Entrenamiento Integrado Neuromuscular. Un concepto novedoso de entrenamiento en poblaciones infantiles

Entrenamiento Integrado Neuromuscular. Un concepto novedoso de entrenamiento en poblaciones infantiles

Son numerosos los estudios que han demostrado que la participación en programas de acondicionamiento físico que incluyen ejercicios de fuerza, siempre que se realicen en un ambiente seguro, bajo supervisión de personal cualificado y unas guías específicas de entrenamiento diseñadas y adaptadas para niños sean seguidas, producen numerosos beneficios sobre la salud y la condición física (Behm y col., 2008, Faigenbaum y col., 2009).

Independientemente de los beneficios demostrados, la gran mayoría de trabajos realizados han estudiado los efectos de un único tipo de entrenamiento (por ejemplo, entrenamiento con ejercicios de fuerza, entrenamiento con saltos y lanzamientos, etc.) sobre diferentes componentes de la condición física de los niños (por ejemplo, fuerza y resistencia muscular, capacidad de salto y lanzamiento, etc.). Sin embargo, recientemente ha surgido un concepto nuevo de entrenamiento para jóvenes, denominado ‘entrenamiento neuromuscular integrado’ (Myer y col. 2011a, 2011b). Este modelo de entrenamiento de desarrollo multilateral, incorpora movimientos generales (por ejemplo, habilidades motrices básicas) y específicos (por ejemplo, ejercicios dirigidos al control motor), así como actividades que incluyen ejercicios de fuerza y acondicionamiento físico, entre las que se incluyen: ejercicios de estabilidad dinámica; ejercicios dirigidos a fortalecer la musculatura del tronco; ejercicios de saltos y lanzamientos y ejercicios de agilidad que están diseñados para mejorar la salud y las habilidades relacionadas con los componentes de la condición física (Myer y col., 2011b). Este modelo de entrenamiento de tipo neuromuscular, parece que puede adaptarse mejor a las características de los niños, ofreciéndoles diversas actividades que les ayuden a adquirir una gran variedad de habilidades motrices básicas (Lubans y col., 2010), optimizar el rendimiento deportivo y reducir la aparición de lesiones (Myer y col., 2011a), mejorar la capacidad de salto y la capacidad de equilibrio (DiStefano y col., 2010), e incrementar los niveles de fuerza en diferentes ejercicios (Faigenbaum y col. 2011).

En este sentido, hasta la fecha solo conocemos un artículo que haya estudiado los efectos de este tipo de entrenamiento sobre el rendimiento motor en niños prepúberes (Faigenbaum y col., 2011). Estos autores llevaron a cabo un estudio con 40 niños prepúberes donde analizaron los efectos de un programa de entrenamiento neuromuscular integrado aplicado durante los primeros 15 minutos de las clases de educación física. Los resultados mostraron que los niños que incluían en las clases de educación física este tipo de programa, mejoraban significativamente más (p<0,05) los diferentes componentes de la condición física respecto a los niños que solo realizaban las clases de educación física habitual.

Aunque hacen faltan más trabajos qué permitan determinar la efectividad de este tipo de programas de entrenamiento tanto en niños sedentarios como físicamente activos, así como, la dosis-respuestas (volumen, intensidad, frecuencia, número de ejercicio, tiempo total de trabajo, etc), se abre una nueva línea de trabajo muy interesante en el campo de entrenamiento en poblaciones infantiles.

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