Desbalances de fuerzas entre los isquiotibiales y los cuádriceps como factor de riesgo de lesión en los isquiotibiales.

Desbalances de fuerzas entre los isquiotibiales y los cuádriceps como factor de riesgo de lesión en los isquiotibiales.

Introducción

En la última década se ha dado un valor importante la relación de producción de fuerza entre agonistas y antagonistas. Este dato ha sido un factor de riesgo estudiado con cierta profundidad en la literatura en la última década tratando de establecer relaciones que puedan conducir a entender más la lesión de este grupo muscular.

En este blog intentaremos determinar en forma resumida las posibles relaciones causales en este sentido y lo que se ha planteado en relación a los desbalances de fuerza entre isquiotibiales y cuádriceps como factor de riesgo de lesión en el isquiotibial.

Relación de fuerza entre Isquiotibiales y cuádriceps

En este sentido la relación de fuerzas entre grupos antagonistas del muslo ha venido siendo estudiada hace ya varios años, en búsqueda de encontrar la relación adecuada que brinde una disminución del factor de riesgo lesional para este grupo muscular. (Naclerio Ayllón, 2009)

Este ratio fue estudiado preferentemente en sus manifestaciones concéntricas, en diferentes estudios, planteando en términos generales una relación en torno de 0,60 H/Q (o sea, fuerza de los isquiotibiales sobre la fuerza del cuádriceps) en dinamómetro isocinético para una velocidad angular de 60º/seg. Estipulándose esta relación de 0,60 como el piso por debajo del cual el isquiotibial se encuentra en situación de riesgo de sufrir lesiones. (Orchad et al 1997, Brockett et al, 2004 )

La principal crítica que se realiza a este ratio, en especial desde la aparición del trabajo de Agaard, 1998 (que presento una nueva forma de evaluar este ratio, considerando la relación excéntrica de isquiotibiales entre 30º/seg y 60º/seg, teniendo en cuenta que la curva fuerza velocidad para las acciones excéntricas se mantiene relativamente constante, a diferencia de la drástica caída de fuerza a mayor velocidad en las acciones concéntricas, con 240º seg concéntrico de cuádriceps) es que no contempla la realidad fisiológica y funcional de las manifestaciones de fuerza en estos grupos musculares en situaciones reales de juego.

Por lo tanto la forma de relacionar los niveles de fuerza de estos grupos musculares antagonistas, planteados por Agaard et al 1998, se asemeja más a la realidad sufrida por estos en las acciones de sprint, denominando a esta relación Ratio Funcional.

En base a estos hechos el grupo de investigación de Croisier y colaboradores, realizaron dos importantes trabajos relacionados a este ratio funcional que resumimos a continuación.

En un primer trabajo que citaremos de este autor, publicado en el año 2002, se evaluaron 26 atletas masculinos (14 jugadores de futbol, 7 atletas de pista y campo y 5 de artes marciales) con antecedentes de lesión isquiotibial y síndrome doloroso crónico de este grupo muscular. Se evaluaron el ratio convencional y el funcional en dinamómetro isocinetico y se encontró una reducción significativa del ratio funcional (exe. flexores 30°seg/ conc extensores 240°seg) en la pierna con lesión previa de femorales en comparación con la no involucrada. Dato que no se correlaciono con el torque convencional que se presentaba dentro de los estándares normales. La importancia de este trabajo radica en la validación de este ratio en el hallazgo de déficit funcional que pueden ser subestimados por el ratio convencional.(Figura 1)


Figura 1: Distintos ratios comparando el torque del isquiotibial y cuádriceps de la pierna lesionada y la no lesionada. C60/C60= concéntrico 60º/concéntrico 60º; C240/C240= concéntrico 240º/concéntrico 240º; E30/C240= excéntrico 30º/ concéntrico240º

El segundo trabajo de este autor, (Croisier et al AJSM 2008) más reciente, contemplo un amplio análisis sobre la relación de los desequilibrios de fuerza entre los cuádriceps y los isquiotibiales testeados con dinamómetro isocinético, y los factores de riesgo lesional de este grupo muscular, en un follow up (seguimiento) posterior a la evaluación.

