Neuroplasticidad en la práctica deportiva. Puede la música aumentar el rendimiento deportivo?

Neuroplasticidad en la práctica deportiva. Puede la música aumentar el rendimiento deportivo?

Conocemos el mundo a través de lo que logran percibir nuestros sentidos y de lo que interpreta de ellos nuestro complejo sistema nervioso. Para ello la atención que logremos focalizar en determinados fenómenos y la que inhibamos de otros, además de la capacidad de comparación que tengamos utilizando elementos de nuestra memoria, serán claves en el resultado que tengamos, hagamos lo que hagamos, ya sea algo puramente físico, mental, espiritual o una perfecta combinación de todos, como es la práctica deportiva.

Un atleta necesita imperiosamente poner su atención en las variables que aumentan su rendimiento, y ocultar y sacar del foco atencional aquellas que lo disminuyan.

El denominador común para todos los practicantes de deportes, ya sean estos, de bajo, medio o alto rendimiento, es el proceso de entrenamiento que deben llevar a cabo para obtener algún tipo de resultados.

Hace algunos años se estilaba hacer los entrenamientos de manera tal que el entrenado, de alguna manera “sufra”. Obviamente no se permitía por ejemplo la utilización de música, por pensar que esta “dispersaba” al practicante. En la actualidad, el uso de la música en muchas actividades, incluidas el deporte, es utilizado por evidenciar una mejora de la performance deportiva. Por qué ocurre esto? Vamos a explicarlo desde el punto de vista de la neuroplasticidad.

Se han postulado 4 factores propios de la música que la convierten en un elemento fuertemente motivacional:

·Ritmo, en especial el tempo (medido en latidos por minuto) que son los golpeteos constantes que duran toda la pieza musical.

·La musicalidad (armonía y melodía).

·El impacto cultural de la misma en la sociedad en que está inmersa.

·La asociación extra musical que cada uno que la escucha, hace de la misma.

La respuesta del tempo y la musicalidad son factores internos a la composición de la música, mientras que el impacto cultural y los factores de la asociación son externos a la misma. Su investigación afirma que los factores internos son más importantes en la predicción de cómo una persona va a responder a una pieza musical que los factores externos.

Algunos beneficios que tiene la música para los atletas son:

·Mejora el humor,

·Controla el arousal,

·Reduce el esfuerzo percibido,

·Aumenta producción de trabajo,

·Mejora la adquisición de habilidades,

·Aumenta estados de ánimo positivos y reduce los negativos,

·Disociación de dolor y fatiga,

·Aumento del trabajo sincronizado,

·Focaliza el trabajo.

La música cuenta con la capacidad de capturar la atención y focalizarla, levantar el ánimo de quien la escucha, generar diversas emociones, evocar memorias, aumentar el trabajo, reducir las inhibiciones y estimular el movimiento rítmico. Además según se seleccione, la música antes de la actividad puede:

·Estimular o sedar, manipulando así los estados de arousal,

·Mejorar la concentración,

·Mejorar la autoconfianza, si la música es autoseleccionada.

Diversos autores afirman que hay tres formas de inducir emociones al escuchar música, ellas son:

·La memoria,

·La empatía,

·La evaluación.

La ruta de la memoria se refiere a la capacidad de la música para actuar como un disparador, para que el recuerdo de un evento emotivo se despierte. La empatía alude a la capacidad del oyente para reconocer e identificarse con las emociones expresadas por el artista. El camino final es la evaluación en la que el oyente justamente evalúa el significado personal de las emociones comunicadas por el artista, en términos de las propias, haciendo la experiencia sumamente personal.

Entonces por ejemplo, en un partido antes de jugar, más específicamente en la entrada en calor se puede escuchar las canciones que se escuchaban en el entrenamiento, y esto va a despertar las mismas sensaciones (buscando que sean positivas) que se producían en el momento de entrenar, lo que hará que el deportista este en mejores condiciones para enfrentar la práctica deportiva.

