Factores Mejorables con el Entrenamiento Asociados a la Efectividad Mecánica del Remate de Voleibol

Trainable Factors Related to Mechanics Effectiveness for the Volleyball Spike

José Manuel Palao, David Valades y Javier Bermejo


Artículo publicado en el journal Revista de Entrenamiento Deportivo, Volumen 27, Número 1 del año .

Resumen

El objetivo de este trabajo fue estudiar la mecánica de realización del remate de voleibol a través de la biomecánica con objeto de comprender sus características. En este trabajo se realiza un análisis de los factores que determinan la eficacia mecánica del remate, discriminando su importancia, la posibilidad de mejora, e indicando los valores de los parámetros cinemáticos más importantes relacionados con estos factores. A partir de esta información se pueden fijar los aspectos claves de movimiento, errores y su influencia sobre el movimiento. Esta información puede servir de guía al establecer el entrenamiento técnico y al entrenamiento físico para el remate.

Palabras clave: biomecánica, técnica, voleibol, ataque

Abstract

The purpose was of this paper was to study the mechanics of spike in volleyball using the biomechanics in order to understand the characteristics of this movement. This paper analyses the factors that determine the mechanical efficiency of spike, determining their importance, the possibility of improvement, and reference values of these kinematic parameters. From this information it is possible to set the key aspects of movement, errors and their influence on the movement. This information can serve as a guide to establish technical and physical training for the spike.

Keywords: biomechanics, technique, volleyball, attack

INTRODUCCIÓN

El voleibol es un deporte de red. La posición de la pelota determina si el equipo se encuentra fase de ataque y defensa (Eom & Schutz, 1992). No obstante, debido a que los equipos pueden realizar tres acciones antes de enviar el balón al campo contrario es posible diferenciar dos tipos de acciones: a) acción terminal, y b) acción de continuidad. Las acciones terminales en voleibol son el saque, el remate, y el bloqueo, y las acciones de continuidad son la recepción, la colocación, y la defensa (Selinger & Ackerman-Blount, 1985). A través de la ejecución de las acciones de terminales se puede conseguir el punto, que es el objetivo principal durante el juego.

De las tres acciones terminales, el remate es considerada como la acción más importante, pues con ella se consiguen más de la mitad de los puntos logrados durante un partido (Marelic, Resetar, & Jancovic, 2004; Masumura, Marquez, Endo, & Ae, 2008; Palao, Santos, & Ureña, 2004; Zhang, 2000). El remate implica la realización de una técnica compleja que combina varios movimientos (carrera, salto, golpeo, y recepción) (Abendrtoh-Smith & Kras, 1999; Cisar & Corbelli, 1989; Coleman, Benham, & Northcott, 1993; Prsala, 1982). Estos movimientos son ejecutados en un corto espacio de tiempo de 1.78 s para los hombres y 2.18 s para las mujeres (Tant, Greene, & Bernhardt, 1993).

La efectividad mecánica de un remate está definida por tres objetivos relacionados con las fases de salto y golpeo: a) conseguir la máxima altura de golpeo del balón, b) conseguir la máxima velocidad de salida del balón tras el golpeo, y c) trayectoria de la pelota (Coleman et al., 1993; Forthomme, Croisier, Ciccarone, Crielaard, & Cloes, 2005; Valadés et al., 2007). Este trabajo revisa los aspectos que influyen sobre estos tres parámetros cinemáticos, abordando aquellos que son susceptibles de entrenamiento, y aporta los valores de la ejecución del remate en los estudios cinemáticos encontrados en la bibliografía revisada con objeto de aportar valores de referencia a entrenadores e investigadores.

ALTURA DE GOLPEO

La altura de golpeo se establece como la distancia vertical entre el balón y el suelo cuando la mano del jugador contacta para iniciar el golpeo del remate. Dicha altura se calcula a partir de la suma de tres de las cuatro alturas que forman el modelo biomecánico del remate (Gutiérrez, Santos, & Soto, 1992): a) altura a la que el centro de masas del jugador (CM) abandona el suelo al final de la batida (altura de batida o altura de despegue), b) diferencia entre la máxima altura de elevación del CM y la altura de batida (altura de vuelo), y c) altura entre el CM y el balón justo en el momento en el que la mano del jugador contacta con el balón en el golpeo (altura de alcance).


