Análisis Comparativo de la Composición Corporal y de la Condición Física en Jóvenes Practicantes de Balonmano

Comparative Analysis of Body Bomposition and Physical Condition of School Age Sports Players of Handball

Francisco Javier Grijota Pérez1, Julio Montero Arroyo1, Francisco Llerena Ruiz2 y Diego Muñoz Marín3

1Doctorado Universidad de Extremadura.
2Profesor asociado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Extremadura.
3Profesor contratado doctor en la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Extremadura.

Artículo publicado en el journal Revista de Entrenamiento Deportivo, Volumen 29, Número 2 del año .

Resumen

Durante los últimos años, gran cantidad de estudios han observado que los parámetros antropométricos de un deportista son factores clave del éxito deportivo. Muchos de estos estudios muestran que, a igualdad de condiciones de entrenamiento físico, tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo, los mejores resultados deportivos corresponden a aquellos sujetos con una composición corporal y unas características antropométricas más favorecedoras para la práctica del deporte en cuestión. El objetivo del presente estudio era analizar las posibles diferencias de composición corporal y condición física existentes entre jóvenes deportistas practicantes de balonmano en función del sexo y la categoría (infantil y cadete), y la evolución de las mismas. La muestra estuvo formada por 4 grupos de 15 deportistas cada uno. Los deportistas participaron en el estudio diferenciados en sexo y categorías. Se encontraron diferencias significativas de composición corporal y de condición física entre sexos y entre las categorías.

Palabras clave: Balonmano, composición corporal, condición física

Abstract

During the last few years, a huge amount of studies have showed that the anthropometric parameters of both sportsmen and sportwomen are key factors for success in sports. Many of these studies show that given the same physical training conditions (both at quantitative and qualitative levels), those subjects whose body composition and anthropometric characteristics are more flattering for a sport in question are those who obtain the best results in sport. The main goal of this study was to analyse the possible anthropometric differences among young sportsmen and sportswomen who play handball, as well as the differences between sexes and categories (infantile and cadet) and the evolution in each category. The sample consisted of 4 groups each one having 15 sportsmen or sportswomen. The sportsmen and sportswomen took part in the study being distinguished by sport, category and sex. There were significant differences of body composition and fitness among sports and among the categories studied in the same sport.

Keywords: Handball, physical composition, physical condition

INTRODUCCIÓN

La investigación sobre el perfil antropométrico, la composición corporal y la condición física de jugadores de balonmano es muy limitada, por tanto, se sabe muy poco sobre las vías de desarrollo de estos jugadores (Chaouachi, Brughelli, Levin, Boudhina, Cronin & Chamari, 2009; Mohamed, Vaeyens, Matthys, Multael, Lefevre, Lenoir & Philippaerts, 2009; Zapartidis, Vareltzis, Gouvali, & Kororos, 2009).

La identificación de las medidas antropométricas de jugadores de balonmano puede ser útil en el desarrollo de una identificación de talentos y modelo de desarrollo, lo que permite la determinación de las capacidades físicas. Esto es evidente dadas las dificultades físicas del juego que requiere de una preparación física importante con el fin de competir con éxito (Moncef, Said, Olfa & Dagbaji, 2012).

Por ello las dimensiones de un deportista pueden ser estudiadas mediante su composición corporal y somatotipo o biotipo, que permiten describir y comparar distintos niveles de rendimiento. En deportes colectivos, sobre todo en la etapa de especialización, donde la selección de talentos se hace compleja y multifactorial, facilita la selección deportiva y la elección del puesto de juego. Diversos autores han planteado que aún cuando la selección de talentos sea un procedimiento impreciso, el conocimiento del perfil antropométrico y de composición corporal de jugadores exitosos ha sido un recurso valioso para identificar talentos y por consiguiente, seleccionarlos y entrenarlos (Mujika et al., 2009).

Los datos sobre las características antropométricas de jugadores de balonmano proporciona información específica que puede ayudar a dirigir a los jugadores a las posiciones de juego más apropiados (Sibila & Pori, 2009; Vila et al., 2012).  Por ello las medidas antropométricas de jugadores de balonmano pueden ser útiles en el desarrollo de una identificación de talentos y modelo de desarrollo, lo que permite la determinación de las capacidades físicas.

El objetivo de este estudio es determinar parámetros antropométricos y de condición física específicos en jóvenes deportistas practicantes de balonmano. Se pretende analizar las posibles diferencias antropométricas, de composición corporal y de condición física existentes entre sexos, así como también las diferencias entre categorías (infantil y cadete) y la evolución de las mismas.

