El poder mental sobre la fuerza

El poder mental sobre la fuerza


“Que la fuerza te acompañe”, esta es una frase antológica del cine. Pero si nos fijamos bien en el fondo de todo ese poder o de toda esa fuerza que estos personajes fícticios imprimen en un momento determinado, se basaría en la concentración y traspaso de esa energía de la mente a los “músculos”, no es sino cuando el maestro Yoda se concentra y es capaz de manipular y trasladar grandes objetos con su mente.

Desde los años 60 en adelante sería cuando se empezaría a considerar seriamente la manipulación mente-cuerpo como una terapia curativa. En 1964, George Solomon descubrió como las personas con artritis reumatoides empeoraban cuando estaban deprimidos. En esta década igualmente Herbert Benson estudió y concluyó como la relajación puede afectar la presión arterial, Steven D. Ehrlich (2011).

David Spiegel hizo un experimento con 86 mujeres con cáncer de seno en fase tardía, se hicieron dos grupos y la mitad recibió la medicación normal y la otra la medicación normal más unas terapias de apoyo, donde compartían sus emociones. Se demostró como las mujeres que participaron en el grupo de apoyo vivieron el doble que las que no lo hicieron, Steven D. Ehrlich (2011).

Se suele decir que de todo el potencial que tiene nuestro cerebro sólo somos capaces de utilizar una mínima parte. Quien no ha escuchado alguna vez un relato real, de algún conocido que un momento determinado cuando un hijo o cualquier otro familiar muy cercano se ha encontrado en peligro de muerte ha sido capaz de generar unos niveles de fuerza para mover y desplazar objetos a lo “superman” y salvar la vida de estos.

Posiblemente sean las medicinas y filosofías tradicionales chinas el origen actual de todas estas corrientes de la mente sobre el cuerpo, puesto que sabemos de testimonios de la Antigua Grecia que ya despertaban su interés sobre esta temática. Posiblemente uno de los mejores “atletas” de su época, considerado por muchos, Lee Jun Fan, más conocido como Bruce Lee, en su libro sobre el Tao del Jeet Kune Do, nos habla de la “relajación”. Para él esto significa una relajación física pero totalmente controlada por la parte mental, y es muy interesante esto, puesto que la relajación haría referencia al grado de tensión de la musculatura, y como bien nos dice, la premisa principal en los deportes sería tener la tensión óptima en los músculos agonistas y tener la menos posible en los antagonistas, de esta manera concentraríamos todo nuestro esfuerzo y potencial en los músculos que estamos interesados en trabajar y no desperdiciar energía en los músculos antagonista. Esto es algo que suele ocurrir muy a menudo, es decir, estoy trabajando press de banca y por querer levantar más carga sobrecargamos excesivamente los deltoides anteriores y los tríceps sin ser estos el objeto principal de trabajo. El control mental, la relajación y la concentración-visualización de la que nos habla Bruce Lee, puede sernos muy válido para optimizar nuestro trabajo de fuerza.

Arnold Schwarzenegger, incluso dedica un capítulo, en su Enciclopedia del Culturismo, “Mente sobre materia: la mente, la herramienta más poderosa”. Entre otras muchas cosas y anécdotas, nos llama la atención una parte que habla sobre “entrenar la mente” y en el que describe los siguientes puntos:

1

Define tu propósito

2

Mantente en contacto con tu meta

3

La confianza surge del acto

4

Aspirar al infinito paso a paso

5

Entiende el lado positivo del fracaso

6

Escoge la pareja adecuada de entrenamiento

7

Utiliza la visualización y la imaginación para dar energía a tus entrenamientos

8

Persigue circunstancias que puedan ayudarte a motivarte

9

Aprende a escuchar a tu cuerpo

Es interesante como utiliza la número 7, es decir la visualización, y dice textualmente:

“Antes he hablado del poderoso efecto de la visualización (el verte con el ojo de tu mente levantando el peso que antes intentabas levantar, por ejemplo) y de la imaginación (imaginándote como un héroe mítico, un guerrero bárbaro, ¡Conan¡). Estas técnicas crean fuerzas mentales positivas que ayudan a despejar las dudas y despliegan energías desde el fondo del inconsciente. Puedes creer que no eres capaz de liberar estos poderes, pero no importa lo retraído, tímido y echado para atrás que seas; estas fuerzas están en ti y pueden ser convocadas para empujarte a hazañas sobrehumanas”


Cuando vas a entrenar tienes dos opciones:

Socializas, que por un lado no esta mal, y obviamente también obtendrás beneficios, aunque depende de a que nivel.