Figura 1. Representación de las alturas de salto que forman el modelo biomecánico del remate de voleibol y su contribución al salto (adaptado de Gutiérrez et al., 1992).

La contribución de estas alturas a la altura de golpeo es del 40% para la altura de despegue, 18% para la altura de vuelo, y 42% para la altura de alcance (Gutiérrez, Ureña, & Soto, 1994; Vint & Hinrichs, 2004a). La altura de batida y la altura de alcance se encuentran determinadas en gran parte por las características antropométricas de estatura y la envergadura del jugador (Gutiérrez et al., 1992). Estos aspectos no son entrenables y están determinados genéticamente. Así, los aspectos genéticos de estatura y envergadura son los que determinan en mayor medida la altura de golpeo (Cloes, Croisier, Barsin, Ciccarone, & Forthomme, 2004; Stamm et al., 2003; Vint, 1994). Sin embargo, la posición que adopta el jugador en el momento de realizar la batida o en el momento de golpeo condiciona también la altura de despegue o la altura de alcance, respectivamente. En relación a la altura de despegue, la elevación de los brazos al final de esta fase ayuda a incrementar esta altura y a requerir un menor impulso para elevar el CM, en relación a una batida que no utilice la acción de los brazos (ejecución técnica de la batida). La elevación de los dos brazos permite incrementar la altura relativa del CM en 0,08 m más respecto a una posición con los brazos a los lados del cuerpo (Wirhed, 1982). En relación a la altura de alcance, además de las limitaciones antropométricas, también depende de cómo se realice el golpeo (ej. elevación del hombro de golpeo) (Figura 2), si se realiza de forma vertical o de forma más adelantado al cuerpo (Vint, 1998).


Figura 2. Diferencia de alturas de golpeos en función de la posición corporal (adaptado de Vint, 1998).

La altura de vuelo es un aspecto entrenable, al depender de las capacidades musculares del deportista (Gutiérrez et al., 1992) y de las acciones que realice con los brazos (Ferragut, Cortadellas, Arteaga, & Calbet, 2003; Grimshaw & Bruden, 2006). Cuanto mayor sea la capacidad contráctil de la musculatura y mayor sea la contribución de los brazos durante el impulso de batida, mayor será la velocidad vertical del CM y en consecuencia se obtendrá una mayor elevación del deportista para golpear el balón más alto.

Se ha demostrado que en el salto vertical la altura a la que puede elevarse el deportista no sólo depende de la extensión de rodillas. La acción de otros segmentos corporales también influyen en la altura de salto (Luthanen & Komi, 1978): extensión de rodillas (56%), flexión plantar (22%), extensión de tronco (10%), balanceo de brazos (10%), y balanceo de cabeza (2%). Las acciones de estos segmentos, a nivel cinemático, incrementa la velocidad vertical del CM al final de la batida, justo en el momento de abandonar el suelo (Gutiérrez, 1988; Vint & Hinrichs, 2004a). En relación a este aspecto, existen evidencias de que incrementar la velocidad de aproximación en la carrera previa al salto aumenta las posibilidades del jugador de poder saltar más alto (Coleman et al., 1993; Kuhlmann, Roemer, & Milani, 2009; Tillman, Hass, Brunt, & Bennett, 2004; Vint & Hinrichs, 2004a). Esto se debe a que el incremento de velocidad produce un mayor acumulo de energía (estiramiento de elementos elásticos musculares) durante la primera fase de la batida (fase de contracción excéntrica). Esta energía se aprovecha en la segunda fase del salto o fase de contracción concéntrica (Cavagna, Dusman, & Margaria, 1968; Komi & Bosco, 1978). Este aprovechamiento de la capacidad elástica del músculo mediante una contracción excéntrica seguida de una contracción concéntrica para incrementar la fuerza aplicada y con ello la altura de alcance se le denomina ciclo de estiramiento-acortamiento. Este aspecto es mejorable a nivel de ejecución técnica a nivel de la realización del ante-salto (preparación de la batida) y de realización de la batida (posición al principio, acción de los segmentos, y posición al final de la batida) (Valadés, Femia, Palao, Padial, & Ureña, 2004).