METODOLOGÍA

En este estudio participaron un total de 60 deportistas de categorías inferiores, de la comunidad extremeña, pertenecientes a selecciones autonómicas de balonmano, divididos en 4 grupos: 15 jugadores de balonmano infantil masculino (sub 14), 15 jugadores de balonmano cadete masculino (sub 16), 15 jugadoras infantiles femeninas, 15 jugadoras cadetes femeninas. Se diferenciaban dos categorías, infantil y cadete.

Todos los participantes dieron su consentimiento informado, garantizándose la confidencialidad de los datos, cumpliéndose los principios de la declaración de Helsinki y sus revisiones posteriores para estudios en humanos.

Para la valoración antropométrica utilizamos una báscula de la marca Seca, con una precisión de ±100gr.; un tallímetro de la misma marca, con una precisión de ±1mm; un compás de pliegues cutáneos Holtain, con una precisión de ±0,2mm; un compás de diámetros óseos Holtain, con precisión de ±1mm; y una cinta métrica con una precisión de ±1mm. Las mediciones se realizaron en el mismo lugar, por el mismo explorador y siguiendo todas las correcciones del Grupo Español de Cineantropometría (Esparza, 1993). Las medidas antropométricas que se obtuvieron fueron las siguientes: talla (medida en m), peso (medido en kg), pliegues cutáneos (medidos en mm) (abdominal, suprailíaco, subescapular, tricipital, muslo y pierna), diámetros óseos (medidos en m) (biestiloideo, bicondiloideo humeral y bicondiloideo femoral) y perímetros musculares (medidos en cm)  (brazo relajado y pierna relajada). Para el análisis de la composición corporal y los cuatro componentes corporales (muscular, óseo, graso y residual) se ha utilizado la metodología propuesta por el Grupo Español de Cineantropometría (Esparza, 1993).

Los sujetos, una vez determinada la composición corporal, y previo a la valoración de la condición física, realizaban un calentamiento consistente en 10 minutos de carrera continua y 5 minutos de movilidad articular y elasticidad muscular. Para realizar la valoración de la flexibilidad posterior los sujetos debían subir a un cajón y flexionar el tronco hacia delante con las rodillas totalmente extendidas, acto seguido empujaban la placa del flexómetro de la marca Takei Kiki (Kogyo co., Ltd.), con una precisión de ±5mm, y se anotaba la mejor puntuación alcanzada. Para evaluar la flexibilidad anterior se realizó una prueba que consistió en realizar una elevación del tronco desde posición decúbito prono con las manos en la espalda y se medía con mediante el flexómetro delantero de la marca Takei Kiki (Kogyo co., Ltd.), con una precisión de ±5mm, la distancia existente entre la barbilla y el suelo. Para evaluar la fuerza muscular, tomamos como referencia la fuerza de prensión del miembro superior. Para ello utilizamos un dinamómetro mecánico manual de la marca “Takei Fisical Fitness Test, modelo TKK 5001 (rango 0-100 kgf)”. La valoración de la espirometría se llevó a cabo mediante un espirómetro portátil Spirobank G de la marca Medgraph Ltda. Los parámetros que se registraron fueron los siguientes: MVV (máxima ventilación voluntaria) VEMS (volumen espiratorio forzado en el primer segundo) CV (capacidad vital: es el máximo volumen de aire espirado, con el máximo esfuerzo posible, partiendo de una inspiración máxima) y PEF (flujo espiratorio máximo).

Para la valoración estadística se utilizó el programa estadístico SPSS, versión 19.0 para Windows (SPSS Inc., Chicago, IL., EE.UU.). Para estudiar la normalidad de los datos se aplicó la prueba de Kolmogorov-Smirnov. Para el análisis de los datos se utilizó una prueba paramétrica al cumplir estos los criterios de normalidad. Para establecer posibles diferencias existentes entre cada parámetro de estudio dentro del mismo deporte y entre sexos se aplicó el test de Bonferroni, considerando como significativo una p<0.05.

RESULTADOS

En la tabla 1 se encuentran reflejados los resultados obtenidos en composición corporal y condición física, comparando los diferentes resultados en función de las distintas categorías.

Tabla 1. Resultados obtenidos en composición corporal y condición física, comparando los diferentes resultados en función de las distintas categorías (valores expresados como media ± desviación estándar).

*p<0.05; ** p<0.01

En la tabla 2 se encuentran reflejados los resultados obtenidos en composición corporal y condición física, comparando los diferentes resultados en función del sexo.

Tabla 2. Resultados obtenidos en composición corporal y condición física, comparando los diferentes resultados en función del sexo (datos expresados como media ± desviación estándar).

*p<0.05; ** p<0.01 en comparación “♂” vs “♀”.

