Caracterización de los Niveles de Actividad Física Realizada por Nadadores de 6 a 18 Años

Characterization of Physical Activity Levels Done by Swimmers Aged 6 to 18 Years Old

Adrián Tejeda Romo

Centro Universitario de la Costa, Universidad de Guadalajara, México

Artículo publicado en el journal Revista de Entrenamiento Deportivo, Volumen 32, Número 4 del año .

Resumen

En respuesta a tendencias internacionales y la nula evidencia en el contexto especifico de Puerto Vallarta, se fijó como objetivo del presente estudio caracterizar los niveles de actividad física en niños y adolescentes nadadores, en un rango de edad entre los 6 y 18 años mediante el Cuestionario de Actividad Física versión corta de la IPAQ. Posteriormente se compararon los resultados con las recomendaciones internacionales de realización de Actividad Física por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El estudio se realizó en la unidad deportiva Alfonso Díaz Santos, ubicada en la colonia la Bobadilla del municipio de Puerto Vallarta, Jalisco, México. Esta investigación se realizó bajo un enfoque cuantitativo, mediante el método descriptivo, utilizando la recolección de datos y su eventual interpretación como técnica y las encuestas como instrumento de recolección; tomando la muestra por cuota, con un total de 81 participantes con un porcentaje de 65.4 mujeres y el 34.6 de hombres, de los mismos, 52 son niños y 29 adolescentes. Según el cuestionario internacional de Actividad Física por parte de la IPAQ, se determinó que el 45.68% de los nadadores son activos físicamente, mientras que el 53.09 % son moderadamente activos y solo el 1.23 % de la población es inactiva. Tomando en cuenta que las sesiones de entrenamiento en la alberca son 3 días por semana, y que esta actividad físico deportiva implica para su ejecución grandes grupos musculares, la mayoría cumplen con las recomendaciones internacionales de actividad física por parte de la OMS.

Palabras clave: Determinación, METS, niños, adolescentes, natación

Abstract

In Response to International tendencies and the lack of evidence in the specific context of Puerto Vallarta, the objective of this study was set to characterize the levels of physical activity in children and adolescent swimmers, in the age range of 6 to 18 years by means of the Questionnaire of Physical Activity short version of the IPAQ. Subsequently the results were compared to the International recommendations of Physical Activity by the World Health Organization. The study took place in the Alfonso Diaz Santos sport center located in the Bobadilla area in Puerto Vallarta, Jalisco, Mexico. This investigation was done under a quantitative approach by means of a descriptive method, using the collection of data and its eventual interpretation as a technique and the surveys as a collective instrument; taking the sample by quota with a total of 81 participants with a percentage of 65.4 female and 34.6 of male, thereof, 52 children and 29 adolescents. According to the International Physical Activity Questionnaire of the IPAQ, it was determined that 45.68% of the swimmers are physically active while the 53.09% are moderately active and only 1.23 % of the population inactive. Taking into consideration that the training sessions in the pool are 3 days a week, and that this physical sport activity implies large muscle groups for its performance, the majority comply with the international physical activity recommendations from the World Health Organization.

Keywords: Determination, METS, children, adolescents, swimming

INTRODUCCIÓN

La capacidad que el ser humano tiene para sobrevivir ha evolucionado debido a su naturaleza físicamente activa. Nuestro cuerpo necesita de la “Actividad Física” (AF) a determinada intensidad y con sus respectivas variaciones para mantenerse en un estado denominado “saludable”. Desde el inicio, la supervivencia de la especie humana ha dependido de actividades físicamente demandantes, tales como: la caza, recolección de alimentos y ocupaciones con exigencias corporales; esto debido a las largas distancias que recorrían y el esfuerzo meramente físico durante las actividades, en su afán por encontrar el sustento vital y la supervivencia de la especie.

Cordain (1998) menciona que los humanos necesitaban realizar gran cantidad de AF, para ello contaban con dos tipos de genes: los que les permitían realizar las tareas de la recolección y la caza (genes gastadores) y los que les protegían cuando los alimentos escaseaban, como sucedía en el invierno (genes ahorradores). Mediante estos últimos, transformaban la energía sobrante en grasa y la almacenaban en el tejido adiposo para poder sobrevivir en las épocas de penuria.

