Características Fisiológicas de los Jugadores de Rugby de Categorías Juveniles

Características Fisiológicas de los Jugadores de Rugby de Categorías Juveniles

Licenciado Alejandro Agustín Pastor.
Subcomisión de Difufión y Desarrollo del juego, Unión de Rugby de Buenos Aires, Buenos Aires, Argentina.

Objetivo

Investigar y describir las características fisiológicas de los jugadores juveniles entre las categorías de menores de 15 años y menores de 18 para luego trazar valores medios de rendimiento de acuerdo a su puesto.

Con la introducción del rugby profesional en el año 1995, el deporte a evolucionado en todos los aspectos como así también las metodologías utilizadas por entrenadores y preparadores físicos a la hora de planificar los entrenamientos (7,13,33).

A su vez, de acuerdo al nivel que se practique el rugby las exigencias de rendimiento y la duración del tiempo neto de juego va a variar considerablemente (15,16,17,18,19,20,21). El rugby es de gran exigencia física ya que los jugadores participan en secuencias de juego de alta intensidad que oscilan entre pocos segundos hasta 90 segundos aproximadamente con periodos de descanso asistemático, teniendo una tasa de esfuerzo / pausa que ronda 1:1 para los forwards y 1:3 para los backs (4,5,6,7,25,33). El promedio del tiempo neto de juego en la Rugby World Cup 2003 fue del 42 % de tiempo total, por lo que los jugadores estarían en situación de esfuerzo alrededor de 33 minutos (20,21), registrándose casos en los cuales la duración del tiempo neto de juego rondo el 50% del partido (18).

Dentro de ese tiempo de juego los deportistas van a cumplir diferentes habilidades motoras como correr, saltar, empujar, tacklear, jalar, esquivar, chocar, pasar, recepcionar y todas a una alta intensidad, las cuales se tendrían que tratar de mantener el mayor tiempo posible. Hoy en día se ve una marcada tendencia a la continuidad del juego, tanto en juveniles como en mayores, aumentando la cantidad y duración de las fases, formaciones móviles, rucks y situaciones de contacto ocurriendo lo opuesto formaciones fijas, las cuales han bajado la cantidad en los últimos años (15,16,17,18,19,20,21). Esto da como resultado un deporte mucho más exigente y que tiende a la continuidad.

Por todo esto los jugadores deben poseer una muy buena performance física, la cual se va a edificar desde edades tempranas, utilizando los periodos o fases sensibles de cada cualidad para su entrenamiento (11). Estas cualidades físicas se dividen en coordinativas y condicionales y son evaluables.

La Union de Rugby de Buenos Aires (URBA) desarrolla desde el año 2003 un programa de capacitación de jugadores que incluye las categorías juveniles menores de 15 años (m15), menores de 16 años(m16) y menores de 18 años (m18).

Este programa posee dos grandes objetivos: 1) educar y evaluar los desempeños en las diferentes situaciones de juego y 2) evaluar a los jugadores en la performance física. Para tal fin se han confeccionado protocolos de evaluación tanto en el juego como en la condición física.

En la condición física se evalúa la talla, el peso, la fuerza explosiva de miembros inferiores, la velocidad y la potencia aeróbica máxima.

Para confeccionar los protocolos de evaluación se investigó las principales evaluaciones que se realizan en países con una amplia difusión de este deporte (1,3,9,11,13,24,25,27,32,34,35,38,40).

Asímismo existe gran cantidad de investigaciones acerca de análisis de movimiento (5,6,7,8,12,28,33), ácido láctico y rugby (4,5,28), frecuencias cardiacas de esfuerzo y porcentajes de intensidad en relación a este parámetro (5,6), análisis biomecánicos (29,36), rendimiento físico (2,14,25,32,37,38,40), antropometría (2,14,30,31,37) pero todos estos parámetros en base a poblaciones mayores o seleccionados juveniles de menores de 19 años.

Por todas estas razones, se encontró la necesidad por parte de URBA de investigar el perfil fisiológico de los jugadores juveniles entre m15 y m18 inclusive, para luego utilizar estos datos en la planificación del entrenamiento en estas edades.

La muestra estuvo compuesta como se indica en la tabla 1:

Tabla1. Distribución de la población por categorías y puestos.