DISCUSIÓN

Diferencias de composición corporal y condición física entre categorías

Muchos estudios han  demostrado que la estatura del cuerpo y las características morfológicas pueden determinar la selección de los participantes en muchos deportes (Hasan et al., 2007), y según la bibliografía existente las diferencias entre categorías de los distintos parámetros evaluados van a existir. Hay estudios que establecen que la altura de los adolescentes es poco fiable para la identificación del talento debido a la gran variación en el potencial de crecimiento durante y después de la pubertad. (Malina et al., 2004).

En el análisis de las diferencias de composición corporal entre las distintas categorías, observamos que se produce un aumento muy significativo tanto de la altura como del peso en los chicos (p<0.01). En las chicas se produce un aumento pero sin llegar a ser significativo.

Parece corroborarse en nuestro estudio, como indican otros autores, que el aumento sustancial de peso se produce durante la adolescencia y aproximadamente el 40% del peso de adulto es adquirido en hombres entre las edades de 13 y 18 años.  Las diferencias de peso entre principios y finales de la maduración en adolescentes son más evidentes hacia finales de la adolescencia (Gorostiaga et al., 2006).

Por su parte, se observan también diferencias significativas en el % graso y en la suma de los pliegues (p<0.05), sin llegar a ser estas diferencias significativas en las chicas.
Las características del deporte, el nivel de maduración, y la existencia de puestos específicos donde se requieren jugadores muy pesados, podría ser determinante para explicar las diferencias encontradas, aunque existen pocos estudios al respecto. En un estudio con jóvenes jugadores de balonmano no se encontraron diferencias en la altura ni en la masa corporal entre los jugadores de 12 y 14 años, posiblemente debido a que la maduración no había tenido lugar en este rango de edad (Lidor et al., 2005). Sin embargo, los cambios en altura y peso encontrados en nuestro estudio podrían indicarnos que estos cambios ya se estaban produciendo en el momento del estudio.

Teniendo en cuenta las diferencias de condición física observamos que en los resultados de flexibilidad se producen cambios muy significativos en chicos (p<0.01) y en chicas se producen aumentos pero sin llegar a ser significativos. Entre los efectos más importantes de desequilibrios musculares está un menor preestiramiento de la musculatura, mayores posibilidades de lesión, fuertes limitaciones motoras y una pérdida de la capacidad de rendimiento específica de fuerza velocidad (Moras, 2005).

Esto pone de relieve que la flexibilidad es un trabajo fundamental para el desarrollo muscular óptimo.

En los parámetros dinamométricos hemos encontrado diferencias significativas tanto en chicos (p<0.01) como en chicas (p<0.05). Según algunos autores, la influencia de la estatura sobre la fuerza es especialmente buena para ambos sexos en individuos con edad inferior a los 18 años (Vaz, Hunsberger, & Diffey, 2002). En un estudio llevado a cabo en el Instituto Auxológico Italiano sobre una muestra de escolares de entre 5 y 15 años, se concluyó que el impacto del peso magro sobre los valores dinamométricos era de mayor importancia que el del índice de masa corporal (Sartorio, Lafortuna, Pogliaghi, & Trecate, 2002).  Además, el balonmano es un deporte dinámico caracterizado por el desarrollo habilidades motoras tales como la velocidad y agilidad, velocidad de reacción, fuerza explosiva, resistencia, fuerza, así como la coordinación (Hatzimanouil & Oxizoglou, 2004). Según los datos observados en la actividad competitiva, los factores de fuerza y resistencia parecen fundamentales para obtener un buen rendimiento deportivo en jugadores de balonmano. Por su parte, Luna-Heredia en un estudio de fuerza de agarre de la mano encontró que la altura está directamente correlacionada con la fuerza de agarre de la mano, posiblemente porque este factor está más estrechamente relacionado con la masa magra (Luna-Heredia, Martin-Pena, & Ruiz-Galiana, 2005). Sin embargo, por otro lado, tenemos que en un estudio de dinamometría en jóvenes, se concluyó que durante el periodo estudiado la fuerza de presión de ambas manos fue aumentando progresiva y significativamente con la edad.

Los mayores incrementos se produjeron entre los 13 y los 14 años, en los varones (Perez, Landaeta-Jimenez, Amador, Vasquez, & Marrodan, 2009).

Los parámetros espirométricos mejoraron tanto en chicos como en chicas siendo más significativos estos cambios en chicos (p<0.01). Todas estas diferencias encontradas en los chicos podrían ser debidas, por un lado, al grado de maduración y cambios hormonales que experimentan los varones en el rango de edad estudiado, y por otro, a la mejora en los sistemas de evaluación y entrenamiento de las cualidades físicas en categoría cadete. Según Bale (1992), se produce un aumento constante de la fuerza durante la infancia, seguida de un aumento mayor en la adolescencia entre las edades de 14 y 16 años (Bale, Mayhew, Piper, Ball, & Willman, 1992).