Lo que se busca es activar las mismas redes neuronales que en el entrenamiento, y la llave para esto sería el estímulo musical, ya que se sabe que un recuerdo asociado a una información cargada emocionalmente permanece grabado en el cerebro de mucha mejor manera, además lo que pensamos (cognición) y sentimos (emoción) tienen repercusión en procesos hormonales y de neurotransmisores. Entonces al utilizar los mismos estímulos musicales que en el entrenamiento la atención se focalizara en esas mismas acciones realizadas en los entrenamientos, entonces si los mismos son de calidad, se garantizara una buena performance en la competencia.

Otro punto que mejora la música utilizada de forma adecuada es que evoca la memoria emocional, si se logra con la música recordar por ejemplo alegría, se aumentara la dopamina, adrenalina, mejoraran las sinapsis, se intensificará la percepción, mejorando los detalles de la situación, realizando un movimiento mucho más fluido.

Bibliografía

Gfeller K. (1988). Musical components and styles preferred by young adults for aerobic fitness activities. J Music Ther, 25, 28-43.

Karageorghis C.I. y Priest D.L. (2012). Music in the exercise domain: a review and synthesis (Part II). International Review of Sport and Exercise Psychology. 5, 67-84.

Karageorghis C.I. y Priest D.L. (2012). Music in the exercise domain: a review and synthesis (Part I), International Review of Sport and Exercise Psychology. 5, 44-66.

Karageorghis, C.I., Drew, K.M. y Terry, P.C. (1996). Effects of pretest stimulative and sedative music on grip strength. Perceptual and Motor Skills, 83, 1347-1352.

Karageorghis, C.I., Jones, L. y Low, D.C. (2006). Relationship between exercise heart rate and music tempo preference. Research Quarterly for Exercise and Sport. 26, 240-250.

Karageorghis, C.I., Jones, L., y Stuart, D.P. (2008). Psychological effects of music tempi during exercise. International Journal of Sports Medicine. 29, 613-619.

Karageorghis, C.I.,Jones, L., Priest, D.L., Akers, R.I., Clarke, A., Perry J. y Lim, H.B.T. (2011). Revisiting the exercise heart rate-music tempo preference relationship. Research Quarterly for Exercise and Sport, 82, 274-284.

Priest, D. L., Karageorghis, C. I. y Sharp, N. C. C. (2004). The characteristics and effects of motivational music in exercise settings: The possible influence of gender, age, frequency of attendance, and time of attendance. Journal of Sports Medicine and Physical Fitness, 44, 77–86.

Schneider, Stefan, Askew, Christopher D., Abel, Thomas y Strüder, Heiko K. (2010). Exercise, music, and the brain: Is there a central pattern generator?. Journal of Sports Sciences, 28, 1337 - 1343.

Szabo A, Small A, Leigh M. (1999). The effects of slow and fast-rhythm classical music on progressive cycling to voluntary physical exhaustion. J Sports Med Phys Fitness, 39, 220-225.

Szmedra L, Bacharach DW. (1998). Effect of music on perceived exertion, plasma lactate, norepinephrine and cardiovascular hemodynamics during treadmill running. Int J Sports Med., 19, 32-37.

Terry, P.C., y Karageorghis, C.I. (2006). Psychophysical effects of music in sport and exercise: An update on theory, research and application. In M. Katsikitis (Ed.), Psychology bridging the Tasman: Science, culture and practice – Proceedings of the 2006 Joint Conference of the Australian Psychological Society and the New Zealand Psychological Society (pp. 415-419). Melbourne, VIC: Australian Psychological Society.

Williams, J. M. (1991). Psicología aplicada al deporte. (3° edición). Madrid: Biblioteca Nueva.

Yamamoto, T., Ohkuwa, T., Itoh, H., Kitoh, M., Terasawa, J., Tsuda, T. y Sato, Y. (2003). Effects of pre-exercise listening to slow and fast rhythm music on supramaximal cycle performance and selected metabolic variables. Archives of Physiology and Biochemistry, 111, 211-214.

Yanguas Leyes J. (2006). Influencia de la música en el rendimiento deportivo. Apunts. Medicina del´esport, 65, 155-165.

COMPARTIR