Batería de Tests Físicos

Peso, talla, fuerza explosiva en miembros inferiores (Countermovement Jump, CMJ) (3,9,13,24,25,27), Velocidad (30 metros iniciales, 30 metros lanzados y 60 metros llanos) (9,11,13,24,25,27), y potencia aeróbica máxima (20 meter shuttle run test) fueron los tests elegidos (9,13,24,25,27,32,38,40).

Protocolos de evaluación

Peso y talla

El peso fue registrado en una balanza (Co.Ar.Me, Ind. Argentina). Se requirió que los jugadores vistieran solo ropa interior. El resultado del pesaje fue en kilogramos y gramos (Ej. 80, 200 kg).

La talla fue medida con un altímetro (Co.Ar.Me, Ind. Argentina). Se solicitó que los jóvenes estuvieran descalzos. El resultado de la talla fue en metros y centímetros (ej. 1,76 mts).

Fuerza explosiva de miembros inferiores

La fuerza explosiva de miembros inferiores fue evaluada con una alfombra de contacto (Axon Jump, Ind. Argentina). El test que se utilizó para la determinación de la fuerza explosiva de miembros inferiores fue el Countermovement Jump (CMJ). El protocolo que se siguió fue el descrito por Carmelo Bosco (3). Cada sujeto realizó como mínimo tres intentos bien ejecutados motrizmente, la pausa entre intentos fue de 30 segundos, aproximadamente, y se tomó el mejor registro de cada jugador en centímetros. Se requirió de una o dos alfombras de contacto, según el día de evaluación. Los datos fueron volcados en una planilla.

Velocidad

Se evaluó en 30 metros iniciales (30 I), 30 metros lanzados (30 L) y 60 llanos (60mts). Se realizó todo en un solo intento sobre pasto, solicitándole a los jugadores que vistieran botines. La evaluación fue manual, utilizándose cronómetros marca Mistral. Se precisaron 3 evaluadores en este test: uno en la largada, otro a los 30 metros y otro a los 60 metros. El registro de los tiempos comenzaba a tomarse a partir que el jugador hacia su primer gesto motriz. Al pasar por los 30 metros, el evaluador que se encontraba allí registraba el tiempo transcurrido desde la largada hasta ese punto y al pasar por los 60 metros el evaluador que se encontraba en ese punto registraba el tiempo que había transcurrido desde la largada y los 60 metros. Los 30 L era el resultado de la resta del tiempo de los 60mts menos los 30 I. El registro de las marcas fue en segundos y centésimas de segundo. Los datos fueron volcados en una planilla.

VO2 máx

El VO2 máx fue estimado por intermedio del 20 meter shuttle run test (1). Los jugadores realizaron este test sobre pasto con botines o zapatillas. El protocolo que se utilizó fue el del Australian Coaching Council (1).Se utilizó un CD, debido a los beneficios que presenta este formato.Se precisó de un equipo de audio (Fender) y un reproductor de CD (Coby). Al finalizar el test el resultado de cada jugador era volcado en una planilla indicando la cantidad de estadios y carreras realizados.

La elección de este test se debió a los beneficios que presenta para evaluar grandes poblaciones, la fácil realización de la prueba, el poco material que requiere y el alto coeficiente de correlación que posee tanto con tests de laboratorio como con otros tests de campo (1,32,40) a pesar que algunos estudios señalan no están de acuerdo con este tipo de evaluación (38).

Resultados

Peso y talla

El detalle del peso y la talla se halla en la tabla 2. En cuanto al peso los forwards en todas las categorías fueron más pesados que los backs (<0,005), encontrándose la mayor diferencia de kilos entre ambas poblaciones en m16 (15,100 kilogramos, <0,005). Entre la m15 y la m18 la diferencia de peso entre los forwards fue de 11,100 kilogramos (<0,005) y entre los backs de 8,300 kilogramos (<0,005). En cuanto a la talla los más altos fueron los forwards en todas las divisiones (<0,005), registrándose una diferencia de cinco centímetros en todas las categorías. Comparando m15 y m18 la diferencia en ambas poblaciones fue de cinco centímetros (<0,005) tanto en forwards como en backs.

En todas las divisiones los forwards fueron más pesados y altos que los backs.

