Psicología Cognitiva y Rendimiento Experto en el Deporte: Revisión Metodológica y Estado de la Cuestión (I)

Cognitive Psychology and Expert Performance in Sport: Methodological Review and An Update

Damián Iglesias Gallego 1, Mikel Cepeda Lemus 1, Luis García González 2 y Fernando del Villar Álvarez 1

1Universidad de Extremadura, Cáceres.
2Universidad de Zaragoza, Huesca..

Artículo publicado en el journal Revista de Entrenamiento Deportivo, Volumen 25, Número 4 del año .

Resumen

El propósito de este manuscrito ha sido realizar una revisión metodológica y analizar el estado actual de la cuestión sobre la investigación realizada en torno al rendimiento experto en el deporte bajo el enfoque de la psicología cognitiva. Tras analizar los diferentes marcos de referencia a partir de los cuales se han planteado los estudios de investigación, se exponen de forma concreta los diferentes instrumentos de investigación empleados y los principales hallazgos encontrados. Los resultados aportados hasta ahora demuestran de forma consistente que la práctica deliberada constituye un factor relevante en el proceso de adquisición de elevados niveles de pericia en el ámbito deportivo. No obstante, se observa una necesidad de estudios de investigación que profundicen en las características y calidad de esta práctica, para de este modo averiguar los verdaderos precursores de la habilidad. Esta situación permitirá avanzar en el conocimiento sobre las tareas de entrenamiento a realizar por los sujetos con el objetivo de aumentar la eficacia en el desempeño de tareas deportivas.

Palabras clave: rendimiento experto, pericia, cognición, deporte.

Abstract

The purpose of this paper has been to realize a methodological review and to analyze the current research realized about expert performance in sport under the cognitive psychology approach. After analyzing the different frames of reference from which the studies of investigation have appeared, the different instruments of investigation are exposed of concrete form used and the principal opposing finds. The results contributed till now demonstrate of consistent form that the deliberate practice constitutes a relevant factor in the process of acquisition of high levels of expertise in the sports area. Nevertheless, is observed a need of studies of investigation that should penetrate into the characteristics and quality of this practice, thus the real predecessors of the skill quarrel. This situation will allow advance in the knowledge on the tasks of training to realizing for the subjects with the aim to increase the efficiency in the performance of sports tasks.

Keywords: expert performance, expertise, cognition, sport.

INTRODUCCIÓN

Determinar las claves que definen el rendimiento deportivo constituye un problema de investigación de enorme interés científico. Se han llevado a cabo numerosos estudios con el objetivo de esclarecer la comprensión sobre los factores explicativos de la pericia (expertise) en el deporte, y de averiguar cuál es el camino que debe recorrer un sujeto hasta convertirse en experto. La investigación ha avanzado notablemente en los últimos veinte años sobre las claves del éxito deportivo, y este esfuerzo ha permitido acercarnos, un poco más, al conocimiento de este fenómeno que, sin duda, resulta muy complejo de analizar.

Revistas científicas especializadas de relevancia, como por ejemplo International Journal of Sport Psychology (Ripoll, 1991; Abernethy, 1994; Tenenbaum, 1999; Baker y Davids, 2007), Quest (Housner y French, 1994) y Journal of Teaching in Physical Education (Griffin y Placek, 2001), han elaborado volúmenes monográficos sobre investigaciones centradas directamente sobre el rendimiento experto y el desarrollo de la pericia en deporte. Este hecho ha supuesto un impulso importante sobre el estudio de este fenómeno, con el enriquecimiento de ser analizado desde diferentes enfoques metodológicos y estudiado a partir de distintos presupuestos teóricos.

