Efecto del bicarbonato de sodio sobre el rendimiento de sprints intermitentes y respuestas bioquímicas en sangre en velocistas

Efecto del bicarbonato de sodio sobre el rendimiento de sprints intermitentes y respuestas bioquímicas en sangre en velocistas
 

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El ejercicio intermitente de alta intensidad da como resultado una acumulación pronunciada de metabolitos glucolíticos como consecuencia del suministro de energía anaeróbica en los músculos activos (da Silva y cols., 2019; Danaher, Gerber, Wellard y Stathis, 2014; Coso, Hamouti, Agudo- Jiménez y Mora-Rodríguez, 2010; Sweeney, Wright, Brice y Doberstein, 2010). A medida que avanza el ejercicio, la producción de cationes de hidrógeno (H+) aumenta (Saunders y cols., 2017) y el pH del músculo disminuye (Hobson, Saunders, Ball, Harris y Sale, 2012), lo que conduce a un desequilibrio ácido-base. El aumento de la acidez de los músculos en funcionamiento causado por la acumulación de H+ es una de las principales causas de fatiga (Debold, Fitts, Sundberg y Nosek, 2016; Fitts, 2016; Bishop, Edge, Davis y Goodman, 2004) y puede conducir a deterioros en el rendimiento cuando el ejercicio se realiza a altas intensidades (de Salles Painelli y cols., 2013; Tobias y cols., 2013; Robergs, Hutchinson, Hendee, Madden y Siegler, 2005). Más específicamente, se ha demostrado que la acidosis muscular perjudica la transferencia de energía a través del sistema anaeróbico (da Silva y cols., 2019), interrumpe la resíntesis de fosforilcreatina (PCr) (Sahlin, Harris y Hultman, 1975) e inhibe la actividad de enzimas glucolíticas claves, como la glucógeno fosforilasa y la fosfofructoquinasa (da Silva y cols., 2019). Subsecuentemente, la capacidad de los músculos para hacer frente a las demandas de alta energía disminuye (Gladden, 2004).

Aunque una gran parte del H+ inducido por la contracción se transporta rápidamente de los miocitos activos a la sangre y se amortigua con bicarbonato (HCO3-) (de Salles Painelli y cols., 2013; Requena, Zabala, Padial y Feriche, 2005), la acidosis sanguínea también podría contribuir indirectamente a la fatiga durante el ejercicio de alta intensidad (Price, Moss y Prance, 2003; Hobson y cols., 2012). En este contexto, se ha demostrado que los complementos nutricionales atenúan la acidosis y retrasan la fatiga; el bicarbonato de sodio (NaHCO3) es uno de ellos. El NaHCO3 es el agente alcalótico más utilizado por los deportistas, que dependen de la glucólisis para retrasar la fatiga (da Silva y cols., 2019; Saunders y cols., 2017) y reducir las calificaciones de esfuerzo percibido (RPE) (Carr, Slater, Gore, Dawson y Burke, 2011). El NaHCO3 puede aumentar la capacidad de amortiguación extracelular al aumentar la concentración de HCO3- en sangre (de Salles Painelli y cols., 2013; Oliveira y cols., 2017) en la que mejora el flujo de H+ desde los músculos en funcionamiento a la sangre (da Silva y cols., 2019; de Salles Painelli y cols., 2013) donde son neutralizados (Bishop y cols., 2004).

Varias investigaciones han demostrado que el aumento de la capacidad de amortiguación de la circulación, logrado mediante la ingesta aguda (dosis única) o crónica (suplementación) de NaHCO3, mejora el rendimiento y la capacidad a altas intensidades (Carr y cols., 2011; Requena y cols., 2005; Tobias y cols., 2013; Lancha Junior, de Salles Painelli, Saunders y Artioli, 2015). Esto indica que se ha informado que el NaHCO3 es beneficioso en eventos con ejercicios de alta intensidad que duran aproximadamente de 1 a 5 minutos (Carr y cols., 2011; Saunders y cols., 2017; Tobias y cols., 2013), con una dosis utilizada que va desde 0.1 a 0.5 g/kg de masa corporal (McNaughton, Backx, Palmer y Strange, 1999).

Los estudios que utilizan series de sprints de ejercicio de alta intensidad han observado una mejora del rendimiento (Price y cols., 2003; Bishop y cols., 2004; Tobias y cols., 2013; Deb y cols., 2018), pero otros no informaron efectos beneficiosos (de Araujo Dias y cols., 2015; de Salles Painelli y cols., 2013; da Silva y cols., 2019). Además de las discrepancias asociadas con el efecto beneficioso del NaHCO3, el ejercicio de alto volumen e intensidad podría inducir alteraciones ácido-base (Carr y cols., 2013). Además, aunque el NaHCO3 se ha estudiado durante años, la mayoría de las investigaciones se han realizado utilizando pruebas en cicloergómetro. Sin embargo, el efecto de la ingesta de NaHCO3 sobre las respuestas sanguíneas durante las pruebas repetidas de sprints intermitentes en una cinta rodante sigue siendo poco investigado, y su efecto sobre la capacidad de ejercicio aún no se ha demostrado.

Por lo tanto, recientemente M. F. AbuMoh’d, de la Yarmouk University (Jordania) llevó a cabo un estudio al respecto, cuyo objetivo fue determinar el número de repeticiones de sprints durante un protocolo de ejercicio hasta el agotamiento volitivo con ejercicios intermitentes de alta intensidad en cinta. Un objetivo secundario de ese estudio fue investigar las concentraciones de pH sanguíneo, HCO3- y lactato en respuesta al ejercicio. Los autores plantearon la hipótesis de que la capacidad amortiguadora extracelular al ingerir NaHCO3 agudo podría atenuar la acidez de la sangre y mejorar el rendimiento.


Trece velocistas varones bien entrenados (24.65±3.44 años) realizaron dos pruebas consecutivas (con 7 días de diferencia). Los atletas fueron asignados al azar para ingerir una dosis única de NaHCO3 (0.3 g/kg) 1 hora antes del ejercicio o placebo utilizando un diseño cruzado doble ciego. La prueba de sprint intermitente consistió en sprints en cinta rodante de 60 seg (90% del trabajo máximo realizado) y 30 seg de recuperación,repetidos intermitentemente hasta el agotamiento volitivo. Se recolectaron muestras de sangre de todos los atletas antes del ejercicio, después de 1 h de la ingesta de la dosis y después del ejercicio en cada prueba.

El t-test de muestras apareadas mostró que los atletas completaron significativamente más repeticiones de sprints (p = 0.036) durante la prueba de sprint intermitente con NaHCO3 (6.846±3.114) que con el placebo (5.538±3.872). Los datos tampoco revelaron diferencias entre los ensayos en todas las respuestas sanguíneas antes del ejercicio. Sin embargo, después de 1 h de consumo de la dosis, el pH sanguíneo y el HCO3- fueron más altos con el NaHCO3 que con el placebo (p <0.05), pero no se observaron diferencias en el lactato entre las pruebas (p> 0.05). Después de completar la prueba, todas las respuestas sanguíneas fueron significativamente más altas con el NaHCO3 que con el placebo (p <0.05).

En conclusión, la ingesta de 0.3 g/kg de NaHCO3 1h antes de la ejecución de sprints intermitentes en cinta rodante aumentó las repeticiones de sprints en velocistas bien entrenados, probablemente debido a una glucólisis activada causada por la salida de protones intracelulares a la sangre.

 

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