Tabla 2. Valores de la media poblacional y el desvío estándar. La talla se expresa en metros y centímetros, el peso en kilogramos y la fuerza explosiva en centímetros.

Fuerza explosiva en miembros inferiores

La tabla 2 muestra los valores obtenidos en cada categoría y por puestos. En todas las categorías obtuvieron mejores registros los backs llegando a tener una diferencia en m18 de 4,4 centímetros (<0,005) en el CMJ. En los backs, comparando m15 y m18, se encontró una diferencia de 3,2 centímetros (<0,005) a favor de m18. Vale aclarar que los registros encontrados en m16 entre los backs arrojan una media exactamente igual que en m18. En cambio entre los forwards la diferencia entre m15 y m18 fue tan solo de 0,9 centímetros (NS). Al igual que en los backs la mejora en el CMJ se produjo entre m15 y m16, no encontrándose diferencias significativas entre m16 y m18. En todas las divisiones los backs tuvieron mejores registros en el CMJ que los forwards, llegando a existir una diferencia de 4,4 centímetros (<0,005) en m18.

En m15, el 53,2% y 50%, de backs y forwards respectivamente, obtuvieron marcas iguales o superiores a la media. En m16, el 52,7% tanto de forwards como backs alcanzaron registros iguales o superiores a la media.

En m18, 56,9 de los backs y el 50 de los forwards lograron marcas iguales o superiores a la media.

Velocidad

La tabla 3 muestra los valores obtenidos en cada categoría y por puestos. En todas las distancias los backs fueron más veloces que los forwards (<0,005).

En los 30 I entre m15 y m18 en backs se registro una mejora de 14 centésimas (<0,005) y comparando las mismas categorías pero en forwards se observó un descenso 15 centésimas de diferencia (<0,01). En los 30 L entre m15 y m18 en backs se registro una mejora de 14 centésimas (<0,01) y comparando las mismas categorías pero en forwards se observo un descenso de la velocidad de 3 centésimas (NS). En los 60 mts los backs descendieron 27 centésimas (<0,005) mientras que los forwards tan solo 11 centésimas menos (NS).

En los 30 I ,en m15 el 61,7% de los backs obtuvo valores iguales o superiores a la media mientras que el 50% de los forwards alcanzó niveles de media o mejores. En los 30 L ,en m15 el 55,3% y 56,3% de backs y forwards, respectivamente, obtuvieron registros iguales o superiores a la media. En los 60 metros en m15, el 57,4% de los backs obtuvo valores iguales o superiores a la media y el 60,4% de los forwards alcanzo niveles la media o mejores.

En los 30 I ,en m16 el 58,2% de los backs obtuvo valores iguales o superiores a la media y el 56,4% de los forwards alcanzo marcas de media o mejores. En los 30 L ,en m16 el 52,7% de los backs obtuvo valores iguales o superiores a la media obteniéndose el mismo porcentaje entre los forwards. En los 60 metros, en m16 el 55,4% de los backs y el 60% de los forwards alcanzaron niveles medios o mejores. En los 30 I, en m18 el 44,4% de los backs obtuvo valores iguales o superiores a la media y el 54,3% de los forwards alcanzo niveles de la media o mejores. En los 30 L, en m18 el 47,2% de los backs y el 60% de los forwards, alcanzaron niveles medios o mejores.

En los 60 metros, en m18 el 48,6% de los backs obtuvo valores iguales o superiores a la media y el 60% de los forwards realizó marcas medias o superiores.

Vo2 máx

Los datos de las diferentes categorías y poblaciones se exponen en la tabla 3. En todas las categorías se obtuvieron mejores desempeños en los backs comparando con los forwards, llegando a encontrarse en m18 4,7 ml/kg/min (<0,005) de diferencia.

Comparando m15 y m18 por el lado de los backs se observo una diferencia de 2,9 ml/kg/min (<0,05) y de 0,4 ml/kg/min por el lado de los forwards (NS).

En todas las categorías los backs tuvieron mejor potencia aeróbica máxima que los forwards.

En m15, el 59,6% de la población de backs registró marcas iguales o superiores a la media, mientras que en los forwards el porcentaje fue de 60,4%. En m16, el 50,9% y 47,3% de la población de backs y forwards, respectivamente, registraron marcas iguales o superiores a la media.