En relación al entrenamiento a nivel físico, para guiar adecuadamente este trabajo, es necesario comprender como se realiza la batida a nivel mecánico y cuales son los factores que determinan la fuerza aplicada. La fuerza muscular y el tiempo de aplicación de la fuerza, tienen relación directa con la velocidad, en cambio la masa del deportista tiene relación inversa (V = Fxt / m, donde: "F" es la fuerza, "t" es el tiempo, y "m" es la masa) (Shahbazi & Khanzadeh, 1998). Por tanto, si se quiere incrementar la velocidad al final de la batida para saltar más alto existen tres opciones: a) reducir el peso del deportista, b) aumentar el tiempo en el cual se realiza la acción de batida, y/o c) aumentar la fuerza aplicada. En relación al peso del deportista, el margen de reducción en deportistas de élite es muy pequeño debido que existen unos niveles óptimos asociados a la estatura del deportista y al tipo de deporte. En relación al aumento del tiempo de batida, este aspecto no se contempla, ya que el incremento en el valor de esta variable requiere la reducción del tiempo o el incremento del espacio (v = e/t), debido a que el espacio recorrido es constante y no se puede aumentar sin modificar la técnica. En relación a la fuerza, este aspecto es un factor mejorable mediante el entrenamiento para incrementar la altura de golpeo, mediante el trabajo de lo que se conoce en mecánica como potencia (P = FxV) (González, 2000).

Cuanto mayor es la potencia de salto mayor es la altura de vuelo del CM como consecuencia del aumento en la velocidad de proyección. Por ello, el trabajo a realizar para incrementar la altura de vuelo debe buscar mejorar la potencia del jugador.

En la tabla 1 y 2 se presentan los valores de los datos encontrados en la bibliografía revisada. Estos valores pueden servir de referencia en las valoraciones realizadas por entrenadores de voleibol y/o investigadores que analicen la técnica del remate en voleibol a nivel de velocidad horizontal y vertical del CM en la batida.

Tabla 1.Valores medios en la velocidad horizontal del CM al iniciar la batida.

Tabla 2.Valores medios en la velocidad vertical del CM al final de la batida.

VELOCIDAD DEL BALÓN

La velocidad del balón se define como la variable más importante en los golpeos/lanzamientos por encima de la cabeza (Van den Tillaar, 2004), y también para el remate de voleibol (Forthomme et al., 2005; Valadés, 2005). La velocidad lineal del balón tras el golpeo en el aire depende directamente de dos factores mecánicos: a) la transmisión de la velocidad de la mano al balón, y b) de la propia velocidad generada en la mano (Ahrabi-Fard, 1999; Gutiérrez et al., 1994; Ivoilov, 1986; Vint, 1995).

  1. Transmisión de velocidad desde la mano al balón

La transmisión de la velocidad de la mano al balón depende de: a) las características de deformación de la mano y balón, y b) el nivel de aprovechamiento del balón de la rotación hacia delante (Ivoilov, 1986; Kao, Sellens, & Stevenson, 1994). En relación a la deformación de la mano, cuanto más rígida se ponga la mano durante el golpeo (posición de copa con los dedos juntos) y más duro sea el balón que se golpea (nivel de presión interna), menor será el nivel de deformación y mayor será la transmisión de energía minimizando la pérdida (Ivoilov, 1986). En cuanto a la deformación del balón, esta depende de las dimensiones, materiales de elaboración y de la presión del mismo, pero debe considerarse como una variable estable al estar determinadas por la normativa de la propia competición.

Nota: Algunos jugadores para incrementar la transmisión de fuerza de la mano al balón utilizan como técnica el golpeo con la mano cerrada (forma de puño), pero esta técnica no se recomienda pues imposibilita el control de la dirección del balón, que es considerado otro factor clave en el éxito de esta acción.

En relación a la rotación del balón hacia delante, este aspecto depende de factores de tipo técnico, golpeo fuera del eje central del balón y con una rápida flexión de la muñeca para producir la rotación hacia delante (Baudin, Gervais, & Wu, 2004; Howard, 1996). Esta acción y la rotación hacia delante del balón sobre su eje implican que el balón se vea afectado por el efecto Magnus. Este efecto mecánico se produce por las diferencias de presión sobre el balón (negativa en la parte superior y positiva en la parte inferior del balón), que hace que la pelota describa una trayectoria con un ángulo de incidencia más agudo con en el suelo (se reduzca la trayectoria parabólica del balón) (Kao et al., 1994). Se trata de un aspecto que no influye directamente sobre la velocidad del balón. De forma indirecta reduce la trayectoria que recorre la pelota. Así, cuanto mayor sea la rotación hacia delante, mayor es la diferencia de presión entre la parte superior e inferior del balón, por lo que caerá antes. Esto permite, además, que cuando se incrementa la rotación del balón hacia delante existe la posibilidad de que el jugador pueda golpear más fuerte con un mismo ángulo de proyección hacia el suelo sin riesgo de que este salga fuera de los límites del campo.

