¿Es el ejercicio la verdadera Polypill?

¿Es el ejercicio la verdadera Polypill?

La industria farmacológica junto al saber médico, se han y se seguirán encargando de encontrar la medicación que cure o trate la mayoría de las enfermedades denominadas crónicas no transmisibles, que son la principal causa de muerte en el mundo, en primer lugar enfermedades cardiovasculares (17 millones de muertes en 2002), seguido por el cáncer (7 millones), enfermedades pulmonares crónicas (4 millones) y la diabetes mellitus (casi 1 millón). (Pedersen, 2005). Particularmente en los últimos años, en lo que respecta a la prevención y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, sus esfuerzos se han centrado en la creación de una capsula llamada “Polypill” la cual pueda incluir en una sola píldora varios fármacos con acción directa en distintas patologías que están íntimamente relacionadas entre sí. Precisamente en el año 2003 Wald y Law acuñaron la denominación de “polipíldora” a una combinación de medicamentos que administrados a la población general mayor de 55 años podrían prevenir la enfermedad cardiovascular en un 88% y los ictus en un 80%. La denominada polypill, contiene bajas dosis de aspirina, un antihipertensivo y una estatina (utilizada para bajar los niveles de colesterol).

Desde un punto de vista crítico, todos estos intentos no hacen más que perpetuar todas estas enfermedades cardiometabólicas, ya que todas estas patologías son propias de una época, centradas en sociedades basadas en el consumo y en hábitos poco saludables (sedentarismo, inactividad física, comidas de alto valor calórico, etc.) de las cuales la gran mayoría son fomentados por los mismos que luego invierten tiempo y dinero en el tratamiento de las enfermedades que esas conductas generan, círculo virtuoso que de no ser así difícilmente cierre.

Este enfoque controversial y provocativo de "medicalizar" a la población ha sido seguido por enfoques más específicos. Por ejemplo, en cinco países se llevó a cabo un amplio ensayo clínico para investigar los efectos de una polypill (aspirina, un inhibidor de la ECA y una estatina) sobre la recurrencia de la cardiopatía isquémica (Fuster, V; Sanz, G. 2011). Sin embargo, beneficios similares a los de la polipill se pueden lograr con una intervención libre de drogas, a través de cambios de hábitos y del ejercicio físico regular. (Carmen Fiuza-Luces et al. 2013)

Ahora bien, seguramente más temprano que tarde se llegue a ese objetivo gracias al avance de la tecnología y el interés económico que detrás subyace. Pero lo que nunca se va a poder lograr por ningún fármaco, son los verdaderos beneficios del ejercicio en lo que respecta a la salud en general de la población junto a la prevención y tratamiento de las principales patologías que afectan a las sociedades contemporáneas (enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes, hipertensión arterial, dislipemia, tabaquismo, entre otras.)

Esta herramienta sumamente efectiva, barata y fácil de emplear junto a una correctamente campaña publicitaria y programas que fomenten su desarrollo, según la evidencia epidemiológica, ayudaría a los estados nacionales a reducir su gasto sanitario entre un 30 a un 40%. (adaptado de Mellerrowicz, 2004).

Carmen Fiuza-Luces et al. 2013 en esta misma línea, compararon los beneficios de un meta-análisis (Elley CR, et al. 2012) que utilizaron la polypill como intervención con lo que respecta a la tensión arterial (TA), colesterol total y LDL), con los reportados en dos meta-análisis de los efectos del ejercicio regular en adultos de mediana edad: un estudio de Pattyn Et al. 2013 en 272 hombres / mujeres con síndrome metabólico pero sin otras enfermedades cardiovasculares (52 años de promedio de edad, 82 personas grupo control, sedentarios y 190 individuos que ejercían durante 8-52 semanas) y un informe de Cornelissen y Smart, 2013 en 5.223 también de mediana edad en hombres / mujeres sin enfermedad cardiovascular (1.822 control y 3.401 personas que se entrenaron durante 4-52 semanas)

Donde concluyeron que se pueden obtener beneficios comparables y de hecho un poco más altos sobre el colesterol total y LDL con ejercicio de resistencia comparado con las polypill. Mientras que el ejercicio isométrico y la polypill tienen un efecto global similar de reducción de la TA. A esto le podríamos sumar los beneficios en otros parámetros fisiológicos que también se obtienen con la práctica regular del ejercicio, que según la evidencia científica también se asocian con una fuerte disminución en la morbi-mortalidad cardiovascular, como el aumento de la capacidad cardiorespiratoria, aumento de los niveles aptitud muscular, aumento de la actividad autonómica, mejora en la vasomotilidad (Mark A. Febbraio, 2016; J Vina et al. 2013; Hambrecht et al. 2003; Pedersen et al. 2005, 2008, 2012; Myer et al. 2002), junto a los beneficios psíquicos, sociales, subjetivos y de calidad de vida.

A modo de cierre, los profesionales que nos desarrollamos en esta área, sabemos que el ejercicio es la verdadera herramienta que tenemos para utilizar, ya sea para la prevención o el tratamiento de varias enfermedades crónicas que afectan a la población mundial, con una gran diferencia a la Polypill, que requiere de un compromiso, concientización y educaciónpor parte de las personas en relación a los cambios en el estilo de vida y la práctica regular del ejercicio formar la columna vertebral de este cambio.

Bibliografía:

  • Pedersen, B. K. & Febbraio, M. A. (2012). Muscles, exercise and obesity: skeletal muscle as a secretory organ. Nat. Rev. Endocrinol. advance online doi:10.1038/nrendo.2012.49. 7.
  • Pedersen, B. K., & Febbraio, M. A. (2008). Muscle as an Endocrine Organ: Focus on MuscleDerived Interleukin-6. Physiol Rev, 88, 1379-1406.
  • B. K. Pedersen, B. Saltin (2006). Evidence for prescribing exercise as therapy in chronic disease. Scand J Med Sci Sports 16 (Suppl. 1): 3–63.
  • Mercedes R. Carnethon, PhD Martha Gulati, MD, MS Philip Greenland, MD (2005) Prevalence and Cardiovascular Disease Correlates of Low Cardiorespiratory Fitness in Adolescents and Adults.JAMA, Vol 294, No. 23
  • Myers, et al. (2002) EXERCISE CAPACITY AND MORTALITY AMONG MEN REFERRED FOR EXERCISE TESTING. N Engl J Med, Vol. 346, No. 11
  • Carmen Fiuza-Luces et al. (2013) Exercise is the Real Polypill. PHYSIOLOGY 28: 330–358.
  • Mark A. Febbraio (2016) Health benefits of exercise — more than meets the eye! NATURE REVIEWS | ENDOCRINOLOGY.
  • J Vina et al. (2012) Exercise acts as a drug; the pharmacological benefits of exercise. British Journal of Pharmacology 167 1–12
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