En m18, el 52,8% de la población de backs registro marcas iguales o superiores a la media y el 52,9% de los forwards alcanzo niveles medios o mejores.

Tabla 3. Los valores son la media poblacional y su desvío standard. Los valores en VO2 máx se expresan de forma relativa en ml/kg/min

Discusión

Hoy en día hay gran cantidad de estudios acerca del perfil fisiológico y antropométrico de jugadores de rugby de alto nivel (2,6,7,13,14,28,30,31,37,38) tanto a nivel mayores como selecciones juveniles (5,33), pero no se ha investigado el perfil fisiológico del jugador de rugby amateur en categorías juveniles.

A su vez se encuentran estudios sobre cantidad de tiempo real de juego, cantidad de metros recorridos, intensidades de las diferentes secuencias de juego y tasas de esfuerzo / pausa a nivel mayor (4,5,6,8,12,25,28,39) demostrándose que el deporte es cada ves mas intenso, exigente y continuo, con menores tiempos para recuperarse, y mayores cantidades de fases de juego a elevada intensidad.

A nivel internacional en el año 2004 se llego a jugar un 46 % del tiempo real de juego en el torneo de las 6 naciones, un 43% en el Tri Nations del año 2004 y un 41% y 38% en los mundiales de menores de 21 y menores de 19, respectivamente. Con estos datos queda demostrado que a medida que el nivel aumenta lo hace también la cantidad de tiempo de juego, llegando en algunos casos a disputarse en el máximo nivel un 50% del tiempo total de juego (15,16,17,18,19,20,21).

Estos datos son utilizados por entrenadores y preparadores físicos para planificar las diferentes actividades que forman el ciclo anual del entrenamiento deportivo(6).

Estos perfiles fisiológicos y antropométricos permiten observar e identificar futuros talentos deportivos (34,35), como así también los déficits que poseen los deportistas.

En este estudio se encontraron perfiles fisiológicos diferentes entre los backs y forwards. En todas las edades evaluadas los forwards fueron más altos y pesados que los backs lo mismo que sucede a nivel internacional mayor (2,7,13,14,30,31,37,38,39).

Se observo un aumento de 5 cms entre m15 y m18, tanto en forwards como en backs. A su vez se registró un aumento de 8,300 kgs (<0,005) en los backs comparando m15 y m18, mientras que en los forwards fue de 11,100 kgs (<0,005).

Estos datos estarían demostrando un aumento de estatura de un 3% y un 12% de peso entre m15 y m18 tanto en forwards como backs.

En cuanto a la fuerza explosiva se encontraron diferencias estadísticamente muy significativas entre forwards y backs en m16 y m18 (<0,005) y en m15 (<0,05). Por el lado de los backs, se obtuvieron los mejores registros en m18 siendo su capacidad de fuerza explosiva un 8,5% mayor que en m15 (<0,005). En cuanto a los forwards, se observó solo un 2,7% en la capacidad fuerza explosiva (NS). Queda evidenciado que los backs poseen una mayor fuerza explosiva en el CMJ que los forwards (7,30,37). Esto podría deberse a los diferentes métodos de entrenamiento que se utilizan para entrenar a los jugadores tratándose de privilegiar actividades de tipo explosivas y/o reactivas dinámicas entre los back y fuerza máxima y/o estática entre los forwards (5,33).

También se podría adjudicar a la diferente contextura física que poseen ambas poblaciones (2,5,7,13,14,26,30,31,37,38) observando que los backs poseen una menor masa adiposa que los forwards, lo que les permitiría realizar gestos explosivos de manera más eficiente. Este tipo de test es muy utilizado en gran parte del mundo para miembros inferiores (3,9,27).

La velocidad entendida como la capacidad de conseguir en base a procesos cognoscitivos, máxima fuerza volitiva y funcionalidad del sistema neuromuscular, una rapidez máxima de reacción y de movimiento (11), es una de las cualidades físicas que más se entrenan en el rugby moderno.

Se observó un incremento de la velocidad más marcado en los backs, pudiéndose deber a la mayor especificidad de la carga de entrenamiento en el transcurso de su vida deportiva.