  1. Velocidad de movimiento de la mano

La velocidad de la mano depende de tres factores: a) la velocidad a la que se extienden el codo y el hombro del brazo que golpea (Chung, Choi, & Shin, 1990; Ferris, Signorile, & Caruso, 1995; Vint & Hinrichs, 2004b), b) la coordinación de la musculatura cuando se ejecuta la cadena cinética durante el golpeo (Bobbert & Van Ingen Schenau, 1988; Bompa, 2000; Wedaman, Tant, & Wilkerson, 1988), y c) el alcance del jugador (Ferris et al., 1995; Gutiérrez et al., 1994).

En relación a la velocidad a la que se extienden el hombro y el codo que realiza el golpeo, hay una correlación positiva entre este aspecto y la velocidad de proyección del balón tras el golpeo (Coleman et al., 1993; Ferris et al., 1995; Reeser, Fleisig, Bolt, & Ruan, 2010). La contribución porcentual al golpeo es del 30.5% para el hombro y el 44.9% para el codo (Vint & Hinrichs, 2004b). En esta línea, la torsión de hombros en el golpeo también ayuda a incrementar el recorrido (Gutiérrez et al., 1994), lo que permite incrementar la potencia de golpeo (Masumura, Marquez, & Ae, 2009) (P = FxV, siendo v = e/t). Este aspecto se trabaja a nivel de técnica y de preparación física (general y específica).

En relación a la coordinación de la musculatura cuando se ejecuta la cadena cinética durante el golpeo, la potencia de contracción muscular de los músculos agonistas y antagonistas se incrementa por la acción del ciclo estiramiento-acortamiento que se produce en cada uno de los grupos musculares que intervienen en la cadena cinética del golpeo (Gutiérrez et al., 1994). La importancia de este ciclo estiramiento-acortamiento se ha comprobado en disciplinas deportivas afines, con cadenas cinéticas similares en la extremidad superior, como también se da en el lanzamiento de balonmano (Jöris, Edwards Van Muyen, Van Ingen Schenau, & Kemper, 1985), en el lanzamiento de jabalina (Campos, 1993), o en el golpeo de kárate (Voigt & Klausen, 1990). Este aspecto se desarrolla a nivel técnico mediante el trabajo de la temporalización de la cadena cinética y se trabaja a nivel físico mediante el entrenamiento específico de los distintos grupos musculares que intervienen en la cadena cinética (músculos cortos y músculos largos).

En relación al alcance del jugador en el golpeo (distancia entre el centro de gravedad del sujeto y el lugar del golpeo), se trata de un factor determinante, pues la velocidad tangencial de la mano depende de la velocidad angular del sistema (cuerpo humano) y del radio de giro (Figura 3). Por lo tanto, cuanto mayor sea el radio de giro, en este caso la distancia entre el centro de gravedad y la mano, mayor será la velocidad de la mano para una misma cantidad de velocidad angular. Este aspecto, aunque depende en gran parte de las características antropométricas del jugador, es un factor mejorable con una técnica adecuada (posición del cuerpo en el golpeo, Figura 2). Esto se debe a que cuando un segmento se mueve sobre un eje de rotación (movimiento angular), el desplazamiento de todos los puntos que forman el segmento habrá sido el mismo en todos los puntos del segmento (desplazamiento angular). Sin embargo, la velocidad lineal de todos estos puntos será diferente. Al aumentar la separación respecto al eje de rotación la velocidad lineal será mayor (v = e/t), ya que el espacio lineal recorrido habrá sido mayor en una misma cantidad de tiempo. En la acción de armado y golpeo, el codo se lleva inicialmente flexionado y se estira en la parte final del movimiento para lograr transmitir la mayor velocidad lineal posible sobre la mano. Por esta razón, tener una gran envergadura puede resultar beneficioso en deportes que implican lanzamientos o golpeos como el fútbol, el lanzamiento de disco, o el remate de voleibol.


