Procesos operativos en el diseño de programas de entrenamiento para la salud (fitness). ¿Planificación del entrenamiento? Nuevas propuestas.

Procesos operativos en el diseño de programas de entrenamiento para la salud (fitness). ¿Planificación del entrenamiento? Nuevas propuestas.

Inicialmente la prescripción de ejercicio es un “proceso” que debe ser adecuadamente estructurado, sistematizado e individualizado de acuerdo a los posibles factores condicionantes o limitantes existentes [5,6]. Todo este proceso debería ser, pues, adecuadamente definido para que, mediante determinadas operaciones desarrolladas por el especialista en ejercicio puedan concretarse los distintos parámetros que conducirán a la más adecuada prescripción de ejercicio para el objetivo y sujeto del que se trate.

Actualmente asistimos a una cierta falta de criterios y consenso en gran parte de estos procesos, lo cual se puede observar y traducir en una gran heterogeneidad en la aplicación de los mismos, definición de variables y por último en la prescripción y establecimiento de la dosis de ejercicio para un determinado sujeto. De esta forma podemos encontrar como para un mismo “caso”, pueden existir respuestas muchas veces demasiado dispares y variables. Creemos que los “márgenes” en la definición de la prescripción de ejercicio en programas de salud debería ser algo más “estrecho”, lo que tendría enormes ventajas tanto a nivel profesional como social [5,6] .

Ya ha sido comentado en otras entradas (ver los siguientes enlaces: enlace 1, enlace 2), que muchos de preceptos establecidos y utilizados por los Técnicos en dirección de programas de acondicionamiento físico para la salud, proceden de los utilizados por especialistas en rendimiento deportivo, incluso copiando el “modelo” del “campeón”. De igual manera encontraremos las recomendaciones de otros especialistas de áreas como la medicina, donde se evidencia cierta tendencia a la precaución y que la mayoría de casos suponen dosis de ejercicio que pueden garantizar adaptaciones en sujetos en fase inicial o con limitación, pero adolece de criterios de progresión en cuanto a la misma.

Nos encontramos con que muchos de los planteamientos desarrollados y aplicados desde el entrenamiento deportivo no pueden ser extrapolados directamente, ni tan siquiera son adecuadamente adaptados y modificados cuando de su aplicación al fitness nos referimos. Se hace necesario una revisión y replanteamiento en las bases sobre la que se estructuran dichos procesos. Todo ello exige un análisis de esta realidad profesional, de las posibilidades y recursos, de la capacidad operativa real para poder llegar a desarrollar unos criterios comunes al conjunto de profesionales que se desempeñan en la gran cantidad de salas de entrenamiento polivalente (SEP), con limitados recursos tecnológicos para la valoración, control y monitorización del entrenamiento, así como la necesidad de aplicar y desarrollar dicho proceso de una manera adecuada con eficacia y optimizando y gestionando adecuadamente el tiempo y los recursos destinados a ello [3,5,6].

Una parte del IICEFS llevamos un intenso año trabajando en esta labor y de forma especialmente intensa en los últimos seis meses, con la colaboración de un equipo de profesionales con los que se ha conseguido un importante avance que verá la luz en los próximos meses en forma de algunos artículos y la publicación de un libro en el que estamos volcando gran parte de nuestras ilusiones [7].

Por un lado ha sido necesario definir y ajustar los distintos procesos que conducen a la prescripción. No ha sido tarea fácil, por cuanto gran parte de la problemática emerge desde la propia génesis de estos procesos, por ejemplo en base a una definición que delimita, en sí misma, la propia capacidad operativa de los procesos y que se intensifica y agrava a medida que se abordan los mismos, evitando un óptimo y adecuado control de las variables que definen el mismo y la propia dosis de entrenamiento.

