Reflexiones sobre la carrera del Salto de Longitud

En los saltos horizontales encontramos una buena referencia a la hora de determinar la distancia ideal de la de la carrera en la propuesta de relacionarla con la velocidad del saltador sobre unas distancias determinadas. Otros autores la relacionan básicamente con la edad (Hilliard, 2007), pero entre ambas determinaciones quizá sea la marca realizada en una distancia determinada la que determine el ideal (cuadro 1)

Tiempo del Atleta en 30 metros

Tiempo del Atleta en 100 metros

Número de zancadas sugeridas en la carrera de aproximación

4.7

4.5

4.3

4.1

3.9

3.7

13.0

12.5

12.0

11.5

10.5

10.4

12

14

16

18

20

22

Tabla 1: Carrera de aproximación para atletas individuales.(Dyson, 1982)

La carrera de aproximación en un principio no tiene diferencias técnicas con la carrera de sprint pero si es cierto que podemos mencionar tres puntos como variaciones (Tidow, 1989):

·Una subida de rodillas más macada que en el sprint

·En la fase de impulsión un marcada extensión de la articulación de la rodilla y la planta del pie

·Durante el último tercio de la carrera, muchos saltadores intentan acentuar la frecuencia de la zancada.

Si atendemos a los últimos resultados, es difícil ver en la última década saltadores de elite mundial compitiendo al mismo nivel en pruebas de velocidad, mientras que a finales de los 80 y principios de los 90 era lo más habitual en atletas como Carl Lewis (4 veces campeón olímpico de 1984 a 1996), Heike Drechsler (con un dilatado palmares desde que fuera campeona del mundo en 1983 hasta ser campeona olímpica en el 2000) y Jackie Joyner-Kersee (atleta de pruebas combinadas con excelentes marcas de velocidad).

El modelo técnico que necesita el saltador de longitud lo observamos principalmente como una carrera de ciclo anterior (Piasenta, 1988) y esta se argumenta porque debe su estructura a un menor desgaste muscular que beneficiará las fases sucesivas para emplear los grupos musculares activamente y sin agotamiento (Bravo, Seuri-lo, López, & Ruf, 1992; Schmolinsky, 1981)

Desde el punto de vista de la física de la prueba la distancia de vuelo en el salto de longitud es dependiente de la velocidad de la carrera horizontal (Dyson, 1982), por lo tanto, el saltador de longitud debe, primero, conseguir la máxima velocidad horizontal de su CG a partir de ese momento los próximos objetivos son, a combinar, en el momento de la batida, un potente impulso vertical con una reducción mínima de la velocidad horizontal, y dominar el vuelo óptimo (Bravo et al., 1992; Tidow, 1989).

Conforme la velocidad de la carrera aumenta, sin embargo, el tiempo relativo disponible para el proceso de redirección del CG a una trayectoria diagonalmente creciente se reduce (no da tiempo a colocarnos para batir) . Aunque el tiempo de contacto general (aproximadamente 120 ms) es casi idéntico, la diferencia entre una carrera corta (solo cinco pasos con una velocidad de alrededor de 6 m/seg.) y una carrera completa (con una velocidad de 11m/seg.) es que el centro de gravedad pasa el punto de apoyo (el pie de la batida) en el último caso con una velocidad de casi el doblev (dibujo 1). Por lo tanto, la técnica y requisitos del salto de longitud son mayores conforme aumenta la capacidad de sprint (Tidow, 1989).

Dibujo 1: comparación de las tres últimas zancadas de carrera en saltos horizontales con la carrera de velocidad (Tidow, 1989)

Hemos de considerar que la forma técnica de redireccionar el centro de gravedad en la batida a través del mantenimiento de la velocidad horizontal y con una altura del mismo a la hora de llegar a la tabla son vitales para multiplicar por cuatro la zancada gracias a la acción de impulso.

Por esta cuestión se hace vital tener un patrón de movimiento que evite las perdidas visibles de la velocidad en las ultimas zancadas (Hilliard, 2007), cuestión que los atletas de elite dejan evidenciado por mantener una estructura morfo-articular adecuada que permita realizar batidas en tiempo y producción de fuerza adecuados.

Bibliografía.

References

Bravo, J., Seuri-lo, F., López, F., & Ruf, H. (1992). Atletismo II saltos

Dyson, G. (1982). Mecánica del atletismo Editorial Stadium SRL.

Hilliard, C. (2007). Technical preparation & coaching drills for the long jump. Modern Athlete & Coach, 45(3), 7-9.

Piasenta, J. (1988). L'éducation athlétique L&Institut National du Sport et de L&Ēducation Physique. INSEP.

Schmolinsky, G. (1981). In Pila Teleña A. E. (Ed.), Atletismo. Madrid: Pila Teleña.

Tidow, G. (1989). Model technique analysis sheet for the horizontal jumps-the long jump.New Studies in Athletics, 4(3), 47-62.

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