Figura 3. Componentes de la velocidad tangencial de la mano (adaptado de Gutiérrez et al., 1994).

En las tabla 3, 4, 5, y 6 se presentan los valores de los datos encontrados en la bibliografía revisada. Estos valores pueden servir de referencia en las valoraciones realizadas por entrenadores de voleibol y/o investigadores que analicen la técnica del remate en voleibol a nivel de altura de vuelo, altura de golpeo, y velocidad lineal de la mano y del balón.

Tabla 3. Valores medios en la altura de vuelo del CM tras la ejecución de la batida.

Tabla 4. Valores medios en la altura de golpeo del balón.

Tabla 5. Valores medios en la velocidad lineal de la mano (tomando como referencia el punto más distal) al realizar el golpeo para el remate.

Tabla 6. Valores medios en la velocidad lineal de desplazamiento del balón tras el golpeo.

TRAYECTORIA

En relación a la trayectoria de envío de la pelota, para determinar la misma es necesario establecer la posición espacial de la pelota a lo largo del recorrido que realiza desde el origen hasta el destino. La trayectoria va venir determinada por la forma en la que se contacta la pelota. Si la pelota se golpea justo en el centro de la misma (la fuerza ejercida por la mano pasa por el centro de gravedad de la misma) la trayectoria que seguirá será rectilínea. Si la mano golpea en un lateral de la pelota, la trayectoria que la pelota seguirá será curvilínea.

La adecuación de la trayectoria del balón en el remate depende de la situación de juego (ej. intencionalidad buscada por el jugador, disposición defensiva del equipo contrario, etc.). No se puede establecer una trayectoria como ideal en el juego, ya que esta va a depender de la zona del campo, de la lateralidad de jugador, la carrera de aproximación, etc. En este punto, se produce una disyuntiva en la mecánica del movimiento, ya que puede compensar la realización de una ejecución en la cual no se logre la máxima altura de contacto y/o la máxima velocidad de salida de la pelota si de esta forma se consigue que el remate sea efectivo (ej. contacte en el campo del equipo contrario). Estas modificaciones se pueden realizar a distintos niveles como por ejemplo posición de la mano en el golpeo, forma de contactar con la mano, lugar de contacto con el balón, acción del brazo, momento de golpeo, etc. (Burchuck, & Burchuk, 1993). Así, por ejemplo, un aumento en la superficie de contacto que impacta con el balón (mano abierta) permite un mayor control de la trayectoria, pero esto repercute en que la velocidad de proyección del balón sea menor en relación a un remate que utilice una menor superficie de contacto (golpeo con la mano cerrada). Otro ejemplo reside en realizar el golpeo únicamente con la primera falange de los dedos (finta), de esta forma se consigue un movimiento suave parabólico que supera al bloqueo, que va cerca de la red y que busca sorprender al equipo contrario.

Se trata de un aspecto entrenable por parte del deportista que implica, el ajuste de los movimientos que va a realizar el rematador a las condiciones espaciales y temporales con las que viene el balón, y la  adaptación a la situación concreta a la que se enfrenta el atacante (bloqueadores y defensores del equipo contrario). La habilidad de realizar esto depende de las capacidades atencionales y de procesamiento de la información del jugador (Knudson & Morrison, 2002), así como de su capacidad de adaptación del movimiento. Se trata de un aspecto que se logra adquirir con años de práctica, ya que implica la adaptación de movimientos automatizados a entornos cambiantes.

CONCLUSIONES

El objetivo de este trabajo fue analizar los factores que determinan la eficacia mecánica durante la ejecución de la acción técnica del remate, y su posibilidad de mejora, así como aportar valores referencia a nivel cinemático de estos factores. Se busca con ello que la información que aporta este trabajo pueda servir de ayuda a los entrenadores a comprender mejor la ejecución mecánica del remate y aquellos aspectos que son mejorables mediante el entrenamiento. A partir de la comprensión de cómo los factores (entrenables y no entrenables) afectan al rendimiento del remate (en términos mecánicos de maximizar la altura de golpeo, maximizar la velocidad de salida del balón, y/o lograr una adecuada trayectoria) y disponiendo de valores de referencia, es posible reorientar el entrenamiento de las capacidades físicas y de la técnica para optimizar los resultados en competición. El trabajo aporta valores de referencia con objeto de contextualizar la interpretación de los datos de los análisis técnicos realizados y/o guiar el entrenamiento de la técnica y de las capacidades físicas.

