La Actividad Física Realizada en la Asignatura de Educación Física: Un Factor de Peso Para la Salud

Physical Activity on The Subject of Physical Education: A Solid Factor in Terms of Health

José Valverde Pujante1 y Pedro Luis Rodríguez García2

1Dr. Catedrático de Educación Física en el I.E.S. Rector Fº Sabater García, Murcia
2Dr. Prf. titular de la Universidad de Murcia

Artículo publicado en el journal Revista de Educación Física, Volumen 30, Número 3 del año .

Resumen

Esta investigación pretende comprobar y aportar información sobre la importancia de la actividad física habitual, y los niveles de dicha realización de actividad física, que se desarrolla en las clases de educación física, en adolescentes escolarizados de la Región de Murcia.

La muestra es representativa de la población adolescente escolarizada de la Región de Murcia, compuesta por 888 sujetos de edades comprendidas entre 14 y 17 años. Los datos obtenidos han sido a través del Inventario de Actividad Física Habitual para Adolescentes (IAFHA) este inventario ha sido validado y utilizado en diferentes investigaciones recientes. Los resultados obtenidos nos indican que un (89,50%) tanto varones como mujeres de los adolescentes encuestados realizan las actividades físico-deportivas en las clases de educación física. Siendo también la implicación del alumnado en las tareas propuestas por el profesor en la clase de educación física, muy alta de un (84,7%).

Observando este momento de actividad en las clases de educación física, Puede ser un factor a tener en cuenta, a la hora de producir un aumento de los niveles de actividad física habitual en dichos escolares, durante las sesiones de clase.

Palabras clave: educación física, valoración, niveles, práctica

Abstract

This research intends to investigate and provide information about the importance of regular physical activity, and the levels of physical activity developed by adolescents in the Region de Murcia during physical education lessons. The sample is representative of the adolescent school population of the Region de Murcia, comprising 888 subjects aged between 14 and 17. The data have been obtained through the Habitual Physical Activity Inventory for Adolescents (IAFHA). This inventory has been validated and used in several recent investigations. The results indicate that (85.50%) either male or female adolescent polled perform physical and sports activities in physical education lessons. Further, the involvement of students in the task proposed by the teacher, in physical education lessons, has been high (84.7%). Observing this moment of activity in physical education lessons, can be a factor to bear in mind as it increases the levels of habitual physical activity among the mentioned students during class sessions.

Keywords: physical education, assessment, standards, practice

INTRODUCCIÓN

Haciendo una aproximación conceptual de La Educación Física. Dos conceptos son esenciales para su definición. Del profundo análisis de estos conceptos obtendremos una clara delimitación de lo que supone este campo de conocimiento. Ante todo, un rasgo definidor de la Educación Física será precisamente que, ante todo, es educación; mientras que su característica específica y particular se centra en que esta educación se establece utilizando el movimiento y su estructuración como herramienta. No será, por tanto, una educación de lo físico, sino a través de lo físico.

Como bien señalan Del Río y Rosa (1989): “... la Educación Física es ante todo y sobre todo, Educación y que ese adjetivo que acompaña al sustantivo tiene no la misión de calificar este aspecto de la Educación: educación de lo físico, sino que acompaña al nombre apellidándolo, en un intento de decir que es Educación que se vale de otro medio (el movimiento corporal) para alcanzar su fin de perfeccionamiento”.

En la Carta Internacional de la Educación Física y el Deporte de la U.N.E.S.C.O. (1979) se señala que la Educación Física “es un derecho fundamental para todos, que constituye un elemento esencial de la educación permanente dentro del sistema global de educación, que debe ser programada y ejecutada profesionalmente, con investigación y evaluación propia y sobre la que los medios de comunicación deberían ejercer una influencia positiva”.

Los conceptos de Educación Física, gimnasia, actividades físicas y deporte se ven envueltos generalmente en confusiones que tienden por lo habitual a otorgarles idénticos significados. Cecchini (1996).

La Educación Física tiene por objeto establecer una formación integral del sujeto (motriz, socio-afectiva y cognitiva) utilizando el movimiento. “La Educación Física alcanza su verdadero valor educativo no sólo como desencadenante de mejoras biológicas o físicas (condición física y salud) y mejoras perceptivas (esquemas), sino también psíquicas (inteligencia, afectividad) y espirituales (morales y éticas)” (Cecchini, 1996).