De esta forma, una vez definidas y concretadas las estructuras para poder diseñar programas de entrenamiento para la salud, era necesario ir definiendo operativamente cada uno de los procesos establecidos y además hacerlo de una forma en la que se pudiese, mediante la adecuada definición y control de variables, establecimiento de protocolos y pasos bien definidos y finitos llegar a respuestas que brinden cierto consenso y mínima variabilidad, quedando un margen específico (mínimo) en la toma de decisiones final para el especialista en ejercicio que es quien interacciona con el cliente y podrá afinar y adecuar el resultado final de todos estos procesos. El mayor protagonismo del especialista en ejercicio deberá centrarse en factores cualitativos relacionados con el desarrollo y puesta en práctica del programa, de control y ajuste en la aplicación de la dosis en cada UE, de recogida de información para su integración que permita la adecuación de los sucesivos estímulos de entrenamiento, etc.

El manejo de “algoritmos” no es de uso habitual, entre los especialistas del ejercicio para la salud. Un “algortimo” es un conjunto ordenado y finito de operaciones que permite hallar la solución de un problema [8]. En este caso se trataría de establecer aquel conjunto de operaciones que un técnico debe desarrollar (con las posibles respuestas y alternativas) en el diseño de un programa de acondicionamiento físico saludable. Este conjunto de aplicaciones serían desarrollados en base a la información científica y evidencias disponibles actualmente y permitiría, de igual forma, poder obtener futuras posibles soluciones para una misma cuestión (algo, casi, casi, impensable actualmente desde lo empírico en nuestro ámbito). El empleo de este tipo de procesos algorítmicos (comunes en el área de la sanidad, en el desempeño profesional de médicos, DUE, etc…) posee numerosas ventajas ya que facilita un mayor rigor y uniformidad en la aplicación de operaciones sobre la prescripción de ejercicio, mejorando la carga científica de cualquiera de estos procesos, permitiría la generación de ciertos “estándares” y, también una mejor y mayor retroalimentación, con la posibilidad de comparaciones entre sujetos y grupos de una forma mucho más adecuada y homogénea.

De esta forma, en nuestro grupo hemos desarrollado una propuesta para crear una guía en forma de protocolos en base a procesos algorítmicos (que recogiendo y atendiendo a los distintos niveles de evidencia e información existente actualmente, han sido validados mediante sofisticados sistemas informáticos). Estos procesos se desarrollan en base a las siguientes estructuras operativas para el técnico que se desempeña en el diseño de programas de acondicionamiento físico saludable:

1.Procesos de planificación

2.Procesos de programación

3.Procesos de periodización

4.Procesos de prescripción

Cada uno de estos procesos se desarrolla paso por paso mediante la definición y control de una serie de variables (las máximas y más determinantes posibles) hasta llegar a conducir al técnico a una serie de posibilidades en la toma de decisiones (en realidad se trata precisamente de eso, por un lado en que los procesos estén definidos de una manera homogénea para todos y por otro ayudar en la toma de decisiones final).

Un ejemplo con la planificación del entrenamiento


“Planificación del entrenamiento”, es un término inicialmente establecido por científicos y especialistas rusos y consistente (en su origen) en la distribución individualizada en el tiempo de las sesiones de entrenamiento y de los períodos de recuperación entre dichas sesiones para lograr una mejora óptima del rendimiento en un momento determinado del año [9]. En los años 30-40 especialistas como Grantin, Ozolin y Letunov empezaron a considerar la necesidad de organización sistemática del entrenamiento [10,11]. Pero sin duda debe atribuirse Matveev el desarrollo de una síntesis sobre la metodología para la organización de las cargas de entrenamiento para alcanzar un “estado de forma” en el deportista, publicando un libro, “Periodización del entrenamiento” (1965) que supuso un cambio en los procesos que subyacían al logro de los resultados deportivos (en aquellos años los deportista rusos obtenían grandes éxitos y marcas a nivel internacional), algo que debe ser siempre considerado a la hora de proceder a analizar el origen y la posible aplicabilidad de algunos de estos modelos a otros ámbitos de actuación.

