PERSPECTIVAS BIOMECÁNICAS EN LA RODILLA DE LA MUJER DEPORTISTA

PERSPECTIVAS BIOMECÁNICAS EN LA RODILLA DE LA MUJER DEPORTISTA

La rodilla de la mujer deportista ha dejado de ser un entretenimiento. Hoy, es valorada como una articulación que hay que cuidar y que posee su propio biomecanismo

Hammond, 1997 Acero, 1999

1. INTRODUCCIÓN

El número de mujeres jóvenes y adultas que participan en todos los niveles deportivos ha crecido grandemente en los últimos años y así también se han manifestado unos cambios en la forma como ellas juegan. Los deportes practicados por las mujeres una vez fueron dominados por un estilo defensivo y lento y ahora ellos son ejecutados con velocidad, precisión y potencia (Moeller & Lamb, 1997 ) Estos cambios han venido incrementando las lesiones deportivas y las mujeres deportistas tienen tasas más altas de lesiones que los hombres en muchos deportes, particularamente en baloncesto, ski, voleibol, fútbol y gimnasia, (Tenvergert, Ten Duis & Klasen , 1992 y Arendt, Dick , 1995).

Dado estos resultados, una revisión de la incidencia y causas de estas lesiones entre las deportistas mujeres debe ser una prioridad. Deportes como el baloncesto, fútbol y voleibol en donde epidemiológicamente se han observado más estas lesiones, pueden ser comprendidas a nivel de biomecanismos de lesión y proyección de estos mismos hacia la prevención y el tratamiento. Las siguientes perspectivas biomecánicas son el fundamento de comprensión de estos procesos que están afectando notablemente la vida útil de las deportistas y su funcionalidad normal dentro de un sistema de vida sano.

2. LA OCURRENCIA DE LAS LESIONES

Las lesiones músculo-esqueléticas son muy comunes en los deportes. La rodilla junto con el tobillo están categorizadas como las articulaciones con lesiones más frecuentes (De Loes, 1989, Zelisko et. al, 1982, Backx, Beijer y Bol,1991 y Tenvergert et. al, 1992). De acuerdo con muchos estudios, la mayoría de las lesiones están categorizadas en términos generales como “esguinces” o “esguinces/rupturas”. Algunos estudios (Ferretti, et. al, 1992 y Natri et. al,1995,Arendt, 1997, Garrick, & Griffin, 1999 y The American Academy of Orthopaedic Surgeons, 1999) dedicados a la rodilla indican que el LCA(ligamento cruzado anterior) es el ligamento más lesionado en combinación con otros traumas ligamentosos o meniscales.

3. TASAS TOTALES DE LESIÓN DEL LCA

De acuerdo con Dick y NCAA (1999), ASM (2000), y con McAlindon ( 2000), la relaciones de lesiones del LCA entre mujeres y hombres es de 2:1, 2,5:1 y de 4-10:1 respectivamente. Lo que indica notablemente la prevalencia de este tipo de lesión en la mujer deportista.

4. TASAS ESPECÍFICAS DE RUPTURA DEL LCA (Mujeres : Hombres)

  • Soccer: 2:1 ( Arendt/95 y AAOS/99)
  • Baloncesto: 4:1 (Arendt/95)
  • Voleibol : 4: 1 (Hewett/98 ) (Figura1)

Figura 1. Tasas de relación de ruptura del LCA en mujeres y hombres

5. TEORÍAS ETIOLÓGICAS DE LA RUPTURA DEL LCA EN MUJERES DEPORTISTAS

Existen dos grandes divisiones de los factores que explican la ruptura del LCA en deportistas mujeres: Intrínsecos y Extrínsecos. Dentro de lo intrínseco se contempla: la anatomía básica y funcional, los biomecanismos internos de lesión, los índices geométricos de la escotadura intercondilar, la laxitud articular, el ángulo Q (C) y la conexión hormonal. Lo extrínseco está determinado por los mecanismos de lesión, desbalances musculares y superficies de juego.

5.1 ANATOMÍA BÁSICA Y FUNCIONAL

La articulación de la rodilla está compuesta básicamente por los siguientes factores que pueden afectar su funcionalidad: El cartílago articular, dos ligamentos cruzados anterior y posterior, dos meniscos el medial y el lateral, dos ligamentos colaterales medial y lateral, y la escotadura intercondílea.