En la actualidad, la Educación Física reorienta los planteamientos que en etapas pasadas de la historia se centraron en la persecución de una mera praxis, evolucionando hacia la formación de hábitos higiénicos y de vida activa, así como la adquisición de una formación personal adecuada que permita, una vez finalizado el período escolar, la capacidad de asumir de forma responsable su propio mantenimiento físico y obtener un buen nivel de calidad de vida Blázquez Sánchez, (2006).

Según afirma Contreras (1996), el debate sobre el estatus de la Educación Física es una de las cuestiones más importantes a tener en cuenta entre los futuros profesionales de la materia. Resolver positivamente dicho planteamiento supone aceptar el valor educativo inexcusable de la Educación Física en el seno del currículum escolar, así como destacar el potencial para la contribución a un proceso educativo emancipatorio.  

Bajo la dimensión curricular surgida con la L.O.G.S.E. (B.O.E., 1991) se señala la gran importancia de la Educación Física como vehículo para la consecución de un adecuado desarrollo personal y calidad de vida. Esta filosofía se ha venido dando con las diferentes leyes y decretos formulados hasta la fecha. Según señalan Bernal y Jiménez (1994), el objetivo de la L.O.G.S.E. es reconocer la importancia de asignaturas tales como la Música, el Idioma, la Tecnología y la Educación Física para la formación integral del sujeto, así como su tratamiento igualitario al resto de áreas.

Los sendos decretos últimos de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia referentes a la Educación Secundaria Decreto de 2007 (B.O.R.M., 2007) uno de los objetivos principales que destaca, es el de consolidar la mejora, el conocimiento de las capacidades físicas, motrices y de hábitos saludables sin dejar de lado la sociabilidad del alumnado.

El Decreto de Bachillerato de 2008 (B.O.R.M., 2008) Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. Unos de los objetivos que destaca, es que la actividad física se afiance y pueda ser aplicada en su vida extraescolar, promocionándola desde la propia asignatura de educación física.

Como base y soporte común al movimiento, podemos encontrarnos con la actividad física, en la cual, el movimiento adquiere intencionalidad para el logro de ciertos propósitos, en los cuales, la participación del plano físico o corporal es fundamental. Como señala Sánchez Bañuelos (1996), “la actividad física puede ser contemplada como el movimiento corporal de cualquier tipo producido por la contracción muscular y que conduce a un incremento sustancial del gasto energético de la persona”.

Narganes (2000), citando a Sánchez Bañuelos en, la educación física trasciende del tradicional campo procedimental. Constituyendo una misión fundamental de la educación física “la consecución de personas autónomas que posean entre sus características la de sentirse emocionalmente equilibradas e integradas en un contexto social y con un nivel digno de bienestar, es decir de personas que sean responsables sobre su propia salud”.

Según señala Len Almond (1992) una educación física para la salud ha de poseer dos orientaciones fundamentales que se centren, por un lado, en facilitar un crecimiento y desarrollo equilibrado del escolar y, por otro lado, proporcionar una vida activa que asegure la participación en actividades físicas fuera del entorno escolar.

Numerosas investigaciones destacan que el ejercicio físico adecuado, regular y sistemático mejora la salud y contribuye a la calidad de vida (Bouchard y cols., 1990; Sallis y Patrick, 1994; Bar-Or y Baranowsky, 1994; Blair, 1995; American College of Sports Medicine, 1999;; Pate y cols., 2007; Collins y cols., 2007; Currie y cols., 2008).

Sin embargo, los beneficios constatados por la actividad físico-deportiva, no parecen tener una correspondencia directa con la frecuencia de práctica en los distintos sectores de población. Detectándose una disminución de dicha práctica en la etapa escolar, acentuándose de manera alarmante en la adolescencia (C.I.S., 2000; Sallis y Owen, 1999; Caspersen y cols. 2000; Casimiro, 1999; Telama y cols., 2005; Pate y cols., 2006; Rodríguez García, 2006; Mason y cols., 2008).

La mayoría de autores coinciden en señalar que la etapa adolescente supone un punto de declinación en los hábitos de práctica físico-deportiva (Pièron y cols., 1999; Yuste, 2005; Nuviala y Nuviala, 2005; Bergeron, 2007;).

De forma general, podríamos decir que el movimiento, la actividad física, el ejercicio físico, la gimnasia, los juegos y el deporte deben ser organizado y dirigido dentro del ámbito educativo para la consecución de una serie de objetivos que sean valiosos para el educando, donde sea imprescindible el logro de un adecuado desarrollo cognitivo, afectivo y social que, sin duda, reforzará de modo considerable una educación y formación integral del sujeto.