Referencias

1. Abendrtoh-Smith, J., & Kras, J (1999). More B-BOAT. The volleyball spike. Journal of Physical Education, Recreation and Dance, 70(3), 56-59

2. Ahrabi-Fard, I (1999). Three phases dynamic flexibility training to improve spiking velocity. Performance Volleyball Conditioning, 7(6), 1-2

3. Baudin, J., Gervais, P., & Wu, T (2004). An examination of the biomechanical factors that produce spin on a volleyball in the skill of spiking. Proceedings of: XX Symposium of the International Society of Biomechanics in Sport. Ottawa: Canada, pp. 134

4. Bobbert, M. F., & Van Ingen Schenau, G. J (1988). Coordination in vertical jumping. Journal of Biomechanics, 21(3), 249-262

5. Bompa, T (2000). Periodización del entrenamiento deportivo (programas para obtener el máximo rendimiento en 35 deportes). Barcelona: Paidotribo

6. Burchuck, R., & Burchuk, M (1993). Avanced attack skills (Capitulo 1, pp 2-38). En Canadian Voleibol Association (Ed.). Coaches Manual: Level 4. Gloucester. Ontario

7. Campos, J (1993). Lanzamiento de jabalina. En Bravo J., Campos, J., Dura, J., y Martínez, J. L. Lanzamientos, atletismo 3 (pp. 233-291). Real Federación Española de Atletismo: Madrid

8. Cavagna, G. A., Dusman, B., & Margaria, R (1968). Positive work done by previously stretched muscle. Journal of Applied Physiology, 24(1), 21-32

9. Chen, P., Huang, C., & Shih, S (2011). Differences in 3D kinematics between genders during volleyball spike. Proceedings of the Congress of the International Society of Biomechanics. Bruselas: Bélgica

10. Christopher, G. A (2001). Shoulder biomechanics in volleyball spiking: Implications for injuries. Unpublished Ph. D. Dissertation. Brigham Young University. Provo, Utah: USA

11. Chung, C., Choi, K., & Shin, I (1990). Three-dimensional kinematics of the striking arm during the volleyball spike. Korean Journal of Sport Science, 2, 124-151

12. Cisar, C. J., & Corbelli, J (1989). The volleyball spike: a kinesiological and physiological analysis with recommendations for skill development and conditioning programs. National Strength and Conditioning Association Journal, 11(1), 4-8

13. Cloes, M., Croisier, J-L., Barsin, M., Ciccarone, G., & Forthomme, B (2004). Analysis of the volleyball spike: relationship between several parameters and the speed of the ball. Proceedings of the 2004 Pre-Olympic Congress. Sport Science Through the Age. Thessaloniki: Grecia

14. Coleman, S., Benham, A., & Northcott, S (1993). A three-dimensional cinematographical analysis of the volleyball spike. Journal of Sports Sciences, 11(4), 295-302

15. Eom, H., & Schutz, R (1992). Statistical analyses of volleyball team performance. Research Quarterly for Exercise and Sport, 63(1), 11-18

16. Ferragut, C., Cortadellas, J., Arteaga, R., & Calbet, J. A. L (2003). Predicción de la altura de salto vertical. Importancia del impulso mecánico y de la masa muscular de las extremidades inferiores. Revista Motricidad. European Journal of Human Movement, 10, 7-22

17. Ferris, D., Signorile, J., & Caruso, J (1995). The relationship between physical and physiological variables and volleyball spiking velocity. Journal of Strength and Conditioning Research, 9(1), 32-36

18. Forthomme, B., Croisier, J-L., Ciccarone, G., Crielaard, J., & Cloes, M (2005). Factors correlated with volleyball spike velocity. American Journal of Sport Medicine, 33(10), 1513-1519

19. González, J. J (2000). Concepto y medida de la fuerza explosiva en el deporte. Posibles aplicaciones al entrenamiento. (RED) Revista de Entrenamiento Deportivo, 4(1), 5-16

20. Grimshaw, P., & Burden, A (2007). Sport and exercise biomechanics. London: Taylor & Francis Group, pp. 295-316

21. Guo, R., & Li, Y (2000). Kinematic analysis of spiking in elite volleyball players during competition. Proceedings of: XVIII Symposium of the International Society of Biomechanics in Sport. Hong Kong: China