Siguiendo la temática de lo anteriormente expuesto, el movimiento y por lo tanto el ejercicio, constituyen aspectos esenciales en la vida de los humanos, sin los cuales, sería imposible la supervivencia (Boyd, 2003). En este sentido, la práctica de AF es una obligación fisiológica de nuestro organismo impuesta por los genes.

Por AF se entiende a todo aquel movimiento corporal producido por la acción muscular voluntaria que aumenta el gasto energético según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2010). Es un término que engloba a su vez otro, el Ejercicio Físico (EF). No obstante, debido a que en el previamente se estructura un conjunto de actividades específicas que implican la ejecución de determinadas actividades de manera planificada, estructurada y repetitiva con un objetivo, ya sea estético (mantenimiento de la condición física, y/o desarrollo de la misma) o competitivo (Martínez, 2010, p. 10) debemos evitar utilizarlos como sinónimos.
La AF juega un papel importante en el estado de salud de la población en general, ya que de esta dependen diversos factores que aportan una calidad de vida óptima. Se han realizado estudios sobre los niveles de AF en niños y adolescentes (MOPRADEF 2017; ENSANUT 2016, Oviedo 2013) y los efectos biológicos, (Carrera 2017; Caballero, 2003) psicológicos, (Martínez, 2007; Reigal, 2012) y sociales (Nuviala, 2003; Carrillo, 2012) que la misma provoca.

Contextualizado en la prevención de adquisición de enfermedades no transmisibles y en mejorar la salud percibida por diferentes poblaciones, se ha buscado priorizar en las etapas de la niñez y adolescencia; ya que presentan altos factores de riesgo de adquisición que condicionen el ritmo de vida a corto, mediano y largo plazo (Sos, 2010, p. 13).

Respecto a los factores biológicos anteriormente mencionados, Carrera (2017) postula que los mismos están estrechamente ligados con los niveles de condición física, involucra la capacidad cardiorrespiratoria para practicar ejercicio, la fuerza muscular, la composición corporal y la flexibilidad. Es evidente que la AF es necesaria para una buena condición física y por consecuente una calidad de vida óptima.

Por su parte Reigal (2012) señala que la práctica de la AF ayuda a desarrollar habilidades y competencias físicas, así como a realzar la propia estética personal. Esto permite mejorar las autopercepciones vinculadas a estos elementos, lo que supone un aspecto muy importante en una edad tan crítica y expuesta a continuas evaluaciones internas y externas.

Queda resaltar el factor social, Nuviala (2003) postula que parte del desempeño integral de la juventud está estrechamente ligada con agentes socializadores y la utilización del tiempo libre que realicen los mismos. Se habla frecuentemente de la educación del ocio, a través y mediante el mismo para la inclusión social en diferentes poblaciones.
Las recomendaciones de la OMS son que los niños y jóvenes de 6 a 17 años inviertan como mínimo 60 minutos diarios en AF de intensidad moderada a vigorosa, la misma debería ser en mayor parte del tipo aeróbica. Recomienda también incorporar, como mínimo tres veces por semana actividades vigorosas que refuercen en particular los músculos y huesos, fomentando el reforzamiento estructural de los mismos y conservando un estado de salud optimo y evite la adquisición de enfermedades no transmisibles.

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT, 2016, p. 10) obtuvo información sobre AF para niños y adolescentes de 10 a 14 años de edad, la misma determino que en total sólo el 17.2% de la misma población cumple con la recomendación de AF de la OMS, es decir, realizan al menos 60 minutos de actividad moderada-vigorosa los 7 días de la semana.
Dicha encuesta obtuvo resultados que apuntan que en el país, de una muestra de 29, 787 adolescentes de entre 15 y 19 años de edad, en 6 zonas metropolitanas el 37.9% nunca hacen EF. Existe suficiente evidencia de que los orígenes  de las enfermedades  cardiovasculares se encuentran en la infancia y la adolescencia. Las cifras relativas de lípidos y lipoproteínas, presión arterial y adiposidad de los jóvenes tienden a persistir a lo largo de la vida. También existen pruebas de que los patrones de conducta en cuanto a la AF en la infancia permanecen en la vida adulta (Martínez, V. 2015, p. 62).