También han contribuido de forma notable la edición de libros que han abordado específicamente este objeto de estudio. Recientemente, han aparecido publicaciones de importante envergadura en las que se han recogido los últimos avances. En el ámbito internacional caben destacar Expert Performance in Sports: Advances on Research in Sport Expertise (Starkes y Ericsson, 2003), Skill Acquisition in Sport: Research, Theory and Practice (Williams y Hodges, 2004), Acquisition and Performance in Sports Skills (McMorris, 2004), O Contexto da Decisão: A Acção Táctica no Desporto (Araújo, 2005), Teaching Games for Understanding: Theory, Research and Practice (Griffin y Butler, 2005), The Cambridge Handbook of Expertise and Expert Performance (Ericsson, Charness, Feltovich y Hoffman, 2006), Decision Training in Sport (Vickers, 2007) y Handbook of Sport Psychology (Part III - Sport Expertise) (Tenenbaum y Eklund, 2007). En el panorama nacional también se han editado de forma reciente obras de interés, como por ejemplo El Proceso de Toma de Decisiones en el Deporte: Clave de la Eficiencia y el Rendimiento Óptimo (Ruiz y Arruza, 2005).

Presentamos en este informe, una revisión metodológica sobre los instrumentos de investigación empleados para el estudio del fenómeno del rendimiento experto, así como una evaluación actualizada sobre los hallazgos más relevantes encontrados por la investigación.

1. ENFOQUES Y MARCOS DE REFERENCIA PARA EL ESTUDIO DE LA ADQUISICIÓN DE LA HABILIDAD EN EL DEPORTE

Han sido diferentes los enfoques bajo los que se ha intentado explicar el proceso de adquisición de la habilidad o destreza en el deporte. Los estudios de investigación llevados a cabo bajo cada una de estas aproximaciones han contribuido notablemente en el avance sobre la compresión de este fenómeno, aunque a partir de distintos presupuestos como marcos de referencia.

Thomas, Gallagher y Thomas (2001) plantean, de forma general, que las modificaciones en el rendimiento motor de un sujeto son atribuibles a factores biológicos (p. e.: genética, pubertad, maduración, crecimiento), factores “ambientales” (environmental) o del entorno (p. e.: práctica, experiencia, oportunidad, estimulación), y la interacción de ambos factores (p. e.: práctica y experiencia durante los períodos de desarrollo).

Estos investigadores indican cinco posibles aproximaciones, como las más comunes, dentro de una panorámica general, para el estudio del desarrollo y la mejora de la destreza motriz:

A) Etapas de desarrollo

B) Procesamiento de la información

C) Pericia

D) Psicología ecológica / Sistemas dinámicos

E) Disposición (readiness)

Mostraremos a continuación, una breve descripción de cada uno de estos enfoques, extraída de los citados autores:

A) Etapas de desarrollo:

Bajo esta perspectiva se utilizan comportamientos específicos para describir patrones típicos que evolucionan de forma ordenada, lineal e invariante. De esta forma, se puede clasificar a los sujetos en función de sus características comunes. Aunque esta cuestión representa dos dificultades importantes. La primera es que resulta complejo clasificar a los sujetos que se encuentran en situaciones de transición entre etapas. La segunda tiene que ver con el hecho de que definir las etapas de forma general incrementa el riesgo de realizar una inadecuada clasificación en algunos sujetos.

Fitts y Posner (1967) establecieron tres etapas que reflejaban las características del sujeto ejecutante:

- Etapa cognitiva. La actuación se caracteriza por la organización cognitiva de la tarea. El sujeto está tomando la idea del movimiento y comete gran cantidad de errores durante la ejecución.

-Etapa asociativa. Se reduce la cantidad total de errores. El sujeto comete los mismos errores repetidamente, más que errores diferentes.

- Etapa autónoma. El sujeto comete menos errores y de menor envergadura, siendo capaz de detectarlos y corregirlos. El sujeto no piensa en el movimiento durante la ejecución, sólo procesa cuando lo selecciona y después de realizarlo.

Por su parte, Piaget (1952) estableció cuatro períodos: sensomotor, preoperacional, operaciones concretas, y operaciones formales. Estos períodos fueron identificados por la habilidad o no de resolver ciertas tareas. Las etapas piagetanas presentan dos puntos fuertes:

- Autenticidad. Han sido desarrolladas a partir de la observación directa sujeto a sujeto.

