California, Irvine.

Cita en Rev Entren Deport

Salvatore R. Maddi y Michael J. Hess (2012). Fortaleza de Personalidad y Éxito en Baloncesto. Rev Entren Deport. 26 (2).
https://g-se.com/fortaleza-de-personalidad-y-xito-en-baloncesto-1567-sa-c57cfb2722dca2

COMPARTIR