Por lo previamente expuesto es importante enfatizar en la importancia de realizar AF y/o EF a determinada intensidad. Esto debido a la problemática de salud presente en el país que muestra que en un rango de edad de entre los 5 a 11 años, tres de cada 10 menores padecen sobrepeso u obesidad (ambos sexos), y casi 4 de cada 10 adolescentes de entre 12 a 19 años presenta sobrepeso u obesidad (ENSANUT, 2016, p. 7).

Respecto a investigaciones previas referentes a la caracterización de niveles de AF en nadadores (en el contexto especifico nacional), no se encontraron resultados que pudieran apoyar la muestra bibliográfica de la presente investigación, esto se debe en gran medida, a que se presupone que una población que practique esta actividad físico deportiva, por el mismo hecho son físicamente activos.

Esta información nos lleva a buscar categorizar la intensidad a la que ejecutan la AF los infantes y adolescentes nadadores en su rutina, con la intención de apoyar a investigaciones futuras en este tema a nivel social y deportivo.

Como instrumento se utilizó la medida estimada de práctica de actividad físico-deportiva, ésta es el gasto calórico en reposo (Mets) mediante el cuestionario internacional de AF de la IPAQ por sus siglas en inglés (International Physical Activity Questionnaire). En el mismo, se estima la AF en cuanto a su duración, frecuencia e intensidad, definiéndose de esta manera como: activo, moderadamente activo e inactivo que corresponden a 8.0 METS (marcha vigorosa o trote), 4.4 METS (marcha más rápida) y 3.3 METS (marcha normal), respectivamente por plantear un ejemplo (Mantilla, 2007, p. 49).

El objetivo de la investigación fue caracterizar los niveles de AF en activo, moderadamente activo e inactivo de la unidad deportiva “Alfonso Díaz Santos” de nadadores entre una población de los 6 a los 18 años del Consejo Municipal del Deporte (COMUDE) de Puerto Vallarta, Jalisco, a partir de las recomendaciones de la organización mundial de la salud.

MÉTODO

La investigación se llevó a cabo en el marco del XXII Verano de la Investigación Científica y Tecnológica del Pacífico 2017, del programa “DELFÍN” interinstitucional para el fomento de la investigación y el posgrado del pacifico.

El proceso de elección del presente tema fue sistemático, y conto con el apoyo de profesores de la Universidad de Guadalajara, dentro del área de Ciencias Biológicas y de la Salud del Centro Universitario de la Costa. Las fechas destinadas para el diseño metodológico y la elección de variable comprendieron del lunes 26 de junio del 2017 al viernes 30 del mismo mes; posteriormente durante las fechas destinadas en el mes de julio se llevó a cabo el trabajo de campo, del lunes 3 de al miércoles 12, la captura de datos del jueves 13 al viernes 14, el análisis de los mismos del lunes 17 al martes 18, la elaboración de conclusiones y discusión del miércoles 19 al viernes 21; finalmente se presentó el trabajo en un foro académico ante el director y colaboradores del proyecto el día 28.

Esta investigación se realizó bajo en enfoque cuantitativo, mediante el método descriptivo y transversal, utilizando la recolección de datos y su eventual interpretación como técnica, y la encuesta como instrumento de recolección, para dicha interpretación se utilizó el programa de análisis estadísticos SPSS versión 15.0.

Utilizamos IPAQ, versión corta, el cual fue adaptado en el apartado relacionado con los datos personales y el cálculo del nivel de AF por individuo. Buscando con esto evitar la implementación de datos que pudieran hacer confusos los resultados obtenidos.

Dicha versión evalúa las características específicas de la actividad, categorizándola por intensidad: leve, moderada y vigorosa y con frecuencia medida en días por semana y duración; tiempo por día medido en horas y/o minutos, además de ofrecer información relacionada con la frecuencia y el tiempo destinado a permanecer sentado en una semana promedio.

La caracterización de los valores del cuestionario por sujeto se determinó mediante 3 apartados y su respectiva formula de la siguiente manera:

  1. Caminatas: 3'3 METS x minutos de caminata x días por semana (Ej. 3'3 x 30 minutos x 5 días = 495 MET)
  2. Actividad Física Moderada: 4 MET* X minutos x días por semana
  3. Actividad Física Vigorosa: 8 MET* X minutos x días por semana

Una vez obtenidos los datos anteriormente mencionados se procedió a hacer la sumatoria de los mismos, el resultado obtenido es la caracterización de AF en una semana promedio por sujeto encuestado.