- Elocuencia. Describe el desarrollo de una manera sencilla.

Sin embargo, la teoría de Piaget también posee tres limitaciones importantes:

1. Las tareas fueron difíciles de cuantificar en términos de demanda cognitiva, por lo que el rendimiento fue juzgado como “apto” o “no apto”.

2. Los cambios exactos que se producían a nivel cognitivo fueron difíciles de valorar.

3. La transición de una etapa a otra fue atribuida a la maduración.

B) Procesamiento de la información

Durante la década de los setenta, debido al crecimiento del campo de las tecnologías y la informática, surgió la explicación del comportamiento cognitivo utilizando la metáfora del computador. Los psicólogos experimentales han utilizado, durante mucho tiempo, la analogía del sistema nervioso central como un computador, con la intención de simplificar los complejos procesos nerviosos que tienen lugar en el ser humano.

Fueron desarrollados modelos que simulaban el “hardware” y el “software” de un computador para explicar el pensamiento humano. Posteriormente, se trató de construir el sistema adulto de procesamiento de la información, estudiando el sistema de procesamiento de los niños. De esta forma, a partir del estudio por separado de cada uno de los componentes del procesamiento, se pueden sugerir diferentes niveles de rendimiento.

Investigaciones realizadas sobre este paradigma, y revisadas por Thomas et al. (2001), han concluido lo siguiente:

- Cuando un sujeto joven conoce la solución a una tarea, éste puede utilizarla de forma efectiva y ejecutarla al igual que los sujetos de mayor edad.

- Los sujetos jóvenes obtienen mayor rendimiento que los sujetos de mayor edad, cuando la tarea a realizar está relacionada con un área específica en la que los sujetos jóvenes poseen mayor experiencia.

Este segundo aspecto está relacionado con la noción de pericia, que pasamos a describir brevemente a continuación.

C) Pericia

Estudios en conexión con la teoría del procesamiento de la información han generado hallazgos consistentes que demuestran que el conocimiento se incrementa linealmente con la edad durante la infancia (French y Nevett, 1993). Este incremento del conocimiento ha sido atribuido a la experiencia y al aprendizaje. Sin embargo, algunos jóvenes han demostrado un mayor conocimiento en contenidos de áreas específicas (p. e.: reconocimiento de dinosaurios, ajedrez, béisbol).

En general, en la mayoría de áreas, el conocimiento se incrementa con la edad, debido a que los sujetos con mayor edad poseen mayor conocimiento que los de menor edad. Aunque la verdadera variable predictora del conocimiento es la experiencia, pudiendo considerar la edad como una medida indirecta de la experiencia (Thomas, 1994).

Estudios sobre jóvenes expertos revelan que el uso de estrategias está limitado al contenido del área específica, no siendo generalizable a otras áreas (Thomas et al., 2001).

D) Psicología ecológica / Sistemas dinámicos

Bajo el enfoque ecológico, se entiende que el movimiento emerge como consecuencia de la relación directa entre el sistema biomecánico y la información del entorno; no por las estructuras internas adquiridas de conocimiento (Summers, 2004).

Son tres las características concretas de la aproximación bajo los sistemas dinámicos:

- Los movimientos no están representados simbólica-mente en el cerebro.

- Las destrezas motoras no se desarrollan como producto de la maduración.

- El movimiento habilidoso resulta de la interacción de múltiples subsistemas intrínsecos y extrínsecos.

E) Disposición (readiness)

Esta aproximación sugiere que un sujeto está en disposición de adquirir nuevas destrezas cuando tres prerrequisitos o precursores se fusionan (Magill y Anderson, 1996):

- La maduración. El individuo debe poseer la suficiente maduración física, cognitiva y emocional para poder ejecutar las destrezas.

- Destrezas previas. Es necesario analizar si un sujeto domina las destrezas previas necesarias para aprender la nueva habilidad.

- La motivación. El individuo debe estar motivado a aprender la nueva habilidad.