A partir de ese momento el término “planificación del entrenamiento” empezó a ser sustituido (con mayor o menor acierto) por el término “periodización del entrenamiento” [11]. Lo cierto es que a partir de ese momento se ha ido desarrollando distintas teorías y propuestas, normalmente basadas en la experiencia con deportistas (de hecho las teorías del propio Mateev se desarrollaron sobre su propia experiencia con atletas rusos: nadadores, fondistas, halterófilos, etc). Si seguimos revisando lo concerniente a estos modelos de planificación posteriormente distintos autores como Verchosjansko. Tschiene, Bondarchuk, Issurin, et…han venido desarrollando y modificando estos modelos originales en base, principalmente, a la disminución de la duración de la fase de preparación general, aumento del entrenamiento “específico”, acentuación o concentración de las cargas e intensificación de las mismas en relación a las un mayor conocimiento de la fisiología y de las características específicas de cada práctica deportiva [9, 12,13]

Debemos considerar, a este respecto, que además de que estas bases teóricas presentan lagunas importantes, inconsistencias y deficiencias [9], que no son el objeto de la presente entrada, existen importantes limitaciones y condicionantes en estos modelos (ver imagen 1 mostrando diferencias entre programas para deportistas de rendimiento vs programas para población con objetivo de salud y calidad de vida) y las posibilidades operativas reales en aquellos sujetos que realizan programas de entrenamiento con un objetivo saludable [5] (sin necesidad de “momentos de forma” –aunque se pretenda en ocasiones buscar comparaciones entre estos momentos de forma en el deporte con períodos donde el sujeto pueda necesitar una cierta mejora, por ejemplo en ciertos parámetros de su composición corporal, algo bastante insólito, pero eso es otro tema-, “mejora rendimiento para la competición”, etc.). Todo esto ya fue tratado en anteriores entradas.


Planificación…

Según la RAE se define el término “planificar”, en su segunda y tercera acepción, como el “hacer plan o proyecto de una acción”. Si acudimos pues, al término “planificación” encontramos la definición, en su segunda acepción, como “plan general, metódicamente organizado y frecuentemente de gran amplitud, para obtener un objetivo determinado” [8].

Mucho se ha escrito sobre este proceso de planificación y especialmente en el ámbito deportivo, en el cual, existen múltiples propuestas sobre unas “fases” o pasos a desarrollar [14], entre los que destacan:

1.Estudio previo

2.Definición objetivos

3.Calendario competiciones

4.Racionalización de las estructuras intermedias

5.Elección de métodos de trabajo

6.Distribución de las cargas de entrenamiento

7.Puesta de acción del plan

Desde nuestro planteamiento, esta falta de concreción entre los procesos relacionados con la planificación y, de forma simultánea, la necesidad de definir los mismos en relación al ámbito específico de aplicación, nos debe hacer reflexionar hacia la necesidad de profundizar en estos aspectos para facilitar procesos mucho más efectivos, homogéneos y que permitan obtener información relevante para seguir avanzando en el cuerpo de conocimiento de las ciencias del ejercicio físico y la salud.

De esta forma, entendemos, en base a su propia definición, que el proceso de planificar el entrenamiento implicaría necesariamente el determinar el plan general operativo en relación a las estructuras organizativas de mayor amplitud, en los que se detallan los aspectos generales del proceso de entrenamiento: Valoración, definición, concreción y control de variables operativas, determinación de objetivos, niveles y fases definición, concreción y control de variables operativas. [3,5,6]. Una vez desarrollado este proceso de planificación se podrán abordar los de programación, periodización y prescripción.

Los procesos que componen la planificación supondrán:

1.Ficha datos personales

2.Historial ejercicio físico-práctica deportiva

3.Historial Médico

4.Análisis estilo de vida

5.Determinación Objetivos

6.Análisis disponibilidad temporal y espacial

7.Análisis de gustos y preferencias

8.Valoración bio-médica, condición física y nutricional.

Cada uno de estos procesos en relación a la planificación, se aplicarán mediante algoritmos para llegar a:

1.Definir/concretar nivel cliente

2.Definir/concretar operatividad respecto a medios y recursos espaciales/materiales

3.Definir/concretar procesos evaluativos

4.Definir/concretar objetivos

5.Definir/concretar estructuras operativas de programación

A continuación ofrecemos un ejemplo de un algoritmo aplicable a la fase de planificación, en concreto sobre la variable de “historial de ejercicio físico”. En base al mismo se puede obtener un nivel de partida en el “situar” al cliente, algo determinante y clave ya que determina el punto inicial sobre el que progresar las variables en relación a la propia capacidad potencial de adaptación y rendimiento actual del sujeto en cuestión [3, 15]. Este establecimiento de niveles permitirá, además un más preciso proceso de progresión a lo largo de la evolución temporal en la práctica de ejercicio físico del sujeto, siendo considerada actualmente una condición tan práctica como necesaria [16,17,18,19].

