Ligamento lateral interno (LLI)

El ligamento lateral interno (LLI) está dividido en dos partes, la porción superficial (más fuerte), y el ligamento medial “profundo” (más delgado y débil), o ligamento capsular, con su correspondiente unión al menisco medial (Prentice, 2001).

En virtud de lo expuesto, el LLI es el ligamento que más frecuentemente se lesiona en la rodilla. Aunque en la mayoría de los casos las lesiones son leves o moderadas, siendo la ruptura total de este ligamento menos frecuente que las lesiones totales del ligamento cruzado anterior (Miyasaka, 1991; citado por Zachazewski, 1996).

Las lesiones en el ligamento lateral interno involucran más frecuentemente la región de la inserción femoral, luego se encuentra la inserción tibial del ligamento y con menos frecuencia la lesión se ubica en el cuerpo del ligamento. (Tria, 1991; citado por Zachazewski, 1996).

El tratamiento de las lesiones del LLI es (en buena parte) no quirúrgico, siendo conservador en el caso de todos los desgarros aislados de grado I y II y en la mayoría de los desgarros aislados de grado III. No obstante, las lesiones de grado III que presentan una inestabilidad considerable o la asociación con lesiones de otras estructuras de estabilización requerirán intervención quirúrgica (Prentice, 2001).

Referencias

1.Prentice W. Técnicas de rehabilitación en la medicina deportiva. Paidotribo. 2001.

2. Zachazewski, James. Athletic Injuries and Rehabilitation. Saunders company. 1996

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