Sin embargo, Passer (1996) señala que existen dificultades para determinar si un sujeto está en disposición de aprender. Por ejemplo, un niño de cuatro o cinco años de edad está en disposición de aprender destrezas motrices, pero no puede entender en qué consiste la competición hasta los once o doce años. Entonces, mostrar disposición en un aspecto no significa, necesariamente, estar preparado en otro, lo cual complica el uso del concepto “estar en disposición” o “preparado”.

2. ANÁLISIS Y CARACTERIZACIÓN DEL RENDIMIENTO EXPERTO EN EL DEPORTE

2.1. El problema de rendir en el deporte

Una definición clara y sencilla sobre qué queremos decir cuando nos referimos al rendimiento calificado como experto en el dominio del deporte, fue aportada por la profesora Janet L. Starkes en el año 1993. Esta autora indicó que suponía la demostración de un nivel de rendimiento superior y consistente durante un período de tiempo prolongado. Parece claro, que para hablar de expertos no basta con obtener un rendimiento elevado en determinadas ocasiones de forma puntual, sino que implica una cierta regularidad en cuanto a la manifestación de una competencia superior. Pero, ¿Cuánto más tiene que rendir un sujeto con respecto a otros para ser considerado experto? ¿Durante cuánto tiempo ha de prologarse este nivel de rendimiento por encima de los demás para poder indicar con total seguridad que estamos ante un experto?

En ocasiones, no resulta fácil identificar al deportista que denominamos experto. No existe una definición absolutamente inequívoca sobre qué es un sujeto experto. Ha habido algunos intentos que tratan de incorporar aproximaciones estadísticas para dotar de objetividad la noción de experto en el deporte. Starkes (2001) sugirió que un atleta experto era alguien que competía a nivel internacional y que su rendimiento era, de forma general, al menos dos veces la desviación estándar por encima de la media. Aunque, como bien indica Moran (2004), esta visión estadística puede verse limitada cuando se trata de deportes minoritarios y poco conocidos y practicados. No obstante, también podemos considerar la perspectiva de que un sujeto es experto, en la medida en que otros se encuentran alejados de su nivel de rendimiento, independientemente de que entendamos que probablemente en el futuro, el listón pueda estar en un escalón más elevado. Es decir, podría bastarnos con el criterio de ser mejor que la mayoría en el desempeño de una tarea.

Aún así, y tomando en consideración que determinados sujetos muestran una mayor pericia en la realización de determinadas habilidades, surgen también, por otra parte, otros interrogantes importantes. ¿Qué diferencia a los sujetos que están en la cima de su deporte respecto a otros que, a pesar del intento y de las horas de entrenamiento, no han conseguido alcanzarla? ¿Cómo es posible llegar a conseguir sujetos capaces de mostrar comportamientos habilidosos en el deporte?

Efectivamente, he aquí cuestiones de gran complejidad a las que la ciencia todavía no ha contestado totalmente en firme. Sin embargo, esta situación ha supuesto, y sigue suponiendo actualmente, un fenomenal reto para un gran número de investigadores de diferentes áreas de conocimiento que realizan estudios aplicados en el ámbito deportivo, y, por supuesto, de los propios estudiosos del deporte. Constituye esto, sin duda, una problemática que debe ser abordada bajo una óptica múltiple, en cuanto a factores constituyentes, responsables del nivel de habilidad, y metodologías para su estudio se refiere.

La realidad de hoy, tal y como señaló Ericsson (2001), nos sitúa ante un conocimiento aproximado del 10% sobre los mecanismos de funcionamiento de este fenómeno. Más recientemente todavía, se ha reconocido que resulta extremadamente complejo caracterizar la pericia deportiva con un listado de aptitudes (Janelle y Hillman, 2003). Nuestra comprensión sobre los factores que contribuyen al logro de la pericia todavía está lejos de ser completada (Summers, 2004). Por tanto, los hallazgos logrados hasta ahora son bastante limitados como para poder construir una teoría explicativa inequívoca. De todos modos, esto no debe desanimar a la comunidad científica, puesto que el rendimiento experto, en palabras de Starkes (2003), tiene “un poco” de magia y “mucho” de ciencia.

