El ciclismo profesional desde dentro, por Marc Vilanova

El ciclismo profesional desde dentro, por Marc Vilanova

Estimados lectores, tenemos la suerte de contar con colaboradores de todos los tipos, desde científicos del deporte y expertos de relevancia mundial en la teoría y práctica del entrenamiento que nos aportan la más actualizada información, hasta deportistas de alto nivel que nos proporcionan una visión más personal de nuestro mundo, el deporte de resistencia. Hoy les presentamos un escrito redactado por Marc Vilanova, en el que nos cuenta cómo fue una temporada en un equipo de categoría Continental UCI.



Antes de nada, quiero mostrar mi profundo agradecimiento a IEWG por darme la oportunidad de colaborar con ellos en esta serie de blogs.

Mi nombre es Marc Vilanova, tengo 29 años y soy ciclista profesional en la categoría Continental con el equipo Massi Kuwait Cycling Project, dónde este 2017 cumpliré mi 2ª temporada en el equipo. Anteriormente, en 2015, milité en el equipo Start Massi Cycling Team, también de la categoría Continental.

La categoría Continental, es la 3ª categoría dentro del ciclismo profesional (detrás del World Tour y Continental Pro). Esto significa, que los equipos de esta 3ª categoría, tienen presupuestos más reducidos y menos infraestructura que equipos de categoría superior, además de un calendario más reducido y la imposibilidad de participar en las mejores carreras del mundo.

Después de esta pequeña introducción voy a hablar sobre la experiencia que han supuesto para mi estas temporadas en esta categoría:

El primer año, con el equipo Start Massi, llego de hacer una buena temporada en la categoría Elite española y me supuso tener esta oportunidad. Un año 2015, que empieza con una ilusión inmensa, ya que tantos años de esfuerzo y sacrificio se han visto recompensados.

Mi debut en competición, se produce en el Grand Tour de Argelia, una carrera que consta de una carrera por etapas de 3-4 días, con un día de descanso, una clásica de un día más otra carrera por etapas de 3-4 días. Un total de 8 días de competición en 9 días.



Figura 1. Grand Tour de Argelia.


No era mi primera experiencia con más de una semana de competición, ya que anteriormente había realizado carreras por etapas incluso con más días de competición y sin día de descanso alguno.

Como podéis imaginar, una vuelta por etapas, exige un nivel de preparación muy elevado, ya que la carga que el organismo deberá soportar es muy grande. Cada día de carrera, resultaba en cargas de entre 200TSS (días suaves) y 300-350TSS (días duros). Un gran reto, al cuál, ya te has estado preparando en los bloques de trabajo de las semanas anteriores simulando cargas de entrenamiento similares para terminar la fase de preparación con un Tapering de unos 10-12 días para llegar al 100%. De todos los datos y la preparación para este tipo de eventos ya hablaremos con más detalle si lo consideráis interesante en futuros blogs.

Fueron 8 días de duro trabajo, que me dejaron con un buen sabor de boca, ya que pude conseguir 2 top ten en etapas y 2 top 15 en la clasificación general.

Después de esta primera carrera, al cabo de 2 semanas, debutamos en Europa y nada más y nada menos que en el GP Miguel Indurain, rodeados de equipos de la máxima categoría como Movistar (con Valverde y Nairo Quintana), como Katusha (con Purito Rodríguez) o como Orica Scott y Cannondale. Una carrera de un solo día, muy dura, con 200km y 3500m de desnivel positivo, que me supuso 5h15’ encima mi bicicleta y generando una carga de entrenamiento de 465 TSS. Una barbaridad! Para un equipo modesto como el nuestro, poder terminar una carrera así, ya supuso algo especial.

A partir de este debut europeo, el equipo se va para Bélgica, región de Flandes, dónde tiene la sede y dónde vivimos los corredores en este período de carreras. Allí conozco de primera mano, los míticos muros empedrados del Tour de Flandes ( la clásica de un día más famosa del ciclismo mundial junto con la Paris-Roubaix).

