El pre-cooling en el triatlón

El pre-cooling en el triatlón

Como hemos visto en anteriores Blogs (1, 2, 3, 4), el rendimiento en pruebas de resistencia se ve disminuido por las altas temperaturas ambientales. El aumento de la temperatura del medio ambiente provoca un aumento de la temperatura corporal del deportista, lo que conlleva una disminución del rendimiento del Sistema Nervioso Central encargado del control del músculo esquelético, y efectos adversos sobre la tensión arterial y trastornos metabólicos (Naito & Ogaki, 2016).

También, como hemos visto en anteriores Blogs, a partir de los 10 grados de temperatura el rendimiento puede verse disminuido entre un 0,3 y 0,9% por cada grado que aumente la temperatura (Schmit et al., 2015).

Uno de los sistemas que encontramos para intentar disminuir los efectos negativos de competir en climas calurosos en la estrategia de pre-cooling. Pre-cooling son métodos que nos permiten disminuir la temperatura corporal justo antes de la actividad deportiva, como es el caso de: chalecos de hielo, sumergir el cuerpo en agua fría, ingerir hielo,…

En el caso del triatlón, una de las peculiaridades que tenemos es que son distintas disciplinas deportivas seguidas y que comenzamos por la natación. El comenzar por la natación nos va a producir que la temperatura del agua disminuya el tiempo de efecto de la estrategia de pre-cooling utilizada. Si realizamos un pre-cooling con un chaleco de hielo, podemos disminuir la temperatura en los primeros minutos de la natación, pero poco a poco la temperatura del agua va a influir en la temperatura corporal del deportista.

Aunque no hay estudios, una estrategia de pre-cooling en triatlón nos va a permitir comenzar la competición a una temperatura e hidratación óptima, pero en cuando empecemos a nadar la temperatura del agua va a influir en nuestra temperatura corporal. También, dependiendo de dónde sea el sector de natación (Mar, lago o río) la temperatura del agua va a diferir y esto va a influir de forma positiva o negativa en el rendimiento. Un agua estancada con altas temperaturas exteriores puede tener una temperatura mayor de 25º disminuyendo desde el principio el rendimiento del triatleta, mientras que un triatlón dónde el sector de natación sea en río puede conllevar que el agua tenga temperaturas más bajas y el simple hecho de nadar sea un pre-cooling para el sector de natación.

Una vez terminado el sector de natación podemos optar por estrategias de “pre-cooling” precediendo los sectores de ciclismo y carrera. El estudio Stevens et al. (2013) nos abre una vía de estudio sobre un “pre-cooling de triatlón”. En el estudio comparan el efecto de la ingesta de hielo durante el sector ciclista en el posterior rendimiento de carrera en un Triatlón Olímpico con 9 triatletas (VO2max 61,7+-4,7 mLkg-1min-1).

Para la realización del estudio simulan la realización de dos Triatlones Olímpicos en dos días diferentes. En un día durante el sector de bici ingieren hielo y en el otro no. En ambas simulaciones para poder equiparar el rendimiento del sector de carrera realizan el sector de natación y ciclismo a la misma intensidad: el sector de natación lo realizan al 90% del mejor tiempo de cada nadador en la distancia de 1500m y en una piscina de 50m con la temperatura del agua entre 27 y 29 grados, con un feedback del ritmo cada 100m. Una vez terminados los 1500m de natación, los triatletas recorren 167m hasta una cámara (32-34 grados y 20-30% humedad) con su bicicleta, casco y zapatillas dónde realizan 1h de ciclismo dividida en 4 bloques de 15 minutos. Para intentar simular el efecto del drafting en el sector ciclista, en cada bloque de 15 minutos realizan 8min al 50% del primer umbral ventilatorio (2x4min), 3min al 50% del segundo umbral ventilatorio (2x1,5 min), 2,5min al 75% del segundo umbral ventilatorio (2x1,25min) y 1,5 min al 75% de la potencia aeróbica máxima (6x15seg). Una vez terminados los 4 bloques se bajan de la bici, se quitan casco y zapatillas de ciclismo, se calzan las zapatillas de correr y corren 30 seg en el tapiz rodante al 90% de la velocidad media de su mejor parcial a pié en triatlón olímpico en los últimos 12 meses. Una vez pasados estos 30seg, cada triatleta en el tapiz rodante pone el ritmo que pueda sostener durante 10km.

Durante los sectores de ciclismo en el triatlón control consumen agua a 18º mientras que en el triatlón experimental consumen hielo a <1 grado (10gKgBM-1).

Finalizado el estudio, como podemos observar en la siguiente imagen, los triatletas fueron capaces de disminuir su tiempo en el 10k de carrera tras consumir hielo en el sector de ciclismo.

El grupo experimental (ingesta de hielo) disminuyó un 2,5% el tiempo del 10k (43,4 vs 44,6 min). Esta mejora se vio sobretodo en la segunda mitad del sector de carrera, en los últimos 5km. La temperatura intragastrica post-bici fue ligeramente inferior al consumir hielo (p<0.001), lo que los autores achacan a la mejora del rendimiento.

Con estos datos podemos concluir que la ingesta de hielo en el sector ciclista puede ser un método pre-cooling de triatlón para el sector de carrera. Aunque no hay estudios, otros métodos pre-cooling presector de natación (chalecos de hielo por ejemplo) nos pueden ayudar a mantener estados de temperatura corporal e hidratación óptimos en el tiempo que surge hasta que se da la salida y afrontar mejor el inicio de la prueba, pero como hemos comentado la temperatura del agua al nadar va a variar los efectos al iniciar la carrera.

Bibliografía:

Stevens, Dascombe, Boykom Sculley & Callister (2013). Ice slurry ingestion during cycling improves Olympic distance triathlon performance in the heat. J Sport Sci, 31(12):1272-1279

Naito & Ogaki (2016). Comparison of the effects of cold water and ice ingestion on endurance cycling capacity in the heat. J Sport Health Sci, 6(1):1-7

Schmit, Le Meur, Duffield, Robach, Oussedik, Coutts & Hausswirth (2015). Heat-acclimatization and pre-cooling: a further boost for endurance performance?. Scand J Med Sci Sports, 27(1):55-65

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