¿Con estirar alcanza? Movilidad + estabilidad = ¿patron motor?

Un estudio publicado en el Journal of Strengh and Conditioning en octubre del 2013 realizado por Janice Moreside y Dr. Stuart Mc Gill (este ultimo es referente numero uno de columna y deporte) en la Universidad de Waterloo, Canadá, investiga si una mejora en la movilidad de las caderas y en la resistencia de los músculos del núcleo se transfiere a una mejora en patrones funcionales de movimiento.

¿Podemos suponer que una mejora en la movilidad de un núcleo articular (en este caso caderas) y un entrenamiento de los músculos del core o núcleo, sola se vera plasmada en una mejora en el patrón motor?

En anteriores blog discutimos esta idea pero volvamos al estudio para entender la cuestión.movilidad-estabilidad

Se plantean dos preguntas a saber.

1- ¿puede un incremento en movilidad de extensión y rotación de caderas verse reflejado en un incremento de esta movilidad en un patrón específico de movimiento?

2- ¿puede una mejora en la resistencia del núcleo o core y en la disociación de columna-cadera verse reflejada en una mejora del patrón?

Para esto se investigo a 250 preparticipantes de los cuales se seleccionaron 24 (por debajo de percentil 50 de movilidad deseada) con un déficit en la movilidad de caderas, sin dolor ni historia previa de lesión, de manera de poder aplicar el protocolo de acción.

Se los dividió en 4 grupos:

Grupo 1 - solo se aplicaba stretching de caderas

Grupo 2 – se aplica stretching de caderas y ejercicios de disociación de cadera-columna

Grupo 3 – se aplica ejercicios de resistencia de los músculos de núcleo y disociación de caderas-columna

Grupo 4 – control (no se asigna tarea alguna)

Luego de 6 semanas de entrenamientos se observo:

1- mejora significativa en rotación y extensión pasiva de cadera en grupo 1 y 2

2- mejora regular en el control del tronco para la realización de planchas laterales a uno y otro lado así como ejercicios de extensión

Para evaluar si esa mejora se trasfería a movimientos globales se evalúo 4 tareas estandarizadas a saber:

1 – extensión de cadera en posición de pie

2 - realización de una estocada

3 - maniobra de girar y tocar parado

4 – ejercitarse en un elíptico

Se midieron ángulos máximos de flexión, rotación y extensión de cadera y flexión, rotación, extensión y inclinación lumbar pre y post aplicación de protocolos citados.

Los resultados mostraron que a pesar de las mejoras en movilidad y resistencia de tronco NO hubo cambios significativos en el patrón de movimiento luego de las 6 semanas de protocolo de acción. Por lo tanto la respuesta a la primera pregunta planteada seria NEGATIVA.

Solo se vio un incremento en la movilidad de cadera en el grupo 3 (resistencia de tronco y disociación de cadera). Por lo que la respuesta a la segunda pregunta planteada seria parcialmente y solo en este caso positiva.

Saliendo del estudio y como en anteriores oportunidades hemos planteado, considerando al movimiento con una conducta humana, el poder mejorar la movilidad y la estabilidad o control solo es parte de un proceso, que en todo caso busca situarnos en una posición optima para el posterior repatronamiento motor.

El dejarse guiar por incrementos de movilidad en núcleos articulares y suponer que por si solos lograran una mejora en el movimiento es erróneo. Solo pudiendo observar y evaluar patrones globales sabre si estos han mejorado a niveles deseados.

Recordar que el entrenamiento, rehabilitación y reeducación son partes de un mismo proceso donde la alineación y movilidad son base para lograr un mayor rango de control y en definitiva poder optimizar la manera en que nos expresamos o movemos. Pero el racional impone mejorar no solo estos aspectos sino aprovechando su mejora y de manera inmediata trabajar sobre la reeducación del patrón.

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