En realidad, estamos esbozando aquí dos problemas diferentes, aunque relacionados, sobre el rendimiento deportivo, que dan lugar a cuatro preguntas de interés:

- El problema de rendir en el deporte, desde el punto de vista de la actuación del jugador, en cuanto a la cuestión: ¿De qué depende que un sujeto obtenga un rendimiento superior en la realización una tarea?

- El problema de rendir en el deporte, desde el punto de vista del proceso de transición novel-experto por parte del jugador, en cuanto a las cuestiones: ¿Existe verdaderamente este proceso? Y en caso afirmativo, ¿Se puede influir sobre los mecanismos responsables y contribuir positivamente a esta transición? ¿Qué fórmulas nos permiten incrementar el nivel de rendimiento en el menor espacio de tiempo posible?

Será nuestra intención mostrar, de la forma más actualizada posible, las respuestas que se han emitido sobre estas cuestiones hasta ahora. Empezaremos, como primera aproximación, por analizar los factores constituyentes del rendimiento experto en el deporte.

2.2. Identificando las variables responsables del rendimiento experto en el deporte

Un número importante de investigaciones se han centrado en tratar de aportar evidencias sobre los factores constituyentes del rendimiento experto en el deporte (McMorris, 2004). Fundamentalmente, estos estudios han tomado como punto de partida el análisis de las exigencias de las tareas deportivas a realizar y, posteriormente, han focalizado su atención en investigar a los sujetos con un alto nivel de competencia en el desempeño de esas tareas. Bajo esta idea, han emergido estudios que contrastan a sujetos expertos con noveles.

De forma ya clásica, los científicos y estudiosos del deporte, han establecido la existencia de cuatro factores responsables del rendimiento deportivo: físico, técnico, táctico y psicológico. Actualmente, se dispone de información relevante sobre estos diferentes tipos de requerimientos en la actuación deportiva. Sin embargo, en este desglose de componentes todavía quedan muchas cuestiones que poder explicar. Ya lo decía Moran (2004), ¿Cómo algo tan tradicional, tan familiar, tan común…, sigue siendo todavía tan misterioso? Uno de los problemas más complejos reside en la naturaleza interactiva de estas variables en su manifestación en la competición (Janelle y Hillman, 2003).

Las investigaciones realizadas hasta ahora han desatendido el estudio de los efectos de interacción entre los componentes de la pericia deportiva, en favor de una orientación más independiente y aislada de los determinantes de la pericia (Janelle y Hillman, 2003). Sin duda, esta situación ha contribuido a conocer mejor las exigencias físicas, técnicas, tácticas y psicológicas de los diferentes deportes en los que han sido estudiadas, pero no posibilita la comprensión de estos mecanismos en su conjunto, tal y como ocurre en la competición real. Existe una necesidad de investigación que profundice sobre esta cuestión.

2.3. ¿Qué se le atribuye al sujeto experto en tareas deportivas?

Estudiar al sujeto considerado experto ha supuesto un enfoque metodológico de investigación que ha aportado información relevante para descifrar aspectos relacionados con el rendimiento deportivo. Una gran cantidad de estudios se han realizado bajo el paradigma experto-novel, con la intención de analizar las características que diferencian a los sujetos experimentados de los novatos y, de este modo, intentar identificar las claves del comportamiento exitoso en el deporte.

2.3.1. MÉTODOS E INSTRUMENTOS DE INVESTIGACIÓN EMPLEADOS

Para la realización de estos estudios comparativos, se han empleado métodos e instrumentos de investigación de naturaleza muy diferente, en un intento de recoger un amplio espectro de contrastes y definir, de la manera más fidedigna posible, las claves del éxito (Lavallee, Kremer, Moran y Williams, 2004; Williams, 2002).