Este trabajo resulta sumamente importante sobre todo por la muestra obtenida (687 jugadores de futbol) que de los cuales se pudo realizar un correcto follow up o seguimiento durante la temporada a 462 jugadores, que fueron evaluados isocineticamente en la pretemporada en busca de desequilibrios entre el cuádriceps y los isquiotibiales en diferentes velocidades (altas y bajas) y acciones tanto concéntricas como excéntricas

Uno de los hallazgos sugerentes de este estudio es que jugadores con un desbalance significativo en el ratio mixto funcional (exce 30ºH/conc 240ºQ) presentaron un mayor índice de lesiones en el folow up prospectivo.

Otro dato relevante es que las actividades de futbol incrementan el riesgo 4,66 veces sobre aquellos jugadores con desequilibrios no tratados. Mientras que en jugadores con déficit tratados y monitorizada esta corrección mediante dispositivitos isocinetico, el riesgo relativo fue de solo 1,44 . Es decir el jugador con déficit presenta riesgos que pueden ser disminuidos con corrección de estos ratio y monitoreo preciso de la corrección.

Por otro lado consecuentemente con los datos de su anterior trabajo las modalidades de evaluación estándares concéntricas no contemplaron alrededor de 30 % de jugadores con déficit excéntricos, este hecho nos puede llevar a subestimar el déficit si utilizamos solo estas modalidades de evaluación, por lo que queda claro el planteo de este autor, coincidentemente con Agaard, 1998, de que el ratio funcional puede brindarnos mayor especificidad de información a la hora de testear disbalances con los fines de disminuir la incidencia sobre este grupo muscular. (tabla 1)

Características de los desbalances

Proporción de jugadores

(% sobre n=216=100%)

Diferencias bilaterales

Conc 60º/seg

85/216(39)

Conc 240º/seg

69/216(32)

Ecc 30º/seg

130/216(60)

Ecc 120º/seg

126/216(58)

Ratio H/Q

Conc 60/conc 60º/seg

118/216(55)

Conc 240/Conc 240º/seg

82/216(38)

Mixto funcional Ecc 30/Conc 240ºseg

187/216(87)

Referencias: Conc=concéntrico;Ecc=excéntrico; H/Q= Isquiotibiales/cuádriceps;Mixto funcional Ecc /Conc= mixto funcional excéntrico isquiotibiales/concéntrico cuádriceps.

Tabla 1: Criterio de descripción de jugadores con desbalances de fuerza (n=216). Crossier, et al 2008.

Un hallazgo de este estudio es que los jugadores con ratios funcionales en torno a los 1,40 no presentaron lesiones de isquiotibiales, pudiéndose plantear esta relación como un nivel óptimo para disminuir el riesgo lesional en este grupo muscular.

Estos autores sugieren finalmente la utilización de esta metodología de evaluación para determinar desbalances de estos grupos musculares y luego de los periodos de entrenamiento o ajuste de déficit controlar según esta metodología.

Una de las principales críticas o limitaciones prácticas que arroja esta metodología es la necesidad de contar con equipamiento de alto costo económico como lo es el dispositivo isocinetico, por lo que resulta claro la necesidad de poder testear en forma valida pero práctica la capacidad de generar fuerza excéntrica por parte de los isquiotibiales.

Angulo de pico de torque y riesgo lesional

En relación a la valoración de este grupo muscular y el intento de estimar sujetos en riesgo, resulta interesante también observar la característica de la curva de torque o ángulo donde se produce el pico de torque, para poder estimar si aquellos jugadores con ángulos de pico de torque más abiertos pudieran tener una relación diferente con el índice lesional. (Brokett, et al 2004, Naclerio Aylon, 2009).

El ángulo de pico de torque representa el ángulo en donde se produce el máximo torque dentro del ROM para este movimiento, también mencionado en la literatura como MDF o momento de fuerza. Esta valoración permite estimar la presencia o no de una zona de debilidad en los ángulos más abiertos del ROM, que son en definitiva los ángulos donde se produce la lesión como lo expresábamos en el blog Lesión del isquiotibial. ¿Cuál es el principal mecanismo lesional?

