Lesión

Las definiciones más corrientes sobre lesión deportiva consideran el tiempo que el deportista está alejado de la competición (tiempo perdido) como el determinante principal (DeLee y Farney,1992).

Si empleamos esta definición, diremos que una lesión se produce cuando un deportista se ve obligado a dejar un partido o la práctica de un deporte durante un tiempo predeterminado, por ejemplo, 24 horas.

Un sistema muy empleado de clasificación de las lesiones establece dos categorías principales: aguda y crónica. Las lesiones agudas se definen como aquellas “caracterizadas por un inicio repentino, como resultado de un hecho traumático” (AAOS, 1991). Las lesiones crónicas se definen como aquellas “caracterizadas por un inicio lento e insidioso, que implica un aumento gradual del daño estructural” (AAFP,1992).

Los síntomas de una lesión aguda incluyen:

• Un dolor grave repentino

• Hinchazón

• No poder apoyarse en una pierna, rodilla, tobillo o pié

• Un brazo, codo, muñeca, mano o dedo que está muy adolorido

• Dificultades en el movimiento normal de una articulación

• Extrema debilidad en una pierna o un brazo

Los síntomas de una lesión crónica incluyen:

• Dolor mientras se está haciendo ejercicio

• Dolor leve incluso en reposo

• Hinchazón

Las lesiones deportivas crónicas, en contraste con las de carácter agudo, no dependen de un único episodio traumático, sino que se desarrollan progresivamente. En muchos casos, son propias de deportistas que practican actividades que requieren movimientos repetidos y continuos como los practicantes de carreras de calle o aventura. A continuación se presentan en la tabla 1 los distintos factores que pueden provocar lesiones por uso excesivo:


Los términos más empleados para diferenciar los tejidos que sufren lesiones son denominados como tejidos blandos y tejidos óseos. Los tejidos blandos, como categoría, incluyen los músculos, las fascias, los tendones, las cápsulas articulares, los ligamentos, los vasos sanguíneos y los nervios. La mayoría de las lesiones de los tejidos blandos consisten en contusiones (magulladuras), esguinces (ligamentos/cápsulas) y distensiones (músculos/tendones). Los tejidos óseos abarcan cualquier estructura ósea del cuerpo.

Prof. Franco Cragnulini

Santiago Pooli

Referencias:

Pfeiffer y Mangus. Las lesiones deportivas. 2° edición. Editorial Paidotribo, 2007.

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