Recientemente, Moran (2004) realizó una clasificación sobre los diferentes métodos e instrumentos de investigación que han sido empleados en el estudio de sujetos con diferentes niveles de pericia, en tareas con exigencias perceptivas, cognitivas y motoras. En esta estructuración se diferencian técnicas cuantitativas y cualitativas. Mostraremos, a continuación, un breve resumen de cada una de ellas, basándonos en la propuesta del citado autor y en la aportaciones de Del Villar e Iglesias (2004, 2007).

Observación sistemática del rendimiento en juego

A través de la observación sistemática, se han desarrollado protocolos de medición que permiten valorar los diferentes componentes de la acción deportiva, tanto en situaciones de juego reducidas, como en situación real de juego. Diferentes autores han construido instrumentos de observación que han permitido valorar la eficacia técnica y táctica en situaciones de juego reducidas construidas de forma concreta (Cárdenas y Moreno, 1996; Refoyo, 2001).

Para la medición en situación real de juego, uno de los instrumentos más utilizados, válido y fiable, ha sido el que elaboraron French y Thomas (1987) para evaluar aspectos técnico-tácticos de jugadores jóvenes de baloncesto. Este instrumento propone tres categorías para el análisis del rendimiento individual en ataque: control, toma de decisiones y ejecución. El criterio de valoración de cada una de las variables es dicotómico, asignándose el valor “1” para controles, decisiones y ejecuciones apropiadas, y correspondiendo el valor “0” a controles, decisiones y ejecuciones inapropiadas. Este instrumento de investigación ha permitido avanzar en el conocimiento sobre las diferencias entre expertos y noveles, y también ha contribuido a aportar datos sobre la eficacia del empleo de diferentes modelos de enseñanza en el deporte (p.e.: French y Thomas, 1987; García, 2001; Mitchell, Griffin y Oslin, 1995; Turner y Martinek, 1992, 1995).

De forma similar, McPherson y Thomas (1989) también elaboraron un instrumento observacional para valorar comportamientos referidos al control, decisión y ejecución, en el deporte del tenis, ofreciendo una escala con más gradientes de valoración para el caso de la ejecución (0, 1, 2 y 3).

Otro instrumento de observación en situación real de juego fue desarrollado por Buscà, Pont, Artero y Riera (1996) en fútbol. En este caso, se analizaba la táctica individual. Para ello se utilizaba como criterio de valoración el establecimiento de un ranking de opciones para cada situación de juego determinada en la que el jugador era poseedor de balón. Estas diferentes opciones de acción eran ordenadas jerárquicamente, desde la que los expertos consideran más apropiada hasta la que se contemplaba como la menos apropiada.

Cuestionario

La utilización de cuestionarios en la investigación social tiene una larga tradición, especialmente por la facilidad de cuantificar las respuestas de los sujetos, logrando con ello una medición objetiva del pensamiento humano. Este instrumento ha sido muy utilizado para valorar el nivel de conocimiento sobre un determinado deporte (McGee y Farrow, 1987).

Algunos estudios que han utilizado el cuestionario como instrumento de investigación, han servido para comparar el conocimiento de sujetos con diferente nivel de pericia (p. e.: Del Villar, Iglesias, Moreno, Fuentes y Cervelló, 2004; Iglesias, Moreno, Santos-Rosa, Cervelló y Del Villar, 2005), o bien para valorar el efecto de un programa de intervención (p. e.: Del Villar e Iglesias, 2003; Iglesias, Sanz, García, Cervelló y Del Villar, 2005; Turner y Martinek, 1999).

Verbalización del conocimiento

El acceso al conocimiento de los sujetos es un problema complejo en la psicología cognitiva. Los investigadores tratan de “rastrear el pensamiento” de los individuos con el objetivo de conocer los procesos cognitivos utilizados. Se trata de indagar sobre el “qué” y el “porqué” de la actuación de los sujetos, encontrándonos con una gran dificultad metodológica para registrar esta actividad cognitiva, y más aún para interpretar su significado.