En este sentido, Brokett, et al 2004, reportan que los sujetos con antecedentes de lesiones en los isquiotibiales presentaban ángulos de pico de toque más cerrados que los mismos sujetos en la pierna no lesionada, lo que planteaba un riego de recurrencia. De todas maneras estos autores refieren la necesidad de analizar muestras de mayor número para poder estimar los rangos angulares seguro donde debe ubicarse el pico de toque y las zonas de riesgo y otorgarle mayor validez a este análisis en relación a la detección de sujetos en riesgo.(Brokett, et al 2004) (Figura 2)

Figura 2: Curvas de ángulo de pico de torque para isquiotibiales superpuestas. Pierna con antecedentes de lesión, círculos rellenos, pierna no lesionada, círculos abiertos. Tomada de Brokett et al 2004)

Conclusiones

En base a los analizado entonces, en términos de valoración de balance de fuerza entre isquiotibiales y cuádriceps como elemento predictor de sujetos en riesgo parece claro que la utilización del ratio funcional ( exceH/conQ) es el más valido y se aproxima de mejor manera a los que posiblemente suceda funcionalmente en el isquiotibial en relación al mecanismo lesional. El ángulo de pico de torque también resulta en un importante dato a considerar en este sentido.

De todas maneras las limitaciones presentes en la necesidad de tener al alcance dispositivos isocinetico para este sentido de hecho limitan la efectividad de estas valoraciones como detectoras de factores de riesgo asociadas a la lesión muscular isquiotibial. Resulta importante tener en cuenta en este punto la necesidad de valorar otras alternativas metodológicamente más prácticas para poder obtener estas inferencias.

Finalmente resulta interesante aclarar que este análisis representa solamente un punto de vista más desde donde se ha estudiado los factores de risgos asociados a la lesión isquiotibial y requiere la necesidad de integrarlo a otros puntos de vista y análisis, para no perder la visón integra de esta lesión y su consecuente diseño de metodologías preventivas.

Referencias

1.Aagaard Per, Simonsen Erik B., Magnusson S. Peter, Larsson Benny and PoulsenPoul Dyhre. A New Concept For Isokinetic Hamstring: Quadriceps Muscle Strength Ratio. Am. J. Sports Med.1998;

2.Brockett, C; Morgan, D; Proske, U. Predicting hamstring strain injury in elite athletes. Medicine & Science in Sports & Exercise. 36(3):379-387,2004.

3.Brockett c. L. Morgan d. L. Gregory j. E. And proskeu. Damage to different motor units from active lengthening of the medial gastrocnemius muscle of the cat J Appl Physiol 92: 1104–1110, 2002

4.Croisier Jean-Louis, Forthomme Bénédicte, Namurois Marie-Hélène, Vanderthomme Marc. Hamstring Muscle Strain Recurrence and Strength Performance Disorders Am. J. Sports Med. 2002; 30;

5.Croisier Jean-Louis, Ganteaume Sebastien, Binet Johnny, Genty Marc and Ferret Jean-Marcel. Strength Imbalances and Prevention of Hamstring Injury in Professional Soccer Players.. Am. J. Sports Med. 2008.

6.Naclerio F, Entrenamiento de la Fuerza y su Relación con la Prevención de Lesiones Musculares. Material de estudio curso Prevención y rehabilitación de lesiones nivel II. Grupo Sobre Entrenamiento. Córdoba Argentina, 2009.

7.Naclerio Fernando y Forte Fernández Daniel. Entrenamiento de la fuerza y su relación con la prevención de las lesiones en el deporte. Capítulo en el libro ENTRENAMIENTO DEPORTIVO. Fundamentos y aplicaciones en diferentes deportes. Editorial panamericana. 2011.

8.Orchard John W. Intrinsic and Extrinsic Risk Factors for Muscle Strains in Australian Football. Am. J. Sports Med. 2001.

9.Sampietro, M, Epidemiologia y factores de riesgo de lesiones en deportes de situación. Material de estudio Posgrado en Entrenamiento en futbol. Grupo Sobre Entrenamiento. Córdoba Argentina, 2011.

Autor: Lic Matias Sampietro

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