De esta forma se han ido desarrollando todos y cada uno de los procesos operativos que conducen a la prescripción de ejercicio mediante algoritmos que pueden proporcionar al técnico una herramienta práctica y valiosa a fin de lograr avanzar en cierto consenso y homogenización que permita la generación de ciertos estándares y la posibilidad de comparaciones de enorme valor respecto a un mayor nivel de definición los niveles de efectividad de las intervenciones mediante programas de ejercicio físico para la salud.

Iremos profundizando en esta temática sobre la que y estamos trabajando para la publicación del libro que, esperamos, vea la luz antes de finalizar 2013 con la participación de más de veinte de los mejores profesionales españoles y la colaboración de renombrados especialistas de EEUU, Argentina y Brasil.

Juan Ramón Heredia

Guillermo Peña

Victor Segarra

IICEFS

Referencias bibliográficas

1. Navarro, F. Principios del entrenamiento y estructuras de la planificación deportiva. Módulo 2.1.1. Máster Alto Rendimiento Deportivo. Comité Olímpico Español. 1996

2. González-Badillo JJ, Gorostiaga E. Fundamentos del entrenamiento de la fuerza.Aplicación al alto rendimiento deportivo. Barcelona: Inde; 1995.

3. González-Badillo, JJ; Ribas, J.Programación del entrenamiento de fuerza.Barcelona: Inde. 2002

4. Rodríquez F. Prescripción de ejercicio para la salud. Apunts. Educación Física y Deportes 1995 139 87-10

5. Heredia JR, Isidro F, Peña G, Mata F, Moral S, Martín M, Segarra V, Edir Da Silva M: Criterios básicos para el diseño de programas de acondicionamiento neuromuscular saludable en centros de fitness Ef. Deportes. Argentina. Año 17-Nº 170- Julio 2012

6. Heredia, JR; Isidro, F; Chulvi, I; Mata, F: Guía de ejercicios de fitness muscular. Editorial Wanceulen. 2011

7. VVAA. Bases teórico-prácticas del entrenamiento para la salud (fitness). Nuevos planteamientos (próxima publicación)

8. Real Academia de la Lengua Española (RAE). 2013

9. Gorostiaga, E (2000) Bases científicas de la planifcacion del entrenamiento. II Jornadas de Actualización Centro Olímpico Estudios Superiores (COES).

10. Tschiene,P. Changes in the structure of a yearly training cycle. Leichtathletk 29: 2-6, 1985

11. Verchoshanskij,J.V. The end of "periodisation" of training in top-class sport. NSA 14: 47-55, 1999

12. Horwill,F. Periodisation-Plausible or Piffle? Modern Athletic Coach 30: 11-13, 1992.

13. Horwill,F. Periodization: Pertinent points to consider. Track & Field Quart.Review 92: 28 1992.

14. Manso JM, Navarro M, Ruiz JA (1996) Planificación del entrenamiento deportivo. Edt. Gymnos.

15. Coffey VG, Shield A, Benedict JC, Carey KA, Smith DC, Hawley JA. Interaction of contractile activity and training history on mRNA abundance in skeletal muscle from traind athletes. Am J Physiol Endocrinol Metab 290. E849-E855. 2006

16. Rhea MR, Alvar BA, Burkett LN, Ball SD. A meta-analysis to determine the dose response for strength development. Med Sci Sport Exerc 2003; 35 (3): 456-64

17. Kraemer WJ, Ratamess NA. Fundamental of resistance progression and exercise prescription. Med Sci Sports Excer 2004; 46 (4) 675-688

18. Peterson MD, Rhea MR, Alvar BA. Maximizing strength development in athletes: a meta-analysis to determine the dose-response relantionship. J Strength Cond Res 2004; 18 (2) 377-82

19. Baechle, T., & Earle, REssentials of strength and conditioning (3rd ed.).2008



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