La función biomecánica del LCA es compleja ya que este provee estabilidad mecánica y retroalimentación propioceptiva a la rodilla. En su papel estabilizante este tiene cuatro funciones: restringe el traslado anterior de la tibia, previene la hiperextensión de la rodilla, actúa como un segundo estabilizador al estrés valgus reforzando el ligamento medial colateral y controla la rotación de la tibia sobre el fémur en extensiones femorales entre 0-30 °(Andriacchi. et. al, 1999 y Moeller & Lamb, 1997)

El LCA es primariamente hecho de dos bandas la anteromedial (AM) y la posterolateral (PL) y algunas veces una banda intermedia está presente ( Ireland ,1996). El LCA va desde la porción posteromedial del cóndilo femoral lateral en una orientación inferior, anterior y medial a una área lateral de la protuberancia de la tibia medial (Cabaud & Rodkey, 1985 y Ireland, 1996). La banda PL está tensionada cuando la rodilla está en extensión y la AM cuando la rodilla está en flexión (ver figura 2). De esta manera se presentan dos biomecanismos internos de ruptura uno por hiperextensión y otro por desplazamiento de la tibia en la dirección anterior.

LCA = a & b, LCP =c & d

Figura 2. Funcionalidad compartida entre el LCA y el LCP (Kapandji, 1977)


5.2 INDICE GEOMÉTRICO DE LA ESCOTADURA INTERCONDILAR

De acuerdo con Tillman et. al, (1999), de los tres índices evaluados en 100 esqueletos de hombres y 100 de mujeres se encontró que el de más significación y diferenciación fue el de la proporción entre la anchura de la escotadura con el de la altura de la misma ( IFE = H: 0.63 M: 0.599). Lo anterior podría significar que las dimensiones de la escotadura juegan un papel importante en la tensión a que es sometido el LCA.

5.3 LA LAXITUD ARTICULAR

Woijtys,(1999), realizando estudios de EMG determinó que el orden de reclutamiento muscular para la estabilización de la rodilla varía entre los géneros. En el hombre este proceso se empieza desde los isquiotibiales (60-70% s/n Noyes, 2000) y termina en los cuadriceps y en la mujer es lo contrario, lo cual indica una menor posibilidad de estabilización intraarticular permitiendo cierto grado de laxitud que afectaría el LCA. Los isquiotibiales de las mujeres (45-55% s/n Noyes, 2000) son débiles comparados con los del cuádriceps. Sea que la diferencia impliquen un aspecto cultural o anatómico, las mujeres tienden a confiar más en sus cuádriceps cuando saltan o pivotean mientras que los hombres dependen de sus isquiotibiales. El cuádriceps jalonea el sistema esquelético de la pierna hacia delante mientras que los isquiotibiales lo hacen hacia atrás. Cuando la potencia de empuje está fuera de balance las rodillas sufren.

5.4 EL ÁNGULO Q ( C)

Los alineamientos anatómicos especialmente el del ángulo del cuadriceps (Q) han sido estudiados como una de las causas de la lesión por género. El ángulo Q es el formado por la intersección de una línea desde la espina iliaca anterior superior al centro de la patela y una línea desde el centro de la patela a la tuberosidad anterior de la tibia. Ángulos hasta de 17° (Woodland LH, Francis RS: 1992) son considerados normales en las mujeres. Otras diferencias anatómicas entre los hombres y mujeres deportistas estriban en que la mujer tiene mayor anchura pélvica, anteversión femoral, genu valgum y torsión tibial externa.

5.5 LA CONEXION HORMONAL

Los investigadores han encontrado que la mujer experimenta cuatro veces más que el número esperado de lesiones en la rodilla durante la ovulación cuando los niveles de estrógeno están más altos. El estrógeno que surge dentro del ciclo menstrual reduce el proceso que estabiliza y fortalece las fibras del LCA. El American Journal of Sports Medicine concluyó en 1998 un estudio donde cerca de un 30% de las lesiones en mujeres ocurren durante los 5 días de ovulación.