Entrenas. El proceso de entrenamiento, requiere de una total y completa dedicación, tanto física como mental. Esa hora de entrenamiento, sólo y exclusivamente tiene que dedicarse a eso, debes aislarte del mundo, de tus problemas, de tus ansiedades, de tus tareas. Visualiza y concéntrate en tu próximo objetivo, porque sólo así podrás pasar la barrera mecánica que no puedes rebasar.

El poder de la mente es impresionante. Cuantas veces habré entrenado a alguien y no podía realizar las 8 o 10 repeticiones con una carga concreta, y en el descanso entre series, mientras se hidrataba, y sin que se diera cuenta, le he ampliado la carga, y “voilá”, cuando hace la siguiente serie le cuesta lo mismo que la anterior, pero con más carga, si se hubiese dado cuenta de que le aumenté la carga o si se lo hubiese propuesto me hubiera dado un NO rotundo, si esto puede hacerse involuntariamente, ¿por qué no voluntariamente?

Willmore (2007), nos hace referencia a un estudio de 1972 de Ariel y Saville, en el que pudieron comprobar el poder de la mente, como al igual que el ejemplo anterior, podemos “engañarla”. Concretamente en este caso hicieron uso del llamado efecto placebo. A grandes rasgos hicieron un entreno de 7 semanas con sujetos entrenados y se midió la fuerza y posteriormente se realizó otro programa de entrenamiento con 4 semanas de entreno, casi la mitad, la diferencia aquí estribaba en que los sujetos pensaban que estaban consumiendo un potente estimulador de ganancias de músculo y fuerza, efectivamente los datos concluyeron que hubo aumentos superiores cuando los sujetos tomaron el efecto placebo, aunque fuera de un entreno de 4 semanas.

Tenemos un estudio interesante de 2003, de Vinoth K et all., que investigaron como potenciar la salida de señal cortical del cerebro y como esta pude mejorar la actividad motora y concretamente influir en los aumentos de fuerza. Para ello hicieron participar a 30 jóvenes voluntarios durante 12 semanas. Un primer grupo realizó contracciones mentales de abducción de los dedos y el segundo grupo contracciones de codo, a parte del grupo control. Ambos grupos con este entrenamiento mental aumentaron sus niveles de fuerza, llegando a la conclusión que el entrenamiento mental empleado en este estudio mejoraría la salida de señal cortical que impulsa a los músculos a un nivel de activación más alto y consecuentemente aumenta la fuerza.

Entonces que sería mejor para generar unos niveles de fuerza más altos, y poder aumentar las cargas deseadas en nuestros entrenamientos (por supuesto sin salirnos de las técnicas y correr peligro de lesión).

¿La concentración e inhibición del ambiente externo durante la fase de entrenamiento?

¿Sería conveniente la visualización de las cargas posteriores y de los movimientos posteriores, durante las pausas entre series?

¿Es recomendable aislarse en nuestro “minuto” de descanso del ambiente externo que nos rodea?

Una estrategia que se utiliza mucho por instructores de un centro o sala musculación, cuando les toca entrenar y lo hacen de manera más “seria”, es precisamente desplazarse a otra sala de musculación a entrenar donde no sea conocido, con la idea que no lo interrumpan y lo dejen concentrarse y poder así cumplir con todos los parámetros de entrenamiento, entre ellos la concentración, así que si lo que quieres es entrenar, entrena y si lo que quieres es socializar socializa.

“Que la fuerza te acompañe”

Salvador Vargas Molina

Physical Training and Sport


Bibliografía

- Steven D. Ehrlich, NMD, 2011. Solutions Acupuncture, a private practice specializing in complementary and alternative medicine, Phoenix, AZ. Review provided by VeriMed Healthcare NetworkSource: University of Maryland Medical Center.

- Vinoth K. Ranganathana, Vlodek Siemionow, Jing Z. Liu, Vinod Sahgal, Guang H. Yue. From mental power to muscle power—gaining strength by using the mind (2003).

- Wilmore, JH, Costill, DL, y Kenney, WL (2007). Fisiología del deporte y el ejercicio . Champaign, IL: Human Kinetics.

- Fraguas, José María (traducido). Linda Lee. El Tao del Jeet Kune Do (1990). Editorial Eyras. Produccion Gráfica: Impresión S.A. ISBN: 84-85269-69-1. Dep. Legal: M.40.697-1990.

- Schwarzenegger, Arnold (1992) Enciclopedia del Culturismo. Editorial Martínez Roca. Barcelona. ISBN 84-270-16-13-1.

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