Como elemento de la presente investigación, tratamos de analizar y evaluar la actividad física habitual de los adolescentes, para conocer los niveles que se desprenden en la asignatura y en referencia con otros momentos dentro de la Institución Escolar. Este hecho nos exige un instrumento fiable y válido que nos acerque con la mayor precisión posible a dicha realidad, en la medición de la actividad física habitual, como se ve en el apartado de metodología

2. MÉTODO

2.1. Muestra

En el contexto de la propuesta de objetivos y el diseño de la investigación, hemos seleccionado la metodología de encuestas por muestreo para conocer la posible relación que la percepción de utilidad de las clases de Educación Física posee sobre los niveles de actividad física habitual de los adolescentes de la Región de Murcia. El proceso de muestreo se realizó siguiendo un proceso estratificado y polietápico, en el que las unidades de primera etapa fueron las comarcas naturales en las que está dividida la Región de Murcia, las de segunda etapa los municipios, las de tercera los centros escolares, y las de cuarta y última, los alumnos adolescentes. La selección final de los escolares participantes fue a través de la selección aleatoria de aulas, de manera que fueron contactados todos los alumnos presentes en el aula (y que quisieron participar). Para un nivel de confianza del 95,5%, el proceso de muestreo seguido nos proporcionó una muestra estadísticamente representativa con un margen de error del 3,2%. La muestra definitiva quedó constituida por 888 alumnos (444 hombres y 444 mujeres) de edades comprendidas entre 14 y 17 años.

2.2. Instrumento

En la presente investigación hemos valorado los niveles de actividad física habitual de los adolescentes en los distintos momentos de su vida cotidiana. Para la evaluación del nivel de actividad física habitual de los adolescentes utilizamos el Inventario de Actividad Física Habitual para Adolescentes (IAFHA) (Velandrino, Rodríguez y Gálvez, 2003; Gálvez, 2004; Yuste, 2005; López, 2006). Este inventario ofrece una aproximación al grado de actividad física habitual que realizan los adolescentes entre 14 y 17 años durante su vida cotidiana.

El análisis psicométrico realizado nos permite afirmar que el IAFHA para adolescentes puede considerarse un instrumento aceptable de medición de los niveles de actividad física habitual en este sector de población. Dado que análisis factorial no ha rechazado la existencia de las tres dimensiones propuestas, entendemos que, además de la puntuación total en el inventario que denominaremos índice de actividad física habitual, IAFHA, puede calcularse un índice de actividad física habitual para la práctica deportiva voluntaria, ID, un índice de actividad física habitual durante el tiempo escolar, IE, y un índice de actividad física habitual durante ocio y tiempo libre, IO.

Dicho inventario está compuesto por 16 ítems estructurados en tres momentos o bloques para el estudio de la actividad física habitual: (1) la actividad física habitual durante el tiempo deportivo, (2) la actividad física habitual en el centro escolar, y (3) la actividad física habitual durante el tiempo libre y de ocio.

En resumen, el análisis factorial que aparece en la tabla 1. Nos revela que puede aceptarse para nuestro inventario la siguiente estructura factorial:


Tabla 1. Resultados del análisis factorial

El análisis de las propiedades psicométricas y estadísticas de los ítems y el estudio de la fiabilidad de la escala total se efectuó sobre los 16 ítems que finalmente permanecieron en la escala después de suprimir aquellos que no alcanzaron al menos una correlación con la escala global de 0,40. Para el cálculo de la fiabilidad total de la escala se utilizó el procedimiento clásico propuesto por Cronbach (Martínez Arias, 1995) y que implementa el paquete SPSS 17.

2.3. Análisis estadísticos realizados

En la presente investigación se ha afrontado estadística descriptiva utilizando, en el caso de variables policotómicas, recuento numérico y porcentual en función del sexo y la edad de la muestra. La relación entre variables categóricas se ha realizado mediante tablas de contingencia con aplicación de c2 de Pearson con el correspondiente análisis de residuos.

3. RESULTADOS

Niveles de actividad física habitual en el ámbito escolar.

3.1. Resultados obtenidos de la actividad físico-deportiva durante el recreo.

Los adolescentes en su mayoría no realizan actividades deportivas o juegos durante el período de recreo escolar (75,4%) y, tan sólo un, 10,9% practican asiduamente (tabla 2). Según el test de independencia aplicado, existe una asociación positiva de dicha práctica en los varones.