Encontrando que si se obtuvieron valores de los 0 a 599 METS se categoriza como inactivo, de los 600 a los 2999 METS como moderadamente activo y de los 3000 en adelante como físicamente activo.

Muestra

Según el Instituto de Información Estadística y Geográfica (IIEG), en su diagnóstico municipal del municipio de Puerto Vallarta del mayo del 2018, y de acuerdo al último censo realizado en el 2015, su población es de 275 mil 640 personas; 50.0 por ciento hombres y 50.0 por ciento mujeres, los habitantes del municipio representaban el 82.8 por ciento del total regional.

La cabecera municipal de Puerto Vallarta es la localidad más poblada con 203 mil 342 personas, y representaba el 79.5 por ciento de la población, le sigue Ixtapa con el 11.4, Las Juntas con el 3.5, Las Palmas de Arriba con el 1.6 y Banus Vallarta con el 0.5 por ciento del total municipal.

El estudio se llevó acabo en la Unidad Deportiva Alfonso Díaz Santos, ubicada en la colonia Bobadilla en Puerto Vallarta, Jalisco, México; su población total es de 3,570 personas; la población femenina es de 1,746 y la masculina de 1, 752 personas (IIEG, 2018)
Tomando la muestra por cuota, la investigación se realizó en nadadores niños y adolescentes de entre 6 y 18 años pertenecientes a un programa de natación desarrollado por el ayuntamiento en conjunto con el COMUDE, quienes por iniciativa propia contestaron a la encuesta en cuestión.

El programa de natación cuenta con una cantidad variable de integrantes de todas las edades, entre los cuales destacan los integrantes del llamado “el equipo”, jóvenes que se preparan para competencias regionales y nacionales. Hermes Amézquita es el entrenador tanto del equipo como de los otros practicantes, bajo la dirección del L.C.P. José Amador Hernández Madrigal.

Se contó con un total de 81 participantes con un porcentaje de 65.4 mujeres y el 34.6 de hombres, de los mismos 52, son niños y 29 adolescentes, el porcentaje valido fue del 100%. Se estudiaron aspectos tales como: el tipo de AF ejecutada en una semana promedio, mediante 7 cuestionamientos específicos; además de los niveles de la misma y la relación que está guarda respecto a las recomendaciones internacionales de AF por parte de la OMS.

Tomando los criterios de inclusión se manejaron 2 determinantes: la franja etaria, 6 a los 18 años, categorizándolos como niños (6 a 11 años) y adolescentes (12 a 18 años) respectivamente, y el que fueran practicantes activos de la escuela de natación. Como criterios de no inclusión se tomaron todos los que no entraran entre los criterios de inclusión.

Instrumento

Como anteriormente se hizo referencia, para el presente trabajo de redacción se tomó como instrumento el IPAQ el cual fue adaptado en el apartado relacionado con los datos personales y el cálculo del nivel de AF por individuo. En específico se trabajó con la versión corta ya que la misma proporciona información sobre el tiempo empleado al caminar, en actividades de intensidad moderada y vigorosa y en actividades sedentarias.

El IPAQ surgió como respuesta a la necesidad de crear un cuestionario estandarizado para estudios poblacionales a nivel mundial, que amortiguara el exceso de información incontrolada, subsiguiente a la excesiva aplicación de cuestionarios de evaluación que han dificultado la  comparación de resultados y a la insuficiencia para valorar la AF desde diferentes ámbitos. Para el análisis de los resultados se utilizó el programa de análisis estadístico SPSS versión 15.0.

RESULTADOS

De acuerdo a los datos producto de la presente investigación, se caracterizó que el 45.68% de los nadadores son activos físicamente, mientras que el 53.09% son moderadamente activos y solo el 1.23% de la población es inactiva, esto se refleja en la Figura número 1. Tomando en cuenta que las sesiones de entrenamiento en la alberca son 3 días por semana y que esta modalidad de actividad físico-deportiva implica grandes grupos musculares para su ejecución, la mayoría (98.77%) cumple con las recomendaciones internacionales de AF por parte de la OMS de AF moderada a vigorosa (600 a 3000 Mets) y la incorporación de actividades que involucren grandes grupos musculares 3 veces por semana.