Durante este tiempo, tomamos parte de las famosas carreras belgas (Pro-kermesse) que transcurren por circuitos de entre 10-15km con tramos de pavés, carreteras estrechas y multitud de curvas, con distancias de entre 160-180 km. Carreras muy llanas dónde siempre la velocidad media ronda los 44-46km/h. El motivo? En estas carreras, están presentes los grandes equipos belgas (Etix Quick Step, Lotto Soudal, BMC) y leyendas de estas carreras como Tom Boonen, Fabian Cancellara… además de grandes corredores como Van Avermaet, Terpstra, Gilbert, Greipel entre muchos otros. Son carreras, dónde lo más importante (más que el nivel físico) es tener una buena colocación, eso implica altas dosis de estrés y tensión por la lucha que hay por una buena posición en el grupo. Si no estás en buena posición, cada salida de curva implica un sprint de 5 segundos entre 800-1000 watts, que termina agotándote rápidamente tu FRC y tu energía. Para que os hagáis una idea de la dureza, son 3h30’-4h de carrera con 300-320w/medios y 340-360w/Normalizados. (80 TSS/hora para un total de 280-300TSS) Una pasada!

Son carreras que desgastan mucho tanto a nivel físico cómo a nivel psicológico por el alto grado de concentración que implican y el constante estrés y tensión al que hacíamos referencia.

Estas carreras, con su dosis justa en un período pre-competitivo (prioridad A) son excelentes para pulir tu estado de forma y llegar al 100% a tu objetivo principal.

En mi caso, después de competir en estas carreras belgas, tomamos parte del Tour de Hungría, una carrera que constaba de un prólogo más 5 días de carrera. Una carrera con todo tipo de terreno, etapas largas, llanas y con viento, llanas con final en sprint masivo, con un final en alto de 15km al 5% y una última etapa a modo de clásica en un circuito de cotas explosivas en la preciosa ciudad de Budapest (capital del país).

Lastima de no tener un equipo más potente para poder controlar mejor la carrera y las escapadas que se produjeron en los días llanos, ya que condicionaron bastante la clasificación final de la carrera, relegándome en un buen top 10, pero que creo que hubiera podido ser bastante mejor. Además pude lograr 2 top-ten en las etapas clave de la carrera detrás de las fugas tempraneras del día.

Como curiosidad, en la etapa reina, con final en un alto de 15km al 5% estuve unos 40’ sobre los 375w (5’1w/kg) con los últimos 12’ (3’5km al 8%) a 412w (5’6w/kg). Son datos insignificantes al máximo nivel, pero me dejaron muy cerca de los líderes en esta carrera. En la imagen momento en el cuál iba en cabeza de carrera en esta misma etapa con final en alto después de atacar a falta de 8km para la meta. Me alcanzaron a falta de 3km. Y más abajo los datos de la etapa.


Figura 2. Escapada.

Figura 3. Datos de potencia.

Ya después de esta carrera, mi última experiencia de la temporada fue en China, dónde tomamos parte del Tour de Taihu Lake (9 días sin descanso) en el mes de noviembre ( fecha algo inusual, pero cada vez más normal con la globalización del ciclismo) más una carrera de 2 días después de un día de descanso.

Las etapas no destacaban por su dificultad orográfica, ni por sus dificultades técnicas, eran etapas totalmente favorables para velocistas a excepción de alguna etapa en las que había que estar atento con las rachas de viento lateral, que provocaron abanicos y cortes de tiempo en la línea de llegada. El resto de días se termino en sprint masivo con dominio absoluto para el equipo italiano Soudeast Venezuela. En imagen, los datos de la 3ª etapa en la que me infiltré en una fuga numerosa.


Figura 4. Datos de potencia en Venezuela.


El gran aliciente para nuestro equipo Start Massi, es que la carrera fue retransmitida por el canal de televisión internacional Eurosport y evidentemente para nuestro director deportivo era importante que algún miembro del equipo se dejara ver en la escapada del día o bien en el sprint final (algo improbable al no tener un sprinter puro dentro del equipo) para publicitar el equipo en los medios de comunicación. Este fue mi objetivo durante la carrera, ya que sabía que con mi perfil de potencia ( “All rounder”) no tenía opción en el sprint, y lo pude conseguir en 2 ocasiones, en la 3ª etapa, formando una escapada de unos 15 hombres que fuimos cazados a 30 km del final y luego en la 9ª y última etapa, en una escapada de solamente 3 hombres que le faltaron 10km para llegar a buen puerto.


Figura 5. Escapada de la 9ª y última etapa en el Tour de Taihu Lake, antes de ser alcanzado por el grupo.


En China, terminó mi primera temporada en el circuito Continental, dónde conocí países como Argelia, Bélgica, Holanda, Rusia, Hungría y China. Espero poder contaros aspectos más técnicos y de vuestro interés en los próximos blogs!

Muchas gracias!

AUTOR

Marc Vilanova

COMPARTIR