También se documento un aumento de la velocidad en 60 mts en jugados m18 comparativamente con m15, corroborándose el desarrollo global de la velocidad que alcanza niveles muy altos alrededor de los 17-18 años, pudiendo ser consecuencia del aumento de la masa muscular y desarrollo hormonal (11).

En cuanto a la potencia aeróbica máxima se hallaron los mejores resultados en los backs de m18, observándose una diferencia de 1,9 ml/kg/min (<0,005) con los respecto al mismo puesto en m15. En cuanto a los forwards no se encontraron diferencias estadísticamente significativas comparando m15 y m18 (45,5 ml/kg/min vs. 45,9 ml/kg/min, respectivamente.

En todas las categorías se obtuvieron mejores resultados por el lado de los backs, corroborándose que los backs poseen una mayor potencia aeróbica máxima relativa que los forwards (7,30,32,37,38). El desarrollo de esta cualidad física es fundamental en la practica de deportes de conjunto, ya que un elevado consumo máximo de oxigeno permitiría una mejor y mayor recuperación intra y post esfuerzo (5,6,7).

La potencia aeróbica máxima podría ser una del las piedras angulares del éxito en cualquier disciplina deportiva (30).

El presente estudio demostró que hay diferencias en la talla, peso, fuerza explosiva en miembros inferiores, velocidad y potencia aeróbica máxima entre los jugadores de m15 y m18. Estudios anteriores en rugby league demuestran incrementos similares en la misma franja etaria (10). El mejoramiento de las cualidades físicas podría deberse a una maduración y desarrollo de los sistemas orgánicos, al aumento del volumen y frecuencia de las cargas de entrenamiento, a la mayor continuidad que tienen los partidos y a la mayor importancia que le dan los jugadores al rendimiento físico.

Entre todos los test físicos se hallaron los mejores rendimientos en los backs de m18, comparativamente con los de m15 (fuerza explosiva<0,05 30I=<0,005 30L=<0,01 60mts=<0,005 y VO2max=<0,05), no encontrándose las mismas diferencias al comparar m18 y m15 entre los forwards (fuerza explosiva = NS 30I = <0,01 30L = NS 60mts = NS y VO2max = NS).

En resumen, al comparar los resultados de los tests físicos de campo se observó un mejor rendimiento de los backs, corroborándose una vez más los datos previamente publicados (37)

Estos datos deberían analizarse y tratar de encontrar soluciones para aumentar el rendimiento físico equilibradamente entre forwards y backs. Los forwards recorren gran cantidad de metros a diferentes intensidades con distintos tipo de desplazamiento y a su vez realizan gran cantidad de actividades en donde predomina la fuerza tanto estática como dinámica (5,6,7,33,36). Para poder realizar este tipo de actividades con el mínimo margen de error y máxima destreza durante 70 minutos es necesario encontrar rendimientos físicos más elevados que los encontrados. También una mejor performance física los alejaría del riesgo de lesiones.

Como conclusión, se debería replantear la cantidad de estímulos que reciben estos jugadores, si estos son suficientes y están planificados de acuerdo a las necesidades que posee el jugador juvenil en relación a su edad y estado de desarrollo, para el incremento de las cualidades físicas.

Referencias

1) Australian coaching council. Multistage fitness test. A progressive shuttle-run test for the prediction of maximum oxygen uptake. Belconnen, ACT, Australia: Australian Sports Comission, 1988.

2) Bell w, Cobner D, Cooper S-M and Phillips SJ. Anaerobic performance and body composition of international rugby union players. In: Reilly T, Clarys JP, Stibbe A, editors. Science and football II. London: E & FN Spon, 1993: 15-20.

3) Bosco C. La valoración de la fuerza con el test de Bosco. Editorial Paidotribo, Barcelona, 1994.

4) Casajus J. Determinación de tasas de trabajo en el rugby. Análisis de registros en equipos de primera división. Período 1998-2001 . [Online]. (Encontrado el 10 de Junio del 2003)

5) Deutsch MU, Maw GJ, Jenkins D and Reaburn P. Heart rate, blood lactate and kinematic data of elite colts (under-19) rugby union players during competition. Journal of Sports Sciences 1998; 16:561-70.

6) Doutreloux J, Tepe P, Demont M, Passelergue P and Artigot A. Exigences énergétiques estimées selon les postes de jeu en rugby. Science & Sports 2002; 17: 189-97.

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