Figura 1. Caracterización de los niveles de AF según el IPAQ.

La cantidad a la que la población en cuestión realiza AF en una semana promedio corresponde en su mayoría, a los 2000 y los 3000 METS respectivamente, como lo demuestra la Figura número 2. Cabe destacar que una cantidad significativa practican niveles de AF superiores a los 3000 METS,    esto se debe al tiempo que le brindan a la AF en el horario establecido por la escuela de natación, entre otras actividades fuera de este horario que refuerzan los alto niveles reflejados.


Figura 2. Figura de dispersión donde se muestra la prevalencia de METS ejecutados por cada sujeto estudiado.

DISCUSIÓN

Los resultados expuestos anteriormente se refieren a niños y adolescentes nadadores con edades oscilantes entre los 6 y los 18 años respectivamente, de la unidad deportiva Alfonso Díaz Santos en el municipio de Puerto Vallarta, Jalisco, México. Hasta donde se conoce, y según la respectiva revisión bibliográfica al respecto, este es el primer estudio realizado que caracterice los niveles de AF utilizando como método el cuestionario internacional de AF (IPAQ V.C) en dicha población.

Los principales resultados encontrados son la categorización del 53.09% como moderadamente activos, el 45.68% son activos y el 1.23% son inactivos, ubicando como mayoría entre los 2000 y los 3000 Mets. También se encontró que una parte significativa de la población se ubicó por arriba de los 3000 METS alcanzando también los 7000 y 8000 METS,    e incluso pasando estas cifras.

Parte de la bibliografía consultada exhibió estudios en niños y adolescentes ajenos a alguna actividad físico-deportiva. Oviedo, (2013) investigó una población en Huesca, España, que en parte cumple con el rango de edad, (13 a 16 años) encontró que el 31,7% cumple con las recomendaciones de la OMS. Teniendo en cuenta que no son practicantes de alguna actividad físico deportiva, y cotejando estos resultados con los encontrados en la presente investigación, podemos reforzar la creencia de que la práctica de algún deporte, indistintamente la disciplina, es un importante potenciador no solo del estilo de vida de la población, sino también de su estado de salud.

Abarca-Sos (2010), encontró en un estudio aplicado en otra población estudiantil adolescente de entre los 13 a 14 años, en la misma ciudad que el estudio anterior (Huesca, España), una marcada diferencia por género en cuanto a la práctica de AF, no refiere que fueran practicantes de alguna actividad físico-deportiva, el 82,7% de los varones cumplieron con las recomendaciones frente al 20,7% de las mujeres.

Otro estudio por parte de Carrillo, (2012), en adolescentes escolares de entre 12 y 14 años en Valencia, España, demuestra que el 43,5% son físicamente inactivos, el 24,3% es moderadamente activo y el 27,9% son activos, datos que contrastan con los expuestos en el presente trabajo. Creemos que esto se debe a la marcada diferencia en cuanto a la iniciativa de la población por la práctica de una actividad físico-deportiva.

Durante la revisión bibliográfica se encontró que existe poca literatura que pudiera apoyar o contrastar los resultados obtenidos en Puerto Vallarta, Jalisco, México, esto puede ser debido a la poca o nula investigación en este tipo de población, ya que al tratarse de practicantes de una actividad físico deportiva, tanto autores como instituciones que se dediquen a la investigación no le han dado la relevancia necesaria. Sin embargo, el conocer los niveles de AF realizados por diferentes poblaciones nos ayuda a crear un panorama realista del tema, su contraste con poblaciones no practicantes es importante en el sentido del reforzamiento de la creencia de apostar por adoptar un estilo de vida físicamente activo.

Como limitantes de la investigación se determinó que, debido a la accesibilidad de algunos sujetos estudiados, el estudio se vio limitado y comprometido por el tiempo, puesto que en su mayoría cuentan con un horario establecido para su rutina diaria, este motivo fue una importante limitante para que la muestra fuera más extensa.

