Hiporexia

Osterbur y col. (2014) [1], definen la hiporexia como una disfunción gastrointestinal que se caracteriza por: la inhabilidad para tolerar alimentos vía enteral, disminución de la motilidad intestinal, permeabilidad intestinal incrementada, translocación bacterial y, en ocasiones, diarrea hemorrágica.

En términos generales, la hiporexia se conoce como la pérdida parcial del apetito, la cual es diferente a la anorexia debido a que en la última es una pérdida total. Aunque puede ocurrir en cualquier edad, éste problema es frecuente en los adultos más ancianos o la tercera edad debido a varios factores. Entre ellos podemos mencionar las pérdidas sensoriales, ya sea el gusto, el olfato o la vista, debido a que estos afectan el propio apetito y el consumo de las comidas a través del sistema nervioso parasimpático.

De acuerdo a la nutricionista Karla de Tobar, "la salud oral es otro factor importante, ya que los ancianos pueden experimentar sequedad en la boca producida por la hiposalivación, la masticación y problemas para deglutir, problemas debido a la ausencia de las piezas dentales. Esto es lo que hace necesario modificar la consistencia de los alimentos". Además, este fenómeno multifactorial puede afectar la función gastrointestinal, debido a que diversos cambios aperecen durante el proceso de envejecimiento afectando el consumo de nutrientes, la digestión y la absorción del sistema gastrointestinal.

Requerimientos nutricionales

Las necesidades energéticas en las personas mayores es menor que en las personas más jóvenes, en promedio disminuye 10% cada década desde los 60 años, debido a la disminución de la masa muscular activa y la actividad física. Aproximandamente, estamos hablando del consumo de algunas 2200 Cal en hombres sedentarios de 65 años y 1850 Cal en mujeres de las mismas características.

La Dra. Tobar [2] recomienda dividir las comidas en cinco ingesta pequeñas a lo largo del día, las cuales deben ser saludables y nutritivas. Por tanto, por ningún motivo es recomendable omitir los tiempos de las comidas por el hecho que los adultos mayores, tal como los niños, son vulnerables a la pérdida de peso y así la malnutrición puede aparecer sino se toman las ingestas de nutrientes necesarias durante el día. De hecho, la mayoría de las comidas deben ser suaves y balanceadas. Por ejemplo, un plato de puré de vegetales debería tener una porción de carbohidratos como papas, arroz, yuca o tortilla, una porción de vegetales, zanahoria y calabaza para la contribución de vitaminas y minerales. Las proteínas deberían ser de pollo sin piel grasa o pescado. "Todo debe ser liquado o lo suficientemente suave, dependiendo de las características de cada persona".

Dependiendo del estado de salud de los individuos, la recomendación general es evitar café o tomarlo con una base de cereal como café de soja o descafeinado. Todo esto debido al hecho que la cafeína previene la absoción de calcio, hierro y zinc.

Igualmente, es muy importante no dejar a los adultos mayores solos, ya que muchos se deprimen y esto afecta su apetito, difestión y los niveles energéticos, peso y bienestar. Por último, el ejercicio es también importante pero la condición física y estado de salud deben ser tomados en cuenta en cada caso. El consejo general es caminar, nadar, bailar y trotar, siempre que el doctor recomiende lo contrario.

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References

[1] Osterbur K, Mann FA, Kuroki K & DeClue A. (2014). Multiple Organ Dysfunction Syndrome in Humans and Animals. J Vet Intern Med

[2] http://www.healthyolderpersons.org/news/hyporexia-loss-appetite-older-adults

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