Tabla 2. Actividad físico-deportiva durante el recreo según sexo. c2=41,044; p< 0.0005

3.2. Participación en competiciones deportivas del centro.

Un alto porcentaje de adolescentes (53,8%) no suelen participar en las competiciones deportivas escolares. Tan sólo un 26% de los sujetos se implican en dichas actividades con frecuencia. Existe así mismo, una asociación positiva de dicha opción en los varones.


Tabla 3. Participación en competiciones deportivas escolares según sexo. c2=48,053; p< 0.0005

3.3 Realización de las actividades físico-deportiva durante las clases de Educación Física.

En la tabla 4 podemos observar que la mayoría de los adolescentes realizan las actividades físico-deportivas en las clases de Educación Física (89,5%), siendo muy reducido el porcentaje de los que no se implican (5,4%). No encontramos asociación positiva hacia ninguno de los sexos en esta variable. Por otro lado, dicha tendencia de realización de las actividades es constante con el paso de los años.


Tabla 4. Realización de actividades en clases de Educación Física según sexo.

3.4 Grado de implicación en las actividades físico-deportivas realizadas en las clases de Educación Física.

Un 84,7% de los adolescentes manifiestan estar muy implicados en la realización de las actividades propuestas por el profesor de Educación Física, siendo un reducido porcentaje de adolescentes (4,3%) los que señalan una baja implicación. Se muestra la tendencia en alza de la implicación de los adolescentes a las actividades físico-deportivas en Educación Física, circunstancia que se mantiene muy constante con la edad.


Tabla 5. Grado de implicación en las actividades físico-deportivas realizadas en las clases de Educación Física según sexo.


3.5 Autopercepción comparada del nivel de actividad físico-deportiva realizada en el centro escolar.

En la tabla 6 observamos que la autopercepción de los adolescentes sobre el nivel de actividad física comparado con los demás, sobre las actividades realizadas en el centro escolar, sigue una distribución equilibrada, existiendo asociación positiva destacable de los varones hacia mayor valoración de su nivel de actividad realizada.

En el análisis de covarianza univariante efectuado (ANCOVA), encontramos una clara correspondencia de dicha autopercepción del nivel de actividad física realizada, tanto en varones como en mujeres, respecto a los valores reales obtenidos en la subescala de actividad realizada en el centro escolar.


Tabla 6. Autopercepción comparada de la actividad físico-deportivarealizada en el centro escolar según sexo. c2=40,173; p< 0.0005

3.6 Valores alcanzados en la subescala de actividad físico-deportiva en el centro escolar.

Como se aprecia en la tabla 7, la media de la subescala de práctica físico-deportiva en el centro escolar es superior en los varones. Así mismo, se mantienen los valores con el transcurso de la edad.


Tabla 7. Niveles de la subescala de actividad físico-deportiva en el centro escolar según sexo

4. DISCUSIÓN

Uno de los principales objetivos de la asignatura deEducación Física se centra en la promoción de  la  práctica físicodeportiva y la generación de hábitos de vida activa duraderos (Moreno y cols., 1997; Torre, 1998; Biddle, Sallis y Cavill, 1998; Casimiro, 1999; Corbin, 2002). La preocupación social ante el aumento del sedentarismo y las enfermedades hipocinéticas derivadas del mismo han situado a la Educación Física como posible barrera de oposición ante esta seria problemática social.

Las características inherentes a esta materia curricular, donde cuerpo y movimiento adquieren una significación especial, convierten a la Educación Física en una disciplina relevante para la promoción del ejercicio físico como bien de salud y calidad de vida. Aunque diversos autores (Hernández Rodríguez, 1999; Ruiz, 2000) señalan una influencia positiva de la Educación Física sobre la práctica de actividad deportiva extraescolar, se constata un claro descenso de la práctica físico-deportiva con la edad (Mendoza, Batista y Oliva, 1994; Encuesta Nacional de Salud, 1997; Velázquez Buendía y cols., 2001 a;), siendo manifiesto a lo largo de la etapa adolescente.

En nuestra investigación, constatamos que los adolescentes aumentan los niveles de actividad física habitual durante su estancia en el centro escolar. Tanto en varones como en mujeres, como apuntan Castro y cols. (2005);García y cols. (2013).

La dimensión de análisis pone de manifiesto que la obligatoriedad de las clases de Educación Física es un factor que modifica los niveles de actividad física medidos en la escala.