La búsqueda de literatura similar a la realizada fue en este caso nula, no se encontraron estudios que caracterizaran los niveles de AF en dicha población o que fuera practicante de algún deporte, la mayoría estudiaron poblaciones vulnerables, por ejemplo: la vejes o poblaciones que mostraran alguna patología, (diabetes, colesterol, síndrome metabólico)
Al encuestarse niños y tratarse de un cuestionario, se vio complicada la aplicación del mismo, dado que algunas respuestas son muy específicas, y el proceso emisor receptor hizo que en algunos casos el proceso comunicativo se viera afectado, dificultando con esto la interpretación de algunos datos.

La AF es multidimensional y comprende un comportamiento complejo de medir; sus diversos dominios a menudo son malentendidos. Las medidas inadecuadas o crudas de actividad física tienen serias implicaciones, y es probable que conduzcan a resultados engañosos y subestimen el tamaño del efecto (Janet, 2010, p 131).

CONCLUSIONES

Los resultados preliminares de este estudio indican que los niños y adolescentes nadadores cumplen en su gran mayoría con las recomendaciones internacionales de realización de AF por parte del cuestionario de AF versión corta del IPAQ, además de que tienden a permanecer en esa categoría debido a los elevados niveles reflejados en METS.

Respecto a la hipótesis previamente planteada, encontramos que la misma se vio contrastada debido a que los datos fueron positivos, hecho alentador ya que aportará evidencia respecto a la importancia de la práctica físico-deportiva en la población abordada. La mayoría de la población dedica AF de moderada a intensa.

Como se muestra en la discusión, existen investigaciones previas que involucran el estudio de los niveles de AF en niños y adolescentes, sin embargo no se encontraron estudios similares que abordaran la misma población etaria que fueran practicantes de la actividad físico deportiva en cuestión. Teniendo en cuenta los niveles elevados de AF de la población investigada, podemos concluir que el joven practicante de una actividad físico deportiva, tendrá una calidad de vida saludable, en comparación de alguno que sea físicamente inactivo; mejorando su expectativa de vida y teniendo impacto positivo en todos los sectores de la sociedad.

Las investigaciones que relacionen el impacto causal de las recomendaciones internacionales del cuestionario de AF versión corta del IPAQ en cuestión a la CF y la salud en la población investigada son pocos, pese a ello, existen trabajos de relevancia que, mediante marcadores biológicos, exponen los criterios para considerar que la población físicamente activa que cumpla con las mismas recomendaciones, tiene una mejor capacidad cardiovascular y las adaptaciones positivas propias que acompañan este factor en el organismo.

Sin embargo, un dato desalentador, es el que de no ser practicantes de dicha actividad físico deportiva, la mayoría de los jóvenes entrarían en niveles bajos e insuficientes de METs.
Esto debido a que dichos niveles se mostraron elevados; enfatizando en que la práctica de la natación comprendió un elemento fundamental en los altos niveles expuestos en actividades moderadas y vigorosas, con el simple hecho de ser practicada 1 hora al día durante 3 días por semana.

Mostrando pues un panorama complicado, debido a que la cultura física y deportiva no está muy arraigada en la mayoría de la juventud, se sabe que la población practicante es una minoría significativa en el total de la población total de Puerto Vallarta, datos que se expresan también a nivel nacional en los bajos niveles de METS proyectados por parte de la ENSANUT y el MOPRADEF.

Aunque son datos positivos en un principio, el cuestionamiento de qué sucede con la población que no practica algún deporte como tal refuerza la necesidad de seguir investigando en el tema. Si bien este tipo de trabajos nos plantea una realidad de la población estudiada, es insuficiente para crear un cambio significativo por sí solo. Pese a ello, estos datos refuerzan las tendencias internacionales en cuanto a priorizar en estas edades para prevenir la adquisición de enfermedades crónicas y degenerativas, mejorando con esto el estado de salud en etapas posteriores.

Referencias

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Cita en Rev Entren Deport

Adrián Tejeda Romo (2018). Caracterización de los Niveles de Actividad Física Realizada por Nadadores de 6 a 18 Años. Rev Entren Deport. 32 (4).
https://g-se.com/caracterizacion-de-los-niveles-de-actividad-fisica-realizada-por-nadadores-de-6-a-18-anos-2500-sa-c5c6c5a73d5b9d

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