En cuanto a los instrumentos de registro, en todos los casos de tipo cualitativo, cabe señalar que son medidas indirectas, dado que el lenguaje es el mediador que utilizamos para acceder al conocimiento del sujeto. Podemos distinguir entre documentos provenientes de la conducta verbal de los individuos, por ejemplo entrevistas y pensamiento en voz alta (la información se graba íntegramente y se transcribe para su posterior análisis); y documentos provenientes del registro propio de su pensamiento, por ejemplo informes escritos.

Para el caso del informe escrito, el conocimiento procede del registro propio de la auto-observación o reflexión sobre la acción. El sujeto explicita su pensamiento de forma no condicionada por el investigador, sobre una pregunta general acerca de su comportamiento decisional. El objetivo es indagar sobre el contenido y la estructura del conocimiento que el deportista utiliza en el proceso de toma de decisiones.

En lo referente a la interpretación del significado del lenguaje (manifestación indirecta del conocimiento), los investigadores recurren al análisis de contenido como herramienta metodológica para su estudio.

La aplicación de las técnicas cualitativas de registro de los procesos cognitivos del deportista se realiza a través de la verbalización del conocimiento, bien sea de forma oral o escrita, iniciándose su empleo con de Groot en 1965. Este autor realizó un estudio de “pensamiento en voz alta” con jugadores de ajedrez, a los cuales pidió que verbalizaran los pensamientos y decisiones que elaboraban, antes de realizar cada una de las jugadas sobre el tablero.

Posteriormente la utilización de técnicas de verbalización del conocimiento se ha ido extendiendo en la investigación de los procesos decisionales de los deportistas, especialmente a partir de los trabajos de la profesora Sue L. McPherson sobre los componentes de selección de la respuesta. Aplicando técnicas de verbalización se han llevado a cabo estudios, dentro del paradigma experto-novel, en diferentes deportes: béisbol (McPherson, 1993a), voleibol (McPherson, 1993b) y tenis (McPherson y Thomas, 1989; McPherson, 1999a, 1999b, 2000; McPherson y Kernodle, 2003).

Tareas de recuerdo y reconocimiento

Tal y como indica Moran (2004), en sus inicios, las tareas de recuerdo y reconocimiento de estructuras fueron puestas en prácticas por Chase y Simon (1973) para analizar la memoria de jugadores expertos de ajedrez. Estas tareas han sido utilizadas en el estudio de la habilidad de entrenadores y jugadores para recordar detalles precisos que son rápidamente presentados; información relevante de una situación de juego como pueda ser la posición exacta de jugadores en una secuencia de vídeo. En el caso concreto del estudio llevado a cabo por Chase y Simon (1973), a los jugadores expertos y noveles de ajedrez se les solicitaba que estudiaran la distribución de las piezas en el tablero durante cinco segundos. Posteriormente, los sujetos tenían que tratar de reconstruir la posición de las piezas en otro tablero. Los resultados mostraron que los expertos tenían mayor capacidad de recuerdo que los noveles, aunque sólo en aquellas distribuciones de piezas organizadas y con significado en el juego.

También han sido utilizadas algunas variantes de esta técnica, como por ejemplo la presentación de diapositivas o fragmentos de vídeo sobre una situación específica de juego de corta duración. Resulta interesante que la habilidad de recordar y reconocer estructuras de juego parece ser una excelente variable predictora de las destrezas de anticipación en deportes de equipo (Williams, 2002).

Referencias

Cita en Rev Entren Deport

Damián Iglesias Gallego , Mikel Cepeda Lemus , Luis García González y Fernando del Villar Álvarez (2011). Psicología Cognitiva y Rendimiento Experto en el Deporte: Revisión Metodológica y Estado de la Cuestión (I). Rev Entren Deport. 25 (4).
https://g-se.com/psicologia-cognitiva-y-rendimiento-experto-en-el-deporte-revision-metodologica-y-estado-de-la-cuestion-i-1575-sa-v57cfb27230976

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