5.6 LOS MECANISMOS DE LESIÓN

Garrett (1999) investigó sobre el comportamiento de los biomecanismos de la lesión del LCA en mujeres deportistas en soccer, baloncesto y voleibol. La descripción de los biomecanismos encontrados fueron los siguientes: 70% sin contacto, paradas, aterrizajes y giros repentinos, rodilla extendida o desaceleración de la flexión y estrés valgum o hiperextensión. La dirección del estrés es donde la fuerza ejerce un deslizamiento anterior y cortante sobre la rodilla. El efecto del cuádriceps se basa en fuerzas muy potentes sobre la tibia de una extensión a 45° de flexión dependiendo del tamaño del músculo, grado de activación del SNC y velocidad del movimiento.

5.7 DESBALANCES MUSCULARES

La utilización del cuádriceps y de los isquiotibiales por parte del hombre y de la mujer es diferente en cuanto a la estabilización de la rodilla. La mujer lo realiza con el cuádriceps y el hombre con los isquiotibiales.

5.8 SUPERFICIES DE JUEGO

Moeller & Lamb, 1999 indicaron que las lesiones ocurren en ambos tipos de superficie (artificial y natural) y no tienen diferencia en el género

6. LAS SOLUCIONES PREVENTIVAS

En 1998, el Dr. Hewett del Centro Ortopédico y de Medicina Deportiva y Biomecánico de Cincinnati, creó un programa de entrenamiento neuromuscular (ENM) para prevenir esta lesión tan fatal y creciente con una fase experimental que comprendía 1263 deportistas distribuidos en 43 equipos de fútbol, baloncesto y voleibol de los cuales 366 eran mujeres de 15 equipos (Grupo de Entrenamiento ENM), 463 eran mujeres no entrenadas de 15 equipos y 434 eran hombres de 13 equipos (grupo control). Hubo así, un 72% manifiesto de disminución de las lesiones en el grupo que recibió el ENM.

El programa ENM es un programa escalonado de 6 semanas de trabajo en donde existen tres etapas:

I. TÉCNICA: Demostraciones y Aprendizaje de Técnicas Apropiadas de Salto.

II. FUNDAMENTOS:Uso de la técnica adecuada para construir, una base de fuerza, potencia y agilidad.

III. RENDIMIENTO:Logro de la máxima altura vertical en el salto.

Dentro de la etapa técnica se determinaron las siguientes tareas específicas:

• Postura correcta y alineamiento corporal en el salto.

• Salto vertical sin desplazarse mucho en el plano frontal y sagital.

• Aterrizajes suaves desde la línea media del metatarso hasta el talón con flexión de piernas.

• Recobro instantáneo para el siguiente salto.

Finalmente tal como ha sido demostrado, el número de lesiones en deportistas mujeres está en incremento (2-4:1) y debido a que algunas variables necesitan ser más estudiadas en profundidad, las siguientes sugerencias generales pueden ser tenidas en cuenta: fortalecimiento de la musculatura del muslo, tiempo de contracción del bíceps femoral con un entrenamiento con pesas y de retroalimentación. El evitar aterrizajes con rodilla extendida, aterrizajes en una pierna, cambios ortogonales y maniobras de cortado podrían disminuir la incidencia de esta lesión.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS :

Acero J. 1999. Prevención de la ruptura del LCA en la mujer deportista. Memorias: Congreso de la mujer y Deporte, Cali, Colombia.

Arendt E, Dick R: Knee injury patterns among men and women in collegiate basketball and soccer: NCAA data and review of literature. Am J Sports Med 1995;23(6):694-701.

Andriacchi et. al (1999) ASB, 2.

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Backx FJG, Beijer HJM, Bol E, et al: Injuries in high-risk persons and high-risk sports: a longitudinal study of 1818 school children. Am J Sports Med 1991;19(2):124-13.

Ferretti A, Papandrea P, Conteduca F, et al: Knee ligament injuries in volleyball players. Am J Sports Med 1992;20(2):203-207

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Hewett T. Neuromuscular Training Program. The Cincinnati Sport Medicine and Orthopaedics Center, 1998.

Ireland ML: Anterior cruciate ligament injuries in young female athletes: high risks call for new approaches. Your Patient & Fitness 1996;10(5):26-30.

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Tillman et al, (1999), Geometrical Indexes for the intercondylar notch of females and males ASB, Book Abstract, 96-97.

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.Zelisko JA, Noble HB, Porter M: A comparison of men's and women's professional basketball injuries. Am J Sports Med 1982;10(5):297-299.


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