Sin embargo y, reforzando nuestra consideración sobre el efecto positivo que la obligatoriedad de la Educación Física posee sobre los niveles de actividad física habitual de los adolescentes, destacamos que el grado de implicación y realización de las tareas en las clases de Educación Física reflejan porcentajes muy elevados de participación en los adolescentes. Este primer punto de análisis apoya la necesidad de incrementar la presencia de la Educación Física dentro de la estructura curricular en el ámbito escolar de la enseñanza primaria y secundaria; sobre todo, si tenemos en cuenta que las líneas curriculares internaciones apuntan hacia el planteamiento de una Educación Física orientada hacia la salud y la calidad de vida (Smith, 1984; Bar´Or, 1987; Breslow, 1987: Simons-Morton y cols., 1987; 1988 a; Simons-Morton, Parcel y O´Hara, 1988; Oviedo y cols. 2013).

En la mujer, parece existir una orientación centrada en la tarea, donde el elemento agonístico pierde su valor y los factores socio-afectivos y recreacionales adquieren una gran significación (Isogai, Brewer, Cornelius, Etinier y Tokunaga, 2003; Castro y cols.; 2005; Oviedo y cols. 2013). A pesar de la diversidad de estudios que apoyan esta tesitura, otros en cambio, no encuentran estas diferencias entre chicos y chicas respecto a estar más orientados al ego o la tarea (Ginn, Vincent, Semper y Jorgensen, 2000).

En la actualidad, uno de los objetivos fundamentales de la Educación Física es la promoción de actividad físico-deportiva fuera del entorno escolar. En este sentido, el profesor de Educación Física, adquiere un papel muy relevante como agente dinamizador y motivador en el entorno escolar orientando, en todo momento, su actividad docente hacia la adquisición de hábitos de vida activa. Nuestros resultados indican que más de un 28% de los adolescentes perciben a su profesor como un agente dinamizador y de motivación para realizar actividad fuera del entorno escolar. Sin embargo, la influencia de la percepción de la motivación del profesor de Educación Física sobre las diferentes subescalas de actividad física habitual y en la escala global difiere sensiblemente en varones y mujeres, de tal forma que la influencia de la motivación se deja sentir con claridad en la elevación de la actividad física habitual en mujeres.

Así mismo, se hace necesario abordar políticas de apoyo social por parte de las instituciones públicas, que garanticen los espacios y la promoción de actividades físico-deportivas para jóvenes no centrados exclusivamente en el deporte competitivo.

5. CONCLUSIONES

Los bajos niveles de práctica físico-deportiva en los adolescentes no son responsabilidad exclusiva de la Educación Física escolar, siendo necesaria una intervención social desde diversos agentes para la generación de hábitos de vida activa en los escolares, tales como la familia, asociaciones de padres, centro escolar y entidades locales.

Los valores de actividad física habitual reflejados en la escala global y en las diferentes subescalas son significativamente más altos en varones respecto a las mujeres. No obstante, llama poderosamente la atención que las diferencias de las medias en la escala de actividad física escolar son muy aproximadas entre varones y mujeres.

Los bajos niveles de participación en las actividades físico-deportivas realizadas en el entorno escolar señalan un bajo efecto de incidencia de la materia en la promoción físico-deportiva extraescolar, debido, probablemente, a la marcada orientación deportivizada y los climas motivacionales centrados en el ego que caracteriza a la Educación Física actual. Esta orientación deportivizada se confirma en las claras diferencias de participación establecidas entre varones y mujeres, hecho que demuestra el predominio de estereotipos deportivos masculinos. Esto hace pensar que las propuestas de actividad física  a estas edades, la carga deportiva podría resultar más atractiva a los varones que a las mujeres. Sería conveniente propuestas pedagógicas en las cuales haya una mayor implicación de práctica física para las mujeres y por tanto un mayor incremento del tiempo de actividad física.

Por otro lado, la ausencia de programas de promoción de actividad físico-deportiva, por parte de las entidades locales genera, probablemente, un vacío y abandono de la práctica de ejercicio regular y sistemático, con las consecuentes repercusiones que ello tiene para la salud.

La Educación Física es una materia curricular que eleva de forma significativa los niveles de actividad física habitual de los adolescentes. Esta circunstancia es debido, probablemente, al carácter obligatorio de la misma, circunstancia que exige la necesidad de aumentar su presencia horaria dentro del currículum.

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Cita en Rev Edu Fís

José Valverde Pujante y Pedro Luis Rodríguez García (2014). La Actividad Física Realizada en la Asignatura de Educación Física: Un Factor de Peso Para la Salud. Rev Edu Fís. 30 (3).
https://g-se.com/la-actividad-fisica-realizada-en-la-asignatura-de-educacion-fisica-un-factor-de-peso-para-la-salud-1728-sa-857cfb27244a3a

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