Es evidente que en la adolescencia las diferencias biológicas que hay entre un sujeto de 12 y 15 años podría alterar los resultados obtenidos, pero nos parece fundamental el control de la evolución de los parámetros físicos y de composición corporal en estas edad que podrían facilitar una posible detección de talentos. Además, podemos observar como las características del deporte pueden incidir en el mayor o menor desarrollo de unos parámetros respecto a otros.

Diferencias de composición corporal y condición física entre sexos

Durante la pubertad las diferencias en el físico se hacen más manifiestas no solo en individuos de sexos opuestos, sino también en aquellos de un mismo sexo que difieren en características de maduración, manifestándose principalmente en los maduradores tempranos, como es el caso de los nadadores, en una marcada aceleración del crecimiento con cambios en la composición y en las proporciones de las dimensiones corporales (Susanne, Bodzsar, & Castro, 1998).

Las diferencias más importantes encontradas en la categoría infantil respecto a la composición corporal se encuentran en el % de masa grasa (p<0.01) y en el % de masa muscular (p<0.05). Respecto a la condición física encontramos diferencias en todos los parámetros siendo las más importantes en flexibilidad anterior (p<0.05), flexibilidad posterior (p<0.01), dinamometría izquierda (p<0.05), y parámetros espirométricos como el VEMS (p<0.01) y CV (p<0.01). Sin embargo, estas diferencias significativas entre chicos y chicas se incrementan aún más en la categoría cadete, incluso aparecen diferencias también en parámetros como peso, altura y % muscular.

Si nos cuestionamos el por qué de estas diferencias podríamos pensar que los diferentes parámetros hormonales que existen a estas edades, tanto en chicos como en chicas, podrían ser los responsables de las mismas. Hasta la pubertad, niños y niñas no tienen grandes diferencias en la composición corporal. Cuando se alcanza la pubertad y debido a las influencias de las hormonas sexuales, las diferencias comienzan a ser visibles. En general, las mujeres tienen menos talla y peso que los hombres de su misma edad. La composición corporal de las mujeres difiere de la de los hombres (Wilmore & Costill, 2007).

Así por tanto, en la categoría cadete las diferencias en composición corporal se incrementan aún más en el peso (p<0.01), la altura (p<0.01), el % de grasa (p<0.01),  y el % muscular (p<0.01). Respecto a la condición física existen diferencias muy significativas (p<0.01) en todos los parámetros, dinamometría izquierda y derecha, y en todos los parámetros espirométricos, a excepción de la flexibilidad.

Así por ejemplo, respecto al tejido muscular, en varones, la proporción de éste con relación al peso total corporal aumenta desde aproximadamente el 25% al nacer, hasta alcanzar un 50% o más en la edad adulta. La mayor parte de este incremento ocurre en torno a la pubertad, coincidiendo con un aumento de las concentraciones séricas de testosterona de hasta 10 veces. Las mujeres no experimentan esa aceleración en el desarrollo de la masa muscular en torno a la pubertad, sino que sus músculos siguen creciendo durante todo su desarrollo hasta alcanzar este tejido aproximadamente el 40% de su peso corporal total (López & Fernández, 2006). Respecto al tejido graso, cuando nacemos, entre un 10 y un 12% del total del peso corporal es grasa, alcanzando por término medio en la edad adulta porcentajes del 15% en hombres y del 25% en mujeres. Esta diferencia asociada al sexo parece justificarse por aspectos hormonales (estrógenos más elevados en mujeres) (López & Fernández, 2006). Todo ello concuerda con lo evidenciado en nuestro estudio en relación a las diferencias en la composición corporal y condición física presentes en los grupos de ambos sexos. Unas diferencias mayormente significativas en el rango de edad 14-15 años.

CONCLUSIONES

En este estudio hemos podido observar, por un lado, como el deporte practicado influye en las características antropométricas de sus practicantes y en el desarrollo de parámetros específicos de condición física propios del deporte, y por otro, como el nivel de maduración y la edad de los deportistas provocan cambios e incrementos en los mismos parámetros.

A medida que incrementa la edad y el nivel de maduración de los deportistas, observamos mayores diferencias en algunos parámetros de composición corporal y condición física, manteniéndose éstas en los factores más determinantes de rendimiento del deporte practicado.

Referencias

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Cita en Rev Entren Deport

Francisco Javier Grijota Pérez, Julio Montero Arroyo, Francisco Llerena Ruiz y Diego Muñoz Marín (2015). Análisis Comparativo de la Composición Corporal y de la Condición Física en Jóvenes Practicantes de Balonmano. Rev Entren Deport. 29 (2).
https://g-se.com/analisis-comparativo-de-la-composicion-corporal-y-de-la-condicion-fisica-en-jovenes-practicantes-de-balonmano-1798-sa-U57cfb2724bf8e

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