22. Gutiérrez, M (1988). Estructura biomecánica de la motricidad. Derechos reservados del C.D.I.N.E.F. Imprime Alhambra, Granada

23. Gutiérrez, M., Santos, J., & Soto, V (1992). Análisis biomecánico del remate en voleibol. Madrid: Federación Española de Voleibol

24. Gutiérrez, M., Ureña, A., & Soto, V (1994). Biomechanical analysis of the volleyball. Journal of Human Movement Studies, 26, 35-49

25. Howard, R. E (1996). An understanding of the fundamental techniques of volleyball. San Francisco: Benjamin Cummings

26. Hu, L., Chen, Y., & Huang, C (2005). A 3D analysis of the volleyball spike. Proceedings of: XXII Symposium of the International Society of Biomechanics in Sport. Beijing: China, pp. 290-292

27. Huang, C., Liu, G., & Sheu, T (1999). Kinematic analysis of the volleyball back row jump spike. Proceedings of: XVII Symposium of the International Society of Biomechanics in Sport. Perth: Australia, pp. 49-52

28. Huang, K. C., Hu, L. H., Huang, C., Sheu, T. Y., & Tsue, C. M (2002). Kinetic and kinematic differences of two volleyball spiking jumps. Proceedings of: XX Symposium of the International Society of Biomechanics in Sport. Cáceres: España, pp. 148-151

29. Ivoilov, A (1986). Voleibol. Técnica, táctica y entrenamiento. Buenos Aires: Stadium

30. Jöris, H. J. J., Edwards Van Muyen, A. J., Van Ingen Schenau, G. J., & Kemper, H. C. G (1985). Force, velocity and energy flow during forearm throw in the female handball players. Journal of Biomechanics, 18(6), 409-414

31. Kao, S., Sellens, R., & Stevenson, J (1994). A mathematical model for the trajectory of a spike volleyball and its coaching application. Journal of Applied Biomechanics, 10(2), 95-109

32. Knudson, D., & Morrison, C (2002). Qualitative analysis of human movement. Champaign, IL: Human Kinetics

33. Komi, P. V., & Bosco, C (1978). Utilization of stores elastic energy in leg extensor muscles by men and women. Medicine and Science in Sports, 10(4), 261-265

34. Kuhlmann, C., Roemer, K., & Milani, T. L (2007). Aspects of a three dimensional motion analysis of the volleyball spike in high level competition. Proceedings of: XXV Symposium of the International Society of Biomechanics in Sport. Ouro Preto: Brasil, pp. 47-50

35. Luthanen, P., & Komi, P (1978). Segmental contribution to forces in vertical jump. European Journal of Applied Physiology, 38(1), 181-188

36. Marelic, N., Resetar, T., & Jancovic, V (2004). Discriminant analysis of the sets won and the sets lost by one team in A1 Italian volleyball league- a case study. Kinesiology, 36(1), 75-82

37. Masumura, M., Marquez, W. Q., & Ae, M (2009). Front and pipe spikes in female elite volleyball players: implications for the improvement of pipe spike techniques. Proceedings of: XXVI Symposium of the International Society of Biomechanics in Sport. Limerick: Irlanda

38. Masumura, M., Marquez, W. Q., Endo, T., & Ae, M (2008). A biomechanical analysis of pipe spike motion for elite male volleyball players in official games. Proceedings of: XXVI Symposium of the International Society of Biomechanics in Sport. Seoul: Korea, pp. 723-726

39. Palao, J. M., Santos, J. A., & Ureña, A (2004). Effect of team level on skill performance in volleyball. International. Journal of Performance Analysis in Sport, 4(2), 50-60

40. Prsala, J (1982). Improving your spiking in volleyball. Volleyball Technical Journal, 7(2), 57-64

41. Ramón, G., & Zapata, A (2005). Análisis cinemático de la fases de doble apoyo y de salto, del remate por la zona 4 de los jugadores de la selección masculina de voleibol de antioquia, categoría mayores. Educación física y deporte. Universidad de Antioquia, pp. 117-130

42. Reeser, J., Fleisig, G., Bolt, B., & Ruan, M (2010). Upper limb biomechanics during the volleyball serve and spike. Sports Health: A Multidisciplinary Approach, 2(5), 368-374

