Micro-dosis de ciencia y natación: estudios sobre músculos respiratorios y respiración.

Todo aquel que haya practicado natación o cualquier otro ejercicio de intensidad habrá notado como esta aumenta marcadamente el trabajo del sistema respiratorio. Especialmente en natación, donde la respiración es significativamente diferente a la que llevamos fuera del agua (cuerpo parcialmente sumergido, respiración voluntaria y no automática, etc.) esto se traduce en una fatiga muy localizada en la musculatura respiratoria.


Figura 1. Powerbreathe swimming.

Las ciencias del deporte no han dejado pasar este tema de estudio, ya que potencialmente es una vía para mejorar el rendimiento de cualquier nadador (y otros deportistas), y son bastantes los trabajos sobre este tópico que nos podrían resultar interesantes en www.endurancegroup.org. Por ello, les presentamos hoy una serie de mini-dosis de ciencia, donde resumiremos unos cuantos trabajos que les pueden resultar interesantes y prácticos.


Estudio nº1 – Controlar la frecuencia respiratoria puede mejorar el rendimiento y la economía

¿Podría la frecuencia con la que un nadador respira afectar a su propio rendimiento? Intentando responder a esta pregunta, en 2013, Lavin et al. 1 diseñaron un estudio en el que se comparó a nadadores que respiraban con un patrón respiratorio concreto (2 respiraciones por piscina 25 m) con otros que respiraban 7 veces por piscina (en cada ciclo de brazada). Sus resultados mostraron como el hecho de contener la respiración mejoraba significativamente (un 11%) la presión máxima espiratoria y reducía el tiempo en completar 150 yardas (10 segundos menos). Conclusión: la inclusión en el entrenamiento de fases con respiración reducida (3 veces por semana durante 4 semanas) puede llegar a ser beneficiosa para el nadador, seguramente debido a una mejora de la capacidad ventilatoria.

Estudio nº2 – Calentamiento de los músculos respiratorios

Como un grupo muscular más, los músculos respiratorios debería tener un proceso progresivo de warm-up para poder rendir a su máximo potencial. Wilson et al. 2 en 2014 compararon 4 protocolos diferentes de calentamiento para demostrar esto en 15 nadadores elite de 100 m libres. El protocolo que incluía el trabajo de músculos respiratorio consistía en 2 x 30 respiraciones al 15% de la presión máxima inspiratoria (utilizando un Powerbreath) + un calentamiento normal (2500 m: 100 x 25 m de estilos mixtos, trabajo de piernas con tabla y brazos con pull-boy). Este protocolo consiguió mejorar en 1.18 seg el tiempo de los demás. Conclusión: incluso con nadadores nivel élite, la modificación del calentamiento para incluir el trabajo de músculos respiratorios puede mejorar significativamente el tiempo final de los 100m libres en más de 1 segundo. Esto supone una mejora muy relevante para el nivel de rendimiento del que estamos hablando.


Esperamos que les haya resultado interesante comprobar como algo tan sencillo, como el control de la respiración o el calentamiento específico de los músculos respiratorios, puede aportar beneficios demostrados científicamente al rendimiento del nadador. Solo queda aplicarlo en el campo!


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Lavin KM, Guenette JA, Smoliga JM, Zavorsky GS. Controlled-frequency breath swimming improves swimming performance and running economy. - PubMed - NCBI. Scand J Med Sci Sports. 2013;25(1):16-24. doi:10.1111/sms.12140.

2. Wilson EE, McKeever TM, Lobb C, et al. Respiratory muscle specific warm-up and elite swimming performance. - PubMed - NCBI. Br J Sports Med. 2014;48(9):789-791. doi:10.1136/bjsports-2013-092523.

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