43. Selinger, A., & Ackerman-Boult, J (1985). Arie Selinger's power volleyball. New York: St. Martin's Press

44. Shahbazi, M. M., & Khanzadeh, S (1998). A Simple mathematical model for estimating force and torque to the wrist, elbow and shoulder in serving, spiking and blocking in volleyball. Proceedings of: XVI Symposium of the International Society of Biomechanics in Sport. Konstanz: Alemania

45. Shahbazi, M. M., Sanders, H. R., & Coleman, S. G (2002). Initial ball speed and forces estimation at impact ion volleyball and football. Proceedings of: XX Symposium of the International Society of Biomechanics in Sport. Cáceres: España, pp. 318-321

46. Stamm, R., Veldre, G., Stamm, M., Thomson, K., Kaarma, H., Loco, J., & Koskel, S (2003). Dependence of young female volleyballers´ performance on their body build, physical abilities, and pchicho-physiologycal properties. Journal of Sports Medicine and Physical Fitness, 43(3), 291-299

47. Tant, C. L., Greene, B., & Bernhardt, M (1993). A comparison of the volleyball jump serve and the volleyball spike. Proceedings of: XI Symposium of the International Society of Biomechanics in Sport. Amherst, Massachusetts: USA, pp. 344-346

48. Tillman, M., Hass, C., Brunt, D., & Bennett, G (2004). Jumping and landing techniques in elite women´s volleyball. Journal of Sport Science and Medicine, 3(1), 30-36

49. Valadés, D (2005). Efecto de un entrenamiento en el tren superior basado en el ciclo estiramiento-acortamiento sobre la velocidad del balón en el remate de voleibol. Tesis Doctoral. Departamento de Educación Física y Deporte. Universidad de Granada. Granada: España

50. Valadés, D., Femia, P., Palao, J. M., Padial, P., & Ureña, A (2004). Análisis de la técnica básica del remate de voleibol. Rendimiento deportivo (http://www.rendimientodeportivo.com), 8, 1-17

51. Valadés, D., Palao, J. M., Femia, P., Padial, P., & Ureña, A (2007). Validez y fiabilidad del radar para el control de la velocidad del remate en voleibol. Cultura, Ciencia y Deporte, 6(2), 131-138

52. Van Den Tillaar, R (2004). Effect of different training programs on the velocity of overarm throwing, a brief review. Journal of Strength and Conditioning Research, 18(2), 388-396

53. Vint, P (1994). The mechanics of motion: Scientific aspects of jumping. Coaching Volleyball, Decem/January, 26-27

54. Vint, P (1995). Secrets of speed-An in depth look at spiking. Performance Conditioning for Volleyball, 2(9), 4-6

55. Vint, P (1998). Hitting biomechanics: the foundation of skill application. Coaching volleyball. April/May, 10-15

56. Vint, P., & Hinrichs, R (2004). Deterministic factors of overall ball contact height during high-outside front-row volleyball attacks. Proceedings of: XXII Symposium of the International Society of Biomechanics in Sport. Ottawa: Canada, pp. 139-142

57. Vint, P., & Hinrichs, R (2004). Factors related to the development of ball speed and to the incidence of one-legged landings in the front-row volleyball attack. Proceedings of: XXII Symposium of the International Society of Biomechanics in Sport. Ottawa: Canada, pp. 135-138

58. Voigt, M., & Klausen, K (1990). Changes in muscle strength and speed of an unloaded movement after various training programmes. European Journal of Applied Physiology and Occupational Physiology, 60(5), 370-376

59. Wedaman, R., Tant, C., & Wilkerson, J (1988). Segmental coordination and temporal structure of the volleyball spike. Proceedings of: VI Symposium of the International Society of Biomechanics in Sport. Bozeman, Montana: USA, pp. 577-586

60. Wirhed, R (1982). Habilidad atlética y anatomía del movimiento. Barcelona: Edika-Med

61. Zhang, R (2000). How to profit by the new rules. The Coach, 1, 9-11

Cita en Rev Entren Deport

José Manuel Palao, David Valades y Javier Bermejo (2013). Factores Mejorables con el Entrenamiento Asociados a la Efectividad Mecánica del Remate de Voleibol. Rev Entren Deport. 27 (1).
https://g-se.com/factores-mejorables-con-el-entrenamiento-asociados-a-la-efectividad-mecanica-del-remate-de-voleibol-1521-sa-257cfb27222a16

COMPARTIR